POR CADA CONTRA SIEMPRE HABRÁ UN PRO

Buenas noches otra vez mi querido público. Sé que había ofrecido la oportunidad de hacer que este fic se volviera un Multi-Chapter, pero después de pensarlo profundamente (Se forma encima de mi cabeza una nubecita que muestra una planta rodante y se oye el canto de los grillos) decidí que el fic terminaría aquí (Enseguida se oye un ¡NO! Por parte del público)

Ya, no se pongan así. Recuerden que ya estoy ocupado con mis otros fics y no puedo llenarme más las manos con nuevas historias por el momento. Pero descuiden, algún día seguiré con este fic en donde se mostrará las posibles relaciones amorosas de los hijos de Craig, Kenny, Butters y los demás padres de familia ;)

Así que sin más, comencemos. South Park blablablá, son de los maricas de blablablá, pero la historia y cualquier OC blablablá XD

CAPÍTULO CUATRO: ATANDO CABOS SUELTOS

El tiempo para Butters y Kenny pareció haberse detenido. Ya no oían ni venían nada más que ellos mismos sintiendo como viejas y dolorosas heridas del pasado se abrían causando una fuerte punzada en el corazón y mente de ambos. Era como si todo a su alrededor se volviera totalmente oscuro y cada uno era iluminado por un haz de luz.

El rubio de lentes delgados tenía la boca entreabierta hasta que frunció levemente el ceño, tensó la quijada y cerró con fuerza los puños; no bromeaba cuando dijo que no sabría cómo reaccionar en caso de encontrarse con su ex-novio que tanto había amado, pero que destrozó por completo su corazón.

El inmortal por otro lado, mantenía la boca y ojos bien abiertos, y retrocedió algo intimidado por la mirada que él le dedicaba. Hasta que carraspeó y también frunció el ceño para mantenerse firme. No iba actuar como una cobarde, no ahora; si el destino quiso que ellos se reencontraran en ese mismo instante, no iba a echarse para atrás e iba a atacar cabos sueltos.

-Kenny…- susurró el doctor -Butters…- habló el consejero matrimonial. Ninguno parpadeaba.

-¡Ah, McCormick!- fueron traídos a la realidad por ese saludo por parte de Craig -me alegro de verte. Yo tenía razón cuando dije que los hijos de nuestros viejos amigos y compañeros de clases están en el mismo salón que los nues…- al acercársele, su sonrisa desapareció al ver a Butters. Palideció, se estremeció levemente y también abrió mucho los ojos y boca -no…- susurró no pudiendo creer que tuviera que encarar también a la persona que tanto lastimó en el pasado -esto no puede ser…- a diferencia de Kenny, no tenía el valor de hacerle frente.

-Pero si son ellos- Bradley también se sorprendió al verlos. Tomó a sus hijos y los apegó a sus piernas retrocediendo preocupado por lo que pudiera pasar,

-¿Qué pasa, papi? ¿Acaso ya conocías a los padres de Leo y Marjorie?- Kelly estaba confundida con la reacción de su progenitor.

-¿Kenny? ¿Te pasa algo?- preguntó ahora Kelly ya algo preocupada por su aptitud.

-Este… sí, ya los conocía- trató de que su voz sonara firme, en contraste con Tucker que sigue atónito sin poder articular palabra alguna -Butters… yo- quiso hablarle.

-¡Craig, dile a Albert que deje de enseñarle el dedo medio a nuestros viejos amigos!- pero Tweek entró en escena algo malhumorado y tomando de la mano a sus hijos. Al ver a Butters y Bradley, su expresión también fue de asombro, pero sonrió enormemente -¡BUTTERS, BRADLEY! ¡Hace años que no nos veíamos!- enseguida fue hasta ellos para darles un amistoso abrazo -¡Siento que ha pasado una eternidad desde que nos vimos la última vez!- se separó.

-"Y nosotros creíamos que en todos estos años ya te habías volado la tapa de los sesos al saber que esa loba te engañó con la otra perra"- espetó irónico el susurro de Caos en Butters.

-¡Ven, Craig! ¿No vas a saludarlos?- cuando Tweek le pidió esto, él tuvo que carraspear y reunir todo el valor que posera para poder hacerle frente al rubio musculoso.

-Hola, Butters. Cuanto tiempo sin vernos- habló con su característico tono de voz neutro para no parecer preocupado y le ofreció la mano derecha a modo de saludo.

-"¿Por qué papá se puso así al ver a ese señor?"-Albert se dio cuenta de la aptitud de su padre.

-"¡¿Cómo este maldito hijo de puta se atreve a ofrecernos su inmunda mano después de las incontables veces que le clavó los dedos a la otra perra de Kenny por su puto culo?!"- Caos estaba colérico. Butters cerró los ojos y suspiró para calmarse, y al abrirlos hizo que Tucker se volviera a tensar por la manera en como lo vía.

-Sí, ha pasado mucho tiempo- habló con voz rasposa correspondiéndole el gesto.

-¿Butters? ¿Acaso eres el mismo Leopold Butters Stouch del que Kenny había hablado tanto?- se le acercó ahora Kelly tomando de la mano a Jenny. Él le dijo: "El mismo" aún muy áspero -¡No puedo creerlo! Había escuchado tantas cosas de ti… ¡Es todo un placer conocerte!- también le ofreció la mano, solo que de forma genuina.

-"¿Y se puede saber quién es esta perra?"- quiso saber esa voz gutural en la mente del doctor que preguntó quién era y como se llamaba luego de corresponderle el saludo.

-Oh ¿Dónde están mis modales? Yo soy Kelly McCormick, esposa del mejor consejero matrimonial que haya existido- se presentó a lo que Kenny dio unos pasos al frente para encarar a Stouch.

-"¿El mejor consejero matrimonial que ha existido? Que interesante profesión tomando en cuenta lo que esa zorra sucia ha hecho en el pasado"- ironizó la débil voz de Caos.

-Butters…- habló por fin Kenny ante la vista atenta de Craig, que al igual que Bradley, apegó a sus hijos a sí en caso de que ocurriera el peor de los casos -¿Cómo has estado en todo este tiempo?- también le ofreció la mano, haciendo que el otro afilara la mirada, cosa que preocupó más a Craig y a Bradley.

-Pues he estado muy bien, gracias por preguntar- estrechó su mano sin dejar de verlo de esa manera -¿Y qué me dices de ti? ¿Cómo te ha ido desde la última vez que nos vimos?- habló tosco.

-Por surte muy bien, también- al separar sus manos se volvieron a ver fijamente causando que se creara un silencio bastante incómodo que nadie sabía cómo romper.

-¿Acaso ya conocías al papá de Jenny, papi?- al igual que Kelly, Leo miró confundido a su padre.

-Sí, hijo. Ya lo conocíamos desde hace mucho, mucho tiempo- Butters le acarició la cabeza sin despegar sus ojos del rubio cenizo.

-¿No es fabuloso? ¡Nuestros hijos son compañeros de clase! Eso quiere decir que nosotros podemos volver a juntarnos como en los viejos tiempos- comentó Tweek muy alegre aun sin percatarse de lo tenso que se había vuelto el ambiente.

-Sí, fabuloso- afirmó secamente Butters -Leo, Marjorie ¿Por qué no van a jugar con sus amiguitos mientras que nosotros hablamos antes de que comience la reunión?- le pidió a los pequeños.

-¡Sí papi! Ven Jenny, juguemos a las adivinanzas- fue hasta la hija de Kenny, que le preguntó a sus padres si podían jugar, a lo que Kelly le dijo que con toda confianza.

-Papá, mamá ¿Ben y yo podemos jugar con ellos también?- Albert le pidió permiso a sus padres.

-¡Por supuesto que sí!- Tweek también les dio toda libertad, a lo que el gemelo dominante sonrió de oreja a oreja, y tomando de la mano a Ben, fueron con los otros chiquillos -ahora sí podemos ponernos a corriente con todo lo que nos ha pasado en nuestras desde que nos vimos por última vez- siguió hablando entusiasmado aun sin percatarse de lo que en realidad pasaba.

-"Este va a ser un largo día de mierda"- Caos continuó diciendo sus pésimos comentarios.

Se apartaron de los demás adultos para poder hablar en privado junto con sus respectivas parejas.

-… y me dedico a hacer cirugías reconstructivas para ayudar a las personas que han sufrido algún tipo de deformidad por culpa de algún accidente y tratar de hacer que no se sientan mal con lo que les ha pasado y que sigan adelante con sus vidas- Butters terminó de contar su historia.

-¡Qué maravilla! No sabes cuánto admiro a las personas que dedican su vida a ayudar a los demás de alguna forma u otra solo por el placer y satisfacción de haber ayudado al prójimo- Kelly estaba maravillada por su relato. Caos por supuesto ironizó diciendo: "mientras que nos den los billetes verdes, es toda la satisfacción y placer que necesitamos".

-Gracias, señora- Butters le sonrió para luego ver a Kenny -entonces Kenny… ¿Por qué decidiste volverte consejero matrimonial?- quiso saber con gran curiosidad tomando en cuenta lo que hizo. Él se volvió a aclarar la garganta para poder responder.

-Porque me he dado cuenta de que muchas personas prefieren separarse de sus parejas en vez de hablar con ellas sobre algún problema que tengan. No me gusta para nada que relaciones que han durado años enteros, se disuelva solo por algún desliz o malentendido o por dejarse caer en la tentación- cuando explicó esto, de nuevo se ganó una mala mirada por parte médico.

-"Pero que grandísimo hipócrita de mierda ¡¿Quién diablos se está creyendo que es?!"- gritó Caos.

-Eso está bien, McCormick. No sabes la falta que hacen tipos como tú en el mundo entero para así guiar a las personas con problemas con sus parejas y evitar que hagan alguna locura- cuando Craig apoyó a Kenny, hizo que Butters comenzara a gruñir levemente por el enojo.

-Querido, cálmate por favor- le susurró Bradley al oído para que se tranquilizara -¿Y tú, Craig? ¿Por qué decidiste volverte instructor de defensa personal?- quiso cambiar de tema.

-Soy un Tucker ¿No? Obviamente no me iba a quedar cruzado de brazos y debo ganarme la vida a mi modo sin ser una carga y estorbo para mi lindo marido, y enseñarles a las personas a poder defenderse de cualquier adversidad- afirmó tomando de la mano a su esposo que rió por eso.

-"¿Enseñarles a defenderse? Si claro, tomando en cuenta cómo te pateamos el culo en esa ocasión e hicimos que nos suplicara de rodillas como un marica, estoy seguro de que serás un buen maestro en esa área"- a Caos ya se le pasó el coraje y rió malicioso y divertido.

-Es bueno saber que todos hemos tenido buenas vidas a final de cuentas y hemos formado nuestras propias familias junto a las personas que amamos- Bradley quiso terminar rápido con toda esa charla para evitar que se toquen temas muy delicados.

-Cierto. Yo no podría imaginarme una vida sin mí Kenny a mi lado- Kelly tomó la mano derecha de Kenny. Él la vio a los ojos y le sonrió con ternura para así darse un tierno beso en los labios.

-"Que curioso es, que un puto calenturiento como ese que le gustaba revolcarse con cualquier cosa que tuviera agujeros, que nos chupaba el pito y se nos habría de piernas, ahora esté con una candente mujer siendo totalmente heterosexual. Las ironías de la vida"- Caos volvió al ataque.

-Pues yo tampoco me puedo imaginar una vida sin mi amor junto a mí- Butters no le quiso prestar atención a eso y también tomó de la mano a Bradley y se besaron.

-Bienvenidos sean todos- hablo de repente la directora Victoria, seguida del viejo consejero Mackey y del Chef. A todos se les notaban claramente el peso de los años -no saben cómo me alegra volver a ver a los que fueron estudiantes de mi escuela ya crecidos y siendo padres de familia responsables- sonrió con mucha nostálgica y suspiró.

-Y supiera cuanto hemos extrañado este lugar en donde nos moríamos del aburrimiento con las "valiosas enseñanzas" que intentaron inculcarnos- cuando Cartman hizo esta broma, la gran mayoría comenzó a morirse de la risa, incluyendo los niños y niñas.

-Jamás pensé que también extrañaría tus bromas de mal gusto, pequeño Eric- la directora en vez de molestarse, rió levemente al igual que el cocinero y el cabezón -pero ya en serio. Recuerden que están aquí para ver si se ponen de acuerdo en dejar que sus hijos e hijas hagan un trabajo de campo y de esa manera…- comenzó a hablar sobre el tema por el cual todos ellos están aquí.

Le reunión duró unas cuantas horas y finalizó cuando todos los padres y madres de familia estuvieron de acuerdo con que sus pequeños hicieran esa clase de trabajo de campo, siempre y cuando estén bajo la supervisión de un adulto responsable (Uno de verdad, no uno cualquiera) y antes de irse, se quedaron un momento para seguir hablando entre ellos y dejar que sus pequeños hijos siguieran jugando entre ellos.

-¡Lero, Lero, Lero! No me alcanzas, gordo imbécil- el hijo de Kyle y Stan estaba jugando a la Lleva con el de Eric, que por más que lo intentaba, sus cortas y rechonchas piernas no podían aguantarle el paso y rápidamente se estaba cansando.

-Ah… ah… maldito pelirrojo… ¿Por qué no te me acercas para que te de tu tunda de nuevo?- se detuvo y apoyó sus manos en sus rodillas respirando agitadamente sudando a chorros.

-¿"De nuevo"? Pero si cuando peleamos fuiste a llorarle a tu mami y papi- el oji-azul le hizo burla haciéndole enfurecer y que ahora lo persiguiera para pegarle.

-Abram, no le busques pleito ya que si le pegas de nuevo, te vamos a castigar- le advirtió Kyle, que al igual que Stan, eso le hacía mucha gracia.

-¡Y tú no te dejes, Adolfo! Si alguien te desafía, debes hacerte respetar y enseñarle buenos modales para que aprenda- el culón por otro lado, alentaba a su hijo para que siguiera.

-Pero miren quién habla de buenos modales. El que le inculcó a su retoño su mismo odio hacia los judíos y pelirrojos. En él se refleja la clase de crianza que recibe por parte tuya- su viejo enemigo mortal no perdió en hacerle burla.

-¡GRRR!- el panzón rugió como perro con escorbuto -al menos a mí no me dan por el culo como a ti y a los demás maricones aquí presentes- lo quiso ofender para tratar de defender su honor.

-¿Qué no te dan por ahí? Hasta donde yo sé, los alienígenas te sigue secuestrando durante las noches para meterte más sondas por ese enorme trasero de cerdo que tienes y hacerte todo tipo de experimentos por esa zona- intervino Damien haciéndole también burla.

-¿Cómo carajos sabes que aún me…? ¡Digo, digo! ¡Eso no te importa cara de barracuda!- intentó defenderse, pero ya era muy tarde y los que estaban cerca comenzaron a reírse de él.

-Algunas cosas parecen que nunca van a cambiar- rió Kenny un poco alejado de la escena.

-Justamente iba a decir lo mismo- Butters también rió junto a él. Estaban solos ya que sus parejas hablaban con otros padres y madres de familia. Al darse cuenta de esto, se vieron un momento para luego desviar la mirada formando un incómodo silencio.

-¡Pásame el balón, Albert!- pidió Leo, ya que junto con los hijos de Craig, la de Kenny y varios más, estaban jugando futbol con una pelota de plástico -¡Toma Jenny!- se la pasó a la chica que apenas pudo reaccionas y la detuvo con un pie para patearla y hacer un gol -¡Que buen tiro, Jenny!- fue a darle un amistoso abrazo a lo que ella apenada susurro un: "Gracias".

-Parece que mis hijos se llevan muy bien con los de Tucker y tu niña- refutó el doctor al ver eso.

-Sí. Es bueno saber que ellos pueden volverse amigos sin verse afectados por nuestras diferencias y pasado turbulento- afirmó el consejero. Eso hizo que el otro frunciera el ceño ya sabiendo a dónde quería llegar -Butters… solo quería decirte que lamento mucho todo el daño que te hice. Sé muy bien que me sigues odiando aún después de tantos años, y solo quiero que sepas que…-

-Basta- le interrumpió el otro con voz rasposa -ahórrate tus explicaciones- lo vio fijamente intimidándolo como al principio -no importa que cosas digas ahora. Eso no cambiará lo que me hiciste en el pasado, ni hará que olvide el dolor que me generaste. Así que por favor, no intentes razonar conmigo y mucho menos pedirme que te perdone y olvide el pasado. Con tan solo verte, esas viejas heridas se abren y me causan más dolor del que puedas imaginarte. Si quieres que quedemos en "buenos términos" finjamos que lo ocurrido entre nosotros no pasó para así no generarnos más dolor entre nosotros- le dio la espalda dispuesto a irse y no enfrentarlo.

-Esa tampoco es la forma- Kenny le habló ya firme haciendo que se detuviera en seco -fingir que entre nosotros no hubo nada, no es el modo de superar la angustia ni el dolor. Si quieres dejar de mortificarte por lo ocurrido entre los dos, debes encararlo como hombre, de la misma manera en como yo estoy aquí frente a ti para terminar de atar esos cabos sueltos que quedaron pendientes.

-¿Pero quién te estás creyendo que eres para sermonearme?- Butters dio media vuelta para pararse frente a él y mirarlo fijamente a los ojos de nuevo. Se podía notar que es un pelín más alto y dado a su buena condición física, daba la impresión de ser más grande -¿Qué te da el derecho a ti de decirme que sea hombre y le haga frente a lo que me atormenta cuando tú fuiste el causante de todo ese dolor? Para ti debió haber resultado fácil dejar de angustiarte por lo ocurrido ya que tu corazón no fue el machacado por una vil traición. Así que deja de ser un descarado en decirme que le haga frente a lo que me carcome por dentro.

-Te equivocas, para mí tampoco fue fácil sobreponerme a nuestra ruptura- Kenny no se inmutó -si tú sufriste mucho por mi engaño, imagínate como me puse yo al ver que por mi falta de fuerza de voluntad y dejarme caer en la tentación te perdí. Tampoco es como si de la noche a la mañana, hubiera dejado de sentir el dolor que se formó en mi alma cuando te fuiste de mi lado.

-Un dolor que tú mismo te causaste al haberme sido infiel. No intentes hacerte la víctima.

-Yo no me estoy tratando de hacer la víctima, ni tratar de justificar esa pésima decisión que tomé. Lo que estoy tratando de hacer es ayudarte para que ya no sigas guardando todo ese odio en tu corazón. Solo busco lo mejor para ti- el doctor abrió la boca para decirle un impropio, pero él siguió -ahorita me dijiste que con tan solo verme, esas viejas heridas se habrían y te causaban un agudo dolor ¿Es acaso lo que quieres que pace cada vez que nos veamos? Porque créeme, que viviendo en la misma ciudad, y que nuestros hijos vayan a la misma escuela y curso, nuestros caminos se cruzaran en varias ocasiones ¿Acaso quieres sufrir vez que nos topemos?- el médico desvió la mirada sabiendo que tenía razón en ese aspecto y no quería seguir mortificándose cada vez que lo viera -tampoco te estoy pidiendo que me perdones, ni mucho menos que nos volvamos amigos, solo te pido que cuando ya te sientas listo para enfrentar a tus demonios internos, recurras a mí, el causante de todos ellos, para así erradicarlos de una vez por todas y nunca más volver a sufrir por eso- sus años de experiencia siendo consejero, se ven reflejados en estas palabras -¿Aceptas la ayuda que te ofrezco?- le extendió la mano derecha.

Butters vio la suya abriéndola y cerrándola lentamente para luego verlo fijamente. Es cierto que no quiere vivir con ese dolor en su corazón por el resto de su vida, pero sinceramente no estaba preparado, por el momento, para hacerle frente a la persona que tanto amo y que lo lastimó. En su mente y corazón se estaba formando un serio debate sobre qué decisión tomar al respecto.

-"Manda ese hijo de puta a la mierda. No necesitamos de su ayuda, ni de sus consejos. Si en verdad quiere que dejemos de jodernos cada vez que nos viéramos de ahora en adelante, que desaparezca de la faz de la Tierra para no verlo nunca más"- los comentarios de Caos, no le eran precisamente de mucha ayuda en esos momentos.

-Yo… lo pensaré- Kenny suspiró. No es la respuesta que esperaba, pero al menos no la rechazó -pero… gracias de todas formas por querer ayudarme al ya no seguir afligiéndome con lo que pasó entre nosotros- lo vio sorprendido por la leve sonrisa que él le dedico.

-De nada. Es lo mínimo que puedo hacer por alguien que fue importante para mí- después de sonreírle de la misma manera, ambos se dieron la espalda y se alejaron.

-¿Todo bien, McCormick?- Craig se le acercó ya que fue testigo de todo ese asunto.

-Sí, Craig. Parece que todo estará bien de ahora en adelante- le aseguro viendo como Butters iba hasta Bradley -"Me alegro que tú también hayas encontrado la felicidad en tu vida"- pensó alegre.

-¿De qué estuviste hablando con Kenny, Butters?- el rubio rizado estaba preocupado.

-Solo… estuvimos zanjando algunas cuentas pendientes- esa respuesta que le dio, indicó que si estaría dispuesto a perdonar a Kenny y dejar en el pasado todos sus tormentos internos.

-¡PELIRROJO IDIOTA!- se escuchó un grito por parte del hijo de Eric que se le tiró encima al hijo de Kyle y comenzaron a pelear rodando por el piso (Siendo el pelirrojo quién llevaba la ventaja)

-"Al parecer las costumbres pasan de generación en generación"- Caos rió viendo como todos rodeaban a los chiquillos mientras que sus respectivos padres intentaban separarlos, bueno, solo Kyle ya que Cartman alentaba al suyo a que le partiera la cara a su enemigo.

Pasó una semana y se llevó a cabo el dichoso trabajo de campo, que literalmente se trataba de ir a un campo de un bosque como una especie de proyecto al aire libre que consiste en que estudiaran la naturaleza y lo que esta ofrecía. Estaban bajo el cargo de una maestra de ascendencia china llamada la señorita Lao y se quedarían en una cabaña alquilada.

-¿Les gusta el paisaje, niños?- preguntó sonriendo caminando con ellos por el prado.

-¡Sí, es muy lindo!- como era de esperarse, Leo y Marjorie estaban alegres por estar ahí. Haciendo que William, Vilma y Jenny rieran un poco.

-¡Pero que aburrido! No hay dulces ni tiendas de comida- Adolfo no estaba muy entusiasmado.

-¿Es que acaso eso es lo único en lo que piensas, bola de sebo? A este paso ya no caminarás, sino que rodarás por el piso como una pelota- Abram enseguida le hizo burla enfureciéndolo.

-No comiencen a pelear por tonterías- advirtió la maestra poniéndose entre ambos -bueno chicos y chicas, su primera tarea es buscar algo que consideren lindo y me lo traigan. Pero no se alejen mucho de la cabaña, y si se pierden o les pasa algo, activen las pulseras que tienen en sus muñecas para poder localizarlos e ir a socorrerlos enseguida ¿De acuerdo?- les pidió. Parece que después de tantos años, crearon un método para que los niños que se pierdan en un bosque, sean localizados.

-¡ENTENDIDO!- dicho esto comenzaron a andar por los alrededores.

-¡Mira esta flor! Es tan bonita- Leo cogió una linda flor azul -¿Verdad que es linda?- le preguntó a su hermana y amigos que estaban junto a él.

-¡Sí! Es tan bella- Marjorie la tomó y olió -¡Y también huele lindo!- rió alegre.

-¡Toma Jenny! Para que huela una también- Leo le ofreció a la rubia otra flor azul. No se dio cuenta de que ese gesto amistoso la apenó y sonrojo levemente.

-Gra-gracias, Leo. Que considerado de tu parte- la aceptó gustosa olfateó degustándola. Él solo sonrió y dijo que le alegraba que le haya gustado y tomó otras.

-Ju- pero William pareció molestarse por ese gesto y se cruzó de brazos haciendo un puchero.

-¿Te pasa algo, Will?- Vilma lo vio confundida por la aptitud que tomó por eso.

-Nada, Vilma. Ven, vamos a buscar nosotros también alguna cosa linda- no quería ver más esa escena y dio media vuelta para irse seguido por una confundida pelirroja.

-Ummm…- Albert y Benjamín también fueron testigos de eso. El gemelo dominante pareció estar pensando profundamente ya que se sobaba el mentón -Ben, busquemos flores lindas también- pidió comenzando a caminar para alejarse.

-¿De qué tipo? ¡GAH!- quiso saber el otro jalándose un mechón hasta que él le apartó la mano.

-De cualquier tipo, con tal de que sean bonitas para a alguna niña- sonrió muy ansioso.

Después de un tiempo, todos volvieron con su maestra para entregarle las cosas bonitas (Al menos bonitas desde su punto de vista)

-Eh… muchas gracias, Daniela. Muy lindo este conejito muerto- la profesora estaba perturbada ya que la hija de Damien le entregó un conejo a medio estado de descomposición.

-¡De nada!- ella estaba satisfecha con lo que hizo y fue junto con Gokary que rió por la reacción de la profesora que sostenía el animalito con una servilleta y lo tiró en un bote de basura.

-Hey Mary- hablaron Abram y Adolfo al mismo tiempo dirigiéndose a la pelinegra y risada hija de Wendy y Bebe -Ten esto- extendieron sus manos las cosas lindas que encontraron en el bosque, pero se vieron de mala manera por eso.

-¿Eh?- se confundió por eso, pero las tomó. El regalo de Abram era una rosa roja y el de Adolfo era una blanca -¡Son tan lindas! Muchas gracias- les sonrió tiernamente.

-De nada- volvieron a hablar en coro haciendo que otra vez se vieran molestos. Al parecer tenían cierto interés por esa chica que hacía su rivalidad, algo más profunda.

-Muy lindas estas flores amarillas, Albert- la señorita Lao halagó al hijo de Craig que le pidió que se las devolviera y fue hasta Marjorie que hablaba animadamente con su hermano y Jenny.

-Mar-Marjorie…- le habló tímido, desviando la mirada, balanceando el pie derecho, y manteniendo las flores tras su espalda. La niña le preguntó que quería -To-Toma- le ofreció esas lindas flores.

-¿Para mí?- ella se sorprendió por eso, se puso algo rojita y las tomó -son tan lindas… ¡Gracias, Albert!- le dio un tierno beso en la mejilla haciendo que su cara se pusiera roja como un tomate, cosa que hizo reír a Ben por ese gesto viniendo de su parte.

Otra de las grandes ironías de la vida, ya que al parecer los hijos de Butters, Kenny y Craig están desarrollando fuertes sentimientos entre ellos. Tal vez sea el destino de que estos pequeños en algún futuro, se vuelvan pareja como lo fueron sus padres en su momento. Y que a pesar de todos los porvenires que sus progenitores tuvieron, esto es un buen ejemplo de que…

POR CADA CONTRA, SIEMPRE HABRÁ UN PRO

Historia finalizada el 24/02/2016.

Espero que les haya gustado el último capítulo de este fic (al menos el último por el momento) y recuerden que algún día seguiré con este fic para hacerlo un Multi-Chapter ;D

Lo que si espero que les gustara, fue la confrontación de Butters y Kenny, y de como más o menos pudieron limpiar muchas de sus asperezas :D

Y por último el amor entre los chiquillos. De seguro nadie espero que al hijo de Craig le gustara la hija de Butters ¿Cierto? es que eso le da más drama al asunto. Lo mismo pasa con Abram y Adolfo yendo tras la hija de Wendy (O sea u Marsh Broflovski compitiendo con un Cartman por el amor de una Testaburguer, algo más irónico todavía XD) y parece que William le tiene ganas a Leo ¿Verdad? XD cuando siga con este fic, me enfocaré en el romance de los niños y niñas y tal vez con algunos de sus padres y problemas amorosos entre estos :O

Así que sin más, me despido y recuerden que si quieren ayuda para sus fics, siempre le pueden pedir ayuda a…

¡EL MAESTRO DE LA IMAGINACIÓN!