Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, todos los créditos a su respectivo autor.
Mi Dama Oscura
Capítulo 3: Bienvenida Vampírica.
"Desde pequeña siempre fui criada bajo la atenta y firme mirada de diferentes institutrices, sin mencionar que los criados de la casa estaban siempre tras de mi, por lo tanto mis modales, mi enseñanza y mi estilo de vida siempre correspondieron a los de la más alta sociedad de la ciudad. Mis recuerdos de mi madre son realmente vagos, las dos cosas que se encuentran totalmente intactas en mi mente son: La canción que solía tararearme antes de la hora de dormir y su olor, aquella deliciosa fragancia, la cual era simplemente indescriptible, maravillosa e incluso apetitosa..."
-¡Estoy de vuelta!- El grito de Natsu retumbó la sala, así como también el estruendo de las puertas al azotarse contra la pared, el chico simplemente le tomó poca importancia a el hecho de que si continuaba golpeando así las puertas contra la pared sería regañado, nuevamente, por el maestro.
Sin perder mucho más tiempo, y bajo la mirada curiosa de un montón de integrantes de aquél gremio el sonriente muchacho guió a lucy, quién simplemente parecía impresionada por la imprudencia del chico a la hora de saludar a aquellos que, posiblemente, se convertirían también en sus compañeros, ellos simplemente se movieron el línea recta hasta llegar a la barra, en se encontraba una mujer realmente atractiva, cave destacar que aquella chica era albina, la cual tenía una mirada realmente cálida, como dándole la bienvenida a la recién llegada, pese a suponerse que ella no sabía nada de lo que estaba sucediendo.
-Bienvenido Natsu, veo que estás tan lleno de alegría y energía como siempre- En respuesta a la afirmación de la atractiva mujer él simplemente se carcajeó y llevó un brazo tras su cabeza de manera despreocupada -¿Puedo saber quién es la chica que te acompaña y qué necesita?-
Natsu simplemente se quedó en silencio unos momentos, como meditando el cómo proceder para explicarle a la misteriosa mujer frente a él –Pues… Luce, creo que es mejor que te presentes y le digas a Mira por qué estas aquí- Lucy simplemente le miró con confusión, ¿No podía simplemente decirlo él? No es como que fuese tan complicada la razón de su presencia allí ¿O si?
-Buenas tardes, me llamo Lucy, soy un vampiro y me gustaría unirme al gremio- La chica inmediatamente tras presentarse hizo una pequeña reverencia frente a Mira, siendo así incapaz de ver cómo sus ojos brillaron juguetonamente, con una mezcla de esperanza y alegría, tras su declaración.
-Ya veo, así que quieres formar parte del gremio- La rubia, al escuchar sus palabras, se enderezó, y la miró directo a los ojos con toda su determinación –La admisión de nuevos miembros no es muy complicada, pero en vista de que nunca antes has estado en el gremio me gustaría saber ¿Conoces todas las reglas de aquellos que pertenecen a aquí?-
Lucy simplemente le dedicó una mirada llena de confusión, es decir, ella conocía las reglas básicas que cualquier vampiro debía de conoce…Pero al parecer la información traspasada a ella durante su crianza no era la misma que necesitaba conocer para poder convivir con las personas del gremio, tras unos segundos de silencio Mira le dedicó una mirada a el chico, con la cual le pedía que se retirase y las dejase hablar con mayor tranquilidad. Una vez él se hubo retirado la albina volvió a centrar su mirada en la nueva postulante al gremio.
-Se me hace realmente extraño que desees ingresar al gremio, aún más siendo tan joven y viéndote tal liberal- Tras esas palabras la chica la chica, quién en parte por respeto, y en parte por sentirse ligeramente cohibida con todas las miradas que se posaron sobre ella al entrar, se fijó en los detalles que no había reparado antes. La albina pese a verse muy jovial se notaba que, al menos, le doblaba la edad, además de vestir de forma realmente conservadora en comparación a la rubia, su vestido de color rojo, además de no poseer prácticamente nada de escote, llegaba bajo sus rodillas, mientas que Lucy, t quién tras ir a comer con Natsu se había cambiado de ropa, simplemente estaba utilizando una minifalda de jeans y una camisa manga corta con un escote que dejaba al descubierto la mirad de sus pechos.
-¿Tan raro es que alguien se una a un gremio? Me imaginaba que era muy difícil entrar a un gremio, sobre todo si tomamos en cuanta que hay solo un gremio por raza sobre natural, y por tanto los cupos debería de ser muy limitados y solo para gente capacitada- La albina no pudo evitar soltar una risa ligera tras lo dicho por la muchacha, la rubia sin poder evitarlo se sonrojó un poco, y bajó su mirada ligeramente avergonzada.
-Oh, pequeña no te sientas avergonzada, en algún momento hace muchos años las cosas eran así como tu las describes…- La voz de la mujer mayor sanaba ligeramente nostálgica y triste, mientras que algunas de sus más profundas y felices memorias eran invocadas, para luego, tras salir de su ensoñación, dirigirse nuevamente a la rubia -Dime Lucy, ¿Quién te contó acerca de los gremios? Y también dime, por favor, ¿Hace cuanto tiempo ya que fue eso?-
-Verás… Eso fue hace ya muchos años, demasiados diría yo, seguramente hace más de 200 años, yo era una niña realmente pequeña y, a veces, mi madre me cantaba sus historias de cuando pertenecía al gremio- Las palabras de la joven muchacha estaban llenas de nostalgia y de amor, del amor que ella profesaba hacia su querida y difunta madre, si bien ella había superado su muerte muchos años atrás ella continuaba profesando un amor intenso a su madre. No debemos de sorprendernos al encontrar sentimientos como estos en uno de estos seres, pues al ser más sensitivos, y al tener vidas tan prolongadas, su percepción ante el amor, y los sentimientos en general, es mucho más profunda, siendo por ello fundamental que aprendan a distinguirlos, entenderlos y controlarlos desde una temprana edad.
-Ya veo- La mayor se quedó, nuevamente, en silencio, meditando en la explicación que debía darle a la muchacha, buscando las palabras adecuadas para demostrarle que en sí el gremio es igual que antes, solo que con menos integrantes y sin demasiada selección –Verás Lucy, desde hace ya muchos años que las criaturas sobre naturales han decidido no unirse a gremios… Ser parte de un gremio conlleva bastante responsabilidad, y una pérdida bastante de libertad, por lo tanto prefieren no unirse para no tener que cumplir con las reglas dictaminadas por el gremio y no tener futuros problemas- Lucy miró a la mujer con una mezcla de confusión, y a su vez, de comprensión, si bien hay muchas personas que no desean acatar órdenes de nadie ella pensaba que las reglas de un gremio no podían ser tan complicadas.
-Mira, ¿Podrías aclararme una duda?- La rubia, un poco dudativa y son desconfianza se quedó mirando a la mujer a la espera de su respuesta, ella simplemente le sonrió de manera dulce para luego asentir a modo de afirmación -¿Cuáles son esas reglas? ¿Qué hay en ellas que hace que los vampiros no deseen entrar al gremio?-
-Supongo que realmente no sabes nada de la última reforma que hubo a las reglas, me imagino que fueron implementadas unos cuantos años después de que tu madre dejase el gremio- Al notar que los ojos de la menor brillaban con cierta tristeza, Mira no pudo evitar sentirse un poco mal, y culpable por ello, por lo visto nombrar a la madre de la muchacha no era una buena idea –Estas reglas son realmente estrictas, si no las cumples puedes ser expulsado del gremio, o, en el peor de los casos, ser acecinado. Todo esto gira en torno al consumo de sangre, Lucy, si te unes al gremio no podrás tomar, nunca, a menos de que te encuentres en un situación desesperada y que el humano ya esté muerto, seguramente tú haz tomado sangre de muchos humanos, pero de ahora en adelante ya no podrás hacerlo- La rubia simplemente se quedó quieta en su lugar, si no podía tener sangre de los humanos entonces ¿Cómo recuperaría sus fuerzas? ¿Cómo podría utilizar su máximo potencial sin estar bien alimentada? Mira, tras darle una mirada de comprensión prosiguió con su explicación –Solamente podrás salir una vez al mes para poder tomar sangre de algún animal, se te será asignado un día del mes y un compañero de cacería, las razones por las cuales se implementaron estas reglas son bastante simples, tras algunos estudios bastante casuales se descubrió que si bien la sangre humana es realmente tentadora y deliciosa, no es realmente buena, con el tiempo comienzas a volverte realmente dependiente de ella, de una forma más allá que simplemente considerarla una fuente de alimento se vuelven adictos y finalmente pierden el control. Es comparable, hasta cierto punto, con las personas que se vuelven adictas al cigarro diciendo que les ayuda a aliviar el estrés, inicialmente funciona, pero luego comienzas a aumentar la dosis, y si no te detienes, o no llevas la cuenta, te vuelves adicto, para que luego simplemente no haya vuelta atrás-
Los ojos de Lucy se encontraban abiertos de par en par, mientras intentaba mentalmente comparar la información recibida con lo que ella ya había vivido hasta el momento, como vampiresa, y aprovechándose de su extraña habilidad para curar heridas, había abusado de montones de seres humanos, en un inicio fue simplemente porque pensaba que le gustaba ese chico, lo mismo sucedió con los siguientes tres, pero eventualmente simplemente comenzó a hacerlo por que quería, bebiendo sangre humana incluso a diario… Tras pensarlo aún más, y tras rememorar las ocasiones en que no había logrado irse con ningún hombre, quedó realmente sorprendida consigo misma, y con lo poco que había auto evaluado su comportamiento en el último periodo, pues en algunas ocasiones había terminado enredada entre sábanas con mujeres, y en algunos casos con más de una mujer y más de un hombre en el mismo lugar, para luego simplemente poder disfrutar de la sangre de todos ellos. Además de haberse vuelto una mujer realmente sexual, no perdía la oportunidad de beber sangre de todo humano con quién compartía cama, a fin de cuentas podía ser considerada algo así como una Súcubo. Mientras ella hacía toda su relación mental. Mira pudo inferir todo aquello en lo que ella pensaba, y tras un suspiro simplemente esperó, con la esperanza de que la chica se diese cuenta de que ese estilo de vida no era precisamente lo mejor, pero muchos más había venido con la intención de unirse al gremio antes que la rubia, y tras enterarse aquello simplemente se iban, alegando que esa vida era lo mejor, y decidían no unirse al gremio.
-Nunca antes me había parado a pensarlo… Mira en verdad es una adicción, he hecho muchas de las cuales no me creería capaz si me preguntases directamente, y todo eso solo para obtener un poco de sangre humana. Pero si es así ¿Cuál es la diferencia entre beber sangre humana y animal?- Mira le observó un poco impresionada, realmente esperaba que la chica se fuese, tenía el presentimiento que eventualmente volvería, pero que sería un tiempo después de ver que su vida era realmente como ella la había descrito, pero tras despertar de su impresión, y sin esperar mucho más procedió a terminar su explicación.
-Verás Lucy, la sangre animal es menos adictiva, entre las cosas que hacen la sangre humana tan adictiva y nociva están precisamente el deseo sexual, y los placeres que esto provoca- La chica menor destensó todos los músculos de su cuerpo, dejándose caer en una de las sillas frente a la barra, finalmente terminando de ordenar sus pensamientos y tomando su decisión, pero antes de que ella pudiese exponer sus pensamientos Mira continuó con su discurso –Pequeña, siempre tienes que tener presente que cada especie tiene un tipo de sangre diferente, por ello beber sangres de diferentes especies nos permite descubrir muchas cosas, hasta el momento continúa siendo mejor idea beber sangre de los vampiros, pero al ser algo tan íntimo es realmente difícil conseguir una pareja, o vampiro, que te permita consumir su sangre, ten en cuenta que cuando bebes sangre de uno de los nuestros además de simplemente ver recuerdos recibes también una "bonificación de fuerza" que si bien no dura más allá de unos dos días puede llegar a se bastante útil, y un gran As bajo la manga en peleas importantes-
-Mira, creo que pese a todo quiero unirme al gremio… Quiero aprender de ustedes, durante los últimos siglos de mi vida me he dedicado solamente a vaguear sola por las calles, entre los humanos, bebiendo sangre a diario, mi rutina simplemente se basaba en dormir o comprar durante el día para luego por la noche ir a clubs y bares para encontrar un buen bocadillo- Mientras hablaba no pudo evitar hacer una mueca de asco ante el rumbo que tomaban sus pensamientos sobre sus últimas vivencias –Disculpa, me queda una duda… ¿A qué te refieres con batallas desesperadas? Si bien mi madre solía contarme sus historias, también me había comentado que en el gremio había un filtro de misiones, por lo tanto si había un riesgo de muerte se impedía que participasen los miembros menos capacitados-
-¡Oh! Eso... Si, hay misiones llamadas "misiones de rango S" A ellas solamente pueden ir los vampiros más fuertes, solo aquellos que hayan pasado el examen para obtener el rango "S" pueden realizarlas, y pues las peleas arriesgadas de las que te hablo no son realmente de misiones. Nosotros como gremio estamos encargados de mantener una buena imagen y de proteger a los humanos, si encontramos vampiros alimentándose de humanos y acecinándolos debemos detenerlos, podemos noquearlos para llevarlos ante el consejo, o simplemente matarlos, todo depende de lo que la situación amerite- Las palabras de la mujer eran pausadas, decía todo con calma, esperando que la rubia no se alterase al enterarse de sus palabras. Inesperadamente los ojos de Lucy brillaron con emoción, ella ya había tomado una decisión, y estaba claramente reflejada en su mirada la determinación que pondría para cumplir.
-Mira, he decidido que me uniré al gremio, asumo que ya se todo lo necesario para poder funcionar y no tener futuros problemas con nadie, espero poder llevarme bien con todos- La albina esbozó una gran y sincera sonrisa, feliz de tener un nuevo miembro en Fairy Tail.
-Para ser un miembro oficial del gremio Lucy debes de llevar su insignia, tendrás que tatuártela, no olvides que esta no se borra. No podrás arrepentirte de tu decisión, serás un miembro de la familia Fairy siempre, y por ello debes acatar las reglas y respetar- La muchacha simplemente sonrió mientras hacía un efusivo movimiento de afirmación con su cabeza, finalmente podría formar parte del gremio que siempre soñó, estaba realmente feliz, además se sentía un poco más cerca de su madre.
Tras unos momentos de silencio y sonrisas cómplices entre ambas mujeres la albina la guió, por un pasillo, hacia la habitación en la cual ella misma se encargaría de tatuarle el símbolo del gremio.
Notas del autor:Realmente siento la demora, no estoy muy feliz con este capítulo en particular, pero tampoco quería continuar con este fic pausado. Estoy intentando retomar el hábito de escribir, y creo que después de esto lo lograré, ahora que ya, por fin, logré hacer que Lucy entrase al gremio, y que expliqué un poco más las leyes de su mundo me siento más libre y con muchas más posibilidades de escribir. Intentaré continuar muy pronto, pero es que me ha pasado cada percanse, en esta última temporada he estado yendo de un lado a otro arredilando un montón de problemas (Mi perro tiene un "cono de la vergüenza" en su cuello, pues la operaron, pobre Adita, lo único que quiere es sacarse ese collar), no les prometo nada, pues no soy buena cumpliendo, aunque, asumo, ya lo notaron, así como también asumo que notaron que este es el capítulo más largo que he escrito ¡Yay! (Soy malísima escribiendo capítulos largos, soy floja y además me gusta utilizar pocas palabras y expresarlo todo bien, permitiéndo que el lector se maraville en pocas palabras, o eso intento, pero espero que este sea de su agrado)...
Sin mucho más que escribir me despido... (Se you later)
