Capítulo 4

Perro desaparecido

Por la mañana, Sanae se despertó muy contenta, pensando en lo que haría con su nuevo perro. Pero cuando miró el sitio en el que había estado tumbado el perro, vio no que estaba. La chica lo buscó por toda la casa, pero no estaba.

Sanae: Mamá, ¿has visto a Tsubasa, mi perro?

Madre: No hija, ¿ por qué?

Sanae: Ha desaparecido, no está en la casa.

Padre: ¿ Seguro? Cerré la puerta con llave.

El padre de Sanae fue a ver si la puerta había sido forzada, no lo estaba, pero sí tenía la llave girada.

Padre: ¿ Pero qué? ¿ Como han podido girar la llave?

Madre: ¿ Habrá sido un ladrón?

Padre: No, querida. No se han llevado nada, sólo…

Sanae: ¡Oh, no! ¡ Se han llevado a Tsubasa! Hay que llamar a la policía.

Madre: Está bien. Sanae, tú vete al instituto; nosotros mientras llamaremos a la policía y a la perrera.

Sanae: Vale.

En ese momento sonó el timbre. Sanae fue a abrir y allí estaban Tsubasa, Tocko y Yuri.

Tocko: ¿ Qué te pasa, Sanae? Pareces triste.

Sanae: No es nada, tranquilos.

Los chicos fueron a sus respectivas clases y allí, Tsubasa le preguntó a Sanae que le ocurría.

Sanae: Nada.

Tsubasa: Sanae, te conozco demasiado bien para creerme que estás bien con esa cara.

Sanae suspiró y le contó a su amigo todo lo sucedido el día anterior.

Tsubsasa: Ah, era eso.

Tsubasa se sintió mal, sabía que la culpa era suya. No se arrepentía de haberla salvado de los Kanda, pero sí de escaparse en mitad de la noche después de que la chica y su familia le ofrecieran su hospitalidad.

Tsubasa: Tranquila, mujer. Seguro que vuelve sano y salvo a tu casa. Además, no creo que lo robaran, unos ladrones no suelen interesarse por un perro cuando en una casa hay cosas de más valor.

Sanae miró a Tsubasa enfadada.

Sanae:¿ ¡ Insinúas que Tsubasa no vale nada!?

Tsubasa: No quería decir eso, sólo digo que lo más probable es que se escapara.

Sanae: ¿¡Que!? ¿¡ Cómo se va a escapar si le dimos alimento y una familia con la que vivir!?

Tsubasa( pensando): La cagué. ¬¬

Sanae no le dirigió la palabra a Tsubasa en toda la mañana. Durante el entrenamiento de fútbol, Tsubasa aprovechó el descanso para hablar con Sanae.

Tsubasa: Sanae, por favor. No quería disgustarte.

Sanae: Déjame en paz.

Tsubasa: Pero…

Sanae: Vete.

Tsubasa: Lo siento.

Tsubasa abrazó a Sanae suavemente y le susurró.

Tsubasa: Perdóname, te aseguro que tu perro volverá.

Sanae: ¿ Cómo puedes estar tan seguro?

Tsubasa: Porque si ese perro es tan leal como dices, seguro que vuelve. Y si lo robaron, probablemente se haya escapado de esos ladrones y esté de camino a tu casa.

Sanae( colorada): Gracias.

Tocko: Uuhh. Tsubasa, Sanae, ¿ desde cuándo os dais mimos delante de todo el mundo?

Tsubasa y Sanae se separaron con la cara roja. Cuando los chicos se separaron para ir a sus casas, Tsubasa le explicó a Tocko lo que había hecho el pasado día.

Tocko: ¡ ¿Pero tú te has vuelto loco?!

Tsubasa: Shhhh, no grites.

Tocko: No sólo te has has peleado otra vez con los Kanda, sino que además te has ido a casa de Sanae.

Tsubasa: ¿ Y qué querías que hiciera? ¿ Dejar que el estúpido de Kanda la matara?

Tocko: No, pero lo ir a su casa sobraba.

Tsubasa: Ella se ofreció a curarme, y su familia le dijo que me podía quedar, ¿ que querías, que me escapara de allí? Es de mala educación rechazar una invitación.

Tocko: ¿ Y lo de ir al baño con Sanae y verla desnuda?

Tsubasa(colorado): Ella me obligó.

Tocko: Claro.¬¬

¿?: Hola, escoria de dos patas.

De repente, apareció ante ellos un muchacho musculoso; de pelo rizo; con los ojos amarillos, el mismo color que el de los ojos de los lobos; tenía cicatrices en los brazos y en las piernas, signos de las muchas peleas que había tenido. Pero Tsubasa y su primo sólo veían a un enorme lobo gris.

Tsubasa: ¡ Kanda! ¿ Qué quieres de mí?

Kanda: Sólo quiero darte las gracias por la vergüenza que nos hiciste pasar a mis primos y a mí.

Tsubasa: Os lo merecíais, no tenéis derecho a atacar a personas indefensas, y menos a mujeres.

Kanda: Esa estúpida humana no era nada indefensa, te recuerdo que me dio un buen golpe en el lomo.

Tsubasa: ¡ No la insultes más!

Kanda: Parece que la herida que te hice en el pecho no fue suficiente. Creo que debería hacerte otra… ¡ En el cuello!

Kanda se abalanzó sobre Tsubasa, ambos cayeron y rodaron por el suelo. Tsubasa, transformado en lobo, esquivaba todo lo que podía los mordiscos de Kanda, pero el lobo gris tenía más experiencia. Tocko se transformó tambien , dispuesto a ayudar a su primo, pero Tsubasa lo impidió.

Tsubasa: ¡ No intervengas! ¡ Esta pelea es asunto mío!

Tocko no estaba de acuerdo en la decisión de Tsubasa, pero la respetó y se quedó sentado a observar la pelea. Tsubasa y Kanda no mostraban ningún signo de debilidad, ambos luchaban con ferocidad y astucia. Pero entonces, una piedra fue lanzada a la cabeza de Kanda , que le provocó una enorme herida. Los tres lobos se fijaron en el que había tirado la piedra,¡ era Sanae! La joven fue corriendo hacia Kanda con la cartera dispuesta a golpearle de nuevo. Kanda esquivó el golpe y se alejó, durante un segundo, miró a los ojos a Tsubasa.

Kanda: Volveremos a encontrarnos, y la esa vez no tendrás tanta suerte.

Sanae sólo escuchaba gruñidos, y pensó que el lobo gris le iba a atacar, por lo que le tiró la cartera. Kanda la esquivó y huyó.

Tsubasa y Tocko(pensando): ¡ Vaya carácter!

Sanae se acercó a Tsubasa y le acarició.

Sanae : Tsubasa, ¿ dónde te habías metido? Estaba tan preocupada, creía que te habían robado.

Tsubasa le lamió la cara, gimiendo. Tocko contemplaba la escena y le lanzó a Tsubasa una mirada pícara.

Tocko: No sabía que estabais tan unidos.

Tsubasa: ¡ Cállate!

Sanae se fijó en el lobo castaño de ojos verdes al que le estaba gruñendo Tsubasa. La chica se aproximó a él y le acarició la cabeza.

Sanae: ¿ Eres amigo de Tsubasa? Qué lindo eres.

Tocko empezó a dar gruñidos de satisfacción, y Tsubasa también gruñía, pero de rabia.

Sanae: Bueno Tsubasa, ¿ vamos a casa?

Tsubasa empezó a mover el rabo enérgicamente, y siguió a Sanae, pero antes le dijo a su primo.

Tsubasa: Dile a mamá que llegaré tarde esta noche, que no me espere levantada.

Tocko: Está bien, pero te vas a meter en un buen lío.

Tsubasa: Me iré a casa por la madrugada.

Tocko se fue a casa de su primo a darle la noticia a su tía( Natsuko), mientras que Tsubasa se iba con Sanae. En la casa de los Ozora, Tocko explicó a Natsuko todo lo sucedido.

Nastsuko: ¡ Esta vez me va a oír! ¡ Le voy a poner tal castigo que no se atreverá ni a transformarse!

Tocko: Pero tía, Tsubasa volverá de madrugada, no va a quedarse toda la noche.

Natsuko: Eso espero, porque si no, estamos muertos.

Tocko tragó saliva, si su primo se quedaba durmiendo en casa de Sanae, la cosa se pondría muy fea.

Fin