¡Tiempo al fin! Ya que Inktober terminó de chupar toda la creatividad (y tinta) de mi sistema, volvamos a escribir.

kima: ¡Muchas gracias! En verdad estoy bien, no me tocó más que una movida de piso, pero si estuve con problemas porque unos amigos y familiares no se contactaban, por suerte todos estuvieron bien.

Gatita Kon: ¡Estás con suerte! ¡Justo hoy actualizo! :'D

=Edit 01/09/18= Lady Yomi: ¡Gracias por la revisión!


3. Flores.

Era demasiado silencioso ese día, era extraño para él notar que deseaba la gente pasaba por las calles pudiese hacer un ruido más constante en el bar.

Nunca había sido un hombre tolerara demasiado ruido, pero el vivir por tanto tiempo con ambos niños había creado cierta paciencia para un ruido constante, cierto gusto por ello incluso.

Ahora que Barret se había llevado a Denzel y Marlene a Costa del Sol, comenzaba a echarlos de menos; no debían de haber pasado ni unas cuantas horas, estaba seguro.

Dando un vistazo al vacío bar, recargó su barbilla en una de sus manos para fijarse a la nada en poco tiempo, dejando su mente divagar solo un poco. Barret había encargado algo para él, hablar con Tifa por el bien de ambos y los niños, pero era algo demasiado fácil de decir y difícil de poner en movimiento.

Casi una semana no era suficiente para atreverse a iniciar la conversación.

Levantándose de su sitio, se relamió los labios para buscar tras la barra el letrero Yuffie le había dado meses atrás. No había clientes ese día, y dudaba Tifa fuese a molestarse por cerrar el bar antes de tiempo, quería pensar ella lo olvidaría en favor de hablar en calma.

Alzando la mirada, frunció el ceño al escuchar su teléfono timbrar de nueva cuenta para fruncir los labios para apurarse escaleras arriba a responder, escuchando a Tifa encargarse de ello para ir con más calma.

Debía ser el cliente había llamado el día anterior, se sentía algo irresponsable de saber que no se había molestado en siquiera saber quien había intentado contratarlo.

—Por supuesto le recuerdo—, escuchó mientras se acercaba a su habitación, frunciendo un poco el ceño al escucharla familiaridad con la que ella hablaba y la alegría en su voz,— lo lamento, tuvimos visitas y él no pudo atender— agregó, y había cierta complicidad en su mirada cuando volteaba a verle de reojo.

—Aja, si… nos encargaremos—agregó, y abriendo un poco más los ojos, Cloud pudo notar el cambio en su actitud, acercándose a ella para poder ver por sobre su hombro que era lo que escribía en la libreta donde escribía todos sus encargos.

Nombre: Elmyra Gainsborough.
Paquete: Ramo de flores.
Destino: La Ciudad Olvidada.

Sintiendo los músculos de sus hombros tensarse al leer lo ultimo ella escribía, llegó ahogado a sus oídos la platica seguía entre ambas mujeres. Exhalando largamente, cerró los ojos en lo que dejaba pasar eso, sacudiendo un poco la cabeza.

Era normal, algo de rutina Elmyra solía pedirle de vez en cuando al no poder ir por sus propios medios. Ya no se culpaba más, pero el recuerdo de lo sucedido aún causaba su piel se erizara de manera dolorosa.

Quizá algún día iba a dejar de tener esa reacción.

—¿Te encuentras bien?—, escuchó preguntaba con suave voz, reconociendo perfectamente Tifa usaba ese tono al querer evitar causar una reacción peor en él. A cambio solo sonreía, deseando no causarle una preocupación mayor.

—Si—, le aseguró, cerrando la libreta de una vez.— Es un trabajo simple—, agregó, mirándola esa vez,— no tardaré demasiado en recogerlo y llevarlo al lago— dijo al final, tomando los googles de la mesita de noche para colgarlos en su cuello.

—Cloud… —, Tifa habló esa vez, y le tomaba por sorpresa ella aferrara uno de sus brazos, no deteniendole, pero caminando a su lado para seguirlo hacía afuera,— llévame contigo.

La petición le había tomado por sorpresa, era bastante obvio.

—¿Quieres visitar a Elmyra?

—Quiero visitar a Aerith—, corrigió, viendole fijo a los ojos, señal infalible de que ella no iba a recibir un "no" por respuesta.—Hace mucho no he… ido a verla, quiero hacerlo.

Devolviendole la mirada, frunció un poco los labios al saber que sucedía, y se sentía mal al haber tardado tanto tiempo en notarlo. Él no había sido el único a quien la muerte de Aerith le había causado dolor, Tifa debía haberse sentido igual, y permaneciendo en el bar cuidando a los niños, no había tenido la misma oportunidad que él para ir a visitar el lago o siquiera la catedral.

—Vamos—, fue su respuesta final, y Tifa solo agradecía con una sonrisa antes de tomarle por sorpresa ver ya el letrero de cerrado en la puerta.


El viaje a Kalm había sido rápido a pesar de la leve angustia que sentía. No era algo fuera de lo común esa clase de pedidos, más nunca había llevado a Tifa consigo, menos a un lugar tan delicado para todos.

Sabía era una mujer fuerte, nunca había tenido espacio para dudar eso… hasta ese momento en que se detenía frente a la casa para ver a Elmyra salir, sus arrugas siendo más notorias al fruncir el ceño al verle acompañado.

—¡Oh, Tifa!—, saludó la mujer, dejando la escoba para acercarse con calma mientras su amiga bajaba de detrás de él,— ha sido tanto tiempo, ¿y Marlene? ¿No la han traído?

—Lo siento—, habló Tifa, abrazando a Elmyra para voltear hacía Cloud y de vuelta a ella,— está con Barret, llevo a los niños a la playa.

—Una lastima— respondió, torciendo el gesto en una mueca,— me habría gustado verla, también no he podido conocer al pequeño Denzel… ¡pero pasen! Puse la tetera y debe estar lista en poco.

—Elmyra—, le llamó esa vez, y no necesitaba pronunciar más. Ella solo resoplaba con frustración, aunque sonreía de vuelta a Cloud.

—¿Sabes? No te haría mal dejarte llevar de vez en cuando, eres demasiado joven para apresurar las cosas todo el tiempo.

—Justo ahora estoy trabajando— respondió, no sabiendo si había sonado demasiado grosero al recordarle ello. Quizá si, porque ella se llevaba las manos a la cadera y le miraba con bastante severidad.

Esta solo se agravaba en poco, cuando él sonreía al reconocer aquel gesto como algo había visto hacer a Aerith varias veces.

—"Justo ahora estoy trabajando"— repitió ella, girándose hacía Tifa,— ¿Es así todo el tiempo? No puedo ni imaginarme vivir con él más de tres días.

—Denzel y Marlene logran hacer vaya con más calma— admitió, riendo suavemente al verla dirigirse de vuelta a su casa. Volteando hacía él, solo se encogió de hombros. —¿Me dirás acaso no es verdad?

—Ya no corro de un lado a otro—, corrigió algo ofendido de las palabras de ambas. Era complicado dejar de hacerlo, cuando lo único recordaba bien era que darse demasiado tiempo para relajarse resultaba en algo malo.

En minutos Elmyra volvía, llevando consigo un ramo de flores blancas y amarillas, similares a las que Aerith solía vender hacía varios años. No pasaba desapercibido que Tifa las había reconocido también, y Cloud comenzaba a arrepentirse de haber accedido a llevarla.

—Estoy segura ella estaría feliz de verlos—, habló, siendo claro Elmyra sabía que pasaba por la cabeza de ambos,—yendo a visitarla juntos, a esa muchacha siempre le gustó estar entre muchos amigos.

—Quizá debamos reunirnos todos a visitarla de nuevo, ¿no crees?— ofreció Tifa, aunque no volteaba a verle en favor de tomar las flores de brazos de Elmyra. No estaba ya seguro.

—Vamos, es un largo camino—, pidió, queriendo removerla de aquella situación de inmediato. Era todo mala idea, conocía bien la presión causaba en el pecho ver a Elmyra y recordar a Aerith, aunque pensara Tifa era lo suficientemente fuerte para sobrellevarlo, prefería ahorrarle el mal trago.

Volteando al llegar a Fenrir, frunció los labios al ver ella no le había seguido, y seguía hablando con Elmyra de algo no lograba escuchar del todo, incluso con sus sentidos amplificados. Mordiéndose el labio, se enfocó en el lenguaje corporal de su amiga para exhalar despacio; no se veía tensa, pero sabía algo no iba bien.

Esperaba no llorara, él no podría verla llorar, pero Elmyra alzaba una mano y acariciaba una de sus mejillas.

"Mierda".

—Tifa.— llamó nuevamente, su voz siendo más firme y quizá desesperaba. Odiaba verla así, aunque fuese un mal necesario, si Tifa estaba mal, todo en "su pequeña familia" caía con ella.

Parecía funcionar, aunque tardara más en ir hacía él de lo que quisiera. Sonreía al voltear hacia él, pero en lo que se acercaba notaba aquella sonrisa no llegaba a sus ojos, de hecho sus ojos parecían irritados, y solo ayudaba a que su ansiedad fuese en aumento. Después de haberse curado de la geostigma, había estado en paz, había decidido dejar atrás aquellas ataduras de su pasado no solo en honor a Aerith y Zack, sino también por sí mismo y por su familia.

Pero no había pensado en Tifa, había creído ella estaría bien, siempre lo estaba ¿por qué dudaría de ello? Pero ahora comenzaba a notar el daño, un daño había causado Sephiroth, que había causado él, y comenzaba a temer de nuevo.

No podía simplemente ignorarlo como ella quería.

—¿Quieres volver a casa?—preguntó en voz baja, aunque Elmyra no pudiera escucharles con la distancia había, solo deseaba ella le escuchara.—Puedo volver a Edge y seguir con la entrega.

No había una respuesta, y él sabía las razones. Estar solo era mucho peor a afrontar las cosas, estar solo permitía tu cabeza crear escenarios negativos, y sin los niños y con el bar cerrado, Tifa tendría demasiado tiempo para pensar.

Era extraño ser ahora él quien trataba al otro como si de una bomba de tiempo fuese.

Viendo su cabeza negar al notar no había dado respuesta, subió a la motocicleta para ofrecer una de sus manos, cediendo en poco cuando ella negaba la ayuda y subía tras de él. No podía leer sus pensamientos, pero sabía que su mundo en ese momento eran las flores en sus brazos.

Quizá debía dejarla con sus pensamientos, al menos un rato.


Era oficial, Denzel y Marlene (y Yuffie en su momento), habían causado en Cloud una aversión al silencio. Siempre que había silencio, significaba que algo estaba mal, que los niños estarían metiéndose en algún problema o Yuffie planearía algo malo.

Ese era un silencio diferente, el motor de Fenrir era un ruido constante, y el silbido del aire en sus oídos se unía a ello, pero Tifa no hacía ni un solo ruido, y había tenido que mirar por sobre su hombro para asegurarse ella siguiera a su lado.

Su amiga no era ruidoso, mucho menos fastidiosa, pero saber la razón por la que estaba tan silenciosa era lo que le molestaba. Nunca lo había pensado, y había sido un imbécil al ignorar el daño podría haber en Tifa tras la muerte de Aerith, sólo se había enfocado en sí mismo, podría quizá culpar a la geostigma por ello, su mente se había nublado y era poco lo que podía pensar, era también poco lo que podía recordar.

Estar enfermo con la estigma había causado trabajara en automático, o que perdiera el conocimiento periódicamente, ninguna de las dos había sido una situación ideal.

Exhalando suavemente, detuvo el vehículo hasta estacionar al llegar al claro en el bosque mientras quitaba los googles. Sintiendo el peso de Tifa ceder de la moto, se giró hacía ella rápidamente, exhalando con cierto alivio al verla más controlada, el tiempo en silencio debía haber ayudado a la menor en todo eso.

—¿Estas bien?—, murmuró, bajando junto con ella.

—¿Sabes? Usualmente soy yo quien pregunta eso—, dijo entre suaves risas, asintiendo a su pregunta para hacerle una seña para que caminara a su lado.

Tenía razón.

—Es solo…

—Lo sé, lo lamento—, interrumpió, tomándole por sorpresa aquel tono cortante en ella. Era seguro no estaba tan bien como presumía.—Estoy bien— repitió,—la última vez vi a Elmyra fue cuando acompañamos a Barret por Marlene, eso fue hace… n-no estoy segura.

—Dos años— respondió, ladeando el rostro con la sorpresa se notaba en su rostro,— escribo fechas, es una manera de olvidar menos.

Aun así se veía sorprendida, y molestaba admitir él también lo estaba. Había sido una de esas decisiones habían salido de la nada, y no estaba del todo seguro si él lo había decidido, o aquellas apariciones de Zack le habían aconsejado hacerlo.

Le gustaba más creer en lo segundo.

Siguiendo en silencio, una breve exhalación escapó de sus pulmones cuando llegaba al borde del lago, su vista volviéndose algo borrosa cuando se perdía en sus pensamientos. Volver ahí siempre había sido doloroso, y era algo había esperado no tener que hacer después de meteoro, era extraño pensarse como alguien demasiado positivo creyendo tal cosa podría ser evitada.

Positivo. Él.

Claro que Elmyra había tenido otros planes al respecto, y a diferencia de él, ella no olvidaba tan fácilmente ni mucho menos quería olvidar, no podría culparla por ello. Después había sido Kadaj llevando a los niños, y nunca había estado tan asustado en su vida y podría asegurar ellos lo habían hecho para alterarlo aún más, eran controlados por Sephiroth, dudaba no hubiese sido intencional.

Si necesitaba ser honesto, prefería eso no fuese a suceder de nueva cuenta; podría ver a sus amigos en riesgo, podía ver a Tifa, sabía todos ellos eran capaces de protegerse a sí mismos tanto como él podía, pero los niños eran un tema diferente, no quería verles en el campo de batalla, con solo 16 años y un rifle en la mano.

Quería, y exigía, una vida tranquila y pacífica para ambos, donde lo único Denzel y Marlene se preocuparan fuera de exámenes y empleo, no de compartir el mismo techo con Cloud Strife y acabar siguiendo los pasos ellos habían tomado.

"Todo va a estar bien", escuchó, y no podía evitar sonreír al reconocer la voz de Aerith en aquel murmullo. Cuantas veces ella necesitaría repetirlo, esperaba fuesen menos.

Pestañeando, enfocó mejor su alrededor para regresar a mitad del bosque donde un ramo de flores flotaba en el centro del lago. Todo estaba silencioso, más no era incómodo para él, había un aire solemne que ambos habían respetado por varios minutos.

Viéndola de reojo, frunció los labios hasta tener valor suficiente para estar al lado suyo donde ella había tomado asiento, al parecer se había hincado para colocar las flores en el agua y el lago había hecho el resto. Aún estaba atento a cualquier reacción negativa en ella y comenzaba a notar algo, sin los niños cerca, Tifa parecía retraerse más en sí misma.

Detestaba saber ella tenía todo el derecho a ello; los niños habían sido una constante en su vida desde que se había relacionado con Avalanche y habían encontrado a Denzel respectivamente. Él, sin embargo, era una variable ella no podía predecir cuando desaparecería de nueva cuenta.

No quería seguir siendo ese Cloud.

—¿Que pasa por tu mente, Cloud Strife?— la escuchó hablar en un suave murmullo, su vista colocandose en la propia para ofrecerle una sonrisa no llegaba a sus ojos.

Odiaba el día había comenzado a notar sus sonrisas no solían ser del todo honestas.—Si te soy franco, todo—respondió, tomando asiento a un lado suyo.

—Suena interesante.

—Es más bien aburrido y confuso que "interesante"—, admitió, tallándose la nuca mientras veía al frente, aunque por el rabillo del ojo notaba la atención de Tifa sobre él, —debe ser el mako— agregó, sabiendo ella necesitaba una mejor respuesta, —entiendo mejor por qué no fui SOLDIER, mi reacción al mako nunca ha sido buena.

—Creí eso había dejado de pasar— fue su turno de hablar, recogiendo sus piernas para abrazarlas contra su pecho, su atención estando ya del todo en su persona.

Era la clase de atención toleraba, y se atrevía decir, gustaba incluso.

—He tenido mayor claridad estos meses— explicó, revolviendo un poco su cabello,—olvido menos, recuerdo en donde van las herramientas y donde va la despensa— sonaba como algo demasiado pobre o incluso como una broma, pero para él era un tremendo avance el poder tener cierto control alrededor suyo.—Aun así hay cosas quizá no recobrare como… recuerdo la primera vez vi a Zack, pero no recuerdo por qué estaba con él, pero seguramente era trabajo.

—¿Recuerdas cómo conociste a Aerith?—preguntó, y la pregunta salía tan de la nada que él había quedado en blanco hasta voltear a verla. No se veía herida o triste, más bien curiosa.

—Creo—, comenzó a hablar, frunciendo el ceño mientras trataba de recordarlo,—estaba… durmiendo sobre las flores ella cuidaba en la iglesia, no se como llegué ahí.

—Caíste desde Midgar— respondió, sonriéndole al poder llenar aquel vacío en su mente.—Estábamos juntos ya, ¿no lo recuerdas?

—No sé cómo volví contigo y conocí a Barret, ni como me uní a Avalanche— admitió, y escuchar como Barret le contaba a Denzel sobre él no era la fuente más confiable; su amigo disfrutaba de destruir aquella imagen de héroe el niño tenía sobre él.

—Vaya… —se limitó a decir, notando la decepción en su voz y como se abrazaba a sí misma. Sabía seguramente lo tomaba a un nivel personal, pero en verdad no era algo él quisiera o estuviese cómodo.

Sabía había perdido cuatro años siendo el conejillo de Indias de Hojo, no deseaba perder más de su vida.

—Recuerdo Gold Saucer—habló, tratando de subir sus ánimos de nuevo,—fuiste a mi habitación y salimos juntos, ¿no?

Hubo un largo silencio, no podía ser algo bueno. —No— habló con firmeza, aunque ella se viera más sorprendida que enojada, —Aerith fue con quién saliste, me lo contó.

Eso había sido un golpe demasiado directo a su ego, ese recuerdo había sido algo a lo que se había aferrado al creerlo real, pero solo había sido otra ilusión. Mordiéndose el labio, torció el gesto mientras hacía memoria de la plática había pasado entre ambos.

"Quiero conocer al verdadero Cloud", había sido lo que le había dicho su cita, y notaba tenía más sentido Aerith diciendo eso que Tifa. La realización era incómoda por otras razones.

¿Aerith odiaba al "verdadero Cloud"? En veces pensaba muchos preferían al Cloud había robado la identidad de Zack involuntariamente que a lo que era él, quien fuese él.

Tallando su rostro mientras exhalaba contra el cuero de sus guantes, trató de no dejarse llevar demasiado por sus pensamientos. No valía la pena quejarse por los recuerdos perdidos y poner en riesgo los que parecían ser más claros.

—¿Quien era la niña del vestido azul?

En silencio, esperó una respuesta o una mínima reacción, pero Tifa solo le miraba con aquellos enormes ojos, como si recién se diera cuenta él estaba a su lado. Un sonrojo comenzaba a pintar su cara hasta que ella tuvo que esconder su rostro en sus rodillas.

Era un alivio saber su mente no le había engañado esa vez, y que ese recuerdo de Tifa era verdadero.

—Pienso te queda bien ese color—prosiguió, esperando eso la convenciera a hablar o hacer otra pregunta,—me recuerda a… cuando era todo un poco más fácil, solo era mi madre y yo.

—Creo comprendo— habló, saliendo de aquel pequeño capullo ella había formado con sus piernas y brazos, el sonrojo aún presente, aunque no tan llamativo,— tenías el cabello largo— murmuró, su piel estremeciéndose al sentir sus dedos colarse por su cabello y acariciar el final en su nuca,—te veías adorable.

—Me veía como un delincuente—, respondió en poco, algo entorpecido por aquel recuerdo. Era de las pocas cosas agradecía a Shinra, haberle cortado el cabello de una buena vez.

—Aerith estaría de acuerdo conmigo— aseguró, y ese tono en su voz tenía el claro mensaje de no discutirle al respecto.—Solíamos discutir, ¿sabes?— agregó, soltando su cabello para volver a aferrar sus piernas,—bueno… más bien ella me retaba por diversión— se corrigió,— "¿no crees es guapo?" "¿Eres su novia o algo así?" "Si invitara a salir a Cloud, seguramente me diría si"—rememoró, sonriendo a los recuerdos aunque hubiese cierto tono triste y algo más él no lograba reconocer.

Fuese lo que fuese, su instinto era hacerlo desaparecer tan pronto se pudiera.

—¿Te molestó pensar que lo aceptaría?— cuestionó, suponiendo el problema era él haciéndola a un lado en favor de Aerith. No había sido intencional, sólo había aceptado sus ideas por divertirla quizá.

Un balbuceo le escuchó aunque sus labios se movieran muy poco, viéndola negar después.—No, no creo— trató de explicar, sus dedos dando suaves golpecitos a sus rodillas, —amo a Aerith— agregó, aunque a Cloud no le tomara por sorpresa,—ella fue una de mis mejores amigas, desde que se unió a nosotros todo fue más divertido y más fácil de ver las cosas en una manera positiva, es sólo… —callando de nuevo, la miró tallar sus nudillos para comenzar a hacer girar suavemente el anillo en su dedo,—creo estaba celosa.

—Celosa de que… ¿le prestara atención?

—Sí, no… aah— dijo de manera apresurada, tomándose el tiempo para acomodar sus ideas.—Celosa de no poder ser ella— habló, y eso si le tomaba desprevenido,—en ella se veía tan natural, lograr la gente estuviese en calma y poder hablar y decir lo que pensaba sin temer consecuencias o creer quizá era mejor estar callada.

En silencio, solo pudo mirarla y repetir lo que había dicho una y otra vez en su mente. No había esperado eso le molestara, siempre se veía tan segura y actuaba tan tranquila que era raro pensarla así de preocupada por todo.

O quizá sí lo había notado, sí lo sabía, pero mentirse era mucho más fácil.

—Cuando Aerith murió… —escuchó su voz, y una desagradable punzada había recorrido por todo su cuerpo; no era el único, había visto a Tifa encogerse después de recordar eso,—cuando ella se fue, tu dejaste de sonreír.

Tragando saliva, un pesado jadeo escapó de su boca. Sabía Tifa tenía razón, y aunque sus sonrisas no hubiesen sido precisamente seguidas, había marcado una diferencia en Cloud que todos habían notado. Ahora que trataba de arreglar sus errores, comenzaba a notar había hecho daño también a su amiga.

¿Debería disculparse? Pero no había sido precisamente intencional o había querido herirla, en su mente lo había enfrascado tanto como podía para evitar dañar a otros, pero había obtenido el resultado contrario.

Pero ahora él estaba mejor, él sonreía un poco, ¿acaso eso no contaba?

—En veces pensaba—, su atención volvía a ella, pero Tifa evitaba su mirada. Algo viscoso se formaba en su garganta a la expectativa de que hablara, haciendo difícil el respirar.— Me preguntaba si las cosas hubiesen sido mejor si hubiese sido yo, y no Aerith.

Si había parado de respirar, no se había dado cuenta, su mente había reaccionado de mil maneras y su cuerpo no sabía a cuál orden responder. El mundo se había detenido para él, pero no en un confort y alegría no se merecía, era frío, y estaba solo.

No quería pensar en posibilidades, no quería pensar en un mundo sin Tifa. Quizá Aerith habría pensado en un plan a futuro, quizá Denzel y Marlene se habrían acostumbrado rápidamente a ella, pero él no, él no estaría bien y lo sabía. Aerith habría conocido al verdadero "él" y quizá habría decidido no le gustaba ese lado suyo, quizá ella notaría no podía con una carga como lo era él y Cloud no podría mas que seguir hundiéndose aún más en su , de por si, dañada mente.

Algo estaba seguro, estaría feliz en un mundo donde Aerith estuviese de vuelta, pero no a cambio de perder a alguien tan preciado.

—Tifa.

—Volvamos a casa— le interrumpió, levantándose del suelo. Quería levantarse e ir tras ella, pero no podía más que ver su espalda al dirigirse a la moto.

No sabía si decir algo, o ir hacia ella a abrazarla, no sabía qué reacción habría con ello o si ella quería hiciera tal cosa. Sus ojos rojizos se clavaban en los propios, y sabía bien ella estaba tan afectada como él. Su cuerpo reaccionaba en automático y obedecía a la muda orden de Tifa, yendo con ella para montar la moto y esperar subiera con él.

Todo pasaba en silencio, hasta que su cuerpo respingaba al sentir los brazos de la joven rodear su cuerpo y sujetarle en un firme abrazo, hundiendo el rostro en su espalda.

Ella nunca hacía eso, ni aunque fuese a gran velocidad, ella encontraba la manera de mantener el equilibrio. Hablaba bastante de su condición en ese momento, y antes de pensar demasiado en repercusiones, tomaba una de sus manos para afirmar mejor su agarre en su cuerpo.

—No me iré— susurró, pero no sabía si ella le había escuchado, no parecía reaccionar a su voz ya. Soltandola para poder conducir, trató de no agregar algo pudiese empeorar la situación de Tifa.

En ningún momento le había soltado, ni tampoco él había buscado soltarse; necesitaban la presencia del otro, y esa vez era claro tanto Cloud como Tifa temían el que el otro desapareciera de repente.

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Este ha quedado algo largo, pero por buenas razones (aunque se suponía iba a mantener este fic más ligero, oops).

Algo me jala mucho de los pelos en viejos fics era volver la rivalidad de Tifa y Aerith en una pelea de gatas sobre quien se quitaba más por Cloud, pasándose por alto ambas son amigas y la reacción de Tifa a la muerte de Aerith me sigue rompiendo el corazón (junto con Yuffie, es feo ver sus diferentes reacciones). También estaba dejando las cosas demasiado fáciles, cuando todo lo que sucedió en ACC debió haber dejado un problema entre ambos, Tifa es paciente, pero no significa pueda dejar pasar todo lo que Cloud hace.

Muchas gracias por los review y su atención, espero verles en la siguiente actualización~