Hanna se fue y mis nervios aumentaron con cada paso que daba alejándose de nosotras. Me voy quedando a solas con Alison con cada movimiento de pierna que mi amiga da.
No sé por qué, pero siento que esta ansiedad no es solo por tener que hablarcon alguien, si no más bien porque ese alguien, en cierto modo, me parece espectacularmente atractiva. Y quiero que ese alguiense lleve la mejor impresión de mi y que quede con ganas de volver a hablarme.
Luego de varios segundos (que para mi fueron como horas) me decidí, juntando todo el valor existente en mi cuerpo y tras haber tenido una pelea interna de qué hacer y cómo hacerlo, a conversar con ella.
Mis manos comenzaron a transpirar de manera considerable, sentía que mis hombros cada vez estaban más cerca del suelo por el peso invisible de mis inseguridades. "¿Qué le voy a decir? ¿Y si la aburro?". Mi corazón se aceleró, chocando contra mi pecho como queriendo romperlo para poder salir y ser libre. Varios segundos han pasado y debo hablar pero mi lengua se encuentra lacia y se niega a moverse para pronunciar cualquier cosa.
- Así que . . . - Dijo, antes que yo pudiera balbucear cosa alguna, mirando directamente a mis ojos impacientes. Sus palabras de alguna manera me dejaron en shock, olvidando mis inseguridades y recordando que debo comportarme.
- Así que. . . - Dije antes de que pudiera seguir hablando, ya que sentí que era mi turno de hacerlo, aunque no creo que Alison dijera nada más, porque a mi parecer solo lo dijo para acabar con el silencio y llamar mi atención, cosa que me agrada mucho. Sin embargo, aunque fue un gran paso pronunciar algo, no fue lo más original. Sólo repetí lo que ella dijo, pero ¿Acaso eso no es normal en una conversación?. - Se puso como más helado, ¿no? - "Bien, bien, Fields, no te presiones, hablar del tiempo siempre funciona".
- ¿Te dio frío? - Me pregunto, a lo que solo me quedaba responder que sí con un movimiento de cabeza, ya que me avergonzó lo pobre y común que fue mi comentario.
Aunque luego de 5 segundos, y sin ninguna mala intención en lo que había dicho antes, mi comentario se transformó en lo mejor que había pronunciado en mi corta vida. Esa disquisición, ahora transformada en algo maravilloso, provocó que una rubia, ubicada al frente mío, tomará mi mano para después poner la entra las suyas y así comprobar si ésta realmente estaba pasando frío. Al percatarse que no mentía, hizo movimientos circulares con sus dedos pulgares, acariciando mi mano para hacerla entrar en calor. Y al instante, al sentir su tacto, no fue sólo mi mano la que entro en calor, si no que todo mi cuerpo lo hizo. El calor que se formo en mi mano derecha, que era la que ella sostenía, se propagó, más rápido que el correr de las manecillas un reloj, por todo mi cuerpo, dio unas veloces vueltas para luego pararse en mi estómago, haciendo que me mareara un poco, pero al contrario de un mareo normal, éste provocó que una sonrisa, bastante tonta, se me formará en los labios sin siquiera poder intentar evitarla. Es como si mis actos estuvieran controlados por alguien mas o mejor dicho por algo mas; por ese calor que recorrió mi cuerpo en un dos por tres. "Reacciona, pareces imbécil, debes decir algo antes de empeorar las cosas".
- Gra-gracias - dije tartamudeando - Tus manos son muy suav-tibias. Tus manos están muy tibias.
Se rió, una risa dulce y tranquila salió de entre sus labios color rosa pálido - De nada, si puedo ayudar con tu temperatura, no tengo problema en hacerlo - "Dios, pero que bella es. Hey, hey, hey Emily, esos pensamientos no están bien. . . Dios, pero que amable es. Uf, mucho mejor".
- ¿Te pasa algo? - me pregunto, haciendo que notará lo loca que debía parecer.
- Eh no, solo pensaba. Lo siento - dije, sin poder esconder mi nerviosismo.
- Y puedo saber qué pensabas. . .
- En lo bell- en lo amable que eres. - "Maldición, Fields, date unos segundos antes de responder, las palabras están saliendo sin filtros".
- Muchas gracias - Le dio unos suaves toques a mi mano para luego soltarla, provocando que ahora si, realmente sintiera el frío que hace.
- Así que - "¿Qué, otra vez lo mismo Emily?".- Cuéntame de ti - Dije intentando no ser repetitiva.
- Si claro, pero ¿qué quieres saber exactamente? - "¿A qué saben tus labios?; A fresa supongo por el color".- ¿Emily? - Me saco de mi raro pensamiento.
Tosí y dije - Por ejemplo ¿Cuál es tu color favorito?.
Se rió otra vez, y la verdad, no me cansó de escucharla reír. - Me gusta mucho el rosado, y el tuyo ¿cuál es?.
- ¿El mío? - "¡Daaah! Obvio que me está preguntando a mí, solo estamos las dos" - El azul. Me gusta mucho nadar, el agua, por lo que supongo por eso debe ser el azul mi color favorito - le di una sonrisa nerviosa - Lo-lo siento, dije todo muy enredado, comencé al revés la oración.
- Entendí igual, no te preocupes.
Y así pasaron: 10 minutos, media hora, dos horas y supe que era momento de irnos, pero no quería, "¿Por qué no quiero irme?" . . . Debo encontrar la manera de decirle que se hizo tarde, sin hacerla pensar que no me gusto nuestra plática. Debe de ser de una forma sutil para que no piense que estoy aburrida.
- Se hizo tarde - Dijo al fin, sacándome de mis pensamientos - deberíamos irnos.
La mire triste, supongo, porque de inmediato, luego de que vio mi reacción, dijo - No es como que me esté aburriendo, al contrario me lo he pasado super bien - le sonreí para tranquilizarla.
- Si, tranquila, lo sé, o sea, no es que su-suponga que soy muy entretenida y que la pasaste genial ni quiero parecer egocéntrica, sino que, que sé que es tarde - "Mierda, debo dejar de tartamudear".
- No te preocupes. Había entendido a lo que te referías - ahora fue el turno de ella darme una sonrisa tranquilizadora. - Y ni por un segundo se me paso por la mente que eres egocéntrica, al contrario. Me gustas, o sea, me gus-gusta como eres. Me caíste bien - Ahora ella tartamudeó.
Nos quedamos quietas dos segundos para luego ponernos de pie al mismo tiempo, fue como si lo hubiésemos planeado, pero ni aunque lo hubiéramos hecho la escena habría sido tan de película. Quedamos cara a cara, mi nariz tocaba su frente, por ser más alta que ella, y al percatarme del roce con su rostro, baje mi mirada, dejando mis ojos hundidos en los azules. Aunque había distancia entre nosotras, ésta era mínima, y lo note, no porque me haya puesto a fisgonear los milímetros que nos separaban, sino porque sentía su aliento cálido y escuchaba su respiración serena. Cuando deje de preocuparme por el espacio que nos dividía, me perdí, nuevamente, en sus ojos azules. "Creo que ahora han aumentado los factores de porque me gusta el azul"
Mis manos otra vez están transpirando, el nerviosismo está aumentando cada vez más, pero aún así no siento que mi respiración se agite, y eso es bueno. Dios que es bueno.
"Debo moverme, aunque ella tampoco se ha movido ¿debería hacerlo yo primero? ¡qué hago!. . . ¿Me alejo bruscamente? No, no, pésima idea. . ."
- Perdón - dijo - No era mi intención incomodarte - se ruborizo.
- ¿qué? No, no me incomodaste en lo mas mínimo. - Sonó a que estuviera coqueteándole, cosa que no quería, bueno, no ahora al menos.
- ¿Enserio?.
Me sonrió otra vez, pero en esta ocasión traía consigo alivio. - Cla-claro. - Dije al tiempo que retrocedí un paso, llegando hasta ahí mi momento de valentía. - ¿Vamos?
- Si, caminemos.
La acompañe a su casa, nos despedimos y adivinen, lo conseguí, quedamos en conversar o salir algún otro día, no es como una cita, claro está, somos amigas, o eso intento, creo. Tampoco fue como que hayamos dicho día y hora, sino más bien fue como un "si nos vemos por ahí, podemos conversar", pero algo es algo ¿no?
Iba caminado perdida en la música que escuchaba cuando pase por frente a la casa de Hanna. "¡Mierda! Hanna. Se me había olvidado por completo, me comporte de manera extraña, pude haber sido pesada, hasta descortés y ella ni siquiera supo por qué. Tampoco insistí para que se quedara ni puse mucho interés al motivo porque se fue. ¿Qué debo hacer?, es tarde para ir a su casa y dar una explicación pero me porte pésimo con ella".
De pronto toda esa felicidad y ese calor que había sentido con Alison se desvanecieron al recordar cómo había sido con Hanna, mi mejor amiga, pero es que no podía comportarme de manera diferente después de ese sueño tan raro. Tengo que encontrar el motivo de por qué soñé eso primero antes de contarle.
Así que mejor me fui a mi casa. Cuando llegue salude a mis padres y ellos notaron que estaba triste, así que para que no hicieran preguntas me serví un vaso de agua y me fui directo a mi pieza. Allí me recosté en mi cama con ropa, mire mi celular y no había ni rastro de Hanna. Me arme de valor, por segunda vez en el mismo día, ¡vamos! que eso es mucho para mí.
«Cómo estás?... creo que me comporte pésimo contigo, perdón:(.
¿Podamos vernos mañana temprano?, necesito hablar.
Te amo, E.»
Le mande el mensaje y esperé aproximadamente 1 hora a que me respondiera y no pasó nada.
«No te enojes conmigo :'( te amo, te amo mucho :(.
Y perdón, perdón, perdón. Mil veces perdón :c.
Iré igual mañana a tu casa, no muy temprano para no despertarte antes de tiempo.
¡Buenas noches princesa! Te amo❤, E. »
Después del segundo mensaje tampoco hubo respuesta, sabía que no habría, pero la esperanza es lo último que se pierde. Me aliste para acostarme y me dormí a los minutos.
Punto de vista de Hanna
Son las 10:30 de la noche y no estoy haciendo nada mas que pensar en Emily, ¿Cómo fue que llegue hasta aquí?... si ella no se hubiera comportado como lo hizo, quizás en este momento estaríamos juntas riendo, viendo películas en netflix y comiendo palomitas de maíz.
Oí sonar mi celular pero no me dieron ganas de ver quién era, así que hice caso omiso al ruido, prefiero seguir pensando en qué pude haber hecho para que mi mejor amiga se comportará así... Volvió a sonar, esta vez si vi quién era y para mi sorpresa era ella, la persona en la que estuve pensando mínimo casi todo el día. Dos mensajes.
«Cómo estás?... creo que me comporte pésimo contigo, perdón:(.
¿Podamos vernos mañana temprano?, necesito hablar.
Te amo, E.»
«No te enojes conmigo :'( te amo, te amo mucho :(.
Y perdón, perdón, perdón. Mil veces perdón :c.
Iré igual mañana a tu casa, no muy temprano para no despertarte antes de tiempo.
¡Buenas noches princesa! Te amo❤, E. »
No pude evitar la sonrisa que se me formo en el rostro, ¿Cómo es posible que aun cuando se comportó pésimo pueda lograr hacer sentir a mi corazón lleno de amor? ¿Hacer que se ponga cálido y que lo único que quiera es ir abrazarla? ¿Que con tan solo su preocupación y con dos palabras (te amo) pueda hacer que olvide mi enojo?... Ésta chica tiene poder sobre mí, pero ¡esperen! Que todavía no sé qué tipo de poder.
Releí los mensajes unas cinco veces. Se me pasó por la mente responderle, pero no, se portó mal, merece por lo menos un castigo.
Me preparé para dormir, y cuando ya estaba acostada me costó mucho entrar en estado onírico porque no podía parar de pensar en los mensajes, cuando ya hubo desaparecido la sonrisa tonta de mi rostro, al fin pude conciliar el sueño.
