Hola a todos xD jaja pues aquí nuevamente y de rapidin con otro cap :P

Viviana42: XD jaja si hicimos a hibari de la forma que mas odia: fue el herviboro en peligro :P pero también digamosque ocurrio porque jugaron sucio los otros xD y nooo D= no puede dejar que se lo cojan tan fácil xD tiene principios de carnívoro jaja o solo es timidez?

Karinyu: n.n me alegra que te gustara el cap, asi que espero que este igual te encante ;)

Neko-Kitsune xP : esa es la mejor parte, xD cuando Tsuna lo descubra omg xD de todo pasara pero lo seguro es que se comerán a cierto pelinegro xP

.568: n/n que bueno que te guste la historia y espero que sea de tu agrado este siguiente cap

Bueno no les diré nada del cap solo les diré: disfruten la lectura :P y sin más me retiro muajaja

KHR no es mío, solo tomo prestados a sus sexys personajes :D


Capítulo 4: Celos

La luna aún estaba reinando en el cielo, pero al mismo tiempo se podían notar algunos destellos naranjas en el cielo: indicando que el amanecer se estaba acercando, pero este hermoso paisaje era ignorado por cierto castaño que se encontraba aun en el reino de Morfeo soñando con ese alfa pelinegro que conoció el día anterior pero nada en su dura para siempre ya que de pronto empezó a sentir que alguien lo movía.

- Hmmm… no… aun quiero dormir… - se quejó Tsuna moviéndose un poco para volverse acomodar y regresar a sus lindos sueños.

-Tsuna-nii… – le dijo una vocecita al oído.

Con algo de pereza el castaño abrió los ojos mientras los restregaba con su puño, notando a un pequeño pelinegro de cabello ligeramente esponjado con patillas rizadas, ojos verdes y tés clara, que le miraban divertido, el cual llevaba puesto un pijama con estampado de vaca.

- Ah… - bostezo el castaño sentándose en la cama – Hiroki-chan es muy temprano para que juguemos – hablo de forma tranquila mirando al menor, el cual solo le miro con enojo.

- Por eso papá te sigue diciendo "dame-Tsuna", yo solo quería salvarte de tu tortura matutina para que te alistes sin que te lo diga pero veo que a ti te gusta que te regañen – se quejó el menor mientras hacia un ligero puchero.

Ante las palabras del pequeño, Tsuna al fin termino por despertar y mirar el despertador que tenía en la mesa de noche que estaba junto a su cama: 5:15am…, en eso su cara quedo azul ya que para el estricto de su tío eso ya era tarde y eso significaría 450 vueltas alrededor de la mansión y 600 abdominales, además del hecho que debía desayunar lo que su "tía" le había preparado y alistarse y cuidadito con llegar tarde a clases porque lo mataba ahí mismo o le tendría preparado un entrenamiento especial para cuando regresara de la escuela.

- Hiroki-chan, gracias – le dijo revolviéndole ligeramente los cabellos al pequeño para luego levantarse rápidamente para entrar al baño a arreglarse. De cierta forma agradecía que su pequeño primo tuviera más el carácter de su "mamá" que de su padre… en eso fue recordando cuando su tío lo llevo a vivir a su casa…

Para esos días Tsuna aún tenía 10 años, un año de haberse alejado de sus tóxicos padres los cuales al ver que alguien se haría cargo de su mocoso, estos decidieron irse de viaje por el mundo argumentando que lo merecían después del maltrato que recibieron… Al principio el pequeño se sentía algo incómodo al empezar a vivir en la casa de sus tíos ya que ellos tenían un bebe de apenas 3 años de edad pero se sorprendió al notar que tanto su tío Reborn como su pareja, le mimaban y cuidaban como si igual fuera su propio hijo, por ello se encariño mucho con su pequeño primo, al cual consideraba su hermano menor. De cierta forma en la casa todos los días siempre era una gran experiencia ya que se sorprendía de ver que la personalidad opuesta de su tío Lambo complementaba con la sádica de su tío Reborn pero al mismo tiempo se podía notar el amor que ellos se tenían.

Por ello de cierta forma no le sorprendió que después de la debut de su primo, este hubiera resultado ser un omega, bueno tenía más de la personalidad de Lambo, pero a veces le salía su lado sádico reluciendo los genes de Reborn. Ahí descubrió que haber sido educado como omega a la fuerza por sus padres resulto ser algo ventajoso, ya que logro ayudar y proteger a su pequeño primo cuando debuto como omega ya que ocurrió en el parque donde estuvo a punto de ser violado por los alfas que estaban a su alrededor, pero con un rápido movimiento el castaño los mando a volar y enseguida tomar a su primo y llevarlo a casa para darle unas pastillas para que nivelara su aroma y lo ayudaran a relajarse. Desde ese día era normal para Tsuna cargar con algunos medicamentos que ayuden a controlar el aroma del celo y evitar que se pierda la cordura, ya que por lo general el cuidaba del pequeño.

Al salir ya arreglado del baño noto que su primo realmente lo despertó para robarle la cama ya que se encontraba descansando cómodamente mientras tenia abrazado un osito de felpa. El castaño lo sabía fue engañado por el pequeño pero tampoco se quejó, por lo que busco taparle adecuadamente para salir sin hacer ruido de la habitación e irse a desayunar.

Al llegar a la cocina se encontró con sus tíos los cuales ya lo esperaban para desayunar. Al terminar el desayuno tomo sus cosas y partió a la escuela, done al llegar fue directamente a la oficina del director para presentarse, pero ahí noto algo curioso… el director se le hacía muy familiar…

- Buenos días, mi nombre es Tsunayoshi Di Vongola, gracias por aceptarme en su escuela – saludo de forma educada el castaño.

- Bienvenido Tsunayoshi-kun, espero que tu tiempo aquí sea agradable – le contesto el director sonriéndole – mi nombre es… - pero en eso sus palabras fueron interrumpidas ya que alguien había tocado la puerta – adelante – dijo en seguida.

Entonces como si fuera una coincidencia muy feliz, Tsuna noto que la persona que entraba a la dirección era el alfa pelinegro que conoció ayer.

- ¡Hibari-san!, ¿también estudias aquí? – saludo el castaño, obteniendo una mirada de enojo por parte del pelinegro de mirada azul metálica como respuestas.

- ¿Qué haces tú aquí? – le regaño Kyoya mirándolo con enojo.

Por su parte, Fong estaba impresionado por muchas cosas: en primera que el alumno nuevo conociera a su sobrino, segunda que lo tratara con esa confianza y tercera, y más… sorprendente que su sobrino hablara con él sin que existieran amenazas de por medio…

- Kyoya, ¿de dónde se conocen? – pregunto algo divertido el mayor.

En eso Tsuna por unos instantes su mirada demostró molestia, ya que el mayor se dirigió al pelinegro por su nombre… era verdad que si le quería podía haberlo llamado por su nombre ya que esa costumbre no se aplica en Italia pero quiso empezar un buen acercamiento con su nuevo amigo y por ello le llamo por su apellido, pero por dentro sentía celos de que el director si dirigiera con esa familiaridad.

- … - quería matar a alguien en ese momento, ese era el sentimiento que sentía Kyoya en ese momento, el torpe del castaño había hablado demás y ahora sabía que su tío no dejaría de fastidiarle hasta tener una respuesta verdadera y sincera de su parte.

- Interpretare ese silencio como un: te lo cuento en casa – volvió a hablar divertido el pelinegro, pero en eso noto la mirada que le dirigía el castaño, por lo que simplemente atino a sonreír de lado: al parecer alguien quiere ser cercano a su sobrino… pues que lastima el llego primero y no se la dejaría tan fácil – Es bueno saber que se conocen – continuo hablando de forma normal – Tsunayoshi-kun, Kyoya te dará un recorrido por el campus y después te informara de tus materias y horarios.

Los chicos hicieron una ligera reverencia y salieron de la dirección para empezar el recorrido.

- No pensé volverte a ver tan pronto, Hibari-san – comento alegre el castaño.

- … - Kyoya solo lo miro de reojo mientras seguía concentrado en caminar, a pesar de ser la segunda vez que se veían y el castaño ya lo trataba de forma amistosa… y lo peor es que a él no le incomodaba en absoluto.

- Cierto, que relación tienes con el director – pregunto Tsuna con algo de celos en su voz.

- Mi tío – contesto simplemente Kyoya sonriendo de lado, ya que noto el cambio de humor del castaño y por un momento pudo ver un reflejo naranja en sus ojos – ¿porque finges ser un herbívoro? – le pregunto girándose y mirándolo a ver a los ojos.

- ¿Herbívoro? – repitió el castaño sin entender a que se refiera.

- ¿Por qué aparentas ser alguien débil? - le volvió a preguntar mirándolo con algo de enojo.

- Ah… - le respondió sonriéndole - porque no necesito probarle nada a nadie – hablo con gran seguridad mientras le sonreía de lado. Acción que provoco que cierto pelinegro lo mirara sorprendido por un momento y apareciera un ligero sonrojo en sus mejillas para luego girarse y seguir caminando.

Al terminar el recorrido llegaron al salón del comité disciplinario , donde Kyoya le paso sus horarios y le indico el aula donde estudiaría y para sorpresa del castaño ambos estaban en la misma clase.

Las clases no fueron para nada relevantes para Tsuna ya que todo eso lo sabía porque su tio Reborn se tomó la amabilidad de educarlo de forma correcta argumentando que su intelecto debía estar a la altura de su fuerza y su nivel de alfa, pero la verdad eso no le molestaba ya que podía estar cerca de su nuevo amigo.

La semana paso y a pesar de pasarla entre los entrenamientos espartanos, el papeleo de la empresa, sus momentos de paz eran cuando estaba en la escuela ya que ahí podía buscar alguna excusa para pasar más tiempo con su nuevo amigo y conocer más de él, de hecho se sorprendió al enterarse de que la familia Hibari era la dueña de la escuela y eso lo descubrió porque notaba que Kyoya podía hacer y deshacer todo en la escuela a su antojo, aunque también noto que otros alfas trataban con odio o miedo al pelinegro.

De hecho el peor de todos era un tal Mochida Kensuke: un alfa "mediocre" ,como lo describiría su tío Reborn, ya que era de un rango intermedio pero se creía el mejor de todos solo por tener dinero y notaba que miraba con celos y furia al pelinegro ya que era su único rival. También busco molestar a Tsuna en algunas ocasiones argumentando que los omegas hombres eran la cosa más asquerosa del mundo, en esa ocasión el castaño no hizo nada para defenderse ya que primero busco analizar a su rival y medir sus fuerzas pero resulto ser alguien con quien no valía la pena esforzarse; lo que si enojo y saco de sus casillas al castaño fue que días después ese imbécil buscaba cortejarlo porque se enteró que "Vongola" no era un apellido cualquiera en Italia, si no que era de los más importantes y poderosos de ese país y que el castaño estuviera ahí era por negocios familiares… pero buscando ignorarlo, ingeniándoselas para perder de vista a ese "herbívoro" y pasar tiempo con su pelinegro, porque si era suyo y buscaría monopolizarlo y mandar al diablo el hecho de que el amor entre dos alfas no se pueda o se viera mal.

Ya era el fin de otra semana más y se encontraba ayudando al pelinegro a revisar algunas facturas pendientes que tenía la escuela.

Era verdad… era más papeleo en la vida del castaño, su gran enemigo mortal, pero si su eterno rival le conseguía tiempo a solas con el pelinegro, ambos podían hacer una tregua.

En eso el silencio de la habitación se rompió por una melodía, en eso Tsuna se extrañó de que su celular sonara y hasta a Kyoya se le hizo raro ya que en todo el tiempo que estaba con el herbívoro jamás le habían llamado.

- Disculpa – se escaso para ponerse de pie y acercarse a la ventana para tener mejor reacción, noto quien le llamaba por lo que inmediatamente contesto – Si?... ¡Que!... ¡Donde está ahorita!... – Kyoya se extrañó ante la actitud del castaño ya que al parecer la llamada le estaba alterando y se veía realmente enojado – Voy para haya enseguida, más les vale que no le pase nada a Hiroki o les mato – dijo finalizando la llamada para girarse rápidamente a ver al pelinegro – perdón Hibari-san, debo retirarme ocurrió algo – dijo y salió corriendo rápidamente sin dejar que el contrario pronunciara alguna palabra.

Decir que estaba sorprendido era quedarse corto: una parte de él estaba sorprendido del drástico cambio de humor del castaño ya que nunca lo había visto demostrar su aura de carnívoro en la escuela pero por lo visto ese tal "Hiroki" era alguien importante ya que dejo todo para ir a su lado… ante ese pensamiento empezó a sentir celos, ya que por lo visto ese herbívoro ya tenía alguien especial… y ahora se sentía triste… había encontrado a alguien interesante y por lo visto esa persona ya tenía dueño, por ello se paró de su escritorio y fue a dar sus rondas olvidando igual el papeleo ya que tenía ganas de desahogarse con el primer herbívoro que encontrara.

Kyoya estaba tan metido en sus pensamientos que nunca noto que alguien lo observaba y en ese momento esa persona tenía un semblante serio ya que al ver su reacción solo confirmaba sus sospechas: su lindo sobrino se interesó por el castaño.

Era verdad que si comparábamos: Fong realmente no parecía un alfa a comparación de su hermano gemelo, ya que él era una persona tranquila y de ser posible evitaba los conflictos pero cuando se trataba de la familia olvidaba todo eso y dejaba relucir por que la familia Hibari era la tan poderosa y temida en todo Japon. Era verdad que la noticia de que el pequeño Kyoya fuera omega fue un golpe muy sorpresivo para todos y al contrario de lo que muchas familias adineradas hacían… al chico se le siguió criando como un alfa ya que eso estaba en sus genes e igual ambos hermanos decidieron y juraron en silencio que protegerían a su pequeño hijo-sobrino de cualquiera que quisiera ser su pretendiente.

Por ello en ese momento Fong hizo que aquel juramento empezara a llevarse a cabo por lo que saco su teléfono celular para marcar a un número en específico.

- Nii-san lo que más temíamos ha empezado a ocurrir – comento mientras que su mirada se oscurecía y una sonrisa sádica se le dibujaba en su rostro – Si… y él está interesado… si… tranquilo yo los he vigilado todo este tiempo… me parece perfecto, entonces ustedes regresaran en 3 días… si no te preocupes yo arreglo todo… ok nos vemos, cuídense y buen viaje – dijo para finalizar la llamada – Bueno Tsunayoshi espero que estés preparado porque no te dejaremos tomarlo tan fácilmente – dijo al aire mientras sonreía para girarse mientras mandaba un mensaje a un viejo conocido.