Summary: A un paso de confesarle sus sentimientos a Sora, Leon se encuentra en medio de los planes de una niña mimada que no solo planea quedarse con el amor del acróbata francés, si no también, de paso, destruir a su adoración, el ángel de Kaleido.
Y de repente... todo cambió
By Subaru Amagiwa
Capitulo IV: Papparazzi
Las gaviotas iban y venian en el añil cielo de esas playas de arena más dorada que el oro mejor bruñido que haya sido visto jamas. Era un mediodia perfecto para hacer un picnic y disfrutar hasta que el mismo rey sol desapareciera detras de las olas saladas.
Pero para cierta persona no habia ni dia bello, ni naturaleza en pleno explendor, ni sonidos placenteros, ni nada. Para él, el cielo se estaba cayendo, literalmente, a pedazos sobre si.
Los potentes rayos solares casi lo enceguecieron al salir de golpe del escenario. Que le importaba las amenazas de Killian, ni mucho menos ser el protagonista de los murmullos a su alrededor. Lo importante para el francés de ojos cristalinos era encontrar a Sora, su indisoluble compañera, y tenerla de su lado. Si efectivamente ella hubiese leído ese mal intencionado articulo, muchas de sus preguntas ya tendrían una respuesta mas o menos razonable.
Pero ¿cómo se atrevió aquella blonda mujer a exponerlo de esa forma¿Acaso no había entendido el rotundo "no" con el cual la había despachado aquella tarde que lo acorraló después de la conferencia de prensa acerca de la nueva obra a estrenar? Periodista amarillista tenía que ser. Y si, a la niña mimada e hija del nuevo alcalde de la ciudad, la llamativa e impactante Josephine Dumas, pareciere que los "no", precisamente, no entraban en su vocabulario.
Recordaba como se le insinuó descaradamente con su escotada blusa roja y minifalda negra. Sin embargo en ese día, Leon tenía ojos sólo para la recién llegada de sus minivacaciones, Sora Naegino. La había extrañado tanto en esas dos semanas que- por mas que la periodista se desnudase enfrente de él, no lograría jamás que Leon le prestase atención como lo hacia con la sonriente joven japonesa. Y Dumas se había dado cuenta de ello, tal vez el escribir ese articulo era parte de su venganza. Eso era casi seguro.
-Maldita mujer.- seguía murmurando por lo bajo mientras avanzaba absorto como una topadora entre la muchedumbre que hasta ese entonces paseaba tranquila por las cercanías de la gran carpa circense.
Tan ensimismado iba tras su ángel que no se percató que la persona a la cual quería torturar con sus propias manos lo observaba divertida desde dentro de su coche estacionado a sólo unos cuantos metros de los dormitorios que ocupaba el staff de Kaleido.
-Leon, mi querido Leon, vas a rogar que perdone tu ofensa de rechazarme.- una sonrisa maliciosa se dibujo en su rostro lejano de arrugas y con una belleza muy particular, antes de perderlo de vista.- o si no esa chiquilla conocerá en carne propia lo que es sufrir. La carta y el artículo solo fueron una pequeña muestra de lo que soy capaz, amor.- sin agregar mas que una disimulada carcajada, encendió el motor de su Volvo escarlata para terminar de diseñar el siguiente paso en aquel desquiciado plan en contra de las estrellas de Kaleido.
En tanto, la joven japonesa, sonrojada por demás, no sabia como remediar esa singular situación en la que se veía sumergida de golpe.
Una avalancha repentina de reporteros gráficos apuntando hacia ella con sus grandes cámaras, y de noteros de programas de chimentos de radio y televisión la habían "secuestrado", casi literalmente, al apartarla de la banca blanca donde unos minutos atrás estaba sentada junto a Ken.
Estuvo a punto, a solo unas palabras de encaminar su vida en una relación sólo para olvidar. Le iba a decir que si a un chico que solamente veía como un fiel e inseparable amigo. Utilizaría el amor profeso de su amigo hasta ese entonces como medio de escape, aquella primera persona que le había extendido su mano cuando era nada mas que una aspirante de ilusiones. Tal vez por eso, no creía que fuese un error. Ken era todo lo que una chica pudiese desear: amable, atento, cariñoso y siempre dador de esa esperanza que a veces le faltaba. Por que no darle una oportunidad? Quizás ese cariño fraternal que le tenía podía convertirse algún día en lo que él quería de ella: amor. Lo sabía, ahora que quería sacar a Leon Oswald definitivamente de su cabeza, ser la novia de Ken era la solución.
Pero, como quien dice, "la salvó la campana", aunque sería más preciso decir, la infinidad de preguntas que brotaban de golpe aturdiéndola sin poder reaccionar.
-señorita Naegino, señorita Naegino!- la llamaban uno tras otro ese enjambre de insaciables periodistas.- Que podría decir acerca de los rumores sobre su relación con su pareja, Leon Oswald? En verdad hubo un beso?
Sus ojos volvieron a nublarse. Es que no la dejarían en paz? Por que insistían en hacerla recordar ese beso que fue fatal para ella? Un beso de ilusión y despertar como de tristeza y muerte. Ya se había dicho a si misma, Leon no la llevaría al ocaso como hizo con sus tantas otras compañeras. Todavía le quedaba el amor que le tenía al escenario y a las ovaciones, y lo iba a defender más allá de las personas que estén a su alrededor y sus malas intenciones.
Y ocurrió. Buscando que Sora dijese algo de una vez, un maleducado buscador de primicia le profirió la más irrespetuosa pregunta que pudiese decirle- Señorita Naegino, su separación no estará acaso relacionada con una insatisfacción en la cama de Oswald?- Dónde quedó el respeto? La educación? La razón? Aquellas palabras disparadas al aire, resonaron más contundentes por culpa del súbito silencio de los demás periodistas que no podían creer la insolencia de su colega.
Para Sora mas que un balde de agua fría, fue como si le arrojasen todo el peso del océano sobre ella fría y cruelmente. Sin embargo la ira no tardo en surgir, así como las ganas de darle su merecida cachetada a tal personaje por atreverse a insultarla de tal forma. Y lo hubiese hecho, si no fuera por que una alta y esbelta figura se le había adelantado.
-Leon!! No!!- Ya le era inútil detenerlo con solo gritar su nombre. Sentado en el suelo, el notero cubrió con ambas manos los rastros de la sangre que salía sin inhibición de su boca y nariz. Y si no fuese por que Sora se colocó entremedio de su compañero y del ahora desfigurado hombre, la escena hubiese tenido un final aun más trágico.
-déjame, Sora. Aun no termino con él. Nadie puede faltarte el respeto como lo hizo este infeliz! Y eso va para todos ustedes!!- Les señalo amenazadoramente a todos los periodistas allí presentes, siendo detenido únicamente por los brazos de Sora. No faltaron flashes para eclipsar la luz solar, las grandes cámaras de televisión grababan detenidamente el rostro furioso del francés y las lagrimas que se batían en una impetuosa carrera sobre las mejillas de la pequeña estrella.- Maldito, levántate otra vez. A ver si te atreves a repetir lo que dijiste en mi cara!!- insistió Oswald.
-No, Leon! Basta!.- ahí no fueron solos los brazos de Sora si no también los de Ken que alejaron al joven francés de la muchedumbre.
Los periodistas insistentes por tener la noticia del día en sus manos, los siguieron hasta que un gran hombre perteneciente a la fuerza de policía apareció de la nada al frente de Sarah Dupond, la encargada de los departamentos, que con todo el griterío ocasionado, llamó por teléfono al policía fanático número uno de Naegino, el cual llegó inmediatamente para apaciguar a los atropellados noteros.
Por otro lado, Leon, Sora y Ken llegaron a un lugar apartado del complejo de departamentos en medio de un silencio atronador hasta que Oswald volvió a estallar ahora porque Robbins no lo soltaba por miedo a que volviese a enfrentarse a la muchedumbre.
-Ya, suéltame, niño!!- Alzó la voz a la vez que se zafó violentamente del rubio chico de mantenimiento.
Sora se asustó por la rabia que despedían aquellos preciosos ojos grises de su compañero. Jamás lo había visto perder el control, ya que él siempre ante cualquier situación se mantenía calmo hasta indiferente. Lo único a lo que pudo concluir la japonesa, era que Oswald se había molestado a tal nivel por haberse manchado su fama por culpa de su presunta relación amorosa con ella. Nada más alejado a la realidad.
-Joven Leon, cálmese que así sólo empeorará las cosas- Ken intentó calmarlo, únicamente para ganarse la mirada más congelante que el ex Dios de la Muerte pudiese encarar.
Sora supo que si no alejaba a Ken de Leon, la próxima victima del furioso escorpiano sería su querido amigo, por ello es que decidió intervenir.
-Ken- llamó con una voz casi inaudible mezcla del miedo y de los nervios aun circulando por su cuerpo- nos podrías dejar solos por un momento, por favor?
El joven titubeo pero era sabido que Leon jamás haría algo contra ella, mas allá de lo que los nuevos rumores afirmasen. Se marchó luego al ver una pequeña sonrisa forzada del ángel que había atrapado su corazón desde el primer día en que la conoció. Para él esa era la señal que debía interpretar como que Sora podía con la situación, que debía confiar en ella.
Cuando al fin estuvieron solos, con un gran silencio de por medio, Leon logró calmarse y Sora finalmente se atrevió a hablar.
- Joven Leon... Yo...- y si, debía decirle que ya no quería seguir trabajando con él porque ya sabía de sus malas intenciones.
Sin embargo, el hombre de extensa cabellera plateada fue más rápido. Otra vez la tenía entre sus brazos, con su dulce aroma haciéndola delirar. Nuevamente era presa de esos deliciosos labios, y de la sensación más hermosa de creerse amada. Esclava de la delicadeza con que sus manos jugaban en su cintura tratando de conocer cada centímetro de su piel debajo de su holgada remera blanca. Ella quedaba sin defensas ante su eficaz avance.
"Si tan solo fuese real", se dijo a si misma cuando en medio del beso recobró la razón de porque ahora lo odiaba.
Serpentinamente ágil logró zafarse de su amarre con enfado. Ahí la tenía de nuevo, la peligrosa y dañina tentación de esos seductores labios. No, no se lo permitiría. Resonante quebró el aire, un golpe certero. Un cachetada en su mejilla izquierda que caló dolorosamente directo al orgullo del gran hombre.
-No te atrevas!!- gritó ahogadamente por esas lagrimas que no quería que fuesen vista.-No te atrevas a volver a hacer eso!! Yo no seré como las demás. Yo tengo un sueño y jamás te dejaré que lo pisotees como si no fuera nada!! Jamás te lo permitiré!! Kaleido es mi vida!!- y con ese ultimo grito salió corriendo sin ninguna dirección cierta con su rostro bañado en lagrimas dejando a un desconcertado joven que con aquel beso confirmaba que estaba perdidamente enamorado de su ángel y que ahora veía su relación aun más sombrío que el cielo encapotado del horizonte.
Mientras tanto, dentro de un automóvil con sus últimos kilómetros de vida a cuestas, el notero desfigurado por Oswald, hablaba por su teléfono móvil:
-Mas vale que cumplas con tu palabra, Josephine. Ese animal me deformó la cara! Ahora voy a un hospital para que me hagan unos puntos para cerrar la herida. –hizo una pausa para escuchar a su interlocutora del otro lado de la línea- Si, si, todas las cámaras tomaron el momento en que el animal me golpeó, en vez de eso deberías preocuparte por mi, hermana.-fue en ese momento que se escuchó el sonido del corte de la llamada.- Mas vale que cumplas tu promesa, hermanita.- suspiró antes de arrancar su automóvil y dirigirse al nosocomio mas cercano.
continuara...
Notitas de 昴 アマギワ (Subaru Amagiwa): Y estoy de vuelta, amores de mio cuore.Cigarrillos de por medio (por favor no tomen eso como ejemplo, el cigarrillo mata!) y con el ultimo album de Evanescence a todo volumen he logrado redondear este nuevo capitulo. Perdon por la demora , sé que no tengo perdon, por eso no voy a dejar excusas. Sé que merezco una buena golpiza, aunque, pensandolo bien, sin Subaru no habría continuacion de la historia y no queremos que eso suceda, no? xD Mejor repasemos las novedades del fic... Leon!! Ve tras ella si no la vas a perder!! (): Y estoy de vuelta, amores de mio cuore.Cigarrillos de por medio (por favor no tomen eso como ejemplo, el cigarrillo mata!) y con el ultimo album de Evanescence a todo volumen he logrado redondear este nuevo capitulo. Perdon por la demora , sé que no tengo perdon, por eso no voy a dejar excusas. Sé que merezco una buena golpiza, aunque, pensandolo bien, sin Subaru no habría continuacion de la historia y no queremos que eso suceda, no? xD Mejor repasemos las novedades del fic... Leon!! Ve tras ella si no la vas a perder!!
Leon: (aun sobandose la mejilla) Pega fuerte, empiezo a temer por mi salud.
-Cobarde!! ¬¬ Arregla este malentendido, o si no... ò-ó
Leon: si, ya lo se, vas a hacer de este fic un Sora-Ken. Pero...
-Que sora-ken! Lo voy a convertir en un Sora-Yuri y ahi no solo yo, sino tambien Layla, te vamos a dejar como trapo de piso. Corré!!!(leon mira un segundo a Subaru y se da cuenta que mejor es hacerle caso. Sale corriendo XP)
Dios, si no incentivo a este hombre, no sé en que va a deparar la historia xP Ahora si, muchisimas gracias a todos por apoyar esta historia que quiero creer terminará como un Sora-Leon.
Leon: Cómo que "quiero creer", Subaru? ¬¬
-Pero que haces todavía aquí?!! Ve tras Sora!! Ves que no ayudas en nada, Leon T.T
Leon: Bueno, bueno, voy pero no porque vos me mandes sino porque Sora tiene que saber la verdad. (se va otra vez)
Jajaja se la creyó lo de las lagrimas, Leon ingenuo xP Y si, el siguiente cap : Charla y... Reconciliación!!! Por que todo se soluciona si nos sentamos a charlar y dejamos los dichos de los demás a un lado. Pero Josephine no se va a quedar con los brazos cruzados, prepárate Leon porque el sig. Cap. comienza el contraataque de la niña mimada jojojo ò.ó xP
Leon : (corriendo hacia donde fue Sora, se detiene de golpe) achus!! Lo ultimo que me falta, que me estoy resfriando. (Y continua su búsqueda por la chica que le partió la cabeza... y la cara xP)
Si, un resfrio jijiji xP Tanta discusion con Leon que casi me olvido decir lo mas importante: MUCHISIMAS GRACIAS, CHICAS!!! Gracias por su hermosos reviews y por su paciencia, este capitulo va especialmente dedicado para todas ustedes:
Luceiro 17; mimeko-chan; Lyra-Acuario; kro; Ferpechi-14; FlorHaunted; tsukasa; mitsuki; andrea; pau; LackHonesty; Miki Matsuura.
En la proxima les contestaré una por una. Gracias... totales y eternas por dejarme ser parte de su imaginacion xD
Love and peace. Los quiere, Subaru-chan ô-ô
"Quién vuela mas allá de sus sueños, es el verdadero domador de la realidad"
昴アマギワ
Subaru Amagiwa
