Capitulo 4: "Discusión"

Habían pasado ya tres días desde que cambiaron el rumbo al Este, todos las personas que se encontraban arriba de la nave comenzaron hablar entre ellos si era lo correcto haber seguido a Haruka ya que todos sabían que el lugar a donde se tenían que dirigir era para el norte, no entendían porque cambio el curso y menos aun después de haber superado la tormenta. Por otro lado la rubia pasaba la mayor parte del día en su camarote, y de vez en cuando se la podía ver parada en la proa o en la popa con el catalejo en la mano y agarrada de una cuerda dejando que el viento sople en su cara.

A la cuarta mañana el Contramaestre no aguanto más este silencio y comportamiento que la pirata de ojos verdes olivo estaba llevando, le preocupaba que estuviera viviendo dentro de un sueño, temía que estuviera detrás de la sirena y no de la piedra.

-¿Capitana?

-¿Eh…?- La rubia estaba distraída mirando como el sol comenzaba a iluminar todo el lugar y los cielos cambiaban sus colores- Ah eres tu Jules-

-¿Quién pensabas que era?- Dice esté un poco enojado, pero luego vuelve a tomar un tono más tranquilo- Capitana, ¿a dónde nos dirigimos?, dígamelo por favor, todos los que te seguimos estamos a la deriva no sabemos a que rumbo nos dirigimos, muchos están desesperados….si tan solo usted nos dijera hacia…..

-Disculpa, ¿me estabas hablando?...- La pirata no sacaba la vista del punto donde tenía fijado sus ojos-Mira Jules, observa el cielo, siente la brisa salina en tu rostro… ¿no es hermoso?

Este no pudo hacer mas nada que negar con la cabeza con desaprobación, pegar un suspiro y volver a su labor. La pirata por otro lado tenía sonrisa dibujada en su rostro.

Ya se estaba acercando la noche cuando Haruka comenzó a desesperarse, desde aquella vez no volvió a ver a la hija de Neptuno, "no puede ser que me allá confundido de rumbo", "Estoy segura de haber anotado bien las coordenadas", "será posible que ¿no sea la indicada?...no, no puede ser así, estoy segura que si soy la persona indicada para ganarme su corazón… no soy una pirata común y corriente…. Te encontrare así sea que tenga que navegar por las aguas toda una vida detrás de ti", estas y muchas otras cosas, se le cruzaban a la pelirrubia por su cabeza mientras revisaba el mapa una y otra vez.

Cuando la luz de la luna alumbraba el mar y ya todos los oceánicos estaban ya en un profundo sueño, Haruka decide salir nuevamente y observar por la proa, lo estaba haciendo ya como una costumbre, tenía pocas esperanzas de ver o escuchar a la sirena, en su mirada se podía notar decepción con una pequeña mescla de tristeza, era la primera vez en su vida que no se sentía capaz de conseguirlo. Cuando ya estaba por retirarse escucha una hermosa melodía que provenía de las aguas, la joven de ojos verdes muy despacio asoma la cabeza para mirar, era ella, tomando la luz que emanaba la luna, acariciándose sus cabellos color marinos y cantándole a la única persona despierta en ese barco, a Haruka. Sus miradas se encontraron, y ambas lograron distinguir un brillo muy especial una en la otra, cuando la pirata estaba por mencionar algo siente unas pisadas en la cubierta, la sirena se queda inmóvil,

-Tu…Tu eres la hija de Urano….- Dijo la hermosa sirena con su dulce voz dándole a Haruka una última mirada, pero esta vez sus ojos se podía notar rechazo, enojo y desprecio.

La rubia se queda inmóvil, las palabras de la pelimarina la habían tomado de sorpresa y tampoco esperaba que a esa altura de la noche todavía se encontrara alguien despierto en el navío. Esperando que los pasos se desvanecieran la pirata se queda inmóvil en el lugar, pero la comenzaba a desesperar, los ruidos no cesaban, por lo que decide voltearse y ve a un marino con cabelleras largas color castaño.

-Disculpa..¿qué haces aquí?

-Hee…Capitana-

-Si.. ¿no tendrías que estar durmiendo?

-Si, bueno, disculpe..hee yo….yo ya me voy-

Y el joven sale caminando algo atolondrado hasta que se pierde de vista de los ojos de Haruka. La rubia se queda un rato más en la proa con la esperanza de volver a ver aquella sirena que tanto aturdía sus pensamientos, pero no paso nada, el agua estaba tranquila y el viento apenas se sentía, así que decido que ya era hora de irse a descansar.

A la mañana siguiente, Jules y Haruka se encontraban discutiendo sobre el nuevo rumbo que tenían que tomar.

-Jules, pero hay que ir por acá, no queda otra opción

-Pero Capitana, nos pondrías a todos en peligro, por esa zona está el Kraken-

-Hay vamos Philiphs no me digas que te crees esa historia

-Si mi señora, cada una de ellas, y usted es consciente de haber vivido varias.

-Si bueno, pero el Kraken, por favor… Esa bestia no nos atacara

-¿Cómo puedes estar tan segura?

-Este barco….

-Haruka ¿has perdido la cordura?.. no voy a permitir que arriesgues la vida de todos

-JULES NO TE ATREVAS A DARME ORDENES TU AMI, NO TE OLVIDES QUE…

-Di…disculpen que interrumpa, pero..

-¿QUE QUIERES?

-no, solo venia a informarles que las provisiones se están agotando, y quería saber si ya vamos a tocar puerto en alguna parte.

-NO, no vamos a tocar puerto, hay que seguir la ruta

-Si, vamos a tocar puerto

-PHILIPS

-HARUKA

La capitana y el Contramaestre estaban en una discusión muy sebera, el joven que estaba allí parado no sabía si retirarse o quedarse

-¿Todavía estas aquí?... anda muévete

-Si..Si- Y el muchacho deja a estos hablando nuevamente

-Haruka por favor entiende

-Entiende tu Philips, este barco navegara hasta el final, la Capitana soy yo, y no voy a permitir que…

-Muy bien, haga lo que quiera, pero primero toque puerto para reponer las provisiones, y deje bajar a los marinos que..

- ¿A los que tienen miedo?... muy bien… si tu deseas abandonar esto por un simple cuento de niños, puedes hacerlo, en este puerto desembarcaremos-

-No hay no… ese puerto es de Saint Cross Company, nos pondrías a todos en peligro

-Creo que tienen más valor para enfrentarse a ellos que a un simple Kraken, se desembarca allí o seguimos con el curso… tú decides Jules

-Todo esto hizo que pierdas la cabeza Haruka

-Y a ti te hizo perder el valor mi querido Philiphs…¿Qué aras?

-Está bien, desembarcaremos allí

-Muy bien….

Haruka enrolla el mapa, le da una última mirada a su compañero y toma el puesto de timonel.