Este fic participa para el reto especial de aniversario "Lo bueno viene de a cuatro" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black


IV. ¿Imaginas tu muerte?

"To die by your side
Well, the pleasurethe privilege is mine"

There Is A Light That Never Goes Out, The Smiths


―Estamos solos de nuevo.

―Rabastan sigue aquí. Está dormido. Se robó todo el whisky de fuego de tu padre, así que espero que no te importe.

―Maldito borracho.

―Barty se fue, dijo que tenía que ir a su casa antes de empezaran a preguntarse dónde estaba. Parecía que en vez de ir a su casa iba camino directo a cumplir sentencia Azkaban o algo así.

―Siempre pone esa cara cuando se trata de pasar tiempo con sus padres.

―Tanto odio no debe ser sano en una familia.

―Tus padres están muertos, Rodolphus. Y los míos nos esconden mientras somos fugitivos. ¿Tú que crees que haría el padre de Barty si lo descubre?

―…

―Sí, eso. Justamente lo que no dijiste.

―Odio no hacer nada.

―Ayer en la noche dijiste que nos convenía mantener un perfil bajo y ahora «odias no hacer nada».

―A ti te gusta incendiar cosas y matar gente. Llamas la atención.

―Ese es el punto.

―¡No podemos llamar la atención! ¿Y si nos atrapan? Estamos cerca de ganar la guerra, lo siento. Y no alces así las cejas. Sé que estamos cerca de ganar esta guerra.

―Si nos atrapan, él nos sacará. Estoy segura. Sabe que haríamos cualquier cosa por él.

―Corrección: sabe que tú harías cualquier cosa por él y que yo haría cualquier cosa por ti. Y que Rabastan y Barty nos seguirían hasta el jodido infierno. Bueno, Barty te seguiría a ti, casi exclusivamente. Tú lo trajiste a nuestro grupo…

―Necesitaba un compañero.

―Me tenías a mí.

―Oh, ¿te vas a poner celoso justo ahora? ¿Decidirás ser lo que mi madre considera un «esposo normal» después de tanto tiempo? Aun me pregunta por qué mi madre lo considera normal. No eras el compañero que necesitaba. No sientes lo mismo cuanto matas.

―Mato y ya está.

―No juegas con tus víctimas. Él sí.

―No más de lo necesario. ¿Por qué perder el tiempo en los muggles y en sus malditos hijos? ¿En los traidores a la sangre? Merecen sufrir, pero lo tuyo, Bella… ¡Oh, no alces la ceja así! Sólo remarco algo.

―¿Crees que merecen menos? No sé puede caer más bajo que eso. Cuando te suplican y te miran a los ojos… no se puede caer más bajo.

―Todos piden por la vida de alguien. Si no tienen a nadie, piden por la suya. Se vuelven aburridos con el tiempo.

―No era eso lo que quería decir.

―¿Entonces, qué?

―Cuando te suplican piedad, Rodolphus. Cuando eres la única persona que puede concederles la muerte… no pueden caer más bajo. Y te sientes… no sé… sientes algo. Poder.

―Al final te conviertes en la santa muerte. No me jodas.

―No te rías. Tiene sentido, lo juro.

―Te gusta el caos.

―Nunca dije que no.

―El sufrimiento.

―También.

―¿A quién le puede gustar eso? Matar. Puedo pelear una guerra, pero matar es un trabajo sucio, Bella.

―Es un arte.

―Y lo defiendes.

―¿Por qué no? Es lo que mejor se me da.

―¿En Hogwarts pensaste que acabaríamos siendo mortífagos? Sinceramente.

―No. Ni siquiera había oído lo que planeaba, lo que quería, el mundo que quería construir. Pero una vez que lo oí y lo vi supe que… supe que… haría todo por lograr ese mundo. Hasta convertir

me en soldado y seguir órdenes. Aceptar una marca y volverla mis ideales.

―Yo estaba contigo. Vi tus ojos, ya sé eso.

―Por eso odio estar aquí, encerrada, en la casa de mis padres.

―Nos iremos pronto, lo verás. Podremos volver a casa.

―Quiero dejar de sentirme tan inútil. Quiero… quiero hacer algo. Ganar la guerra, acabar con la maldita orden del fénix y todos los aurores que se nos pongan enfrente…

―Tú misma dijiste ayer que han estado atrapando a todos.

―Sólo por eso acepto el escondite.

―¿Tienes miedo de morir?

―¿A qué viene la pregunta?

―Nada más. Tenemos que matar el tiempo si estamos aquí.

―No… no lo sé.

―¿Te imaginas tu muerte?

―Peleando, supongo. Siempre he imaginado que voy a morir en batalla. No es que tenga muchas opciones

―Así que no esperas paz, nunca. No esperas encontrarla.

―No quiero encontrarla, es diferente. No estoy hecha para la paz, lo sabes. No sé qué hacer con ella. Necesito pelear y, aún más que eso, arrebatarle la vida a alguien. Esa sensación. Necesito saber que tengo ese poder. ¿Y tu muerte?, ¿tú te la imaginas?

―Me la imagino a tu lado. Peleando. Oh, joder, espero que sea a tu lado.

―Qué romántico.

―Ya me conoces.

―Sí, te conozco, lamentablemente. Pero odio cuando te pones profundo, me haces pensar cosas que no quiero pensar.

―… Lo siento.

―No, no lo sientes en realidad. Pero ya no quiero hablar y tenemos que matar el tiempo, ¿quieres volver a mi antigua habitación de adolescente?

―…

―Lo que suponía.


Mortífagos siendo humanos. Es algo complicado. Porque no quiero que les tengan lástima o piedad. Son unos hijos de puta aunque sean vulnerables, pero a veces me gusta pensar que también son humanos y tienen amigos y relaciones y esas cosas. Espero que les haya gustado esta… cosa. La explicación es que Rodolphus es guerra, Rabastan hambre, Barty peste y Bella la muerte. Listo.


Andrea Poulain

A 15 de junio de 2016