Capítulo 4:

1.

Los preparativos para el festival de Konoha se llevaban a cabo con la ayuda de todos los habitantes de la aldea, un nuevo motivo reunía a los shinobis para cumplir con otra misión.

Había puestos rodeando las calles, lugares repletos de colorido y felicidad por la celebración que se llevaría a cabo durante la noche.

El festival ofrecía una gran oportunidad para las parejas, entre ellas ir a una cita y por la noche, apreciar los fuegos artificiales que le darían color al cielo oscuro y estrellado. La festividad estaba rodeada de diferentes supersticiones, una de ellas, la más importante era que durante ese día se provoca tanta felicidad a las estrellas que conceden deseos a todo aquel que pida uno.

En las casas podrían encontrarse franjas de bambú, adornadas con tanzaku. Ahí se plasmaban los deseos de cada persona. Adornaban puertas y jardines.

Las chicas desempolvaban los hermosos kimonos de seda, adornados con perfectos bordados que los hacían más vistosos y llamativos para la pupila.

Pero para cierta pelirrosa las cosas eran distintas, sobre todo cuando se trataba de la futura encargada del hospital de la aldea. Aquella mañana el hokage solicitaba su ayuda. Kakashi confiaba en la inteligencia de Sakura, así que le ayudaría a organizar distintos papeleos de suma importancia.

Había pasado gran parte de la mañana leyendo diversos documentos, colocaba las carpetas de manera meticulosa sobre el escritorio, alumna y maestro una vez más reunidos.

— ¿Cómo va todo en el hospital?— Pregunto el peliblanco, con la intención de romper el hielo.

—Bien, demasiado tranquilas a mí parecer. — Respondió Sakura sin despegar la mirada de las letras.

—Después de la guerra el mundo era un caos. Fue un renacer. — Musito Kakashi con el mismo tono de voz que lo caracterizaba, tranquilo y sin alteraciones.

—Para todos. Incluso debió ser complicado para usted, Kakashi-sensei. —

—Tsunade-sama confiaba en que llevaría a la aldea por buen camino, al igual que los ancianos. — Espeto, acompañando la frase con un suspiro.

—Y ha hecho un buen trabajo. — Sakura alzo la mirada y le dedico una sonrisa fingida. No podía dejar de pensar en que en unos cuantos días Sasuke se iría de su lado, otra vez.

—Sakura. — Capto la atención de la susodicha de inmediato. — No solo te llame para colaborar con esta atenuante tarea. Sasuke ha pasado más tiempo aquí. — Aviso, inmediatamente noto en la mirada de la pelirrosa una demanda de respuestas. —

—Ha comentado en que le asigno una misión. — Agrego, encogiéndose de hombros mientras su mirada yacía clavada en el suelo. —

—Sasuke ha pasado por ciertos procesos de metamorfosis. Conocimos a un niño en búsqueda de poder y venganza, creció con eso durante toda su vida, solo que al inicio la venganza iba dirigida hacia el odio producido por su hermano. Cuando logro su cometido la verdad salió a la luz, fijando una nueva meta, destruir Konoha. Se une a la guerra con las intenciones de convertirse en Hokage, él tenía su propia idealización sobre ser líder y quería crear un mundo nuevo aun así si eso implicaba destruir el viejo.— Kakashi cerró los ojos, dejando los papeles sobre la superficie de madera.— Para nuestra suerte, Naruto lo hizo entrar en razón, aunque eso le costara un brazo como precio a pagar, ahora tenemos frente a nosotros un Sasuke diferente.— Sakura escuchaba con atención las palabras de su sensei pero aun no lograba comprender por qué motivo todo se centraba en el pelinegro.— Imagino que aún sigue rehusándose a la prótesis.—

—Si. — Respondió rápidamente. — Dice que es una forma de pagar por sus acciones. — Intentaba hacer que su voz pareciera desinteresada pero cuando se trataba de Sasuke todo era distinto. — ¿Por qué hablamos sobre esto?— Cuestiono.

—Pude percatarme de tus acciones cuando los encontraste moribundos en el valle del fin. — Parecía que eso sería lo único que diría Kakashi sobre el Uchiha. Sakura trago algo de saliva, con dificultad. — No podemos obligarlo a abandonar su camino hacia la redención. —

—No puede castigarse por algo que ya ha quedado en el pasado. — Dijo Sakura. Aquella respuesta la dejo helada, había sonado un poco egoísta al respecto pero su intención no era esa, solamente deseaba mantenerlo a su lado. No dejarlo ir. —

— ¿A que le temes, Sakura?— Pregunto seriamente. — ¿Acaso será a dejarlo partir y que no regrese jamás?— La pelirrosa apretó los labios para impedir que alguna incoherencia infantil escapara de su boca.

—Creo que ha pasado por mucho. Demasiado dolor para tan corta edad. — Susurro, jugueteando con la tela de su ropa.

—Tu idea no es nada errada. Puedes estar molesta conmigo por el hecho de enviarlo a una misión durante tanto tiempo, pero su forma de ver el mundo ahora es diferente, puede apreciarlo sin el odio que lo cegaba. — Sentencio. — El podrá evitar que un mal como Kaguya regrese. Es por eso que le asigne tal trabajo. — Ahora Sakura podía sentirse tranquila, hablar con Kakashi había sido de ayuda. — El volverá. —

—Lo entiendo. — Susurro al momento en que sus labios formaban una curvatura mostrando sus dientes en una linda sonrisa.

El tiempo había pasado volando. Sobre todo si se trataba de estar trabajando durante largas horas sin descanso.

—Este fue el último documento. Sera enviado al raikage a primera hora mañana. — Ordeno Kakashi. — El ocaso ha aparecido, eso quiere decir que el festival comenzara pronto. — Susurro. — Sera mejor que nos demos prisa, no podemos presentarnos así. —

Dicho y hecho, Sakura regreso a su hogar tan rápido como sus piernas se lo permitían. Las personas estaban más que listas para pasear por las calles de Konoha, acompañadas de amigos, parejas o familiares.

Subió directamente hacia su habitación, busco entre su armario un hermoso yuquita que había comprado recientemente, guardando la paga de unas cuantas misiones para tenerlo entre sus manos, específicamente para ese festival.

Dejo la banda ninja en el buro, necesitaba ponerse manos a la obra lo antes posible.

Tomo la tela alrededor del cuello, seda, de color rosa fuerte, con estampados de flores, dándole un toque femenino al conjunto, resaltando el color de sus ojos. Se aseguró que ambas partes del cuello estuvieran iguales. Coloco primero una parte de un hombro y después de otro. Se aseguró de lucir bien su conjunto, ya que vestirlo llevaba algo de tiempo.

Paso el cepillo por sus hembras rosadas hasta sacarle un brillo similar al de la seda de su yukata. Roció un poco de perfume en muñecas y cuello. Dirigió su mirada hacia el espejo y sonrió satisfecha con su apariencia.

Al salir de su hogar se cercioro en cerrar la puerta. Sus padres habían partido antes de lo previsto y por lo que llego a pensar ella tenía planes de pasar todo el día en la oficina del Hokage, pero todo eso cambio.

Caminaba lentamente, buscando entre la multitud a alguien conocido.

— ¡Sakura!— Llamo Ino a lo lejos, agitando los brazos como forma de atraer la atención de la susodicha. Dirigió sus pasos hacia la rubia, la cual estaba muy bien acompañada por su ahora novio Sai.

—Hola, Ino. — Saludo sonriente. — Hola Sai. —

—Hola, Sakura-san. — Respondió el pelinegro cordialmente.

—Dime, frentona ¿Dónde se encuentra Sasuke-kun?— Sabia hacia donde se dirigían las intenciones de Ino. — Pensé que vendría contigo. — Agrego.

—Si tu objetivo es provocarme, cerda. Vas por un mal camino. — Respondió Sakura a la defensiva. Aún mantenía esa relación con Ino, eran amigas pero de cierta forma existía una pizca de rivalidad, como los hermanos, vivan peleando pero a los 5 minutos volvían a reconciliarse. — Tu bien sabes que Sasuke-kun no es una persona que venga a los festivales. — Espeto.

— ¿Tan segura estas?— Pregunto Ino alzando una ceja, cruzando los brazos sin separar la mirada de su amiga. —

—Si. Cerda. — Replico Sakura. En el fondo de su corazón existía la mínima esperanza en que Sasuke apareciera por ahí, vistiendo un yukata, luciendo formal y más guapo de lo normal.

— ¡Sakura-chan!— Exclamo Naruto a medida que se aproximaba hacia ella. — Por un segundo cree que no vendrías. — Confeso.

—Kakashi-sensei autorizo en que viniera, él también debe estar por aquí. — Su mirada buscaba alguien, Uchiha Sasuke. Por lo que tenía entendido, Sasuke aún seguía hospedado en la casa del rubio. —

— ¡El equipo siete reunido, otra vez! ¡Dattebayo!— Exclamo con alegría. — Deberíamos buscar a Kakashi-sensei y encontrar un lugar adecuado para apreciar los fuegos artificiales. — Sugirió.

—Si. — Se apresuró a responder la pelirrosa. — No es una mala idea. — Ínsito. — Solo iré a buscar algo al centro. Ese será nuestro punto de reunión. —

—Entendido. Iré a buscar a Kakashi-sensei y Hinata-chan. — Naruto se alejó corriendo. Sakura se despidió de Ino y Sai, dejaría que ambos disfrutaran de la velada en pareja. Emprendió su camino sin rumbo alguno.

Los fuegos artificiales estaban a punto de comenzar, desperdiciaría mucho tiempo en buscar un lugar para apreciarlos en su plenitud.

La congregación de masas era enorme, tanto que le impedía el paso, su estatura no era de mucha ayuda en esos momentos, sobre todo cuando tenía frente a ella a un hombre alto.

—Vamos. — Susurro algo molesta, intentaba pasar, anhelaba conseguir un buen lugar.

Por otro lado, Sasuke caminaba pacíficamente. Aquel era su primer festival después de tanto tiempo. Daba pasos sin prestar atención a los comentarios de las personas, sobre todo de aquellas que chicas que se volvían locas por él, todavía tenía ese encanto.

Inmediatamente como si de un imán se tratara su mirada se posó sobre aquella chica, la cual llevaba un yukata rosa, demasiado llamativo como el mismísimo color de su cabello. Esbozo una pequeña sonrisa, si así podría llamársele.

Dio pasos lentos, aproximándose a ella.

—Sakura. — Noto como su llamado le provoco un respingo.

—Um. — Giro algo desconcertada por el llamado. — ¡Sasuke-kun!— Un hermoso brillo inundo sus hermosos fanales verdes.

— ¿Dónde está Naruto?— Cuestiono. Perdiéndose en su mirada. Sakura no respondía, parecía estar en otro lugar. — Sakura. — Llamo de nueva cuenta.

—Naruto y Kakashi están buscando un lugar para ver los fuegos artificiales. — Las manos de Sakura sudaban, ella no sabía qué hacer ante tal situación. Admitía en que el pelinegro lucia endemoniadamente bien. — Sasuke-kun, luces muy bien hoy. — Si el no realizaría un cumplido hacia su apariencia, ella se apresuraría a hacerlo. — Vayamos a buscarlos. — Nadie había dicho que utilizar geta sería algo sencillo. Sus pies se tambalearon a causa de una entrometida piedra. Haría el ridículo si terminaba tendida en el suelo.

Pero su héroe estaba ahí para rescatarla. La tomaba firmemente del brazo, como aquella vez en una de las tantas dimensiones de Kaguya.

Esa mirada tan intensa por parte de ambos. Aquel momento tan especial, donde por segunda vez le agradeció y reconoció el esfuerzo hecho, solo para salvarlo.

—Vayamos. — Sakura se sentía desvanecer por la vergüenza, estuvo a punto de tropezar y causar el ridículo frente a un monto de personas.

Caminaba detrás de Sasuke, lo seguía sin titubear sin saber hacia dónde se dirigirán. Se alejaron de la aldea, subiendo hacia un pequeño monte en el bosque, donde podía apreciarse con claridad la aldea en todo su esplendor.

Sakura se detuvo.

—Sasuke-kun. — Llamo, emocionada. Era como una abeja rechoncha de felicidad. — ¡Mira!— Señalo hacia un punto fijo. Lo fuegos artificiales coloreaban con hermosos destellos el cielo. Sasuke acudió al llamado de su ex compañera, posicionándose a su lado para mirar con ella el espectáculo. — Es…tan…hermoso. — Susurro.

Por un momento pudo percatarse con la intensidad que miraba el mundo. Pero todos sus pensamientos se esfumaron al ver su hermoso rostro, iluminado por la tenue luz que irradiaba su fiel compañera, la luna. Sus orbes esmeraldas aun conservaban ese lindo brillo, sus mejillas se tornaron de un color rosado, mantenía sus labios entre abiertos, en la espera de un beso.

—Puedo ver tu…— Espeto una frase incompleta, irrumpida por el cálido tacto de su mano contra su mejilla, su cuerpo reaccionaba ante las acciones de Sasuke. En ese preciso instante parecía no responder a ningún estímulo, yacía ahí, estática, mirándolo expectante.

Entonces sucedió. La miro desde lejos al mismo tiempo que sus orbes negras se posaban en sus labios. Por un momento temió en que apartara su mano, pero la conocía bien, no lo haría. Había esperado tanto por ese momento. La tomo de improviso, su valentía era puesta a prueba, se repita constante mente "Es hoy o nunca" Respiro hondo, acallando sus penas en lo más profundo de sus pulmones. No resistió en robarle un dulce beso.

Un sabor suave a cerezo, lo disfrutaba abriéndose paso entre sus lindos labios torpemente. El primer beso de ambos. Se alejó lentamente dejándola con los ojos cerrados en la espera de más.

Coloco una mano sobre su cuello, desviando la mirada hacia otro punto, cortando el hilo de la situación incómoda.

—Sera mejor que nos demos prisa en buscar a Naruto. — Dijo con voz ronca y un poco temblorosa. Al no recibir respuesta más que una mirada, dio media vuelta con el único propósito de continuar con su camino.

—Espera, Sasuke-kun. — Sakura se armó de valor para tomarlo entre sus brazos, le era algo difícil alcanzarlo, el chico le sacaba como mínimo 20 centímetros de altura. Dispuesta a perder todo por tenerlo ahí. Estampo torpemente sus labios contra los de él. Sasuke jamás creyó que los labios de Sakura serían tan suaves. Sorpresivamente cuando volvieron a alejarse por la falta de aire su cuerpo era poseído por la enorme necesidad de no separarse, de degustar sus labios hasta dejarlos gastados.

El contemplarte tan cerca causo estragos en su corazón. Habían dado su primer, segundo y estaban a punto de dar el tercer beso.

Sasuke tomo su rostro con cuidado y beso su boca con profunda dulzura, degustando el néctar que le permitía la superficialidad del beso. Retiro sus labios de los de ella, percatándose de una notoria falta de disgusto, lo había disfrutado tanto como él. Su sangre hervía en la victoria, mientras los latidos de su corazón ensordecían sus oídos. Se apartó de Sakura, la cual intentaba ocultar su notorio nerviosismo.

No hacían falta las palabras para comprender que se verían de nuevo, por lo que una mirada basto para decir hasta luego.

Sakura acaricio sus labios aun con incredulidad. Intentaba digerir lo que había pasado, parecía como un sueño. El chico al que tanto amor le había profesado, cumplió sus sueños taciturnos.

Regresaron a la aldea en silencio. Buscarían a los chicos para reunirse y pasar el rato.

—Chicos ¿Dónde estaban?— Pregunto Naruto, quien iba muy bien acompañado por Hinata. — Estuve buscándolos por todas partes. — Dirigió sus ojos azules hacia el rostro de la pelirrosa, sabía que Sakura no podría ocultar lo que estaba sucediendo.

—Estuvimos buscándote. — Se apresuró a responder Sasuke, Naruto se daría cuenta de lo que había ocurrido entre los dos.

—Tal vez nos ocultamos muy bien. — Agrego el rubio. Durante toda la velada Sasuke y Sakura se lanzaban miradas de confidencialidad, guardarían ese secreto como el mejor y más lindo. Después habría tiempo para contárselo a los demás.

Sasuke sabía que al regresar a casa lloverían un sin mil de preguntas sobre él. No estaba equivocado.

—Teme. — Sentencio con el típico tono de busca pleitos. — No me trague ni una palabra de sus excusas falsas. — Sasuke no respondió. — ¿Hacia dónde fueron tú y Sakura?— Cuestiono como si se tratara de un interrogatorio. —

—Eso es algo que no te incumbe, usuratonkachi. —

— ¡Teme!— Llamo otra vez. — ¡Exijo respuestas claras!— Ambos guardaron silencio. — Acaso será que tú y Sakura-chan. — Naruto realizo un ademan con sus labios mientras miraba atentamente el rostro del pelinegro el cual segundos antes se encontraba tranquilo hasta que algo extraño apareció en él, una expresión. — ¡Lo sabía!— El rubio se había adjudicado la victoria.

—O—

Sakura yacía recostada en la cama, mirando el techo, recordando cada rose de sus labios, el sabor de Sasuke, el calor que emanaba de sus cuerpos y el latir de sus corazones, constantes como un tambor.

Abrazaba contra su pecho la foto del equipo siete. Todo deparaba un buen camino, el regresaría a sus brazos, porque ahí era el lugar donde pertenecía.

Continuara.

¡Hola! ¡Hola! Pensé en demorarme un poco en subir este capítulo…pero no pude resistirme ñ.ñ Aunque he tenido un pequeño conflicto, tengo otras dos historias por continuar y tengo otras dos en mente :c pero primero me enfocare en terminar las tres antes mencionadas c:

Gracias por tomarse una parte de su valioso tiempo para leer y comentar.

InesUchiha, Fresa, Andre y eliza villa. Mil gracias por comentar. Créanme leo cada uno de los reviews ñ.ñ

Sin más. Me despido. Pronto regresare con un nuevo capítulo ñ.ñ ojala y este sea de su agrado. No se olviden de comentar, de esa manera puedo saber qué es lo que opinan sobre esta historia. Cuídense, les mando un fuerte abrazo y un beso (Y mucho, pero mucho SasuSaku)

Nos leemos en la próxima entrega. Bye 3