Por Siempre Juntos
Angie C. Cullen
Y como lo prometido es deuda, a pesar de que no estoy contenta por mi resultado del exa que; INSISTO, la clave (respuestas) q nos dio los doctores estaba mal ¬¬ Como sea, eso no tiene nada que ver con ustedes y bueno he aquí el siguiente cap. Esto les dará un par de respuestas a todas las chicas que no recuerdad o que quieren saber lo que dice la carta de Bella, la primera... me voy porque debo de hacer la cena, nos vemos. :D
Estaban sentados de frente en dos de las sillas de la gran mesa de reuniones en tanto que la conversación fluía a pesar de que Bella estaba atónita; nunca se esperó volver a encontrar a alguien de Forks mucho menos a él. La temática de su plática había evolucionado hasta llegar al ámbito personal, algo que incomodó a Bella.
–Te fuiste sin avisar –le recordó cuando tocaron ese punto.
–Lo sé…mi padre me obligó y creo que no pude oponerme–confesó avergonzada.
–Fue la muerte de tu madre lo que te impidió luchar, ¿cierto? –afirmó comprensivamente.
–¿C-cómo lo sabes? –preguntó sorprendida.
–Emmett leyó una carta; la primera, por accidente y le contó a Alice, la cual me dijo a mi –reveló con un poco de humor –. Ella nunca pudo ocultarme nada –terminó con su sonrisa.
–Edward… –susurró–, ¿las leyó? –preguntó solo para recibir una negativa silenciosas por parte de Jasper –.No me ha perdonado –su voz se quebró.
–No es eso Bella–le corrigió–, es sólo que no ha podido asimilar tu partida. Él pensaba que ustedes dos tendrían un futuro juntos…
–Cierto, yo…lo arruiné –aceptó al borde del llanto.
–No te aflijas porque no quiero verte llorar Bella, nunca fuimos amigos tan cercanos a pesar de convivir de cerca pero en verdad no quiero que sufras más – dijo acerando su mano a la de Bella en señal de apoyo –, así que mejor cambiemos de tema, ¿cómo está Anthony? –pregunto con una amigable y tranquilizadora sonrisa.
–Creciendo –dijo con falso entusiasmo –Tiene cuatro.
–¿Tanto tiempo ha pasado? –preguntó al aire pensativamente–. ¿Viene contigo? Porque quiero ver a mi sobrino –habló entusiasmado
–No…–balbuceó triste a pesar de la alegría de Jasper–está en la guardería.
–Oh... –sonó desilusionado –, pero lo puedes traer cuando vengas a trabajar –le sugirió.
–Sobre el trabajo, yo…
–No te preocupes por eso, estás empleada –le interrumpió –. De hecho solo necesito que firmes el contrato.
Bella lo miró expectante pensando que sólo lo hacía por compasión
–No puedo Jasper –declaró ante su pensamiento.
–¿Por qué no? –la miró intrigada.
–Sería demasiado…
–¿Personal? –terminó su frase.
–Sí, no quiero que te sientas o se sientan comprometidos a ayudarme de nuevo…bastante hicieron ya –le rememoró.
–Uno; sabes que no es molestia y dos; no es por nosotros –aclaró–; has demostrado que puedes salir adelante, terminaste una carrera y cuidas de tu hijo a pesar de todo lo que ha pasado en tu vida. Creo que mereces una oportunidad, como tú misma dijiste, para obtener este trabajo.
–No quiero ser un problema –dijo apenada desviando su mirada.
–Y estoy seguro que no lo harás –le debatió convencido regalándole una sonrisa.
–Bella…–le llamó por segunda vez–, si te preocupa que Edward o alguien más sepa que estás aquí, debes estar tranquila. Soy el único que lo sabe.
–Gracias por guardar el secreto –dijo aliviada.
–No es nada, pero no te vas a poder esconder siempre –sentenció–, tarde o temprano Alice notará que trabajas aquí.
–Lo sé –dijo entre risas –de todos modos, no sé cómo puedo agradecerte que me des trabajo.
–Sólo firma y eso será suficiente–le acercó el contrato–. La empresa apenas empieza, no tendrías que quedarte hasta tarde, el niño todavía es muy pequeño y necesita de ti así puedes traerlo cuando no puedas llevarlo a la guardería.
–¿Pero qué pasará cuando Alice me vea? No quiero que le diga Edward, ya sabes cómo es ella… –habló preocupada.
–Eso ya lo veremos cuando suceda, de cualquier yo hablaré con ella cuando sea necesario –la confortó.
Un poco más tranquila por sus palabras Bella decidió aceptar el trabajo que Jasper le ofrecía y que ella necesitaba. Hablaron otro poco de trivialidades entre las cuales salió a flote la futura boda de Jasper y Alice a la cual, ella estaba más que invitada. El evento sería en un par de meses, después de que ambos se graduaran de la Universidad.
–No sabes el gusto que me da verte… de nuevo –Jasper se levantó de su asiento obligando a Bella a hacer lo mismo para poder abrazarla en un fraternal gesto que indicaba el final de su plática.
–Gracias –susurró ella en el acto.
–Tengo que irme –le informó–, ¿te parece si empiezas a trabajar el jueves?
–Sería perfecto –contestó Bella con una sonrisa.
–De acuerdo, entonces nos vemos hasta el jueves a las nueve de la mañana. Ve con Estefanía para que te dé tus credenciales y arregle tus papeles. Ten, es el numero de mi celular por si algo necesitas –le dijo entregándole un papel.
–¿Cómo te puedo agradecer todo lo que estás haciendo por mi? –lo miró fijamente sosteniendo el pedazo de hoja.
Jasper guardó silencio y miró a Bella persistentemente.
–Sólo una cosa–comenzó –, si las circunstancias lo permiten… regresa al Edward que te llevaste cuando te fuiste.
–Yo… –no sabía que decir –No lo creo Jasper, seguramente no me ha perdonado por irme de esa forma… no contestó cuando le llamé y tampoco leyó las cartas –le recordó con mirada triste y tono doloso –. Lo más seguro es que me odia –trató de sonar animada.
–No lo creo Bella–le tocó el hombro–. A los 18 años se comenten muchas tonterías y no comprendemos todas las razones a nuestro alrededor…
–Jasper…yo, en realidad no quiero irrumpir en sus vidas, mucho menos la de Edward; él debe de estar enfocado en su carrera, debe de tener novia… ni siquiera sé si está en el país.
Jasper se sonrío comprensivamente. Quiso decirle a Bella que Edward estaba más cerca de lo que ella misma se imaginaba, que aun seguía pensando en ella y que pedían, en gritos silenciosos, su regreso.
El tiempo se había esfumado más rápido de lo que hubieran deseado. Cuando Bella dejó el edificio de "Access Clothes" dispuesta a pasar el resto del día con Anthony era medio día. Jasper, por su lado, iba a termina un par de asuntos en la empresa para poder ocultar a Bella lo mas que pudiera. Estaba terminado de hacer los arreglos pertinentes para su pequeña farsa cuando la puerta de su oficina se abrió; era Alice.
–¡Tanto tiempo separados! –gritó emocionada al ver a Jasper.
Él se levantó inmediatamente para recibirla con un amoroso abrazo.
–Te extrañé tanto… –susurró antes de fundir sus labios con los de su amada. Se quedaron así un par de segundos más, hasta que tuvieron que separarse.
–¿Cómo te fue? –preguntó ella mientras los guiaba hacía el escritorio y se sentaba sobre la gran pieza de fina madera.
–Demasiado agotador –confesó–, pero creo que tengo buenas noticias.
–¿Te dieron el sí para la alianza con la otra la otra empresa? –preguntó emocionada.
–Más que eso –informó entusiasmadamente.
–¿Más?–dijo con asombro–. ¿Qué es?
–Quieren hacer el traro para vender los diseños en Canadá. Es casi seguro que el siguiente mes tengamos que ir para una presentación sobre la nueva línea de ropa –dijo emocionado.
–¡DIOS SANTO! –Alice comenzó a brincar frenéticamente.
La escena duró varios minutos hasta que ella se pudo controlar. Respiró profundo y se arregló la ropa que comenzaba a perder su orden.
–Por cierto… –habló cambiando de tema–, me dijeron que ya no hay más entrevistas para buscar administrador, ¿ya contrataste? –preguntó curiosa.
–Hace un par de horas –anunció con un brillo en su mirada que Alice no pudo reconocer.
–¿Y bien? ¿Qué te hizo contratar a alguien en tan poco tiempo? –preguntó curiosa–. Siempre tardas cerca de un mes para encontrar a la persona "indicada".
–Bueno, no era necesario tanto tiempo en esta ocasión –habló restándole importancia.
–¿Y eso? –Alice en verdad estaba muy intrigada.
–Me dio muy buena espina, cuando la conozcas amarás a nuestra nueva administradora –le dijo convincentemente.
–¿Nuestra nueva Administradora? –preguntó con un deje de celos–. Ya entiendo, fue una mujer y tú estás de coqueto –fingió enojo.
–Me has atrapado –siguió con la farsa.
–¡Dios!– reprochó–. Siempre me haces lo mismo, no puede ser que lo sigas haciendo a pesar de nuestro compromiso –dijo indignada.
Ambos rieron por la broma que ambos habían desarrollado, después de ella Alice esperó a que Jasper apagara su computadora para salir a comer. Dejaron el edificio tomados de la mano, caminaron por las calles un par de cuadras más hasta llegar a su restaurante favorito. Estaban cerca del departamento de Edward, así que se les ocurrió invitarlo; esperaban que estuviera libre para ir a comer con ellos.
–¿Cómo estás hermanito? –preguntó animada Alice tan pronto como Edward le contestó.
–Llegando de la universidad, ¿todo bien?–preguntó un tanto preocupado.
–Tranquilo… Sólo quería ver si quieres comer con Jasper y conmigo, estamos en el restaurante francés, ¿recuerdas? El que está cerca de tu departamento, ¿vienes? –esperó que su hermano le diera un sí por respuesta.
–Lo siento… –dijo–, tengo mucho por estudiar.
–Vamos, sólo es una hora… –insistió infantilmente.
–No Alice, mejor otro día…si quieres el fin de semana –negó en tono duro.
–Es un trato –Alice aprovechó la ocasión para comprometer a su hermano a pesar la contestación que este le había dado.
–Es un trato –dijo resignado dando por terminada la llamada con su hermana.
Edward dejó su mochila y varios papeles sobre el sillón. Entró a la cocina casi con desesperación y se preparó un sándwich de lechera. Tomó su celular nuevamente y le llamó a su padre.
El día anterior, sin saber porqué, había nacido en él la necesidad de leer las cartas que Bella le había enviado. Sentía su pecho oprimido por la tontería de desperdiciar tres años con su inseguridad e inmadurez.
Su padre no estaba pero su secretaria contestó su llamada. Le pido que abriera el cajón izquierdo del escritorio de Carlisle y le sacara la carta con la fecha más vieja; pasaría por ella en media hora.
Camino al hospital, el corazón de Edward no dejaba de intentar salirse de su pecho. La adrenalina corría por cada rincón de su cuerpo y la necesidad de tener ese papel en su poder crecía imparablemente. Entró por la carta. Pensaba leerla en ese mismo momento pero decidió que era mejor esperar hasta que estuviera en su departamento.
El hospital no estaba tan lejos pero tardo casi una hora en ir y regresar a su departamento, Subió las escaleras de dos en dos y cuándo por fin estuvo en dentro se sentó en el sillón. Un suspiro salió de sus labios antes sacar la hoja del sobre abierto.
–Veamos qué dices –habló para sí refiriéndose a la carta.
Edward,
Yo…no sé qué decirte. Te extraño.
Espero no me odies por irme sin avisarte, pero sobre todo, por dejarte esa nota…te juro que no era verdad lo que decía. Mi padre me obligó a escribirla; estaba deshecha porque me dio la noticia de que…bueno, ¿recuerdas a mi madre? Me confesó que ella había muerto hace más de 4 meses.
No tuve el valor para aceptar las cosas en su tiempo, ni para decirte lo que sentía, pero…tú, bueno…el beso que nos dimos el otro día... En verdad me hizo darme cuenta de que eres más que un excelente amigo para mí. Que te quiero más de lo que puedo decir y que te agradezco infinitamente que cuidaras de mi todo este tiempo sin tener que hacerlo…pero sobre todo, sin pedirme nada a cambio.
Si es que lees esta carta… ahora sabrás de mis sentimientos y que estoy esperando que no me odies por hacerte creer que no me importabas… Anthony está creciendo demasiado rápido…sus ojos me recuerdan a ti. No sé por qué siento que se parece demasiado a ti… creo que en verdad me gustaría que fuera tu hijo. ¿Recuerdas el osito que le regalaste?, espero que sí. No lo suelta ni un minuto…
En verdad no quería lastimarte, espero no haberlo hecho. Mejor te dejo, seguramente ya no quieres leer mis excusas.
P.D: Te quiero.
Edward se quedó sin aliento. Sabía que Bella no había podido escribir la nota que le había roto el corazón el mismo que día que iba a pedirle que fuera su novia.
Rápidamente se limpió la lágrima fugitiva sobre su mejilla y trató de buscar otra hoja; pero no había nada. Volteó la que tenía buscando un número telefónico, una dirección particular o cualquier rastro que le indicara dónde pudiera estar Bella.
Bueno, discualpen los errores que pudiera tener. Nos vemos... por favor! alegrenme el fin de semana dejando un review! MUCHOS! Por mi cumple...va? es la única esperanza que me queda de que algo bueno pudiera pasar el domingo ya que el itinerario que mi familia me ha "propuesto" no se ve nada alentador u_u...
Entonces nos vemos, las kiero mucho y gracias por leer.
Angie C. Cullen
