Capítulo 4 (nota: jah! después de millones de años jajajaja)

Habían llegado a la mansión Asakura, seguido de que Tamao llevó a Pilika a su cuarto respectivo y ayudándole a desempacar, aunque había veces en que la pelirosa tenía cierta preocupación por su amiga, ya que ésta de vez en cuando se quedaba viendo a la nada con ojos muy abiertos para después parecer como si nada estuviera pasando.

.- ¿Está bien señorita Pilika? La noto un poco...asustada...- dijo Tamao pensando un poco, no sabía si la palabra "asustada" era la palabra indicada para ese momento.

.- No, no estoy asustada...- dijo Pilika con total confianza, y la verdad era que no temía, pero había veces en que ver cosas extrañas era algo que todavía no se acostumbraba.

.- De acuerdo, si usted lo dice.- dijo Tamao abriendo las puertas del clóset y guardando los zapatos de Pilika.

Esta miró repentinamente la esquina del cuarto donde había una figura difícil de describir, no se veían los pies, solo el de una persona levitando que traía los brazos cruzados y la miraba a ella, era un joven, ya que por el cabello corto y facciones del rostro lo pudo afirmar. Tenía el cabello negro y ojos completamente como los de Len...un dorado intenso...ámbar, pero a diferencia de Len con el de este joven, es que este parecía mirar a una persona muy amada para él. Pilika bajó la vista y volvió a mirar la esquina donde el chico la observaba detalladamente.

.- Tamao...¿podrías decirles a todos que luego bajo? Quisiera cambiarme de ropa.- dijo Pilika un poco avergonzada, pero habían terminado de desempacar y Pilika quería estar un momento a solas.

.- De acuerdo...por cierto, encontré este libro entre sus cosas¿donde quiere que lo ponga?.- dijo Tamao mirándolo ya que, en sí era bastante extraño.

Pilika reaccionó y tomó el libro pero no en forma de "quitárselo cuanto antes", sino, ligeramente para que no sospechara nada.

.- Ah si, me lo dio mi amiga Makii cuando me fui de la escuela...lo pondré en el gabinete, gracias Tamao, sin tu ayuda me hubiera tardado mucho.- le sonrió la ainu a la chica y Tamao se fue haciendo una reverencia.

.- "siempre tan madura Tamao, a pesar de que es novia de mi hermano, sigue llamándome por 'usted' y no por 'tu'...menos mal que no tuvo curiosidad por leer el libro...".- en ese momento apareció Nefertiri en forma chibi y se colocaba en el hombro de Pilika.

Pilika observó a su alrededor, el chico todavía se encontraba en la esquina observándola...

.- Pensé que tu amiga no se iría.- dijo el joven en forma lejana, su voz era grave y madura.

.- Sí, pero ya ves cómo son las cosas...¿qué haces aquí?.- preguntó Pilika en forma curiosa.

.- El señor Hao me mandó hasta aquí para cuidar se usted, pero si le molesta mi presencia, estaré en la otra habitación...- dijo el joven.

.- No hace falta...bueno, solo en las noches¿de acuerdo?.- preguntó Pilika y el joven se sorprendió...como si antes no se le hubiera hablado a él con ese respeto.

.- Sí, mi nombre es Haku...- se presentó el joven haciendo una reverencia.

.- Soy Pilika...- y después de presentarse, el joven caminó hacia la pared y la atravesó. Nefertiri se acercó observando que ya no había nadie y volvió la vista hacia Pilika

.- Qué extraño...¿no lo crees?.- preguntó Pilika a Nefertiri quien esta asintió en silencio.

.- Bien...veamos qué contiene el libro.- mencionó la ainu sentándose en la cama y abriendo el libro...pero había algo extraño...el libro...(lo hojeó completamente)...no...(volvía a hojear, hoja por hoja)...NO TENÍA NADA.

"¿Qué rayos?"...pensó Pilika, incluso Nefer se había quedado con una cruz en la sien en forma de disgusto como su ama. La ainu no lo comprendía...¿por qué Hao le había pedido a ella que leyera el libro si este no tenía contenido alguno¿será alguna broma? De ser así, entonces NO ERA DIVERTIDA. Pilika cerró el libro y lo dejó en el gabinete, asegurándose de ponerle candado para que nadie lo abriera...lo colocó en el último cajón. Bueno, como le había informado a Tamao, quería cambiarse de ropa, pero después le dio pereza hacerlo, así que mejor se dirigió hacia el comedor, donde probablemente su hermano estaría comiendo al igual que los demás.

Efectivamente...Horo Horo se encontraba comiendo todo cuanto colocaba en su boca, no daba siquiera el tiempo debido para pasarla por su garganta y cayera en el estómago. Solo se dedicaba a comer...Tamao optaba por verlo comer mientras que Manta, Jun y Lyserg platicaban, Len era el que estaba sentado con los brazos cruzados y los ojos cerrados...nadie lo molestaba por que pensaban que el chico estaba meditando...Yoh y Anna estaban sentados en el pasillo mirando hacia jardín, Anna a su lado quien se había puesto en su pecho, él traía sus brazos alrededor de ella y el silencio estaba entre los dos.

.- Me pregunto ¿cómo es que Pilika consiguió tener un espíritu acompañante?...eso es algo que no se ve todos los días.- mencionó Yoh cortando el silencio.

.- En eso tienes razón, pero algo me da mala espina...siento que ese espíritu, su presencia, la he sentido anteriormente...aunque no recuerdo donde.- dijo Anna con la misma seriedad de siempre.

.- Bueno entonces no nos preocupemos más jijijiji.- dijo Yoh sonriendo como de costumbre.

Se quedaron nuevamente en silencio...

.- Cada vez que veo esa colina, me recuerda a Hao...- dijo Yoh un poco desanimado.

.- ¿Por qué lo dices?.- preguntó Anna curiosa.

.- Es extraño, Hao y yo estuvimos separados toda la vida, con el mismo propósito ambos en llegar a ser el Shaman King del mundo, pero siento que todo se descontroló cuando lo vimos por primera vez cuando partimos hacia América. No puedo evitar pensar ¿qué hubiera pasado si hubiéramos estado juntos desde siempre¿seríamos...los mejores hermanos¿los mejores amigos¿o los peores enemigos?.- preguntaba Yoh cuando sintió que Anna le tapaba la boca con el dedo índice de la mano derecha.

.- Yoh, recuerda que el "hubiera" no existe, y nunca existirá.- dijo Anna

.- Lo sé, es por eso que es, extraño.- dijo Yoh

Anna se viró completamente y abrazó a Yoh por el cuello, mientras este pasaba sus brazos por la cintura de la chica.

.- Lo lamento, enserio lo lamento mucho.- dijo Anna en su oído. Yoh agachó la mirada.

Un par de lindos ojos azules los observaba desde el otro lado del pasillo, había disminuido su presencia para evitar romper el momento romántico. Un momento...¿cómo disminuir su presencia?...ok, eso era raro, decidió regresar al comedor sigilosamente, aunque por otro lado una sonrisa se le vino al rostro: por fin ellos dos se habían dado cuenta de lo que sienten uno por el otro.

Abrió las puertas y su alma cayó al piso cuando observó que su hermano todavía seguía comiendo y una gota se le vino a la cabeza mientras Nefer hacia lo mismo que su ama, y se colocó en la cabeza de ella. Pilika se sentó frente a Len, quien seguía con los brazos cruzados y los ojos cerrados.

.- Hola Pilika¿deseas comer también?.- preguntó Jun.

.- ¿Eh? Ah no gracias, no tengo hambre.- dijo Pilika sonriendo y Horo Horo estaba a su lado quien la observaba como si estuviera loca.

.- ¿Cómo que no tienes hambre?.- preguntó Horo.

.- Pues sí, no tengo hambre...te dejo mi ración si quieres.- dijo Pilika dándole un gusto enorme a su hermano y esta sonrió.

Tamao le sirvió una taza de té que eso sí con gusto lo aceptó.

.- Bien, estábamos hablando acerca de Hao...- dijo Manta atrayendo nuevamente la atención de todos y aquí fue cuando la taza de Pilika se precipitó y se hizo añicos.

Todos miraron a Pilika, incluyendo Len quien había abierto los ojos para observar lo que pasaba con la ainu. La chica miraba a la esquina y observó a Haku quien se había llevado su dedo índice a la boca en señal de que guardara silencio. Pilika se sorprendió ¿por qué nadie lo veía a excepción de ella¡Todos eran shamanes, desde siempre! Incluso Manta podía ver fantasmas pero ¿porqué a Haku no?

.- ¿Sucede algo?.- preguntó Jun mientras Tamao se acercaba a limpiar el desorden.

.- Sí...estoy bien...lo siento...pero ¿por qué hablar de Hao?.- preguntó Pilika un poco desorientada.

.- Estábamos platicando sobre una leyenda que se hace cada 50 años...es una especie de ritual pero no estamos seguros de qué se trate exactamente.- dijo Lyserg explicando a Pilika con un aire de llamar la atención a la ainu. Len sintió deseos de pegarle fuerte. Sin embargo la chica sólo sonreía nerviosa, y por más que trataba de disimular una sonrisa, era demasiado falsa para Len. Éste la observó detalladamente.

.- Ah...bueno, y ¿cómo ritual?.- preguntó Pilika y miró después a Haku quien seguía con la señal de que guardara silencio.

.- Pues...ritual...esos que hacen sacrificios y todo el rollo...¿de veras no sabes lo que es un ritual?.- dijo Horo Horo tratando de 'ayudar' un poco la situación.

Pilika sí sabía a qué se referían, pero ahora la disimulación sobre interés y de ser una niña inocente estaba funcionando, por lo menos eso le salía a la perfección y daba una sonrisa satisfecha por su logro, pero después miró a Len repentinamente, como si necesitara observarle sin motivo alguno, y luego lo notó: definitivamente, Haku tenía la misma mirada que Len, pero a diferencia, es que éstos ojos ámbar, tenían la intención de buscar algo más que una simple chica...como si intentara penetrar en su cuerpo para ver sus sentimientos o algo por el estilo...Len la miraba completamente¿porqué le daba mala espina¿porqué disimular sonrisas? hace rato la taza se rompió...y para variar la chica no paraba de ver constantemente la esquina¿había algo ahí?.

Sin embargo, no quiso preguntarse más cosas y Len se levantó para dirigirse al patio.

.- Saldré a caminar un rato.- dijo a todos en general y Pilika quedó con un signo de interrogación en la cabeza, los demás sólo lo observaron retirarse.

.- ¿Algo le pasa al tiburón?.- preguntó Horo a Jun.

.- Creo que sólo necesita aclarar su mente, hay una presencia que le inquieta mucho.- dijo Jun con una sonrisa, pero Horo no entendía, ni Lyserg ni Manta, Tamao observó a Pilika dando a entender que la ainu, era la presencia que perturbaba al joven Len Tao.

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Len llegó hasta la pensión y salió al parque, estaba por oscurecer, sin embargo, él salió a dar una vuelta...quería aclarar su mente, despejarla...había estado muy pensativo desde que la vio llegar con Lyserg en el aeropuerto, y desde hace tiempo que Horo mencionó su regreso, se la había pasado pensando en ¿qué tanto había cambiado?. Ahora lo había comprobado, era realmente una joven hermosa, pero ¿desde cuando a él le importaba eso? Se detuvo en el mirador, observando el contorno hacia la ciudad y apareció Bason.

.- Señorito¿se encuentra usted bien?.- preguntó el espíritu acompañante.

.- No molestes Bason.- fue lo único que dijo el joven cruzando los brazos e hizo sonar la voz de manera muy grave que provocó al espíritu hacer una mueca de ¿miedo?

.- Lo siento señorito, no lo molestaré más (se colocó en forma chibi) ¿hasta cuando dejará de pensar en ella señor?.- dijo antes de marcharse, pero Len no hizo nada, ni dijo nada.

El cielo oscureció totalmente, sólo las luces de las calles alumbraban el camino, pero él seguía en el mirador, de hecho, hasta se había sentado con los brazos cruzados y cerró los ojos para meditar, era realmente relajante ese lugar...tal vez debería de ir más seguido a encontrar la paz interna por unos momentos. El viento comenzó a soplar repentinamente de manera brusca. Las hojas de los árboles comenzaban a hacer ruido que impedían la concentración de joven, pero después percibió una presencia nueva y abrió los ojos de golpe, y se levantó como un rayo, observando su espalda. Fue cuando notó la silueta de dos personas, pero sólo la silueta...mas no la apariencia.

Uno era de cabello largo...como de aquella persona que derrotaron hace tiempo, y el otro era de cabello liso pero corto, y sólo daba la apariencia de ser una persona levitando, ya que no se le veían los pies. El viento soplaba en dirección que a Len le pegaba en el rostro.

.- ¿Quiénes son?.- preguntó Len, mas no hubo respuesta hasta después de unos segundos.

.- Pronto lo sabrás.- dijo uno de ellos, la voz lejana, y se oía como eco, y después de eso, desaparecieron y el viento volvió a la normalidad.

Len quedó algo sorprendido, aunque su rostro no se notara fácilmente, por dentro sí lo estaba y mucho. En fin...¿y ahora qué? pensó mientras daba media vuelta y observaba otra vez la ciudad por el mirador...ese lugar tenía algo que le encantaba, no precisamente la vista, tal vez por que ahí era tan pacífico, sin problemas...ni discusiones ni nada, siquiera aquellos recuerdos que a veces surgen en la media noche provocando insomnio.

.- ¿Len?.- preguntó una voz femenina y la reconoció enseguida, sin embargo, no despegó la vista de la ciudad.

.- ¿Sucede algo?.- preguntó Len a Pilika quien se colocaba a sus espaldas.

.- Salí a comprar algunas cosas, pero sentí tu presencia por aquí y se me hizo extraño. ¿Estás bien?.- preguntó algo curiosa.

"¿Sentir presencia¿mía?" Se preguntó Len y la observó directamente a los ojos...¿desde cuando tiene ese 'don'.

.- Estoy bien.- fue una respuesta corta pero...sincera. Al menos así lo presintió Pilika.

Hubo un momento de silencio por parte de ambos, y Pilika pensó que lo mejor era dejar a Len solo para que continuara con su meditación, pero justo cuando dio un paso hacia atrás y continuar con su camino...

.- ¿Qué haces a estas horas?.- preguntó Len, Pilika viró su cuerpo nuevamente y se acercó al chino.

.- Creí haber mencionado que salí a comprar algunas cosas...por cierto...me acordé de ti mientras iba a la tienda, mira.- dijo tomando de entre sus cosas una botella chica que contenía solamente leche natural. Se la entregó al joven en la mano y Len quedó extrañado.

"¿se acordó de mi?" pensó el joven detalladamente al ver que solo la chica le sonreía y fue entonces cuando se escuchó que las bolsas se escaparon de las manos de Pilika. Len agilizó un movimiento complicado e impidió que las cosas cayeran al suelo. Sin embargo la joven de cabellos celestes miraba a alguien entre las sombras de los árboles. Caminando ligeramente que parecía levitar. Una mujer de cabellos largos y negros, que se mecían con el viento en contra de ella, vestía de sacerdotisa, y tenía las manos entrelazadas. A su alrededor habían bolas blancas que giraban unas con otras y dejaban por su paso algo parecido a niebla blanda y espesa a la vez.

.- Son almas...- dijo en voz alta. Sintió en su brazo que alguien la sujetaba y viró rápidamente. Len estaba a su lado extendiéndole la bolsa, pero al ver la reacción, se quedó con ella.

.- ¿Almas¿Donde?.- preguntó Len tomando desprevenida a Pilika de los hombros y acercándola a ella.

Pero ella no pudo responder, sólo quedó sonrojada ante el atrevimiento de Len Tao acercar su cuerpo hacia el de él, como si la estuviera protegiendo. Protegiendo de nada para ser exactos. Len también se percató de su propio atrevimiento. Aunque la cosa en sí fue demasiado diminuta, para ellos ya era "llegar demasiado lejos", pero después recobró la compostura. Decidieron regresar ambos en silencio pero fue entonces cuando Len se sintió bien consigo mismo. Como si esa paz que sentía en esos momentos fuera algo que no había sentido desde hace mucho tiempo. Miró a Pilika de reojo quien mantenía la mirada fija a los alrededores, e incluso viraba completamente el cuerpo. De tantas veces que lo hacía, salió Nefertiri con una cruz en la frente y se colocó en la cabeza de la chica mirando hacia atrás haciendo 'guardia'.

.- A ver, vale¿qué tanto andas mirando¿alguien nos sigue?.- dijo Len de una manera muy abierta hacia ella y metiendo las manos en los bolsillos, sonriéndole.

.- No es eso, es que, presiento como si fuera así como dices, que alguien nos sigue.- dijo Pilika deteniéndose y sonriendo nerviosamente, al igual cerraba los ojos.

"Se ve linda nerviosa".- En ese caso, no te preocupes, aquí estoy yo y por lo tanto no te hacen nada. Por cierto¿qué tanto compraste?.- dijo Len esculcando la bolsa como si fuera un niño travieso.

.- Cosas que me encargó Tamao mientras ella atendía a las habitaciones, por cierto¿lo que te compré?-- fue interrumpida.

.- ¿No viste que ya me lo tomé? Vaya, sí que eres despistada, por cierto gracias. Bien, vamos antes de que oscurezca más...- mencionó Len mientras tomaba de la mano a Pilika y ambos entraban a lo que era la Pensión.

Len dejó que Pilika pasara primero y después se dirigieron a la cocina y dejaron las cosas sobre la mesa. Eran alrededor de las 10:00 y había mucho movimiento en la casa. Yoh y Anna seguían platicando donde Pilika los había encontrado hace rato. Tamao limpiaba desorden que habían hecho Lyserg y Horo y después empezaron a jugar con las barajas. Pilika observó a Len que estaba tras ella y se quedó sorprendida...nuevamente volvió la mirada fría del joven, pero cuando la observó, cambió totalmente por una noble y tierna. Como si viera lo más maravilloso del mundo.

.- ¿Sabes? La noche es joven...- dijo Len después de unos segundos.

.- ¿Y?...- preguntó Pilika sin entender.

.- ¿Te parece dar otra vuelta y regresar?.- preguntó Len Tao sin pizca de miedo y Pilika estuvo de acuerdo, pero prefería cambiarse primero de ropa por algo más cómodo.

Len entró a la habitación encontrándose con su hermana.

.- Te animaste a acercártele ¿no es así?.-

.- Bah, no molestes.- dijo Len con su típica mirada fría y cruzándose de brazos y sentándose. Lyserg iba ganando a Horo en el pokar.

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Pilika llegó a su habitación, y como la noche se avecinaba a ser cada vez más oscura, se colocó una blusa sin mangas color negra, junto con una falda de un azul rey, cinto blanco y zapatos blancos. Acompañó el conjunto con una banda blanca y algunos cabellos de fuera.

.- El amo Hao desea verla hoy a la medianoche en la colina, trayendo consigo el libro que le dejó.- dijo Haku haciendo que la chica se asustara y diera un grito llamando la atención a los demás.

El primero en llegar fue Len con su arma, seguido de Lyserg con su péndulo y Horo con la tabla. Abrieron la puerta de golpe para encontrarse a una Pilika recargada en la pared con los ojos casi fuera de su órbita y estaba cayendo lentamente hasta llegar de rodillas al suelo. Horo llegó con su hermana.

.- ¿Pilika, qué tienes¿Qué tienes?.-

Pilika seguía viendo a Haku quien seguía en el rincón del cuarto.

.- Horo, dile que se vaya, por favor, no quiero seguir con esto, ya estoy harta! HARTA!.- gritó Pilika mirando hacia la esquina.

Len lo notó y observó la pared: no había nada.

.- Bason.- y el espíritu acompañante llegó en segundos preguntándose el motivo a su llamado. .-Registra la habitación de Pilika.-

.- Sí señorito.-

Bason desapareció y en la penumbra comenzó a buscar, sin embargo no sintió presencia de alguien ni nada. Pilika seguí aterrorizada. Haku se iba acercando a ella y Pilika tomó desprevenido a su hermano y la sintió temblar.

.- Sabes que no puedo hacerte nada, mi amo solo quiere verte, no me temas.- dijo Haku y segundos después desapareció.

Bason apareció informando que no había rastro de nadie ni de espíritu ni de persona. Pero Pilika seguía en el piso. Horo la levantó y la puso en su cama y Lyserg fue a avisar a los demás. Nefertiri había aparecido también y se colocaba como de costumbre en la cabeza de su dueña.

.- ¿Estás bien¿Qué sucedió?.- preguntó Horo y Len se acercó.

.- Nada, dije cosas en voz alta, eso es todo.- dijo Pilika sin dejar de ver de reojo a lo que ahora era el espejo, ahora veía un rostro totalmente nuevo para ella, en forma como si fuera de geisha y con el rostro cubierto de sangre.

.- Vaya susto...- dijo Horo, sin embargo Len notaba que los ojos de la chica casi salían de órbita, para él no le pareció bien la idea de ya no averiguar.

"Pero, Bason...Bason no encontró nada".

FIN DEL CAPÍTULO 4.

Notas: creo que me está saliendo patético el personaje de Len. Díganme si voy bien con él o lo quieren más frío o más, seco, no sé, díganme!