DULCE VENGANZA

Por Ayumi

TODOS LOS DERECHOS DE LA OBRA "NARUTO" SON PROPIEDAD DE MASASHI KISHIMOTO

CAPÍTULO 4

- - Diálogos
" " Pensamientos

Cuando Ino se inclinó y le sonrió con coquetería al maître, Sakura supo que aquella noche cenarían en 'Louvre', el restaurante más lujoso y caro de toda la ciudad. Además de ser el lugar donde había sorprendido a Sasuke siéndole infiel el año pasado.

Desde aquel desastroso día, cuando dejó el lugar con el aspecto de una zona de guerra, estaba vetada del restaurante. Pero Ino quería cenar ahí y cuando una idea se le metía en la cabeza difícilmente la soltaba. La prueba era que su amiga estaba consiguiendo encandilar al maître para conseguir entrar.

El maître se removió en su lugar, incómodo y sonrojado, momento que aprovecho Ino para voltear a verla con una sonrisa satisfecha. Aquella noche cenarían en 'Louvre'

Cinco minutos después estaban cómodamente sentadas en una céntrica mesa, leyendo el menú para elegir que iban a cenar.

-Aún no entiendo por qué la terquedad de cenar aquí-cuestionó Sakura, incómoda por la atención que todos los meseros ponían en ella. Quizá tenían misión de cuidar que no pusiera histérica nuevamente

-Porque he tenido una semana pesada y merezco cenar en un buen lugar. Tengo el dinero para pagar la cuenta, así no iba a quedarme con las ganas de venir

-Si tú lo dices

Como ya tenía decidido lo que quería para cenar, se incorporó en el asiento para poder llamar al mesero y pedir su orden.

De pronto, en medio de las conversaciones silenciosas que un lugar tan lujoso y pretencioso inspiraba una escandalosa risa resonó con absoluta claridad en el lugar. Varias caras se giraron en dirección de donde esa risa provenía, pero el risueño comensal no se dio por aludido. En lugar incomodarse por la atención que despertaba, se inclinó en dirección a su compañera de mesa con una gran sonrisa en los labios.

Sakura estaba helada.

Ese comensal era Naruto

FLASHBACK

'Olvidé que tengo una…vigilancia asignada desde la semana pasada"

FLASHBACK

"Eso me dijo. Ja. No sabía que ahora ESO es una vigilancia"

Naruto estaba sentado cómodamente en una mesa al fondo del local, en compañía de una hermosa mujer de pelo blanco, que le sonreía arrobada.

¡No quiso ir con ella para estar con otra mujer!

La rabia que sintió aquella mañana al verlo con Karin era nada comparada con la que sentía en aquellos momentos. Era nada comparado con lo que sintió cuando vio a Sasuke de esa misma manera el año anterior.

No le importaba si la volvían a vetar de ese lugar, si la arrestaban, si presentaban cargos por agresión; nada de eso le importaba. Lo único que tenía claro es que como esa mujer se atreviera a ponerle una mano encima…

Como en cámara lenta vio como la joven le sonreía a Naruto y ponía su mano en el antebrazo del joven.

Sakura lo vio todo rojo.

Cuando estaba a punto de levantarse para dirigirse a la mesa en cuestión, una mano con la fuerza de un tentáculo se cerró sobre su muñeca, deteniéndola. Desconcertada se giró a su amiga, que la observaba con el ceño fruncido

-No te atrevas-pronunció con énfasis en cada palabra, como si con ello el mensaje le llegará con mayor claridad

-¿Eh?

-Te vi. Vi esa mirada y vi quien está en esa dirección. Si crees que voy a dejarte que hagas un nuevo escándalo que nos vete nuevamente de este lugar, estás completamente loca.

-Pero…

-Siéntate. No voy a soltarte hasta que te calmes y lo hagas, de lo contrario soy capaz de usar la violencia ¿me escuchas?

La determinación que mostraba Ino fue suficiente para calmar a Sakura, que se dejó caer en la silla

-Ya me calmé ¿contenta, cerdita?

-Mucho. Quiero que hablemos al respecto de lo que estuviste a punto de hacer, pero como temo lo que puedas hacer, pediré que nos cambien de mesa

Otros cinco minutos después, ambas se acomodaron en su nueva mesa. Ino pidió específicamente que les asignaran una mesa desde la que no se viera la de Naruto. Aquello no le gustaba para nada a Sakura, porque la estaban haciendo sentir como una persona que actuaba sin razonar para nada.

En cuanto el mesero se alejó con sus órdenes, Ino preguntó abiertamente

-¿Qué estuviste a punto de hacer unos momentos?

-Nada. Sólo quería…saludarlo

-Si claro-contestó Ino sarcásticamente-Tú mirada indicaba claramente lo contrario. Tenías casi la misma expresión que cuando sorprendiste a Sasuke en éste mismo lugar

-¿Lo ves? Tú misma dices que 'casi', no iba a hacer lo mismo

-Dije 'casi', porque lucías mucho más violenta y peligrosa que aquella vez. Tus intenciones estaban muy claras.

-Bueno yo…

-¿Si?

-Admito que me sentí un poco…desconcertada. Naruto me dijo que no podría verse conmigo porque tenía una vigilancia asignada y ya ves lo que estaba haciendo

Ino la miró atentamente, después de su escrutinio sonrió con suficiencia

-Estás celosa-aseguró con rotundidad

Sakura se quedó boquiabierta y sin lograr formular una frase coherente por unos segundos. Cuando finalmente recuperó el habla exclamó

-¡Claro que no!

-¿De verdad? Pues lucías evidentemente celosa

-¡Estás loca! ¿Cómo podría estar celosa de Naruto, si no somos una pareja? Sólo somos…

-¿Amigos con derecho?

Para completo horror de Sakura, justo en el momento en que Ino pronunció aquella frase, el mesero se paró al lado de su mesa con expresión atónita, aunque logró disimularla velozmente. Había escuchado la frase final.

El rubor invadió su cara, cuello e incluso las orejas. Intentando fingir una despreocupación que no tenía, levantó el menú y se refugió tras él, a pesar de que sus órdenes habían sido anotadas e incluso tenían el primer platillo frente a ellas. En cuanto el mesero se alejó, bajó el menú y miró con rabia a su escandalosa amiga

-¿No quieres publicarlo en una gaceta? ¿Pensé haberte pedido que mantuvieras el secreto?

-No seas exagerada, ni que te conocieran o supieran de lo que estamos hablando.

-Y no estoy celosa. Lo digo en serio

-¿Segura? Porque lucías condenadamente celosa y con instintos asesinos cuando viste a Naruto con la otra chica

-Pues…no lo estoy. Porque no tengo un solo derecho de estar celoso. Si él quiere salir con otras chicas…está en su derecho

-Me alegra que pienses eso, porque tienes razón. ¿Cómo podrías exigirle exclusividad a Naruto, cuando tú no eres capaz de dársela?

Sakura no pudo evitar sentirse incómoda por aquel hecho irrefutable

-Exactamente

-Además, ella no es cualquier chica.

Sakura se quedó paralizada por la impresión que aquella oración causó en ella. Indiferente a su reacción, Ino empezó a degustar su cena.

-¿Cómo que 'no es cualquier chica'? ¿A qué te refieres?

Ino se tomó su tiempo en terminar su bocado antes de contestar, lo que encrespó sus nervios aún más

-Pues eso, ¿acaso no la reconociste?

-¿De…debería?

-Tanto como un deber pues no, pero es muy famosa así que tendrías que reconocerla sin problemas

-¿Fa…mosa?

Al ver que su amiga era incapaz de reconocerla, Ino le explicó

-Es Shion-Sakura seguía sin ubicarla-la famosa adivina que sale en televisión

-¡¿Esa Shion?!

-Si.

-Pe…pero ¿de dónde la conoce Naruto?

-Por lo visto eso tampoco lo sabes

-No

-Bien, te lo explicaré. Según algunos rumores, ella es la razón por la cual Naruto es incapaz de comprometerse

-¿Qué quieres decir?

-Pues que están enamorados

Si Ino le hubiera dicho que eran hermanos separados al nacer, Sakura no habría quedado tan sorprendida como estaba en aquellos momentos

¿Enamorados? ¿Naruto estaba enamorado de ella?

-¿E…estás segura?

-Cielos frentona ¿en verdad no te afecta? Porque por tu cara casi podría decir que estás en shock

-Deja de decir tonterías y mejor explícate

-Ya te lo dije, son sólo rumores. Hay una historia que circula por ahí, que pone a Naruto y a Shion como amantes trágicamente separados-emocionada por contar aquella historia, Ino se inclinó sobre la mesa y empezó a narrar con emoción-Se supone que ellos se conocieron durante el tiempo que Naruto estuvo viajando con Jiraiya-sama, se hicieron amigos y mantuvieron el contacto con el paso de los años, cuando él volvió a Konoha y ya no pudieron seguirse viendo

-¿Y luego?

-La familia de ella se opuso por completo a la relación. El don de Shion para predecir el futuro ha llenado sus arcas de manera considerable, permitiéndoles tener una vida de lujos; así terminaron temiendo que si la relación entre ellos se hacía más…seria y formal, la gallina de los huevos de oro se agotaría. Además, algunas supersticiones dicen que su don está completamente relacionado con la castidad

-He oído…leyendas al respecto

-Exacto. Temían que si la relación florecía, podían irse despidiéndose del don y de la vida fácil. Así que se interpusieron de lleno entre ellos y en el momento decisivo, el de la elección, ella prefirió a su familia que a él

-No puedo creerlo…

-Bueno, ya te dije que son sólo rumores, no me consta nada de lo que acabo de decirte

Probablemente no estuviera confirmado, pero tampoco podía descartarlo. Era muy factible que una decepción amorosa hubiera motivado el comportamiento tan…lejano de una relación seria de Naruto.

Pero no llegaba a entender por qué no le había contado nada. Eran amigos ¿no? ¿Por qué no confió en ella para contárselo si es que algo le estaba saliendo mal?

-Si que te impactó la noticia, frentona

-Un poco-reconoció con aire ausente

-Descuida, no creo que esto ponga en riesgo el trato que ustedes tienen; ellos se ven de vez en cuando, principalmente cuando Shion está de visita en la aldea, así que no creo que exista alguna diferencia

-No es eso lo que me preocupa

-¿Ah no?

-No. Me estoy preguntando qué tan cierto será lo que acabas de contar

-Siempre puedes preguntárselo

-Si, creo que eso haré en cuanto tenga oportunidad.

Aquella conversación sumió a Sakura en una especie de transe, no dijo una sola palabra mientras conversaban y parecía perdida en sus propios pensamientos.

Minutos después, estaba terminando de acomodarse la ropa en uno de los cubículos del sanitario cuando escuchó las voces de dos mujeres que acababan de entrar, no hubiera sido importante para ella de no ser porque alcanzó a escuchar el nombre de Naruto en su conversación, así que pegó oído a la puerta y se dispuso a escuchar.

-¿En verdad piensas insinuártele? ¡Pero si está acompañado!

La otra chica no contestó inmediatamente, pero el ruido que escuchaba, deducía que su falta de respuesta se debía a que estaba retocándose el maquillaje y no por alguna otra razón.

-¿Y eso qué?-respondió la aludida-Seré un poco…discreta, porque no quiero que se moleste si lo meto en dificultades con la chica con la que está, pero definitivamente voy a dejarle claro el mensaje

-Creo que cometes un gran error, Miho. Estás comprometida para casarte en un par de semanas ¿y aún así te planteas tener una aventura con él? ¿No crees que corres demasiados riesgos sólo por un poco de sexo con Naruto? ¡Si cuando ustedes salieron juntos me pareció el tipo más estúpido e infantil del mundo! Siempre escandaloso y metiéndose con todo aquel que no entrara en ambiente, nunca entendí lo que viste en él.

-Eso lo dices porque no lo conoces tan bien como yo. Es cierto que su personalidad tan escandalosa incluso a mi me ponía de nervios, siempre con tanta energía que a veces me fatigaba sólo de verlo; pero cuando estás en la cama con él…te das cuenta de que sabe canalizar tanta energía de la forma correcta. Oh, en esos momentos tú pasas a ser la escandalosa. Salimos muy poco tiempo, pero definitivamente tenerlo en mi cama es el único aspecto que extraño de aquellos días. Por eso si tengo la oportunidad de volver a probarlo, pienso hacerlo.

-Creo que cometes un error y que lo mejor que podría pasarte es que él te rechace

-Gracias por tus buenos deseos-le respondió la joven con ironía, a la vez que se escuchaba el sonido de un cierre, quizá al cerrar un bolso-Pero no me importa lo que pienses al respecto, en estos momentos lo único que me importa es él.

La discusión entre ambas mujeres pareció continuar a pesar de abandonar el tocador, pero a Sakura lo único que verdaderamente le importaba era salir de aquel lugar.

Cuando caminaba de regreso a su mesa, alcanzó a ver la de Naruto, que en aquellos momentos hablaba con una mujer castaña, Sakura inmediatamente supuso que se trataba de la misma mujer del sanitario. Fiel a su amenaza, la mujer se dirigía a él sin importarle que otra mujer estuviera del otro lado de la mesa, observando como una desconocida coqueteaba abiertamente con su acompañante.

Pero si aquella mujer pensaba que sus intenciones halagaban a Naruto, estaba equivocada. Conocía lo suficiente a su amigo como para saber, aún desde la distancia, que cuando él ponía aquella expresión en el rostro y sus hombros se tensaban de aquella manera, significaba que estaba incómodo y molesto. Al parecer no le estaba haciendo mucha gracia el movimiento de su…ahm…ex amante.

No pudo evitar sentirse feliz por el descalabro que aquella tipa enfrentaría, pero por otro lado empezó a enfrentarse a una sensación de inseguridad que la desconcertaba, pues no lograba comprender su origen. Confundida por sus emociones aceleró el paso hasta su mesa y se sentó. Ino debió sospechar que algo le pasaba nuevamente porque la miró con extrañeza y preguntó

-¿Pasa algo?

-No, nada-la rubia no le creyó ni tantito, pero en lugar de decírselo abiertamente le lanzó una mirada que lo expresaba con claridad, arrancando un suspiro de resignación de Sakura-Bueno en realidad si-dijo con lentitud, como si cada palabra le costara un mundo pronunciarla

-¿Si?

-En el baño…unas chicas, bueno en realidad una, hablaba abiertamente de seducir a Naruto, a pesar de que está acompañado

-¿Eso te molesta?

- No-contestó a toda prisa, provocando que las cejas de Ino se elevaran -El punto es que…me preguntaba…Si Naruto está enamorado de Shion, eso no parece detener sus correrías con otras mujeres, incluida yo

-¿Está preocupada por Shion?-preguntó Ino con confusión

-No. No sé como explicarme-guardó silencio unos instantes para adornar sus ideas y retomó-Sasuke-kun me fue infiel…

-Y tú se la estás regresando

-Si, pero ese no es el punto. La cosa es que…Naruto y yo no tenemos una relación, como tú misma me has dejado claro, pero no me gustaría que…mientras él y yo estemos juntos…

-¿Esté con otra?

-Si. No.

-¡Decídete!-exclamó impaciente

-Tienes razón, no puedo exigirle algo que yo no puedo darle

-Pero…

-Ya es bastante malo que Sasuke-kun me sea infiel, como para que Naruto también esté con otra chica aparte de mí

-No seas exagerada

Sakura miró su postre como si fuera el objeto más interesante del mundo. Cuando finalmente volvió a hablar, su voz sonaba triste

-¿Crees que…Sasuke-kun buscó en Karin algo que yo no puedo darle?

-¿Qué estás diciendo?

-Lo que oyes. No soy muy bonita, ni tengo el mejor cuerpo, tengo una frente inmensa y en la cama…no soy muy apasionada. ¿Será por eso que me ha sido infiel?

-No digas estupideces Sakura. Si Sasuke te es infiel es porque el problema está en él y no en ti

-Lo dices porque eres mi amiga

-Aparte. Sasuke es un idiota incapaz de reconocer algo bueno cuando lo tiene en frente. Karin no te llega ni a los talones

-Ya claro, pero las cualidades no son capaces de mantenerlo a Sasuke-kun a mi lado. Apuesto a que Karin es genial en la cama

-Con la fama y la experiencia que trae a cuestas, me sorprendería que no hubiera aprendido algo. Hasta en la clínica la conocen como la 'señorita pantalones calientes' ¿qué puedes esperar ante eso?

-¿Señorita…pantalones calientes?-aquel apodo la dejó alucinada por unos momentos, pero aunque deseaba reírse por el nombrecito que se cargaba su rival, prefería regresar al tema-Lo que me preocupa es que Naruto también está haciéndome un favor, pero no quiero cargarlo mucho con eso.

-¿A qué te refieres?

-Que tal si él…si no le gusta estar conmigo. Seguramente deseará estar con alguien más para pasárselo bien

-Y tú quieres que sólo la pase bien contigo

-Si ¿Soy egoísta por eso? Lo único que quiero es que…no piense en alguien más cuando esté conmigo

-No creo que él tenga necesidad de pensar en alguien más cuando están juntos

-Eso lo dices porque eres mi amiga, pero yo no estoy segura. Él es tan…maravilloso y yo sólo soy yo.

-No digas comentarios estúpidos y denigrantes como ese. ¿Quieres que Naruto sólo piense en ti cuando estén juntos? ¿Qué sólo piense en ti? Bien, yo puedo ayudarte

-¿Qué? ¿Cómo vas a ayudarme?

-Muy fácil. Mañana iremos de compras y te enseñaré unos trucos muy útiles. Cuando terminemos las lecciones serás capaz de seducirlo de tal manera que ninguna otra conquista estará a tu altura

-Am…no estoy muy segura de querer hacer eso…

-No seas ridícula, será genial. ¿Acaso no tienes unas fantasías que te mueres por realizar pero que nunca has tenido de valor de llevarla a cabo?

La pelirrosa se removió incómoda, no estaba acostumbrada a hablar de sus fantasías sexuales con alguien que no fuera su personalidad interna.

-…

-Pues bien, ha llegado la hora de que las realices. Esa es una ventaja de las aventuras amorosas, puedes realizar tus fantasías sexuales sin problemas. Lo ideal sería realizar con tu pareja formal, pero hacerlo de la otra manera también cuenta.

-¿Estás hablando en serio, Ino?

-Ya te dije que si. En realidad todo tu problema está en que te sientes muy insegura respecto a tus…atributos, así que éste ejercicio será genial para ti. Además de que te proporcionará un gran placer. Ya lo verás

-La cuenta-dijo una voz a espaldas de Sakura. En cuanto reconoció la voz del mesero, la joven pelirosa tuvo ganas de esconderse debajo de la mesa, pero eso no resolvería su vergüenza.

Al ver a su amiga pidiendo la carpeta como si no las hubieran sorprendido hablando de un tema tan íntimo la llenó de envidia. ¿Por qué ella no podía ser aventada y segura? Aquel pensamiento fue suficiente para terminar de animarla a aceptar la ayuda de Ino y hacer lo que le dijera, lo que fuera con tal de que aquella aventura con Naruto fuera tan placentera para él como lo era para ella.

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Naruto y Sai entraron en la estación luego de una larga jornada laboral. El rubio demostraba abiertamente lo fastidiado que estaba porque las cosas no le hubieran resultado, pero Sai permanecía completamente inmutable.

-Esto es el colmo. La pista que teníamos se esfumó. ¿Cómo pudieron moverse tan rápido?

-Les hemos dado muchos golpes en las últimas semanas, es obvio que están moviéndose

-Joder, lo sé. Pero pensé que aún contábamos con esa fuente, obviamente me equivoqué.

Pasaron al lado de recepción sin prestar atención, pero el llamado de Hinata los hizo detenerse y regresar sobre sus pasos

-Hinata ¿qué estás haciendo en recepción?

-Oh…pues, Emi-san me pidió de favor que la reemplazara unas y horas y como no tenía que salir yo…-Naruto y Sai intercambiaron una mirada de comprensión.

Aunque Hinata era una policía como ellos, proveniente de una prestigiosa familia que había dedicado su vida a la seguridad de Konoha, sus pocas habilidades en el campo de batalla, además de su enorme sensibilidad, la habían relegado de innumerables misiones y terminaron convirtiéndola en una especie de secretaria que se encargaba del rastreo de sospechosos. Además de la 'mascota' de todos, por la ternura que despertaba en ellos.

-¿Para qué me llamabas Hinata?

-Es que Sakura-san vino a buscarte, pero como no estabas me pidió que por favor te entregara esto en cuanto te viera

-¿La fea vino a buscarte?-preguntó Sai, extrañado por aquel dato.

Como no tenía una respuesta conveniente, Naruto ignoró la pregunta y se concentró en tomar el sobre que Hinata le extendía. Rasgó uno de los bordes y lo volteó, una pequeña llave cayó en su mano, acompañada de una nota. Maldijo su falta de tino por no haber abierto el sobre cuando estuviera en privado, pero si se retiraba en aquel momento podrían sospechar que pasaba algo extraño, así que se dispuso a leer la nota, tratando de no reflejar ninguna emoción

'Nos vemos a la hora que quedamos. Ésta es la llave de mi departamento, así que no te molestes en tocar y entra directamente en mi recámara'

A duras penas logró controlar un temblor de excitación, provocado por pensar en su cita de aquella noche con Sakura. Guardó el papel en el sobre, jurándose a si mismo que lo rompería en cuanto tuviera un instante de privacidad, y miró a sus compañeros con la mayor tranquilidad posible.

-Es la llave de un apartado postal, la semana pasada le pedí de favor a Sakura-chan que me tramitara uno.

Era una justificación ridícula, pero mientras él se mantuviera firme en su versión y no se contradijera en algún momento, olvidarían el asunto. Tendría que hablar seriamente con Sakura para que no lo volviera a buscar en la estación, debía parecerles muy extraño que ella lo buscara tanto de un tiempo a la fecha.

-¿Para qué quieres el apartado postal?-preguntó Sai, mirándolo atentamente

-Pues…para nada importante, pero no tenía tiempo de ir y Sakura-chan me comentó que iría a arreglar un asunto, así que se lo pedí.

-…

-Dejemos el asunto de lado y mejor vayamos a preparar nuestras cosas, recuerda que nuestro turno está por terminar, con eso de que nos dieron un par de horas extras de descanso…-se dio la vuelta, pero antes de alejarse le sonrió a Hinata por encima del hombro y dijo-Gracias-lo joven se sonrojó furiosamente y agachó la mirada-Bien Sai ¿qué harás? Tenemos un par de horas libres

-Iré a comprar materiales para pintar

-¿Otra vez? Pero si apenas compraste hace cuatro días

-He estado pintando mucho

-¿Retratos de Ino?-preguntó tratando de picarlo un poco, algo que pareció funcionar porque desvió el rostro, impidiéndole ver su expresión. Algo innecesario, después de todo Sai tenía una inexpresividad que llegaba a colmar sus nervios-Pues yo voy a ir con Konohamaru. Resulta que hoy estaba libre en la escuela así que lo mejor es ir a verlo para cumplir mi compresa de jugar con él

Naruto continuó describiendo los planes que tenía con Konohamaru, incluyendo unos cuantos enfrentamientos en los videojuegos, por eso no notó que dos pares de ojos lo observaban con intensidad y extrañeza.

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La excitación recorría las venas de Naruto al abrir la puerta del departamento de Sakura. Al principio asumió que se verían en su departamento, igual que la primera vez, pero al parecer ella tenía ideas diferentes y no le importaba que se vieran en el suyo.

Aquel sitio de reunión provocaba en él sentimientos contradictorios. Por una parte nerviosismo, porque sentía que corrían un mayor riesgo de ser descubiertos, pero la cosa es que eso aumentaba la expectación. Como en aquellos momentos.

Entró en el departamento apresuradamente, temeroso de que una vecina lo viera. Si corría con suerte y pasaban juntos toda la noche ¿la vecina chismosa de Sakura no sospecharía de verlo entrar en la noche y salir de madrugada? Lo mejor era actuar con cautela.

El lugar estaba con las luces apagadas, aunque la luz entrante por las ventanas y la escasa que provenía de la recámara proveía de una iluminación suficiente como para moverse por el departamento.

Siguiendo las instrucciones que le dio por la mañana, se dirigió directamente a la recámara, ansioso y excitado por lo que estaba a punto de pasar entre ellos.

Cuando cruzó el umbral de la recámara se quedó atónito, con la boca y los ojos abiertos. Todas las fuerzas de su cuerpo se acumularon velozmente en un solo punto de su anatomía, provocando una debilidad en las manaos, con lo que las llaves cayeron al suelo sin le importara en lo absoluto.

Postrada en la cama, apoya en el respaldo y con sus brazos apoyados de manera relajada en los cojines estaba Sakura. Pero no era una Sakura cualquiera.

Sus ojos recorrieron con avidez las largas y perfectas piernas, que en aquellos momentos estaban estiradas y entrecruzadas, pero principalmente cubiertas por unas suaves medias negras, que terminaban a medio muslo, sujetas con un ligero que se desprendía de un corsé diminuto de encaje y seda negro con el borde de las copas de un color salmón, además de una pequeña pantaleta de encaje que apenas y llegaba a media cadera.

Toda aquella lencería era color negro, creando un agradable contraste con la blanquísima piel de la joven, a la que la luz de las velas hacía pareer más blanca. El corsé comprimía y elevaba sus pechos, de manera que los hacía parecer más voluptuosos, al mismo tiempo las copas del mismo eran de un encaje tan delgado que marcaban con claridad sus pezones.

La escena que tenía ante sus ojos, lo había excitado enormemente en unos cuantos segundos.

En todos sus años de conquistador había visto toda clase de prendas íntimas, desde las comestibles, pasando por las que no eran más que un par de hilitos que no cubrían nada, hasta los diseños más pícaros e ingeniosos; realmente la prenda de Sakura era de las más recatadas que había visto, pero lo excitaba mucho más que cualquiera de las otras prendas. Probablemente aquello tuviera mucho que ver con que fuera Sakura quien la portaba. Pero no era sólo la lencerái lo que lo tenía en ese estado.

La primera que se acostaron, a pesar de que fue ella quien se lo pidió, ninguno de los dos tomó la iniciativa como tal, sino que fue algo que se fue dando. El hecho de que ahora ella lo estuviera seduciendo de aquella manera…bueno, era bastante estimulante.

-Te has quedado helado. ¿Eso significa que te gusta lo que ves?-le preguntó mientras deslizaba con suavidad su mano por el muslo derecho, pasando por su torso hasta llegar a su pecho.

-Eres la mujer más hermosa que he visto en mi vida

Sus palabras no sólo la halagaron, sino que se colaron en un pequeño rincón de su corazón. ¿A qué mujer no le gustaba que le dijeran algo así? Era cierto que muchas veces aquella palabras simplemente se decían por compromiso o para animar a alguien, pero creer eso de NAruto era imposible, sobre todo por la forma en que sus ojos parecía devorar su figura. Aún así, probablemente por los años en que llevaba sintiéndose una chica anodina, su confianza mermó un poco y lo contradijo

-Agradezco tus palabras, pero no es verdad. Mi frente es muy ancha…

-Me gusta, demuestra inteligencia-no supo en que momento ocurrió, pero lo cierto era que Naruto estaba parado al lado de la cama, entonces se inclinó y recalcó sus palabra anteriores con un beso en frente

-Mis ojos son…

-Adoro tus ojos-aseguró con rotundidad-es lo que más me gusta de ti. Parecen un par de esmeraldas brillantes cada vez que me miras directamente-al igual que la vez anterior, se inclinó y la besó en ambos párpados

Las cosas no estaban iniciando exactamente como ella lo había planeado, pero poco le importaba en aquellos momentos. Siguiendo un impulso dijo

-Mis pechos son muy pqueños

La mirada que Naruto le lanzó era puro fuego, antes de siquiera prepararse un poco para el asalto, las manos de él le rodearon uno de los pechos y la acarició a través del encaje de la copa

-Pues a mi me encantan, tienen el tamaño perfecto para mis manos.

A pesar de que sus caricias eran maravillosas, su mente logró recuperarse lo suficiente como para recordar lo que había planeado, y lo mucho que deseaba llevarlo a cabo.

Reuniendo todas sus fuerzas, lo empujó con suavidad por el pecho, para separarlo de ella. Él la miró completamente confundido por su acción, pero ella aprovechó ese momento de aturdimiento para recuperar por completo el control de su voz y decir.

-Creo que…es un poco injusto que yo esté casi desnuda mientras tú estás completamente vestido ¿No lo crees tú también?

Naruto miró sus ropas con aire ausente, como si estuviera intentando encontrarle una explicación al por qué seguía vestido en lugar de desnudarse y unirse con ella en la cama

-Eso tiene fácil solución

-Bien. Desnúdate para mi

-¿Cómo?

-Quiero que te quites la ropa con lentitud, para que yo pueda verte.

Por la forma en que el pantalón apretó su entrepierna, era claro que la idea lo excitaba también a él. Sin replicar o decir una palabra se quitó la playera con rapidez, aventándola a lo lejos.

La luz de las velas alumbró su torso confiriéndole un brillo especial que a Sakura le pareció maravilloso. Inconscientemente se recargó más en los cojines y pasó su lengua con nerviosismo por los labios.

Motivado por la reacción provocada en ella, Naruto pareció cambiar de opinión y en lugar de bajarse los pantalones se sentó en una silla cercana para quitarse los calcetines con lentitud e incluso se dio el tiempo para enrollarlos y ponerlos debajo de la silla.

Se levantó de la silla y caminó hasta quedar al pie de la cama, para tener a Sakura de frente cuando terminara de desvestirse. Llevó las manos hasta la cinturilla de los pantalones y de un solo movimiento no sólo los bajó, sino que también los calzoncillos, quedando completamente desnudo frente a la joven, que en aquellos momentos lo observaba con los ojos muy abiertos.

Luego de quitarse por completo sus últimas prendas, caminó hasta el borde la cama, donde ya lo esperaba la joven arrodillada sobre el colchón. Lo primero que hizo Sakura al tenerlo a su lado fue poner sus brazos sobre su torso y acercar su rostro para besarlo en el cuello.

Sorprendido porque en aquella ocasión fuera ella quien tomara la iniciativa de una manera tan entusiasta y directa, se dejó hacer. En contradicción con la forma en que había estado comportando, sus labios se movían con suavidad y timidez mientras recorría su mentón, su barbilla, su cuello. Entonces dirigió sus caricias hacia el torso, el cual disfrutó recorriendo y delineando con la lengua las marcas de su abdomen.

-Recuéstate-pidió con suavidad mientras escondía el rostro en su torso.

Naruto la obedeció y se dejó caer en el centro de la cama, enseguida Sakura se puso sobre él y tomó una de sus manos y la estiró por encima de su cabeza. Antes de que pudiera reaccionar y preguntarse el por qué de eso, sintió como su muñeca era rodeada por una tela. Tiró un poco de ella, pero agarre era muy fuerte y no pudo soltarse

-¿Peor qué demo…?

-Shhh. Es sólo un juego, ya verás que te gusta

Por un momento Naruto pareció protestar, pero como si se lo pensara mejor, guardó silencio y se dejó hacer cuando amarró su otra mano. Una vez que estuvo sujeto, elevó la mirada y vio que sus manos estaban amarradas a los barrotes del cabecero de la cama con una tela muy suave, tal vez seda. Tiró un poco y decidió que podría rasgarla de ser necesario, pero una parte de él estaba intrigado y excitado, por el jugo que planteaba la pelirrosa.

Una ve que terminó con las manos, Sakura se levantó de la cama y caminó a la base de la misma, donde también sujetó las piernas de Naruto con las mismas telas de sus manos.

Por un momento una oscura sensación de vulnerabilidad lo invadió, haciéndole pensarse seriamente el romper sus amarres o exigirle que lo soltarla, pero finalmente logró calmarse un poco y se relajó sobre el colchón

-¿Qué pretendes, Sakura-chan?

-Nada malo, te lo aseguro-respondió la joven al tiempo que tomaba algo de la mesita de noche y le sonreía con una mezcla de nerviosismo y excitación que lo dejaron atónito.

Debió verlo venir, pero aún así lo tomó por sorpresa cuando Sakura se inclinó sobre él y vendó sus ojos con la misma tela con la que lo mantenía prisionero

-¡Sakura-chan!

-Tranquilo, te va a gustar.

Con la mirada de Naruto tapada por la venda, Sakura se dio el lujo de encorvar ligeramente los hombros y relajarse sus músculos, aunque ello impidiera seguir controlando el temblor de sus manos.

Aquella seducción era tremendamente excitante, pero la tenía al borde de un ataque de nervios.

Toda aquella situación fue idea de Ino, especialmente la ropa interior que debía lucir para la ocasión. Bueno, en realidad su amiga intentó convencerla de usar un body de encaje que prácticamente no ocultaba nada, pero ella no había el valor para ponerse algo como eso. Las prendas que lucía eran muy sexy y reveladoras, pero del alguna manera la hacían sentir seguras.

A decir verdad, nunca se había sentido tan sexy como cuando vio la expresión de Naruto al verla tendida en la cama y recorrer su cuerpo con una ardiente mirada. En aquellos momentos, con el control de la situación y teniendo a Naruto a su disposición, no sólo se sentía sexy sino poderosa.

En la escuela, una chica, cuyo nombre no le interesaba recordar, le dijo que ella era tan sosa y tonta que si tuviera un hombre desnudo y atado en su cama, no sabría que hacer. Bueno, ahora tenía un hombre atado y desnudo y creía saber exactamente lo que quería hacerle.

Aunque ahí estaba la clave. Creía.

Estaba tan nerviosa que no sabía exactamente cómo o por dónde iniciar. Por una vez Ino se negó a darle grandes sugerencias de qué hacer, argumentando que aquello debía fluir de la manera más natural posible y aunque se sentía muy nerviosa, no podía negar lo agradecida que estaba porque su entrometida amiga demostrara un poco de discreción.

Por un momento salió de su ensimismamiento provocado por los nervios y vio a Naruto removerse incómodo contra el colchón y tirar con fuerza de las cintas que lo sujetaban al cabecero, su silencio estaba poniéndolo nervioso. Era el momento de comenzar.

Aún se sentí tremendamente insegura, pero estaba decidida. Subió a la cama y se arrodilló al lado de su torso y se inclinó para poder susurrarle al oído

-Shh. Tranquilo, aquí estoy-sorprendentemente su voz no tembló, pero si sonó mucho más ronca que su tono usual

-Sakura-chan ¿qué vas a…?

-Sin preguntas. Ahora me toca ser yo quien te dé el placer que mereces

Lo besó con suavidad en la mejilla, como queriendo calmarlo con aquel simple gesto, pero en lugar de retirarse sacó la punta de la lengua y trazó un camino con ella hasta llegar a la comisura de los labios y aprovechando que éstos estaban apretados en una línea de tensión, se dio el gusto de recorrerlos con la lengua. Cuando la impresión le hizo abrir la boca, Sakura se sintió tentada de introducirla en aquella cavidad para saborearlo, pero en lugar de ello se contentó con tomar el labio inferior en sus dientes y tirar de el.

Cuando se incorporó pudo ver que, aunque no estaba tirando de su amarre, sus brazos estaban completamente tensos y las manos crispadas. Se estiró para recorrer su brazo derecho con la yema de sus dedos hasta llegar a sus manos para entrelazar sus dedos.

-Relájate, no voy a hacerte daño-el comentario logró su cometido, porque de inmediato los labios de Naruto se curvaron en una sonrisa además de que sus brazos se relajaron perceptiblemente-¿Sabes? Tiene apenas una semana que compré esta cama, de hecho me la acaban de entregar apenas ayer y no se me ocurre una mejor forma de estrenarla que contigo-tomó los dedos de Naruto y los cerró en torno a uno de los barrotes del cabecero con su mano encima-A decir verdad ésta fantasía siempre me atrajo mucho, incluso fue lo que terminó por convencerme para comprar este modelo. ¿Quién me iba a decir que haría realidad mi fantasía contigo?

La sombra de Sasuke flotó entre ellos, pero no por mucho tiempo porque de inmediato Sakura enterró el rostro entre los cabellos de Naruto

-Está húmedo

-Yo…me bañé antes de venir aquí. Quería…

-Eso explica porque hueles tan delicioso-lo interrumpió Sakura mientras frotaba su nariz contra la mejilla de él para luego deslizarla hasta su cuello donde la enterró-Siempre me ha encantado como hueles. Hasta cuando trataba de no darme cuenta, me parecía un aroma de lo más sexy

-Es la crema de afeitar, no soy muy dado a ponerme otras cosas

-No, es algo más. Es el aroma de la crema mezclado con el de tu cuerpo.

Decidió continuar con sus atenciones y colocó sus labios sobre el punto en que le latía el pulso, lo chupó y lamió, arrancándole un gemido de placer.

Acarició su torso con las manos mientras lo besaba a lo largo de su barbilla, el cuello y el hombro. Reemplazó las manos por sus labios y concentró su atención en sus tetillas, las cuales lamió y mordisqueó con verdadero entusiasmo al tiempo, obteniendo a cambio un gemido atormentado del rubio que le sonó a gloria. Una vez rozó su entrepierna sin querer y lo oyó contener el aliento, mientras que, por instinto, levantaba las caderas hacia ella.

En ese momento se permitió el gusto de observar su erección, lo que vio la fascinó. Estaba completamente excitado, como no creía haberlo visto antes, aunque se preguntó si podría excitarlo aún más. Saberse la responsable de aquel grado de excitación la llenó de orgullo y placer. Nunca como en ese momento había sentido un deseo tan potente y abrasador ni había sido consiente del poder que tenía para excitar a un hombre. A él.

-Sakura-chan…por favor…-estaba claro lo que pedía y necesitaba, pero no pensaba dárselo. Por el momento.

-Dicen que cuando nos falta un sentido los otros se agudizan, que nuestras terminaciones nerviosas se ponen en alerta. Veamos si eso es cierto.

Siguió chupándolo, besándolo, explorándolo por todas partes excepto en ese sitio que palpitaba hacia ella. Lo lamió en la cadera y de inmediato lo sintió tensarse anticipando su siguiente movimiento, pero en lugar de complacerlo metió la lengua en su ombligo.

-Sakura por favor…necesito…-sonaba tan al límite, pero aún no estaba lista para terminar un juego que estaba disfrutando tanto

-Sé lo que necesitas…y lo haré

Pero nuevamente lo torturó, porque se dirigió hasta sus pies para succionarle los dedos. Uno a uno.

-Sakura…Sakura, detente.

-¿Es demasiado para ti?

-Sí, es casi como si me estuvieras lamiendo...

-Esa era la idea ¿Te gustaría que lo hiciera?

-¡Sí!

Su respiración era trabajosa y una capa de sudor cubría su frente. Al verlo en aquel estado Sakura casi sintió pena por su estado. Casi.

-Te daré lo que quieres, si tú me das lo que yo quiero

-Sólo desátame y yo…-dijo con entusiasmo

-No. Quiero que me contestes una pregunta

-¿De qué se trata?

-¿Estás enamorado?

Fue como si una cubetada de agua fría hubiera caído de lleno sobre él, todos sus músculos se pusieron en tensión, pero aquella vez nada tenían que ver con la excitación. Incluso le pareció que la erección disminuyó un poco

-¿Enamorado?-su voz sonó tensa y cautelosa

-Si, Ino me dijo…

-¡¿Ino?! ¿Qué ha dijo?

-Que tú…tienes…tuviste una relación con una chica llamada Sino y que la cosa no acabó bien

-Oh-la tensión desapareció de su rostro e incluso sonrió-Es cierto que estoy enamorado, pero es algo totalmente imposible

Aunque era la respuesta que esperaba, le dolió escuchar la confirmación a sus sospechas. Trató de disipar aquel inexplicable dolor y trató de recuperar rápidamente el control de sus emociones, afortunadamente conocía el remedio perfecto para ello.

Se movió hacia arriba de la cama, dejándole claro a dónde se dirigía, pero sin la certeza de si aquella vez si sería la efectiva o sería jugando un poco con él. Lo vio contener el aliento expectante cuando ella se detuvo al nivel de su entrepierna, la ansiedad vibraba en el ambiente, hasta que finalmente Sakura lo rodeó con su mano, segundos antes tomarlo con la boca.

Aquella era la segunda vez que lo hacía, de modo que sabía un poco cómo excitarlo. La velocidad y el ritmo que debía imprimirle, alternando sus dedos y la boca por lo que parecieron interminables momentos. Cuando Sakura presionó un punto bajo sus testículos, Naruto estuvo a punto de tragarse la lengua

-Sa…kura-chan…no…estoy a punto de…-Naruto se agitaba con fuerza contra la cama y sus amarres, tratando de transmitirle a Sakura su urgencia.

Pero ella ignoró sus súplicas y por el contrario continuó con sus caricias con mayor ímpetu. Cuando pensó que no podría contenerse por más tiempo, Sakura le apretó en la base del pene con una mano tirando hacia abajo ligeramente y tomó la punta en su boca.

El efecto fue increíble. La acción de su boca le produjo un intenso placer mientras que su sujeción en la base mantenía el clímax a raya. Aquel pequeño alivio fue momentáneo, al final ella aflojó la mano, lo tomó por completo en su boca y todo su control se hizo añicos.

Si hubiera estado desatado, podría haber logrado conservar un mínimo de control, incluso hubiera tratado de apartarse de su boca, pero aquello era imposible; en lugar de eso gimió, bramó, agitó la cabeza de un lado a otro e incluso se sacudió en la cama con tal fuerza que el cabecero golpeó en un par de ocasiones contra la pared.

Sakura lo mantuvo en sus labios hasta que bebió la última gota de su esencia. Cuando finalmente lo soltó y se incorporó, pasó su lengua por los labios e incluso utilizó sus dedos para tomar los restos que resbalaban por las comisuras de sus labios.

Al igual que la vez anterior, se sintió asombrada por arrojo para llegar al final. Nunca le llamó la atención el hacer sexo oral, mucho menos el llegar hasta el final, pero aquella vez, la había excitado sobremanera la idea de sentirlo dentro de ella de aquella manera.

Cuando los espasmos del orgasmo de Naruto terminaron, se desmadejó sin fuerzas en la cama. Con una sonrisa de absoluta satisfacción por dejarlo en ese estado, Sakura le dijo con picardía

-Con todos esos gritos y gemidos mis vecinos van a pensar que estoy torturando a un hombre.

-Pues eso es lo que estabas haciendo ¿o no?

Sakura rió abiertamente por su comentario, provocando un mohín de disgusto en el rubio, que a ella le pareció adorable. Avanzó a gatas sobre la cama hasta llegar a la altura de las caderas del rubio, entonces pasó una pierna por encima y se sentó a horcajadas encima de él, se estiró hasta que sus rostros quedaron a la misma altura

-No te quejes, te encantó. Probé lo mucho que te encantó

-¿Ah si? Pues va a salirte el tiro por la culata

-¿Por qué?

-Porque tú también estás al límite. Puedo escuchar tu voz, tu respiración entrecortada…incluso hasta puedo olerte. Esto de los ojos vendados agudiza los demás sentidos ¿sabías?

-¿Y eso qué tiene que ver?

-Que probablemente acabes de arruinarte tu propio placer

-No lo creo. Si hay algo que la otra noche me enseñó de ti, es tu enorme energía y tu asombrosa capacidad de recuperación.

Como si quisiera demostrárselo, se frotó con suavidad contra su entrepierna y casi de inmediato la sintió agitarse contra su trasero

-¿Lo ves?

Un gemido fue su única respuesta, pero para ella fue suficiente. Finalmente retiró la venda que cubría sus ojos, segura de que esa parte del juego había terminado. A Naruto le tomó unos segundos adaptar su mirada a la luz, pero en cuanto Sakura dejó de ser una mancha indefinible para tomar forma, la joven sintió con claridad como se excitaba nuevamente

-Además…darte placer ha sido un enorme placer para mi.

Nuevamente experimentó la enorme tentación de besarlo, la idea de mezclar sus lenguas mientras ella aún mantenía su sabor en sus labios le parecía tremendamente atrayente, pero logró contenerse. Lo mejor para ambos era mantener aquella situación lo más impersonal y superficial posible, algo a lo que no ayudaría mucho un beso.

En lugar de eso recorrió con su lengua las marcas de sus mejillas. Cuando llegó al final de una de las líneas, continuó el rastro hasta llegar a la comisura de sus labios, donde se detuvo y lengüeteó un poco, en respuesta obtuvo un gemido de abandono.

Aquel gemido provocó exactamente la misma reacción en ella.

Naruto tenía razón, ella también se sentía cerca del límite. Toda aquella sesión no había hecho otra cosa que excitarle, y él era el único que había alcanzado el clímax. La sonrisita del rubio el indicó que él también pensaba lo mismo, lo cual la molestó un poco.

-Ven aquí-dijo Naruto y ella lo obedeció de inmediato casi sin darse cuenta.

Enterró su rostro en el hueco entre el cuello y el hombro de su amante, lo que él aprovechó para mordisquear y lamer su cuello; aquello, combinado con la sensación de sus senos aplastados contra su torso, aumentó la excitación que la recorría.

Decidida a remediar aquella situación, se estiró para desatar uno de los brazos de Naruto, al hacerlo sus pechos quedaron a la altura de sus labios, situación de la que él se valió para mordisquearle con suavidad uno de sus pezones a través de la seda que los cubría.

Con aquellas deliciosas sensaciones invadiéndola era sorprendente que lograr coordinar sus movimientos lo suficiente como para soltar el agarre. En cuanto se sintió libre de uno de sus amarres, Naruto pasó su brazo por su espalda para impedirle que se retirara y continuar con sus caricias.

Dominada por las sensaciones, Sakura casi calló encima de él y tuvo que sujetarse de uno de los barrotes del cabecero, por ningún motivo quería perderse de la deliciosa presión de aquellos labios sobre uno de sus puntos más sensibles.

-Desamárrame el otro brazo-ordenó el rubio, obteniendo la inmediata obediencia de la joven.

Al moverse para desamarrar el otro brazo, permitió que su otro pecho recibiera la misma atención que el anterior.

A gatas sobre él, Sakura pudo sentir con emoción que la mano que acababa de liberar se dirigía a su entrepierna y los hábiles dedos se colaban por el resorte de su braga y la acariciaban con movimientos seguros. Primero un dedo y luego dos, aunado al tratamiento que sus pechos estaban recibiendo, estuvieron a punto de lanzarla por el abismo del clímax…pero entonces los movimientos cambiaron de ritmo y se centraron en atender puntos que la excitaban pero no la ayudaban a alcanzar el tan anhelado orgasmo.

-Por favor…

-También te supliqué y aún así no tuviste compasión de mí

-Yo…vengativo

-No, justo.

-Necesito.

-Lo sé. Pero para ello tienes que desatarme los pies.

Para eso tendría que separarse de aquellos dedos que tanto placer prometían, pero la promesa que aquello conllevaba era mucho más atrayente; así que obedientemente se giró para poder desatarle los pies, pero en la misma posición, a gatas sobre él, algo que Naruto aprovechó para sentarse en la cama y atender con sus labios y su lengua el lugar que sus dedos abandonaron.

La impresión le hizo fallar los brazos, cayendo sobre las piernas de él pero mantuvo su trasero elevado, negándose a interrumpir las caricias que su lengua ávidamente le provocaba. La acariciaba por encima del húmedo encaje, pero aquello ya la tenía al límite

-Desátame-ordenó deteniendo sus caricias

-Primero…

-No, primero desátame o no continúo.

Nuevamente se estiró para desatar sus pies, momento que eligió Naruto para apartar el trozo de encaje que lo separaba de su humedad y reiniciaba con sus caricias. Cuando finalmente soltó el último nudo, sintió que él rodeaba su clítoris con sus labios y presionó.

Gritó y a punto estuvo de alcanzar el orgasmo, pero Naruto se retiró de inmediato, negándole una vez más el placer

-Por favor…-no le importaba suplicar, lo que fuera con tal de que Naruto le concediera la liberación que tanto le negaba

-Lo sé nena, lo sé.

Primero que nada necesitaba quitarle aquel trozo de encaje que tanto se interponía entre ellos. Tendría que soltarle los ligueros, pero realmente el conjunto lo excitaba de sobremanera…y tampoco estaba para esas lindezas.

Pasó sus dedos dentro de la prenda, rozándola con los nudillos por unos deliciosos instantes, pero de inmediato tomó la tela y de un solo jalón la rompió. El sonido de la tela rasgándose resonó por la habitación, Sakura volteó a verlo por encima del hombro y exclamó

-Me la has roto-sonaba más extasiada que molesta, lo que no contribuyó a la tranquilidad de Naruto.

Luego de haber obtenido su propio clímax pensó que podría torturarla sin problemas por algo de tiempo, pero escuchar sus gemidos y verla al límite y tan ansiosa de la liberación eran suficientes afrodisíacos para él.

-Te compraré otra. Dos. Diez. Me encantará comprarte otra sabiendo el por qué. –le dio una palmada en el trasero, pero inmediatamente la acarició en el mismo lugar-Ven aquí

Con una sonrisa de anticipación Sakura se acercó a él, entonces Naruto llevó sus manos hasta el borde del corsé y lo bajo, liberando los pechos e inclinándose para tomar uno de los sonrosados pezones en sus labios

-Oh…

-Debo pararme, condón…

-No…-suplicó Sakura mientras enterraba su mano en sus cabellos para impedirle la retirada

-No voy a hacer nada si no tengo un condón, está en mi pantalón

-No te preocupes por eso, hay dos paquetes en el cajón de mi mesilla

-¿Dos…paquetes?

-La vez pasada nos acabamos el compraste ¿no?

Naruto estiró su brazo y jaló con fuerza el cajón hasta casi tirarlo, pero logró detenerlo y a la vez sacar una de las cajas, desagarró la tapa y sacó un par de ellos. Luchaba por abrir el dichoso paquete cuando Sakura se lo arrebató

-Pero…

-Déjame, quiero ponértelo. Nunca he puesto uno, pero en verdad quiero ponértelo

-Sakura-chan…me siento muy excitado, si empiezas a juguetear o titubeas, temo que tendremos un problema

-Lo haré bien. Ino me hizo practicar una y otra vez-dijo mientras llevaba una esquina del paquete a sus labios y lo abría.

-¿Ino?-no recibió respuesta pero no le importo en lo absoluto, porque Sakura se inclinó sobre él y lo lamió en la punta.

-No pude resistirlo-se justificó mientras colocaba el preservativo sin problemas e incluso le daba un apretón final.

-Pagarás por esto, Sakura-chan-aseguró con seriedad

-Eso espero…

Por un momento se sintió de tentando de sujetarla por las caderas parea guiarla a su erección, pero al final cambió de opinión intercambiando los papeles y tendiéndola de espaldas.

Finalmente entró en ella, pero para la absoluta decepción de Sakura, se retiró de inmediato, ganándose un gemido atormentado por parte de la joven

Repitió un par de veces la operación, como tanteando el terreno, cada vez entraba con mayor profundidad, proporcionándole una deliciosa sensación, pero no la que necesitaba.

-Oh…por favor…

-Shh, impaciente

-Estoy a punto…

Entonces Naruto la tomó de las caderas, elevándola un poco, y entró en ella en una sola embestida.

Aquello bastó para que Sakura finalmente pudiera alcanzar el orgasmo. El placer la invadió con tal fuerza que no pudo contener un grito de absoluto delirio. El hecho de que Naruto no se moviera ni un milímetro aumentó sustancialmente las sensaciones.

Le pareció que transcurrió una eternidad hasta que las sensaciones remitieron y pudo abrir los ojos. Naruto permanecía rígido, su barbilla y hombros demostraban una gran tensión, pero aún así le sonrió tembloroso

-Yo…

-Shhh. Esto apenas inicia

-Genial-le respondió mientras estiraba los brazos por encima de su cabeza y sujetaba los barrotes del cabecero-Hazme ver estrellas…de nuevo

-Será un placer.

Naruto se retiró por completo y avanzó de nuevo. Una y otra vez

-¡Oh. Sakura!

-Naruto…Naruto…Ohhhh

Naruto deslizó una mano tras sus nalgas y la mantuvo firme mientras transmitía un ritmo más apremiante. Casi de inmediato ella lo siguió con rapidez, acompasándose a sus embestidas. Cambió el ángulo para rozarle los senos con su torso y apretar el botón sensible entre sus muslos

-¡Ohh…cielos!

De manera instintiva alzó las piernas para rodearlo por la cintura con ellas. Él gimió. Ella también porque sintió inmediatamente la diferencia. Con aquella nueva postura, lo sentía sumergido por completo en ella, colmándola

Sakura gritó con una nueva embestida, por lo que Naruto se detuvo de inmediato

-¿Te hago daño? ¿Estoy demasiado hondo?

-¡No! Es…fantástico

-¿Segura?-su mirada de preocupación le llegó al alma y tuvo que cerrar sus ojos para poder contener sus emociones y él no las viera.

-Totalmente. No pares

Naruto le sonrió y continuó sus embestidas con renovados bríos. La fuerza de las mismas la empujaban hasta casi golpearse con el cabecero, pero a ella eso no le importaba.

Sakura alcanzó su nuevo orgasmo con un grito que resonó con claridad y que probablemente atravesaría las paredes de sus vecinos. Lágrimas de placer escaparon de sus ojos mientras su espalda se arqueaba y agarraba los barrotes con fuerza suficiente como para romperlos.

Al sentir como los espasmos del orgasmo le apretaban el miembro, Naruto ya no pudo contenerse más y con una última embestida alcanzó el orgasmo. El mejor orgasmo de toda su vida.

Se desplomó encima de ella, pero el verla con una expresión de éxtasis, provocada por él, con los labios sonrosados y entreabierto, era una tentación demasiado grande como para poder resistirla; así que salió de ella y se giró para recostarse a su lado

-¿Qué piensas? Pareces molido-preguntó la joven al cabo de unos minutos de recuperación

-Lo estoy. Ha sido…la experiencia más excitante de mi vida.

-¿De verdad?

-Claro. Debo admitir que siempre había tenido esta fantasía, pero ésta es la primera vez que la llevo a cabo

-Eso sí no puedo creértelo

-¿Por qué?

-Con tantas mujeres tras de ti, me es imposible pensar que ninguna quiso hacer esto.

-No he dicho que no hubiera tenido oportunidades, simplemente nunca me sentí suficientemente motivado para hacerlo

-¿Por qué?

-¿Por qué?-Naruto guardó silencio, con la mirada fija en el techo mientras trataba de poner en palabras unos motivos que tenían mucho de emocionales-Pues…atarte implica un acto de confianza total en la otra persona, y yo nunca he confiado tanto en mis otras parejas como para permitirles tener ese grado de poder y control sobre mi.

-Pero conmigo no tuviste problemas

-Si. Se puede decir que confío en ti más que en nadie

-¿Lo dices en serio?-preguntó sintiéndose enormemente conmovida

-Claro. Te confiaría mi vida Sakura-chan. De hecho te he confiado algo muy valioso para mí: mi amistad con Sasuke. Confío ciegamente en que nunca le dirás la forma en que lo estoy traicionando

Lo delicado del tema flotó en el aire, logrando golpear el ánimo de ambos. Tratando de recuperar un poco la situación, Sakura lo miró directamente a los ojos y dijo

-Yo también confío en ti, así que…puedes regresarme el juego cuando quieras

Naruto quedó descolocado por aquel ofrecimiento, nunca se le ocurrió que Sakura pudiera querer invertir los papeles y que ella fuera la…torturada en aquella ocasión.

-¿Estás segura?

Las mejillas de Sakura estaban enormemente sonrojadas, pero aún así asintió con seguridad. Lo cierto era que después de probar aquella fantasía con Naruto, se moría de ganas de vivirla nuevamente, pero ahora con las tornas cambiadas

-Sólo en ti confío tanto como para hacerlo

Aquellas palabras le llegaron al corazón del rubio. Una parte de su anatomía ya había reaccionado ante aquella certera posibilidad, pero aunque le gustaría realizar su fantasía en aquel mismo momentos, pensó que lo mejor sería pasar un poco el tiempo, para que ambos estuvieran completamente relajados…y él hubiera reunido suficientes ideas. Aunque las ideas no eran un problema, siempre había sido muy creativo.

-Bien, pero mientras tanto llega el momento trataré de complacerte de otras maneras.

-Espera, antes de que continuemos quiero decirte algo más

-¿De qué se trata?-preguntó el rubio de no muy buena gana. ¿Por qué tenía que interrumpirlo precisamente en aquel momento?

-Cuando te pedí tu…ayuda, no te pregunté si estabas saliendo con alguien, lo cual es tremendamente egoísta de mi parte, así que…bueno, si estás saliendo con alguien yo…

Sakura tuvo que cerrar la boca, ante su incapacidad de completar la frase. Sabía que era lo correcto, pero eso no lo hacía fácil. Suponía que debió haber sacado el tema al principio, pero definitivamente no se arrepentía de la experiencia más erótica de su vida, la cual hubiera peligrado de haber abordado aquel asunto al principio. Convencida de que retardar sus palabras sólo sería peor, decidió hablar

-Yo…

-Sakura-chan, no estoy saliendo con nadie-dijo Naruto interrumpiéndola, algo que ella agradeció. Especialmente la respuesta

-¿En serio?

-Sí. Créeme, si tuviera una relación nunca hubiera aceptado 'ayudarte'. Porque aquello habría significado serle infiel a esa persona y yo aborrezco la infidelidad

La boca de Sakura se curvó en una mueca por la ironía de aquella frase con la situación que vivían. Cuando se dio cuenta de ello, él también sonrió, aunque relajadamente

-Tú eres la primera persona con la que estoy, que tiene al mismo tiempo una relación con alguien más

-Oh, eso me hace sentir mejor-dijo sarcásticamente

-Sólo quiero que sepas que no importa lo dure esto que tenemos, sea una semana, unos meses, te prometo que sólo estaré contigo

-¿Fidelidad? ¿A eso te refieres?

-Sí

-¿A pesar de que yo no pueda darte lo mismo?

-Es algo que tiene que ver mucho más conmigo que contigo, o lo que puedas darme a cambio-Sakura pensó en decir algo, aunque no estaba segura de qué, pero un dedo de Naruto se posó sobre sus labios, impidiéndoselo-Prefiero que dejemos ese tema de lado y nos enfoquemos en algo mucho más…placentero

Con firmeza la hizo girarse en la cama hasta que quedara boca abajo, entonces tomó una almohada que estaba tirada en el suelo y la colocó bajo su estómago de manera que su cadera quedaba ligeramente elevada. La joven lo miró por encima del hombro, sintiéndose confundida por aquella postura, pero él simplemente le sonrió con una manera que dejaba claras sus intenciones.

-Esos vecinos de los que hablaste… ¿corremos riesgos de que vengan a ver qué pasa?

-En realidad ellos…no están. Se fueron unos días de vacaciones.

-Genial. Porque me temo que tus gritos los hubieran atraído

Sakura estaba a punto de preguntar a qué gritos se refería, pero en ese mismo momento Naruto se inclinó y empezó a acariciarla con la lengua y los dedos de una manera…que no que le quedó otra opción que darle toda la razón.

CONTINUARÁ

Me parece increíble que AL FIN lograra terminar el capítulo. El lemon me ha costado un trabajo inmenso, porque aunque la idea la tenía clara, dudaba mucho sobre el desarrollo, así que espero que el resultado valiera todos mis desvelos.

Nunca pensé que fuera a quedar tan inmenso el capítulo, de hecho tenía pensado continuar con la última escena, pero al ver la longitud del capítulo pensé que quedaría mejor así. De todas maneras, si cambio de opinión, siempre podría ponerlo como un flashback.

El siguiente capítulo está casi terminado, pero no daré una fecha tentativa por si surge algo que me impide tenerlo para ese día, me conformaré con darles un pequeño adelanto de lo que trata: Sakura verá una parte de la personalidad de Sasuke, que no le gustará para nada.

Muchas gracias por sus comentarios a: Alipsu5, kellyndrin, harryPeru, Sakurass, Milla-chchan, Cielfairy, diablovampiro, Clau Hatake, Kusubana-yoru, Loquin, Uchiha Katze, AniWitch, Leonardo, Sabaku no lia, ahsayuni15f, Nakasu Malakiel, Acoatl, Dairen Ryuu Hino, cintya, Tenshi masen Tsubasa, death linkin, .Dark, ginn, Jesybert.

Espero que me dejen sus comentarios respecto al capítulo y al lemon, así puedo mejorarlo para el siguiente.

2009-01-30