Hacia ningún lugar
Despertar
- Oye Naruto-kun no te muevas tan deprisa que no te veo…
- No creo que veas un elefante ni aunque lo tuvieras enfrente, Hina-chan.
Esa noche estaba calurosa y ambos se habían aburrido de estar encerrados en la habitación de la pensión. Por ende, habían decidido salir a beber unos tragos. Lo que Naruto no sabía era que Hinata no toleraba la ingesta de mucho alcohol y 17 tequilas eran, definitivamente, mucho alcohol.
Así que allí estaba, a las 3.30 de la madrugada, caminando en zigzag por la calle desierta, intentando no caerse ni que Hinata fuera a parar al suelo.
- Naruto-k-kun, ¿D-dónde estamos?
- Cerca de casa, Hina-chan.
- ¿Podemos parar a descansar?
- ¡Claro que no, te quedarás dormida!
La peliazul bufó consternada y continuó caminando lo más derecho posible. Llegaron a su pensión y Naruto soltó a Hinata para buscar las llaves, temiendo porque la muchacha se le caiga de un momento a otro. Pero, al contrario de sus pensamientos, la chica apoyó su cabeza contra su espalda, y suspiró, provocando un leve cosquilleo en el estómago del chico.
- Hina-chan, te vas a dormir… - inmediatamente notó la respiración acompasada y se dio cuenta de que ya era tarde. Se giró sobre sí mismo y sujetó a su amiga como pudo. La llevó adentro y la sentó en la cama.
- Naruto-kun… - murmuró ella, intentando mantenerse sentada mientras el rubio se encargaba de quitarle los zapatos.
Nuevo cosquilleo en su estómago.
La acostó en la cama y la tapó como pudo, sintiendo que sus párpados se cerraban inconscientemente. Cansancio + alcohol = sueño eterno. Eso fue lo último que pensó antes de dormirse.
Al día siguiente…
Hinata abrió los ojos sintiendo cómo la luz del sol le quemaba terriblemente las pupilas. Sin contar el terrible dolor de cabeza que sentía.
"No beberé nunca más" se lamentó mentalmente.
Hizo un esfuerzo por levantarse pero la fuerza huyó de su cuerpo, por lo que cayó sobre el colchón nuevamente. Gracias a esa acción, pudo notar un peso extraño a su lado.
Giró la cabeza y toda la habitación giró con ella. Pero la cabellera rubia que vio a su lado era inconfundible.
"Guau, Naruto-kun se ve genial cuando duerme luego de una borrachera" pensó sonrojándose de a poco.
Inmediatamente sus pensamientos de querer levantarse cambiaron y, en vez de eso, se acomodó mejor dentro del posesivo abrazo que el rubio mantenía sobre su cintura.
"Si este es el despertar… tal vez sí deba beber más seguido"
.
Mil años después, reaparición! :D
Capítulo traído directamente desde la hora de Latin I -.-
Espero que les guste :)
Hikari x Takeru
