Disclaimer: Miraculous: Les Aventures de Ladybug et Chat Noir son propiedad de Thomas Astruc.
Estaba acostada, con los ojos cerrados; recordando, memorizando cada parte de su sueño, como pasaron el día juntos en el jardín, las malas bromas de Adrien y los besos que se dieron. Dio un suspiro resignado. -¿Por qué no es real?-. Se preguntó, en sus sueños, junto a él se sentía feliz, amada, completa; pero cuando despertaba, la realidad la golpeaba y la soledad se adueñaba de ella. Quería volver a dormirse, para poder verlo otra vez, cerró los ojos en un intento desesperado de volver a verlo y...
-Marinette, cariño... ya es hora de que te levantes. El día está hermoso!- dijo su madre abriendo las cortinas, dejando entrar la luz del sol.
...
-"Era un día lindo"- dijo la azabache mientras caminaba bajo la torrencial lluvia.
Pese al clima, muchos estudiantes estaban reunidos en un solo lugar. Miró desde lejos intentando ver qué sucedía, pero no pudo. Volvió la vista hacía el colegio y ahí estaba Alya, en la puerta haciéndole señas.
-¿Que sucede que todo el mundo está reunido?-preguntó curiosa.
-El amigo de Chloé- respondió sin más.
-¿Quien es?- intento ver por encima de la gente.
-¿No lo conoces?- preguntó incrédula.
-No...- respondió apenada.
Volvió a mirar hacía la multitud, de pronto la gente se separó un poco y distinguió la figura de un muchacho que avanzaba hacia ella, seguida por la vista de todos. A Marinette se le aceleró el pulso al reconocer al joven que había aparecido en sus sueños.
-¡Ah! ¡Ahí está!- le indicó la morena.
-¿E-Ese es el amigo de Chloé?- pregunto nerviosa Marinette.
-Si, es él…
Marinette tragó sonoramente, no esperaba encontrarse con Adrien, es más, no sabía que existía; pensaba que solo era un hermoso sueño.
-Vaya... es toda una novedad.- dijo Alya sarcástica al ver la reacción de todos.
-S-Sí...
Él se caminaba directamente hacia ellas. Pero, milagrosamente, Chloé lo abordó y se detuvo para hablar con ella.
Estaba aliviada de disponer más tiempo para prepararse antes de tener que enfrentarse a Adrien,《¿Sabrá quién soy? Obvio que lo sabe, ¿sino cómo camina hacia acá?》. Lo miro en detalle, aunque vestía una camisa blanca desprendida y pantalón de jean, era el chico de sus sueños, era Adrien. Su Adrien.
Habiéndose librado de la rubia, Adrien se volvió hacía ella y fijó la mirada en la suya. Su mirada era intensa, sus ojos de un verde profundo y brillante; tal y como recordaba. 《Es él...》pensó emocionada.
Pero cuando se detuvo ante ellas, Marinette no pudo pronunciar palabra alguna.
-My princess- murmuró brevemente a modo de saludo, con aquella voz que recordaba. Lentamente se inclinó a besarle la mano.
Marinette estaba embelesada. Él era impresionantemente hermoso de cerca; sus ojos verdes, fijos en los de ella de manera tan intensa, la cautivaron.
-¿Marinette… se conocen?- preguntó Alya, sacándola de su ensimismamiento.
-¿Eh?... sí, más o menos.- respondió la azabache.
Fijó la mirada en el muchacho rubio que tenía una brillante sonrisa y lo abrazó, el paraguas de ambos cayeron al piso. El rostro de todos mostraba asombro, excepto el de la rubia que era de pura rabia.
-¿Eres real o estoy soñando?- preguntó la azabache con los ojos húmedos y una sonrisa.
-Soy real Marinette.- respondió, mientras le agarraba la cara y lentamente juntaba sus labios con los de ella para un tierno beso.
Alya sacó una foto. -Esto va al blog de la escuela.- Volvió a sacar otra foto. -Y esto, también.- una risita malvada se escapó de la morena, Chloé estaba congelada, su cara de enojo había sido suplantada por una de asombro.
-¿Te acuerdas que quise decirte algo?- interrogó Adrien.
-Sí, ¿Que era?
-Te amo- susurró en su oído y la volvió a besar, esta vez con pasión.
Un grito los hizo separarse rápido, Chloé se acercaba a ellos maldiciendo y muy enojada. -¡Alejate de mi Adrien, Marinette!
-No.- respondió Adrien. Tomó de la cintura a la azabache y la pegó a él.
-¡Eres mío Adrien!- exclamó en un sollozo.
Haciendo caso omiso a la rubia. Adrien miro a Marinette -¿Que ibas a decirme princesa?
-Esto no se va a quedar así Marinette- sentenció la rubia antes de irse, con la pelirroja detrás.
-Adrien... te amo.
Volvieron a juntar sus labios en otro beso que expresaba el amor que sentían ambos.
