Título: Recuerdas Cuando
Autor: Chun-chun123
Parejas: Nalu
Género: Romance/Humor
Disclamer: Ni Fairy Tail ni sus personajes me pertenecen. La historia, en cambio, si es de mi creación.
4rto Recuerdo ¿Recuerdas como bailar?
Segunda Parte
El jardín en la parte de atrás de Fairy Tail, lo que en verdad pasó.
-Vamos a un lugar un poco más tranquilo –le murmuro Sting al oído parando de bailar. Lucy lo miro sin decir nada, él sonrió y guió a Lucy hacia el jardín en la parte de atrás del gremio. Una vez que llego, y con la mano con la que no sostenía a Lucy se quitó la máscara con un suspiro.
-Ahhh... Así está mejor –dijo con cierto alivio en la voz. Lucy no lo imito, solo se limitó a verlo en silencio, sin decir o hacer nada en especial. Sting lo percato y le sonrió divertido.
-Te han aceptado rápido en el gremio, ¿eh? –Le sonrió burlonamente mirando la marca rosada que tenía en la mano, la marca que le habían puesto el día anterior, la marca que la identificaba como alguien una maga de Fairy Tail y la marca –Aunque en realidad no era muy importante – La marca que tenía el mismo color del cabello de Natsu.
-Así es –replico en voz baja y tranquila.
-Pensaba que te iban a poner más problema, esa chica pelirroja que estaba cenando contigo, no era nada menos que Titania en persona, no es fácil creer que no sospeche nada. Tu chico dragón debe de tener mucha influencia en el gremio –le dijo mirándola de reojo, Lucy se sonrojó sin poder evitarlo al escuchar eso. Sting soltó una carcajada.
-No estoy saliendo con él, para que quede claro –tartamudeó Lucy.
-Puede que no pero desearías que así fuera, ¿Me equivoco? –Sting acerco su rostro hasta dejarlo a escasos centímetros del de ella –Hablando de tu príncipe, está espiándonos junto a sus amigos justo ahí –he hizo una pequeña seña hacia la ventana, Lucy ya los había sentido llegar, habían soltado una exclamación ahogada cuando se asomaron por la ventana además vio unas manchas rojas y rosadas por el rabillo del ojo que identifico como Erza y Natsu de inmediato.
-No es mi príncipe –dijo en voz baja.
-Como digas –Sting sonrió pero no aparto el rostro.
-¿Qué es lo que quieres?
-¿Qué? ¿Esto del cambio del gremio ya no me permite volver a visitarte?
-Dudo que te importara tanto eso -susurró Lucy divertida.
-¿Dudas de mi preocupación por ti? -le replicó haciendo señalando se a sí mismo con un ademan dramático.
-Como si te importara eso... Ya vamos, de una vez, ¿A que es lo que vienes?
Sting río por lo bajó pero pronto dejo de sonreír y sus expresiones se volvieron serias.
-Bien, pongamos serios -Sting miró a Lucy fijamente a los ojos- Tengo... Nuevas órdenes del Maestro.
-Ya veo... ¿Y?
-Ya tenemos suficientes almas como para abrir la puerta del Tártaros, eso significa que la abriremos en poco tiempo.
Lucy no dijo nada, sabía perfectamente que Sting no iba a venir sólo para decirle una cosa tan simple como esa que hasta ella ya sabía.
-El problema aquí es que el Maestro no quiere ninguna interrupción en ese momento, y ahí es donde entras tú.
-¿A qué te refieres? -replicó Lucy nerviosa- ¿Porque tengo que entrar yo? Yo...
-Fairy Tail, todos ya saben que van a intervenir en cualquier momento y eso es precisamente lo que el Maestro no quiere así que planeó atacarlos y si en ese ataque logra eliminarlos para él mejor, con ese ataque lograría que Fairy Tail se quitará de en medio.
Lucy ya se había puesto más pálida de lo que antes estaba, su cerebro había empezado a trabajar buscando soluciones para poder evitar que eso pasará pero paró de pensar cuando sintió la mirada fija de Sting en su rostro.
-Ahí es donde entras tú -Lucy lo miro con los ojos desorbitados.
-¿Qué? -dijo en voz tan baja que ni alcanzaba a ser un murmuro.
-Si no quieres que Fairy Tail sea atacado o devastado de esa forma desde afuera, tendrás que sacarlos tu desde adentro.
-Eso.. No... No puede...
-Saca de en medio a las personas más fuertes tú, o las sacamos nosotros, es tu decisión pero tienes que tomarla pronto, tienes una semana.
-¿Semana?
-Así es -dijo volviendo a poner una sonrisa traviesa -Ya entonces creo que ya es tiempo de irme, pero primero -Sting miro de reojo como Natsu tenía la cara pegada a la ventana queriendo atravesarla para poder separarlos de una vez, la sonrisa de Sting se hizo más grande y volvió su mirada a Lucy que lo miraba sería y que antes de que pudiera decir nada, la besó.
Lucy, si tenía que sorprenderse no lo hizo, había besado ya varias veces a Sting antes -otras veces cuando estaban en el gremio- pero nunca hubo nada serio entre ellos, en parte porque Lucy no lo amaba, ese era un gran problema. Cada vez que lo besaba, incluyendo esta vez, era lo mismo sus labios le sabían igual a los de Natsu, cada vez que la abrazaba sólo sentía el mismo calor que le daba Natsu, cada ves que cerraba los ojos el único rostro que veía tenía el pelo en punta de color rosado, esa era la marca que le había dejado, una marca tan grande que todavía no podía quitársela y probablemente nunca pudiera, ¿Por qué era el único que estaba sus pensamientos? ¿Por qué ella no podía ser la única en la mente de Natsu? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué tenía que compartirlo con alguien más? ¿Por qué?
Sting siguió besándola por un rato más hasta que escucho el golpe seco contra la ventana que dio el otro Dragon Slayer tratando de atravesarla.
-Planeas matarnos a ambos ¿verdad? –murmuro Lucy una vez se separaron sus labios.
-No, sólo planeo hacer las cosas más interesantes – Sting sonrió apartándose de ella –Recuerda lo que te he dicho, el Maestro no va a querer esperar.
Y dicho esto, se despidió moviendo la mano, Lucy lo miro irse y luego suspiro y desapareció entre la gente.
~•~•~•~
Mientras tanto en la ventana que daba al jardín.
-¡Cálmate de una vez, Natsu!
-Voy a matar a ese tipo ¡Maldito! ¡¿Cómo de atreve a besar Lucy?!
-Cálmate ¿No puedes ver lo que importa ahora? -le decía Gray forcejando con él.
-¡Si, claro que sí! ¡Ese bastardo esta besando a Lucy!
-¡Suficiente! -grito Erza golpeando a Natsu- Tenemos que concentrarnos ahora en cosas más importantes.
-Esas son cosas más importantes... -le replico Natsu en voz baja resentido -¿Por qué estaba besando a Lucy?
-A nadie le importa... -suspiro Gray- ¿Por qué Lucy estaba con Sting? Creí que no se soportaban, su reacción cuando lo vio antes no fue buena...
-Ciertamente -dijo Erza pensativa- Algo va mal ahí... Pueden ser muchas cosas las que estén pasado...
"Y además no estoy segura de lo que dijeron, no pude llegar a escuchar bien" -pensó para sí misma "y Natsu que era el único que podía ayudar probablemente no escucho nada por estar pensando en otras cosas... ¿Qué podrá ser? ¿Qué cosa?
-Waaah... ¡Es suficiente! -exclamó Natsu- ¡Voy a buscarla!
-Oe Natsu, espera un momen... -trato de pararlo Gray pero ya estaba muy lejos para cuando lo llamó -Cielos... ¿Qué se supone que hagamos?
-No podemos hacer mucho por ahora -suspiro Erza- no tenemos tiempo para seguirlo y los fuegos artificiales ya van a comenzar, sería una pérdida de tiempo, vamos a ver los fuegos, no podemos hacer nada mejor ahora.
~•~•~•~
-¡Así que aquí estabas!
Dijo Natsu mientras entraba a la pequeña terraza donde Lucy estaba apoyada sobre los codos mirando toda Magnolia que se extendía debajo de ella. Se había quitado ya la máscara dorada que ahora descansaba suavemente en el piso y el viento que golpeaba el balcón le había revuelto todo el cabello.
Lucy giró la cabeza hacia él apenas lo escucho y sonrió suspirando.
-¿Sabes que puedo ponerte una orden de alejamiento si me sigues siguiendo a todos lados, verdad?
Natsu sólo le respondió con una sonrisa y se apoyó junto a ella en el muro.
-Todos se están divirtiendo allá abajo haciendo los preparativos de la fiesta, tu deberías de estar ahí también -le dijo Natsu, Lucy lo miro de reojo actuaba como si no hubiera ni sabido nada acerca de la pareja que había tenido hace sólo un rato.
-Los fuegos artificiales están por comenzar ¿Por qué no vienes con nosotros? Mejor dicho, ¿Qué haces aquí?
-Verlos a todos -dijo en voz baja volviendo su vista a la ciudad donde la gente trataba de conseguir los mejores lugares en el paseo de río para poder apreciarlo mejor.
Los niños corrían entre las piernas de los adultos casi tirándolos pero efectivamente porque lograban llegar hasta la orilla del río que estaba plagiado de parejas y mamas con hijos que esperaban ansiosos los fuegos, los únicos que no se veían eran los de Fairy Tail que se arreglaban para participar al final del festival.
-¿Qué estas haciendo tu aquí, Natsu? -le replicó tranquila- ¿No tienes que ir a prepararte para el festival?
-No puedo dejar a alguien sólo -le dijo resueltamente- Y más sin es parte de mi familia, una familia nunca deja nadie atrás es por eso que se que alguien más puede ocupar mi lugar el festival mientras yo estoy aquí contigo. Eso es lo que una familia hace.
-¿No te molesta? Los niños de seguro que deben querer verte lanzar fuegos artificiales ares importante para todos ellos y a ti te importan.
- Probablemente pero, tu eres más importante para mi.
Lucy volteo a verlo rápidamente con los ojos abiertos, Natsu la miraba con una sonrisa tranquilizante, una sonrisa sincera. Se quedo mirándolo fijamente a los ojos respirando pesadamente, él le devolvió la mirada tranquilo y estuvieron así un rato hasta que hubo un momento en el que Lucy perdió de vista a Natsu y no lo volvió a ver hasta que sus labios estaban a escasos centímetros de los de ella, podía sentir su respiración sobre ella, sentía su calor y sabía que se tenía que alejar. Trago saliva sin dejar de mirar los labios de Natsu, respiro pesadamente y luego cerró los ojos cuando sus labios se juntaron.
La besó suavemente, apenas rozándole los labios, inseguro de la reacción que iba a tener, si tan sólo supiera que saltaron chispas por todo su cuerpo apenas se tocaron. Lucy no se aparto de él pero tampoco se movió hacia él y él apenas noto que no se apartaba la besó con más seguridad.
Lucy no se apartó, quería besarlo no iba a negar eso, la sensación que le recorría todo el cuerpo cada vez que lo hacia era grandiosa y no podía negarlo, sentía como si esta vez el gran agujero que había en su corazón por fin se rellenara, sentía que al fin pertenecía a alguna parte, pero ella no era todo para él, ya lo sabía ella sólo rellenaba una parte pequeña de su corazón, no podía hacerlo feliz, fue por eso que término con él pero ahora al volverlo a ver, al volverlo a sentir, al volver a estar juntos no le importaba sólo quería poder estar junto a él así y ahora no podía lo pondría en demasiado peligro, Sting se lo dijo... Esos eran los pensamientos que nublaban la mente de Lucy hasta que Natsu levanto los brazos para poner la manos en su cintura y fue cuando Lucy despertó y cayo en cuenta de que era lo que estaba haciendo, puso una mano en su pecho y lo aparto.
-Es suficiente, Natsu -le dijo casi sin voz. Natsu separó sus labios de los de ella y dejo caer los brazos pero no se aparto completamente.
-Lucy, yo... -la voz no le alcanzo para seguir hablando.
-No quiero escuchar tus excusas -murmuro con voz apenas audible -No puedo hacer esto.
-Yo...
-¡Es suficiente! -grito con la voz quebrada. No quería decirlo, no quería apartarlo, pero... No podía ponerlo en peligro, tenía que así que se obligó a sacar esas palabras de su boca, no sabía que era lo que más le haría daño, si quedarse con él o alejarlo para siempre, pero al menos si lo alejaba no morirá ese era su consuelo.
-Ya no puedo más ¿No lo entiendes? No puedo volver a eso, no puedes tenerme sólo con esto, no puedo, no puedo estar más contigo.
-Lucy...
-No soy la única que esta ahí adentro -hizo una pequeña presión en el pecho de Natsu con la mano que tenía ahí y luego la dejo caer -No soy la única en la que piensas ¿verdad?
Natsu no decía nada sólo miraba al suelo sin moverse, Lucy levanto la vista hacia él y se obligó a decirlo.
-¿Acaso puedes negarlo?
Natsu siguió mudo como una tumba. Lucy sonrió, sonrió de la manera más triste que pudiera haber.
-¿Ves? No puedes decir nada en contra de eso -las lágrimas atacaban sus ojos- Me voy, Natsu.
Aparto la vista de él y se giró hacia la puerta pero la mano de Natsu agarrando su muñeca la detuvo, se giró otra vez hacia él
-¿Qué pasa ahora? -dijo con la voz hecha trizas y las lágrimas resbalando por la cara.
Natsu abrió la boca para decir algo pero nada salió de ella las veces que lo intento, al final aparto la vista de nuevo con la cabeza gacha y la dejo ir. Lucy salió rápidamente con el brazo en los ojos para limpiarse las lágrimas de la cara y fue eso lo que le impidió ver a Erza y Gray que estaban detrás de la pared escuchando todo lo que pasaba.
~•~•~•~
Gray se quedo un momento en la puerta pensando luego de que Erza decidiera ir a hablar con Lucy dejándole a Natsu a él. No sabía que iba a decir o más bien no sabía como era que iba a reaccionar, ni siquiera sabía que estaba haciendo o si ya se había aventado por la terraza porque conociéndolo era capaz de hacerlo y fue cuando pensó eso que entró rápidamente a la terraza para asegurarse de que no se había tirado y abrió los ojos sorprendido.
Estaba apoyado en el balcón con los brazos cruzados mirando la ciudad y en una de sus manos sostenía la máscara que había estado usando Lucy para el baile. Pero lo que le sorprendió era el rostro tan serio que tenía, no se imaginó lo que podía estar sintiendo para estar así de serio.
-Natsu -dijo mientras caminaba hacia él. Natsu salió de sus pensamientos, cambió su rostro completamente apenas lo escucho.
-¡Oh! ¡Yo, Gray! -dijo con una sonrisa nerviosa en la cara- ¿Qué estas haciendo aquí? ¿No ibas a prepararte para el festival?
Gray lo miro con los ojos desorbitados ¿Cómo podía aparentar que estaba bien?
-¿Eh? ¿Qué pasa? -dijo igual de sonriente. Eso soltó la rabia de Gray y le dio un golpe en la cara que lo mando al piso.
-¡Auch! -se quejó- ¡Eso dolió!
-¡¿Cómo puedes estar tan tranquilo?! -lo agarro por el cuello de su camisa- ¡¿Cuanto más tiempo vas a estar pretendiendo que estas bien?!
Natsu volvió a su rostro serio y aparto el rostro de Gray mirando al suelo.
-Suéltame -le dijo en voz baja pero agresiva. -No es de tu incumbencia.
-¡Claro que si, imbécil! ¡Tu lo dijiste ¿no?! ¡Somos una familia, nunca dejamos a nadie atrás!
Natsu se quedo sin decir nada, Gray lo soltó y se dejo caer al piso junto él.
-Cielos... Si que eres problemático -suspiro mirando al cielo - Sabes, nunca dijiste nada de que habías tenido una novia, nos dejaste fuera de eso y no sólo eso siempre tratas de hacer las cosas solo, nunca cuentas con nosotros o al menos no siempre, no siempre esta bien, es por eso que no se que paso entre ustedes dos y no puedo hacer nada por culpa de eso... Es fastidioso ¿Lo sabias?
-¿Qué quieres saber? No es muy difícil ¿Sabes? La engañe, así de simple.
-¿Qué? ¿La engañaste con cualquier otra?
-No, no fue cualquier otra, de hecho fue alguien del gremio -Natsu levanto el rostro y miro hacia el cielo.
-¿Ah? ¿Del... Gremio? ¿Quien del gremio pudo...?
Hubo un silencio largo, Gray miraba a Natsu, Natsu miraba las estrellas y las estrellas los miraban a los dos, se quedaron así hasta que Natsu rompió el silencio con un nombre.
-Lissana.
Gray lo miro con los ojos abiertos como platos ciertamente las sorpresas no se acababan con él.
-Natsu... -dijo pausadamente- ¿Lissana no esta muerta?
Notas de la autora: Yaharo! Lamento haberlos hecho esperar tanto... Pero este era un capítulo difícil además tengo mucho trabajo en la escuela u.u bueno y ¿Qué les pareció? ¿Les gusto? Por ahí les adelanto que los siguientes dos, tres o cuatro capítulos serán la historia de Lucy y Natsu cuando eran pareja ^-^ es decir! van a saber porque terminaron *música dramática* bien creo que eso es todo... Entonces nos vemos!
