CAPÍTULO 4 "CONVIVENCIA"
Una vez más Hinata miró con tristeza los asientos vacíos alrededor de la mesa, tomando el último sorbo de su té cerró los ojos y empezó a recordar las veces en que su esposo la acompañaba en la cena; ambos ya llevaban tres meses de matrimonio... y días después de ello Sasuke había estado muy ocupado porque se la pasaba de misión en misión, si bien es cierto que comprendía eso ya que su esposo era uno de los mejores de su aldea, y aunque algunas veces ella lo acompañaba cuando no se corría demasiado riesgo, quería pasar más tiempo con él... ahora mismo esperaba con ansias su regreso porque hace ya una semana había salido a una importantísima misión.
Aunque no sabía exactamente el día de su regreso siempre al anochecer esperaba que ese día regresara, porque la soledad se hacía presente en esa enorme casa y en el distrito entero, porque cuando Sasuke no estaba ella era la única habitante en ese gran territorio y aunque buscaba hacer un montón de cosas y darle más vida al lugar no lo conseguía porque simplemente era demasiado espacio.
Muchas veces ella se había dado cuenta que él a veces se sumergía en sus pensamientos por larguísimo tiempo, donde su expresión mostraba tristeza y melancolía, lo cual le daba a entender que pensaba en la familia que alguna vez tuvo y vivió feliz en ese lugar... siempre que estaba sola pensaba que seguramente a él le costaba muchísimo regresar a ese lugar lleno de recuerdos y fantasmas del pasado, y por eso ella se esforzaba en hacerle algunos remodelaciones a su casa para que Sasuke borrara recuerdos traumáticos del pasado, para que comprendiera que ahora era diferente y que ya no estaba solo, que la tenía a ella y que siempre estaría a su lado...
No sabía si fue cuando él le sonrió en el día matrimonio él o cuando en una gran tormenta ella se acurró en su pecho o la vez que él le dio un beso fugaz o cuando en una misión ella sufrió un accidente y él la cargó en sus brazos, no sabía cuando fue... pero el hecho era que Sasuke reinaba en su corazón, no sabía cómo pero ella día a día empezaba a enamorarse más de su esposo... ella reconocía que los primeros días de matrimonio fueron difíciles para ambos al intentar adaptarse a su nueva vida, pero aunque ninguno lo previera con el pasar del tiempo habían empezado a encontrar agradable la compañía del otro, una simple conversación durante las comidas les bastaba para sentirse cómodos; así, de poco en poco fueron adentrándose en sus mundos, volviéndose más cercanos... y como señal de hacerle notar que le importaba ella siempre lo despedía y lo recibía con una sonrisa...
Luego de salir de sus pensamientos Hinata suspiró cansada, tratando de no extrañarlo tanto recogió su plato y se dirigió a la cocina, luego de lavarlos se hacia el cuarto de baño porque no había nada mejor que un buen baño antes de acostarse para dormir...
Sasuke salía de la oficina de Tsunade luego de haberle entregado su informe y una vez libre de sus obligaciones la Hokage le dijo que un par de días saldría de misión nuevamente pero ahora en compañía de su esposa y que al regresar le daría dos semanas de descanso. Mientras camina con dirección a casa rogaba no tenerse que encontrar a Naruto porque había tenido un día muy cansado y lo último que quería era soportar su hiperactividad.
No tardó mucho en llegar a su destino, frente a él ya se alzaba la imponente mansión Uchiha, un lugar que últimamente ya no le causa dolor y escalofríos porque ahora no se sentía solo en este mundo, fuera cualquier fuera las razones ahora tenía la certeza que alguien esperaba su regreso y que con una gentil sonrisa y acompañada de una bienvenida siempre tendría por parte de su esposa.
El pelinegro entró silenciosamente en su casa al ver que las luces de la planta baja como las de la planta alta estaban apagadas, pues ya era tarde y seguramente Hinata ya se encontraba durmiendo profundamente y era mejor dejarla así, empezó a subir las escaleras y con cuidado entró a la habitación para encontrarse con una preciosa imagen de su esposa... ella estaba bajo las sábanas, hecha de costado, con una de sus manos en la almohada donde él descansaba, con su cabello azabache suelto y disperso en la blanca almohada, con el rostro tranquilo y sereno... Sasuke sonrió al verla, le gustaba saber que alguien tan hermosa, inocente y angelical le esperaba en casa! Dejando de mirarla se metió al baño con la clara idea de relajarse con un buen baño.
Largos minutos después salió con una toalla la rededor de su cintura, buscó ropa para dormir y se la puso, de inmediato con delicadeza se metió bajo las sábanas y empezó a acomodarse tratando de no despertarla, pero al parecer ella se dio cuenta por lo que sin perder tiempo se acercó a él y lo abrazó haciendo a un lado todo tipo de vergüenza.
- Sasuuke-kun, volviste... – dijo ella acomodándose en su pecho, lo había extrañado tanto... y estaba muy feliz de tenerlo cerca, de sentir su aroma masculino y de tocarlo.
- Sí, acabo de llegar – contestó al sentir que ella levantaba la cabeza
- Estás mojado, te vas a enfermar... – le decía al darse cuenta y tocar su cabello que aún seguía húmedo.
- No importa, duerme! – finalizó cerrando los ojos
Al verlo cerrar los ojos ella se acurró más en su pecho y también cerró los ojos al saber que su esposo había vuelto con ella y que iba a dormir feliz y plácidamente.
El sol ya se hacía presente en lo más alto de la aldea de la hoja y los habitantes caminaban por las calles, pero en la casa Uchiha el joven matrimonio seguía dormido... Sasuke tenía el rostro relajado y dormía con una mano arriba de su cabeza y con la otra estira, mientras que Hinata recostaba su cabeza en su pecho y con una mano abrazaba la cintura de su esposo, y además se veía una ligera sonrisa en sus labios.
Minutos después Hinata empezó a salir del sueño al saber que tendría que prepararle un delicioso desayuno a Sasuke, por lo que ella tomó conciencia, abrió los ojos y sonrió al darse cuenta que estaba junto a su hermoso esposo, le encantaba despertar pegada a él... aunque en un primer momento esa situación la ruborizaba pero luego de escuchar las palabras de Ino comprendía que era lo más normal porque ambos estaban casados, y porque debían relacionarse mucho más. Con lentitud empezó a levantarse y cuando lo hiso le dio un último vistazo a Sasuke y fue a cambiarse de ropa y preparar el desayuno.
Una hora después Hinata servía el desayuno y empezaba a arreglar una bandeja de comida, ya que pensaba que Sasuke debería descansar un poco más y que mejor idea que llevarle el desayuno a la cama... ella ya se encontraba acomodando las cosas para subírsela a él, pero de un momento a otro Sasuke se apareció en la cocina.
- Buenos días! – dijo tranquilamente él mientras se sentaba en la silla
- Oh buenos días, pensé que descansarías un poco más... – respondió viéndolo bañado y vestido para salir.
- No, tengo algunas cosas que arreglar con Tsunade – mencionó mientras cogía un pan
- Entiendo! – finalizó y enseguida empezó a servirle el desayuno.
Sasuke veía como ella siempre se esmeraba en hacerle un maravilloso desayuno cuando el regresaba de una misión, y ese día no era la excepción ya que veía con alegría un desayuno muy atrayente por todos sus sentidos, no había duda que Hinata lo atendía muy bien... y que gracias a ella comía delicias.
Sin perder más tiempo él empezó a disfrutar de su riquísimo desayuno el cual había extrañado demasiado porque no había comida más sabrosa del que Hinata cocinaba, eso era una virtud que a él le maravillaba y que nunca pasaría por desapercibido. Mientras concentradamente comía veía de reojo que ella lo miraba sonriendo y satisfecha al saber que su comida le agradaba.
- Tsunade me dijo ayer por la noche que mañana tendré otra misión – dijo al tomar su jugo, ella se entristeció al oírlo porque era demasiado pronto para que se vuelva a ir.
- Tan pronto? – preguntó ella con voz triste
- Sí, dijo que luego me daría dos semanas de descanso – suspiró él y Hinata se emocionó al saber que esas dos semanas las aprovecharía para estar más tiempo con él – además me dijo que podrías venir conmigo si es que quieres? – decía mirándola directamente a los ojos.
- S...sí! – respondió nerviosa al sentir la intensidad de su mirada – claro que voy... – finalizó al pensar que aún no se acostumbraba del todo a esa mirada tan penetrante.
- De acuerdo, se lo comunicaré a ella – finalizó para continuar degustando su desayuno
Después de esa platica ambos siguieron desayunando donde ella le preguntaba acerca de su misión y cosas relacionadas y él le respondía, como era obvio aquel ambiente tenso de sus primeros días juntos ya no existía y también se debía a que ella adquirió muchas más seguridad y confianza con respecto a si misma después de su matrimonio, porque con Sasuke tenía más libertades y libre opinión sin llenarse de temor.
Luego de terminar su desayuno Sasuke fue a su habitación para sacar algunos papeles que necesitaba llevar a la Hokage y mientras tanto Hinata se encargaba de lavar los trastes, hasta que de pronto alguien tocó la puerta y enseguida fue a ver quién era.
- Hinata! Cómo estás? – decía y la abrazaba una emocionada Ino
- Bien, pasa Ino-chan – dijo mientras le abría el paso para entrar a su casa – vamos a la cocina que he hecho un desayuno que seguro te va a encantar – mencionó al saber lo mucho que a su amiga le gusta eso lo que preparaba.
- Gracias... – respondió sentándose en una silla y esperando que le sirviera
- Toma, que lo disfrutes – le sonrió al verla comer – qué te trae por aquí? – preguntó
- Vine a hacerte compañía durante todo el día para que no extrañes tanto a Sasuke-kun – se metió a la boca un trozo de comida – y para que no te sientas tan sola!
- Arigato Ino-chan – sonrió – pero Sasuke-kun llegó ayer por la noche
- No lo sabía – dijo resignada al saber que debía irse para dejarlos solos y afianzar su matrimonio, ya que ella sabía que su amiga estaba enamorada de su esposo.
- Pero él va salir donde Tsunade-sama así que quédate ayudarme a hacerle un grandioso almuerzo! – Pidió la Uchiha y su amiga asintió sonriente.
En tanto ellas conversaban amenamente Sasuke bajaba por las escaleras con unos papeles en manos, escuchó las voces femeninas y supo que Hinata tenía la visita de su amiga, la cual de un tiempo aquí no le molestaba tanto como en su niñez; caminó hacia la cocina.
- Buenos días Sasuke-kun – dijo Ino cuando lo vio entrar
- Hola – respondió secamente mientras se acercaba a tomar un vaso de agua y cuando terminó se dirigió a su esposa – me voy! – empezó a caminar
- Regresa a almorzar... – pidió al verlo irse y él al escucharla asintió con la cabeza y siguió su camino.
- Quien te viera no lo creería! – decía Ino mirándola directamente – Hinata Hyuga, Oh perdón Hinata Uchiha una esposa abnegada... – dijo sonriéndole
- Pues ya vez! – le devolvió la sonrisa.
° Sasuke pasó una mañana ajetreada de papeles ya que por un pedido de Tsunade decidió ayudarle un poco en las asignaciones de misiones a cada grupo, porque la Tsunade se había dado cuenta que Sasuke además de su habilidad de Shinobi era muy inteligente en lo referido a estrategias y toma de decisiones, por lo que debía aprovechar tenerlo cerca porque al tener un gran reconocimiento Sasuke era demasiado pedido para cumplir misiones de nivel y paraba viajando.
Hinata e Ino ya ponían la mesa porque suponían que Sasuke regresaría en cualquier momento pues ya eran cerca de la una de la tarde, Hinata se había esmerado en preparar un delicioso banquete para su esposo... y esperaba con ansias su regreso y poder disfrutar de su compañía. Tiempo después Sasuke regresó a casa y con la compañía de Hinata e Ino empezó a almorzar agradeciendo una vez más la maravillosa forma de cocina de su esposa, cuando pensaba que ya no lo podía sorprender más ella lo seguía dejando encantando con su comida; él escuchaba con calma la conversación que mantenían las mujeres e intervenía cuando algo le parecía gracioso o le inquietaba, minuto a minuto fueron pasando hasta que él fue el primero en terminar de almorzar y una vez hecho subió a su habitación por algo importante y darle a Hinata.
- Toma, quiero que vayas de compras para mañana – dijo dándole a Hinata una gran suma de dinero – y tú también deberías hacer lo mismo porque no quiero que estés armando un alboroto después de irnos – se dirigió a Ino
- Entonces, serás tú el encargado de la misión? – preguntó
- Así es, por lo que sé Tsunade le dio unos días de descanso a Shikamaru y por eso me asignó su grupo – sonrió mirándola
- Entonces Ino-chan y Choiji-san nos acompañaran mañana? – preguntó Hinata
- Sí, pero aparte de ellos aún falta asignar a un par más – declaró a ambas
- Hinata, tú también irás? – preguntó sonriéndole a su amiga, la cual afirmó con un gesto – eso es maravilloso! Hace mucho tiempo que no vamos juntas...
- Bien, ahora sean obedientes y compren lo que necesiten porque no suelo detenerme ni perder el tiempo por cosas triviales – les advirtió ambas – yo voy con Tsunade
- Enseguida vamos de compras! – respondió Hinata
- De acuerdo – caminó a la salida – solo procuren no andar revoloteando ni causar problemas por allí... – finalizó levantando la mano y despidiéndose.
Tiempo después ambas amigas salían de la casa e iban a realizar diversas compras, desde comida hasta ropa por petición de Ino, ambas tuvieron una tarde muy agitada porque al saber la fuerte suma que Sasuke le dio Ino no quiso desperdiciar ese valioso dinero y empezó a renovar el guardarropa de su amiga, diciéndole que siempre debía verse bien para atraer a su esposo ya que tenía que tener en cuenta que pese a que está casado Sasuke seguía siendo el sueño hecho hombre de muchísimas mujeres, al saber esa verdad a Hinata no le quedó otra que escuchar y tomar en cuenta los consejos de Ino.
Un par de horas después en la oficina de Tsunade, ella y Sasuke detallaban algunos aspectos importantes para la designación de los grupos a las distintas misiones que iban a realizarse, las cuales incrementaban día a día más.
- Entonces, crees poder manejar la situación? – preguntó la mujer
- De eso no se preocupe, yo me encargo... – respondió el pelinegro
- Bien, lo dejo en tus manos! – dijo sonriéndole, para luego dirigirse a su aprendiz – Shizune! Manda a llamar a los chicos... – exigió.
- Sí, Hokage-sama enseguida hago lo que me pide – respondió para salir de la oficina
- Espera! – dijo a la muchacha – Sasuke, sabes dónde está tu mujer? – le preguntó
- Ella e Ino salieron de compras – dijo mirándola con calma
- Que estén juntas nos facilita las cosas – cruzó los brazos – ya lo escuchaste, ve por ellas – le pidió a su aprendiz la cual fue hacerlo.
Shizune manda a alguien a localizar a los chicos que irían a la misión junto a Sasuke, media hora después Tsunade y Sasuke esperaban con calma en la oficina al mismo tiempo que tomaban una taza de té y tenían una plática ligera acerca de temas como el que Naruto había sufrió un accidente tonto en su última misión y estaba en el hospital, razón por la cual ambos sonreían al solo imaginárselo en aquella situación.
- Hokage-sama, ellos ya están aquí – dijo Shizune desde la puerta.
- Hazlos pasar! – dijo recuperándose de la carcajada que se había dado, enseguida Choiji, Ino, Hinata, Sai y Sakura entraron a la oficina haciendo un saludo de respeto, pero Tsunade se sorprendió gratamente al ver a una Hinata sumamente hermosa y femenina, porque tenía un hermoso vestido, el cabello suelto y un poco de maquillaje.
- Se preguntarán por qué los he llamado – sonrió mirando a Hinata y guiñándole un ojo a Sasuke – eso es porque mañana a pedido mío Sasuke tomará otra misión y todos ustedes lo acompañaran! – finalizó haciendo que Sakura se pusiera feliz al estar al lado del pelinegro, pero pasó todo lo contrario con Hinata e Ino porque no querían que Sakura aprovechara esa oportunidad para acercarse más al Uchiha.
- Sasuke-san ya les dará los detalles acerca de que trata – dijo Shizune
- Así es, y será mejor que hagan todo lo que Sasuke diga... ya saben que es un "poquito" estricto – miró al nombrado y sonrió.
- Los esperaré a las 6 de la mañana en la salida de la aldea, si tardan un minuto más ya me habré ido – dijo con seguridad y poniéndose de pie.
- Hai – dijeron todos al unísono – estaremos puntuales Sasuke-kun – dijo una Sakura sonriéndole coquetamente, lo cual no pasó desapercibido por todas las mujeres presentes en la oficina. Haciendo que la Hokage se preocupe un poco y pensando "ojalá que Sasuke pueda con esto" al ver las intenciones de Sakura y la molestia de Hinata.
- Perfecto, ahora váyanse y descansen – se puso de pie y los demás al escucharla afirmaron y empezaron a salir de la oficina – Sasuke, gracias por todo... – le dijo al verlo salir por la puerta – y por favor, ten en cuenta lo que hablamos antes... – pidió y el aludido simplemente asintió y cerró la puerta.
Afuera de la oficina una Konoichi ya esperaba con alegría a Sasuke Uchiha, porque ella sabía la verdad acerca de su matrimonio con Hinata lo cual en cierto modo aún le daba ciertas esperanzas.
- Sasuke-kun hay algo en especial que debería llevar o comprar? – preguntó Sakura poniéndose a su lado
- Solo lo necesario – respondió caminando hacia la salida
- Cuánto tiempo estaremos fuera? – preguntó acercándose más a él
- Unos cuatro o cinco días – respondió mirando al frente y viendo que dos mujeres con un montón de bolsas lo esperaban, de las cuales una resaltaba más.
- Vamos a casa? – preguntó una sonriente Hinata que miraba a su esposo con devoción
- Así es! – respondió a su pregunta, enseguida Ino y Hinata tomaron sus puestos y caminaron con la clara intención de alejar a Sakura de él, porque ambas no iban a dejar que la pelirosa coqueteara más con Sasuke, un hombre casado.
Después del matrimonio la relación entre Hinata y Sakura se había roto por completo, porque la segunda siempre le recriminaba el hecho de aceptar casarse con él aún sabiendo que ella llevaba años amándolo, y no perdía oportunidad para recordarle que Sasuke se casó coaccionado y no porque estuviera enamorado de Hinata... la cual en un principio ignoraba sus comentarios pero después de comprender que ella estaba enamorada de su esposo sin duda alguna esos comentarios la lastimaban! Entonces como es obvio Ino tomó partido a favor de su amiga y por eso ambas siempre procuraban que la pelirosa no se tomara atribuciones que no le correspondía.
- Nos vemos mañana Sasuke-kun – dijo Sakura desde atrás haciendo que Sasuke alzara la mano en forma de despido, aunque le dolía saber que Hinata tenía el lugar que a ella le correspondía sabía que tendría opción de luchar por tener el corazón de Sasuke porque sabía que aunque estuviera casado él no quería a su esposa, o eso es lo que ella creía y suponía.
