Listo por fin pude terminar. Ya que no había podido por qué me estaba mudando, pero ya que eh cumplido mi sueño de vivir cerca del mar comenzare a subir más periódicamente como la había empezado. Me disculpo si el final está un poco raro tuve un pequeño bloqueo jejeje. Pero disfrútenlo.
CAPITULO 4. La persona que amo
Mi cuerpo en su totalidad se sentía caliente. Ren me tocaba suavemente dejando la sensación de sus dedos muy marcada en mi piel, me sentía tan avergonzada de eso que ni siquiera lo podía mirar a la cara, sentí como tomo mi pantalón y lo bajó con todo y pantaleta. Por instinto me senté empujándolo un poco y tapándome, no me sentía tan cómoda con la idea de que me viera completamente desnuda.
-tranquila, me dijo mientras me abrazaba gentilmente. Sus labios recorrieron despacio mi cuello y sus manos acariciaron mis brazos hasta alcanzar mis manos que retiró delicadamente y volvió a recostarme sobre la cama.
Cuando su mano me tocó, di un pequeño respingo pero él me sostuvo pegándome a su cuerpo. El como sus dedos se deslizaban entre mis labios y el clitoris sacaban sonidos de mi boca que intentaba reprimir desesperadamente. Pero Ren nuevamente con gentileza me besó y me animo a no contenerme. Sus palabras sonaban más provocadoras que minutos antes y me guiaban a dejarme llevarme por las sensaciones que él me provocaba.
Sin aviso Ren metió un dedo dentro de mí y la sensación de placer fue totalmente diferente y no pude evitar soltar un gemido más estruendoso. Mi entrepierna se empezaba a sentir demasiado humeda y Ren empezó a succionar uno de mis pezones de manera frenética, lo que sólo hizo que mi cuerpo reaccionara y me sintiera más avergonzada.
Prontamente me soltó abriendo más mis piernas y pasando de lamer mis pezones a rozar tiernamente su lengua por mi clitoris dándome una sensación de placer aún más grande que con sus dedos. Me estremecía de tal manera que el solo gritar o tomarme fuertemente de la cama no eran suficientes para calmar el fuego que sentía en mi interior
Mientras su lengua recorría cada parte de mi femineidad el calor dentro de mí se hacía más intenso. Y mis manos por sí solas le aclaraciaban en cabello y los hombros perdiéndose en la suavidad de su piel y el contacto con mi cuerpo. Ren se apartó de mí para quitarse lo que le quedaba de ropa dejándome verle completamente desnudo.
Lo que veía me dejaba sin habla. El tenerle frente mío de esa manera me dejaba sin aliento, su cuerpo estaba marcado y su miembro se veía tan rígido que me incitaba y a la vez me asustaba un poco. Y como si no pudiera esconder nada de él con sus palabras me tranquilizo nuevamente invitándome a seguir entregándole todo de mí. Sentí como su miembro se pegaba a mí y el miedo otra vez me arrastraba. Pero sus besos y palabras me calmaban nuevamente mientras poco a poco Ren entraba dentro de mí.
El dolor fue fuerte pero breve una vez que estuvo completamente dentro, me abrazo y lentamente comenzó a moverse. Lo que sentía ahora era muy diferente. El dolor no pasaba completamente pero eso no me importaba. Por qué me sentía unida a el. Ahora estábamos juntos de una manera especial, donde me daba la idea que estaríamos juntos y ya nada nos separaría.
Poco a poco sus movimientos se hicieron más intensos y sus manos seguían recorriendo mi cuerpo, de a poco también me propinaba algunas mordidas en el cuello y en los hombros que me hacían gemir aún más fuerte.
Puedo decir que mi primera experiencia había sido placentera y estar con él era algo que nunca hubiese imaginado pero sin duda no me arrepentiría de ello.
-yo creí que te quedarías con el. Me dijo Ren dejándome algo sorprendida.
-la verdad es que me di cuenta que todo este tiempo yo lo vi y él ni siquiera se detuvo s mirarme... El continuo su vida y yo también, y en ese continuar me detuve a ver qué tú solo me veías a mí y cuando menos lo espere yo tampoco podía dejar de mirarte.
Ren me besó nuevamente y me acurruco entre sus brazos hasta que caí dormida.
...
Cuando abrí los ojos me encontraba en los brazos de Ren y me sentía muy feliz de estar con el de esta manera. Se vía como un dulce niño cuando dormía. Le di un beso sin pensar y descuidadamente le desperté, pero Ren me regalo una sonrisa tan hermosa que no pude evitar sonreír yo igual.
-me haz hecho el hombre más feliz de toda la tierra, lo sabías?
-no. Le dije con una sonrisa aún más grande. Me besó tiernamente pero poco a poco fue aumentando hasta sentirme nuevamente con el deseo de estar con el, deseo que reprimí al ver la luz que entraba desde la ventana.
-Ren que hora es? Debemos ir a trabajar!
Lo retire y me levante de un brinco buscando en los alrededores de la cama mi pantalón y cuando lo encontré, me lo puse rápidamente para salir a la sala en busca de mi bolso. Saque el móvil y me sorprendió lo tarde que era.
Me vestí lo más rápido que pude y entre al baño para arreglar mi cabello ya que era un completo desastre. No tenía cepillo de dientes así que solo puse pasta de dientes en mi beso y la distribui entre mis dientes. Probablemente comprara un cepillo después. Estaba tan contra da en eso que no me di cuenta el momento en el Ren entro al baño hasta que escuche el sonido de la regadera.
Ren estaba a un lado mío completamente desnudo. Me tomó por la cintura y empezó a besarme del cuello hacia los hombros, quitándome la ropa que acaba de ponerme.
-no tienes que apurarte. Hoy tienes un permiso especial que tu jefe amablemente te ofreció.
Me quito toda la ropa y me cargo hasta la bañera junto con el. Comencé a recordar un poco de las cosas que habíamos hecho la noche pasada y me sentía un poco avergonzada de recordarlas, pero de igual manera esos mismos recuerdos me animaban a continuar en este momento.
La pared de la bañera donde me recargo se sentía fría, pero aun así no apagaba el calor que sentía dentro de mí. Las manos de Ren recorrían nuevamente mi cuerpo dándome sensaciones nuevas de placer, su boca se alternaba saboreando cada un de mis pezones y dándome besos ocasionales hasta que me cargo sobre el recargándome en la pared e introduciéndose dentro de mí.
Esta vez fue diferente, el dolor que había sentido la vez anterior no pasó, era una sensación distinta, era más placentera y sentía como entraba y salía dentro de mí lentamente y como aumentaba su velocidad. El agua se escuchaba chapotear entre los dos cuerpos, y no estaba segura de sí era fría o caliente. Solo sentía el calor del cuerpo de Ren pegado al mío.
... DOS AÑOS DESPUÉS ...
-Kyoko te vez realmente hermosa! Me dijo Kanae mientras arreglaba el velo de mi cabeza con mí peinado. Yo no podía dejar de verme en el espejo. No creía que esto estuviera pasando realmente. Durante años organice eventos, y de ellos muchas bodas. Pero esta era mía.
Estaba completamente nerviosa. Kanae intentaba calmarme y respiraba lo más hondo que podía mientras caminaba hacia la puerta.
Las puertas se abrieron dejándome ver la maravillosa recepción de rosas blancas y rosas decoradas con cristales que adornaban todo el pasillo hasta el altar.
Y Ren que me esperaba al final con su hermosa sonrisa, habían pasado dos años maravillosos a su lado y hoy sería el inicio de una vida junto a él.
-te vez realmente hermosa, me dijo Ren con una enorme sonrisa y sin quitarme la vista.
-y te vez realmente guapo. Conteste
Frente a mí se encontraba el hombre que amaba y de ahora en adelante permaneceríamos juntos.
Fin
