Chapter N° 4: Ayuda
Yacía tirado en el gélido suelo de la parroquia. Se había convertido en un obstáculo que atravesaba el camino, un estorbo. Era corrido a patadas, con un fuerte resentimiento. Stan estaba recorriendo la habitación, silenciosa testigo de un acto atroz, buscando las prendas que le fueron arrebatadas a su súper mejor amigo, Kyle. Por debajo de la cama, o encima de los muebles, el joven pelinegro no sabía bien en donde debía revisar para obtener resultados favorecedores.
A su vez... el pelirrojo despertaba de su estado de inconsciencia, lentamente intentó abrir los ojos pues no recordaba perfectamente lo que había ocurrido. Estiró una de sus manos esperando encontrarse con la de Stan. Definitivamente sus dedos tocaron algo.
"¿Stan...?" dijo dudando un poco. La poderosa luz del ambiente lo cegaba casi por completo, no podía ver con claridad las imágenes que a su alrededor se encontraban. No era conciente de que aquella figura que para él era su amigo, no era más una ilusión.
Sus manos se movieron acariciando la piel que, ahora, estaba en frente de él.
Stan no se percataba de nada de esto, por su mente pasaban todo tipo de pensamientos siniestros, oscuros, deprimentes. Creía que la única forma en que se sentiría mejor era si llevaba a Kyle de inmediato a un hospital para que lo atendiesen y lo curaran, pues desconocía la gravedad de sus heridas... aunque deducía por los gritos de dolor que no para nada menor el daño causado.
El colorado se fue acercando cada vez más al cuerpo, quería estar con él, agradecerle... agradecerle por haberlo salvado de ése cruel tormento, quería abrazarlo, quería que supiera de una vez por todas lo que realmente sentía por él. Para Kyle el hecho de que lo protegiera de alguien que significa tanto para su religión era una muestra de amor incondicional.
Sus ojos poco a poco se iban acostumbrando a la luz blanquecina proveniente del sol poniente, era muy tarde, los padres de ambos debían estar realmente preocupados y preguntándose dónde podrían estar, siempre y cuando no hubiese algo interesante y violento en la televisión que los distrajera y los hiciera olvidar por completo a sus hijos... lo cual era bastante factible.
Se restregó los ojos para así agudizar la visión.
"Stan... te quiero tanto... tanto..." dijo casi en un susurro imperceptible, como el aullido del viento.
Cuando al fin su vista recuperó su función natural, de su boca salió un fuerte grito de horror, se corrió lo más lejos que pudo de ése cuerpo, al parecer, inerte, de ésa expresión de placer en su rostro, como una burla. Kyle no pudo contener las lágrimas, se sujetó las piernas y escondió la cara en sus rodillas, mientras sollozaba en silencio en una esquina de la habitación.
Stan se encontraba en el cuarto contiguo cuando oyó el grito que tensó todos sus músculos y lo alertó de que muy malo le había pasado a su compañero. Corrió casi de inmediato a buscarlo para ver que estaba pasando. Lo primero que se le había aparecido en la mente al pelinegro era que por alguna razón el Padre habría vuelto en sí y ahora se encontraba violando a Kyle de nuevo. La sola idea de que fuese lo hacía temblar de cólera.
Al entrar al cuarto se encontró con el cuerpo inmóvil del cura, se dirigió rápidamente al lugar en dónde estaba el pelirrojo. No pudo evitar sentir mucha pena por el. Seguramente las heridas le causaban demasiado sufrimiento como para que lo tolerase.
"Kyle... ¿Te encuentras bien?"
"..." el chico continuaba temblando, no contestaba, era como si no pudiese oírlo.
"Kyle... no te preocupes, yo no dejaré que nadie te ponga las manos encima de nuevo, yo te protegeré de todas las personas que quieran hacerte algún daño... perdóname, por favor... todo esto fue mi culpa, yo te traje a este lugar... soy un estúpido..." las lágrimas fluían como ríos por sus mejillas sin pausa ni intención de detenerse, su pesar era tan profundo que ni el llorar hacía que se sintiese mejor. "Sé que me odias... tú no tienes la culpa... ¡Yo me lo merezco por ser un mal amigo!"
El pelirrojo que por fin había levantado la cabeza lo miraba con los ojos enrojecidos al igual que sus mejillas y bastante hinchados. Stan seguía repitiéndose para sí mismo 'Soy la peor persona del universo' '¿Por qué tuve que nacer?' '¿Cómo pude hacerte esto?'
"¿Stan...? No fue... tu culpa... me salvaste... muchas gracias..." dijo intentando forzar una sonrisa.
Stan hacía caso omiso y se cubría el rostro con ambas manos, mientras permanecía de rodillas, negando con la cabeza con insistencia.
Kyle se arrodilló frente a su amigo y con sus brazos rodeó suavemente el cuello de Stan. Al sentir este contacto, el pelinegro se reconfortó de inmediato y rodeó la cintura del pelirrojo, sujetándolo con firmeza y acariciándole el cabello de vez en cuando.
"Quédate aquí, ya vuelvo, voy a traerte tu ropa" dijo tomándolo por los hombros con delicadeza. Al volver tuvo que ayudarlo a ponerse la ropa; estaba muy debilitado y casi no podía estar de pie sin apoyo. A Stan se le había pintado la cara de un color escarlata brillante cuando su amigo le pidió que le diera una mano. Se apresuraron a salir de la parroquia, teniendo en cuenta que el pelirrojo no estaba en condiciones de correr ni nada por el estilo.
"No temas... yo hablaré con tus padre sobre lo que pasó" comenzó diciendo. "Tal vez podamos ser Súper mejores amigos secretos de ahora en adelante... porque no creo que después de esto quieran que sigamos estando juntos, de hecho, creo que van a maldecir mi nombre mil veces como mínimo"
"No quiero que les digas a mis padres" dijo serio Kyle, con la mirada baja.
"¿Qué? No te entiendo... no puedes ocultarles algo de esta magnitud..."
"Nunca lo sabrán... así todo será como antes de que todo esto pasara."
"¡Pero estás muy lastimado! ¡No puedes ocultar tus heridas!"
"No me duele tanto, no seas exagerado"
"Eso no es verdad, te lastimó mucho, tal vez se infecte si no vamos al médico ahora mismo"
"Pero... no quiero que nos separemos por mi culpa, debí hacer algo para alejarlo de mí... debí..."
"Nada de lo ocurrió es tu culpa, no digas eso, si alguien aquí es culpable, ese soy yo... y como esto fue por mí, pienso ayudarte, vamos al hospital a que te revisen, si no quieres que les diga a tus padres entonces pienso curarte yo mismo"
"No es necesario que tú..." Kyle no pudo finalizar la frase porque un tic sostenido le había atacado el ojo al pensar en lo que tendría que hacer Stan si estaba dispuesto a curar sus heridas, recordando que fue una victima de violación con acceso carnal, las lastimaduras eran muy profundas.
N/A:¿Le pondrá Stan la pomadita "atrás" a Kyle?
¿Kyle se dejará poner la pomadita?
¿Les contará "un pajarito" a Gerald y a Sheila lo que le pasó a su hijo?
¿Qué harán al respecto?
A) Ponerse a ver la televisión.
B) Rascarse los ombligos.
C) Papar moscas.
Estas y otras preguntas parecidas serán respondidas en el próximo chap. De "Won't you please stay with me?" ¡No se lo pierdan!
CONTINUARÁ…
¡Muchas gracias por los reviews! Se los agradezco muchísimo... que se hayan tomado la molestia de leer lo que se me ocurre en la clase de matemáticas (claro, como no se nada jajaja 3) Les digo que si tienen alguna sugerencia o les gustaría que pase algo en especial no tienen nada más que pedírmelo y yo lo hago... después de todo éste es un fic por y para fans n.n ¡Saludos y besos y abrazos felinos!
