4º CAPÍTULO: LA ESTRATEGIA DEFINITIVA DE NARUTO.
Naruto se encontraba agotado y apenas se tenía en pie, en cambio, Shiro que se encontraba frente a el estaba tan fresco como una rosa y cruzado de brazos.
- Hoy has estado cerca Naruto, pero te recuerdo que mañana es el último día que tienes para poder herirme – Naruto solo guardó silencio. – Dejémoslo por hoy.
Shiro abandonó el lugar, pero Naruto se quedo un poco más allí. Se sentó apoyando en un árbol y miró el cielo que estaba estrellado. Desde detrás de un árbol Hinata lo observaba con su cara sonrojada y mostrando preocupación. Hinata se marchó al poco y pocos segundos después lo mismo hizo Naruto.
Cuando Naruto llegó, la comida estaba en la mesa como siempre y se fijo como Kakashi leía su libro favorito y al lado Shiro leía otro que lo reconoció en seguida, otra obra de Ero-senin. Naruto se terminó la cena y se fue a dormir, al igual que Kakashi. Por su parte, Shiro y Hinata se fueron al manantial para entrenar. Hinata se quedo en ropa interior y Shiro se vendó los ojos y se colocaron sobre la superficie del manantial y comenzaron a entrenar hasta que no muy entrado el amanecer.
- Has mejorado mucho Hinata.
- Gracias. Todo ha sido gracias a usted – Hinata le hizo una reverencia y se fue a ponerse su ropa.
- Ha sido tu esfuerzo el que te ha hecho mejor. Puedes mejorar aún mucho más si lo deseas.
- No lo sé, a veces pienso que he llegado a mi límite.
- Nunca debes pensar nada parecido Hinata. No hay límites si tú no quieres ponerlos.
- Creo que tiene razón.
Hinata y Shiro volvieron corriendo a la casa y se fueron a dormir. Unas cuantas horas después todos se levantaron, excepto Hinata que siguió durmiendo y Naruto que se quedó medio despierto en la cama pensando. Solo le quedaba este día para poder dañar a Shiro o no lograrían cumplir la misión y no solo habrá roto una de sus promesas sino que la quinta Hokage le echaría una buena bronca. Se puso a pensar y entonces le vino algo a la cabeza, algo que había visto y que no se había dado cuenta que podía usar contra Shiro. Se levantó muy contento de la cama y fue a desayunar. Shiro ya no estaba, solo estaba Hinata comiendo un bol de cereales.
- B… buenos días Naruto-kun.
- Buenos días Hinata – dijo Naruto contento y se puso a comer.
- ¿E… estas bien Naruto-kun? ¿Te has recuperado ya de tus heridas?
- ¿Eh? ¡Ah, si! No te preocupes. Hoy seguro que consigo golpear a ese tío ya lo veras.
- Seguro que lo lograrás.
Cuando Naruto termino de desayunar salió fuera y allí estaba Shiro esperandolo con Kakashi sentado en el banco y leyendo.
- Veo que te has levantado antes de lo que pensaba. ¿Quieres empezar ya o prefieres rendirte?
- Je – rió Naruto seguro de si mismo y sujetando la cinta de su cabeza – .Yo jamás rompo una promesa que haya y pienso derrotarte.
- Te veo muy seguro de ti mismo hoy.
- Por supuesto. Te voy a derrotar de una vez por todas.
- Muy bien, veamos si es verdad. Te dejo empezar.
- No necesitaré más. ¡Taju Kage Bunshin No Jutsu! – cientos de copias aparecieron alrededor de Shiro rodeandolo.
- ¿Mm? ¿Otra vez este golpe? ¿Aún no has entendido que no te sirve de nada contra mi?
- ¡Eso ya lo veremos! ¡Adelante!
Varias copias se lanzaron contra Shiro, pero el ni se inmuto, solo esquivo y golpeo algunas hasta que dejaron de atacarle.
- ¿Ya esta? ¿Es todo Naruto?
- ¡Aún no hemos acabado! ¡Ahora verás!
Cinco clones se lanzaron contra Shiro de golpe. Shiro pensó tan solo en esquivarlos pero de pronto desaparecieron ante sus ojos y al bajar la mirada para abajo se fijo que cuatro de los clones iban a golpearlo.
- ¡U-zu-ma-ki Naruto – otro clon salta y lo golpea para lanzarlo más hacía arriba y el verdadero Naruto salta y se prepara para darle un golpe de talón – rendan! – el golpe dio directo a Shiro que se estrello contra el suelo.
Naruto aterrizó en el suelo seguro de su victoria, pero enseguida se dio cuenta que lo que había era un tronco.
- Eso ha estado muy bien Naruto – dijo Shiro desde una rama – pero has sido muy lento.
- ¡Eso ya lo veremos! ¡Al ataque!
Otra horda de clones se lanzaron a por Shiro. Esta vez no los esquivo, si no que salto y empezo a golpearlos en varios grupos, lanzadon unos contra otros, etc. Hasta caer en el centro del círculo rodeado por los clones.
- ¿Has acabado ya Naruto?
- ¡Ni hablar! ¡Ahora llega el momento de mi técnica secreta! – Al oír esto Kakashi mira de reojo a ver que hacía Naruto que comenzó a desprender una gran cantidad de chakra - . ¡Taju sexi no jutsu! – todos los clones de Naruto, incluyendo al propio Naruto, se transformaron en chicas desnudas. Kakashi y Shiro quedaron embobados, pero Hinata solamente se tapo los ojos de la vergüenza.
- ¿P… pero que? – los clones chicas se lanzaron sobre Shiro abrazandolo por todos lados.
- ¡Oh, Shiro-sama! Venga con nosotras por favor – dijeron las chicas con un tono muy sensual y poniento carita de chica que jamás había roto un plato.
- E… esto… yo…
- Ahora – pensó Naruto que salió de entre las clones y golpeo con un puñetazo a Shiro y lo lanzó unos pocos metros alejado de donde estaban. Las clones desaparecieron y Naruto volvió a su forma normal.
- Desde luego es el número uno en sorprender a la gente – pensó Kakashi volviendo a su lectura.
- ¡N… Naruto-kun lo hizo! – pensó Hinata sonrojada y mirando feliz a Naruto.
- ¡Bien! ¡Bien! ¡Lo logré! ¡Funcionó! – celebró Naruto dando saltos.
Shiro lo miraba con una sonrisa en su rostro mientras se tocaba el lugar donde Naruto le había golpeado. Jamás se pensó que le atacaría de tal forma, era algo que desde luego no se esperaba. Se acercó hacía a él, al igual que Kakashi y Hinata.
- Bueno Naruto, tal y como te prometí, os llevaré a ese templo.
- Jeje, ya te dije que lo lograría.
- Lo admito, no me esperaba que me atacaras de esa forma.
- Je,je
- Naruto-kun… felicidades – dijo timidamente Hinata
- Gracias Hinata.
- Mira que perder así Shiro, después de toda esta semana luchando con el – le dijo Kakashi.
- Tú no eres quien para decir nada.
- ¿Eh? ¿Por qué? – dijo Kakashi y Hinata y Naruto empezaron a prestar atención a la conversación.
- ¿Has olvidado como te derrote cuando luchamos tú y yo? – dijo Shiro con una sonrisa y esto hizo retroceder un poco a Kakashi.
- ¡Ey, ey! – Dijo Naruto interesado agarrando el brazo de Shiro - ¿Cómo derrotaste a Kakashi-sensei?
- Pues verás, resultó que… - pero cuando Shiro se lo iba a contar a Naruto, Kakashi le tapo la boca.
- Como digas algo más te corto la lengua Shiro.
- E… está bien… - esto hizo que Naruto quedará extrañado.
- ¿Y cuando nos vamos? – preguntó Naruto entusiasmado por empezar la misión.
- No seas impaciente Naruto. Partiremos mañana por la mañana a primera hora. Hoy será mejor que descanséis.
- ¡Bien, no puedo esperar!
El resto del día pasó sin incidentes. Después de la cena, Hinata y Naruto se fueron a bañarse. Kakashi y Shiro se quedaron sentados en el banco que había fuera de la casa de Shiro mirando al cielo.
- ¿La misión será peligrosa verdad? – le preguntó Kakashi a Shiro.
- Más de lo que te imaginas.
- Dime, ¿quiénes son esos que el otro día vinieron a por ti?
- Bueno… supongo que tendré que decirtelo.
- Soy todo oídos.
- Se dice que ese grupo son una rama de un grupo muy poderoso de ninjas.
- ¿Alguien por encima de ese grupo?
- Así es. Esos que viste el otro día eran soldados rasos, los jefes del grupo son diez miembros controlados por un cabecilla que es el más poderoso de todos.
- ¿Solo uno controla a un grupo tan numeroso?
- Sí, se dice que es alguien que a lo mejor entra en la organización de su superiores.
- ¿Y esa organización se llama?
- Akatsuki.
- ¿No estarás hablando en serio verdad? – Kakashi mostró la sorpresa en su rostro.
- Eso quisiera yo, pero… es un rumor que hay. Si alguien posee esa espada conseguirá un gran poder.
- ¿Y cómo es qué no la destruiste cuando pudiste?
- No es tan sencillo como te piensas viejo amigo. No solo hay una serie de pruebas que te hacen merecedor de esa espada sino una última prueba que pondrá a prueba la confianza que tienes en los demás.
- No entiendo que quieres decir.
- Lo entenderás cuando lleguemos a la prueba final y entenderás el porque de que el cuarto no decidiese coger la espada en su momento.
- Mm… me parece que está misión será muy peligrosa.
- Mucho más de lo que te imaginas Kakashi, es por eso que puse a prueba a Naruto. Sé que tiene mucho poder por tener dentro a Kyubi, pero esta misión es una misión suicida por mucho que vaya una leyenda como tú y alguien como yo.
- Desde que te marchaste tú nombre quedó borrado en la aldea oculta de Konoha.
- La verdad es que no me importa. Mi nombre no se hizo famoso por algo en lo que deba sentirme orgulloso.
- Lo mismo me ocurre a mi – dijo Kakashi agachando la cabeza.
- Será por eso que nos llevamos tan bien.
- Eso será.
