Bueno mis queridos lectores eh aquí el este capítulo, tarde 2 horas pero ya está, si hay errores me dicen... bueno las respuestas a los comentarios del anterior capitulo...

Little-moster:gracias por seguir leyendo mi historia, y sobre lo de demoras, pues a mí no me gusta demorar por un nuevo capítulo, es cierto que algunos demoran meses, pero como la inspiración en mi es indefinida no tardo me la paso a escribir casi a diarios los capítulos, y gracias por considerarme una excepción de escritoras que se demoran eternidad (sin ofender) para escribir. Y sobre Yuuki también para mi esta en modo neutral pero a petición del público (y parte mi) la haré sufrir. Espero que sigas leyendo y comentando en esta historia mía que es la primera de este anime.

Lu-chan 23:jaja la verdad sobre los celos ya estaba planeado, y sobre la madre de Aoi, no sé si querrás matarme pero estaba considerando a Yuuki para ese puesto... (No me mates)... pero ya veré que pasa, o también puede que sea Shina... a ti cual crees que es mejor... y sobre Kaname, quizás ni aparezca mucho, ya que mis historia esta fija en las acciones de Zero, y lo de Kaito... lee este capi y lo sabrás... y como dijiste la que sea la madre de Aoi (tiene la suerte del mundo).


Zero wa musuko o motte iru


Capítulo 4

Una noticia sorpresiva


—Kaito, es de mala educación entra en apartamentos ajenos —la voz de Zero fue la que hizo que el castaño se detuviera y lo mirara.

—Zero… Es que como el otro día no fuiste… pensé que algo te había ocurrido —dijo Kaito con normalidad hasta reparar que el peli plata no estaba solo… si no que estaba con compañía, y no cualquiera, era el de una chica, a la cual la cuestiono con la mirada.

—Es que le pedí ayuda el otro día y por ese es que no fue a... hum, su encuentro —fueron las palabras que dijo la pelinegra al sentir la mirada del chico sobre ella, quien con esa respuesta estaba más que confundido…

"Zero + Pedir un favor = Zero dar respuesta negativa… Pero entonces porqué esta vez…" fueron los pensamientos que surcaron la mente del castaño mientras clavaba su mirada en ambos chicos que estaban en frente suyo, aun sin creerse ni una palabra de algo que era completamente imposible.

—Puedes irte Kaito, mañana iré. Ya todo está terminado y solucionado ¿verdad?—siguiendo el juego Zero cuestiono al final a la oji-rojiza, quien con un sonrisa y una risita asentía.

—Sí.Ya me ayudaste lo suficiente y el problema ya está resuelto. No necesito nada más y no quisiera dar problemas con tu jefe —respondió Shina, siendo observada en todo momento por Kaito que aún no se creía ese cuento. La peli-negra les dedico una última sonrisa a ambos cazadores y se retiró antes de que Kaito sospechara más.

—Zero estas raro… Bueno, de eso me preocupare después, adiós —empezó a decir Kaito dándose la vuelta con un suspiro, pero luego de dar unos pasos volteo la mirada y la centro en Zero con una sonrisa— Por esto te tendrán que dar doble trabajo, que tengas suerte amigo —fue lo último que escucho Zero antes de que el castaño se diera media vuelta y se alejara en dirección al ascensor.

—Esto será un problema si se enteran —fue lo que dijo Zero cuando las puertas del ascensor se cerraron y el abría la propia para ingresar a su apartamento, donde al hacerlo se encontró con una pelinegra jugando tranquilamente con su hijo.

—¿No estabas en tu apartamento?—preguntó con una ceja arqueada al ver a la chica en su casa cuando debía estar en la suya propia. Ante aquella reacción Shina solo atino a sonreír aun con Ao en brazos y este último con curiosidad miraba el rostro de la peli-negra.

—Te olvidas de soy bruja—dijo de manera divertida mientras bajaba al niño y lo colocaba en su cuna donde empezó a jugar con sus juguetes siendo vigilado por la mirada dulce de la chica.

—No eras acaso una guardiana-hechicera —comento Zero saliendo de aquella habitación y dirigiéndose a la cocina para preparar la leche para su hijo… Una sonrisa paso por su rostro ante eso "Un hijo…" Nunca había pensado en formar una familia pero al parecer en el futuro lo haría… y ver a ese pequeño hacia que una calidez inundara su pecho…

—Bruja, Hechicera o maga; yo soy eso. Pero también soy guardiana Zero, yo soy todo eso por herencia genética —la voz de Shina hizo que el peli-plata volteara para así encontrarse con aquella chica que estaba detrás de él con sonrisa dulce que le hizo sentirse extraño.

—Ah sí, cierto. —fueron las palabras de Zero antes de voltear otra vez y comenzar a alejarse para ingresar a la cocina. Esto era algo raro, su corazón sentía una punzada al ver esa sonrisa, pero a vez una calidez ante ella…

—Espera que yo te ayudo —dijo Shina apresurando su paso y llegando a la cocina donde Zero ya se encontraba poniendo el agua al fuego para preparar el biberón…


Un mes después…

—Director… no es bueno espiar a las personas —decía Yori con una gotita en la cabeza y mirando como Kaien Cross estaba vestido de detective y con unos binoculares enfocando desde la ventana a los jardines, donde en una de las bancas se encontraba Zero platicando con Shina sobre que deberían de hacer con el cuidado de Ao, cosa que Cross no sabía ya que no podía oírlos.

—Yori-chan… ¿Desde cuando Zero se comporta tan amigable con las personas? —había dicho el rubio mientras zarandeaba a la castaña por alguna respuesta. Para el hombre esto no era posible, tenía que ser una ilusión lo que veía por aquella ventana, Zero nunca habla con nadie y mucho menos con nuevos…

—Es así desde que llego Shina-chan, aunque solo es así con ella Cross-san —mareada por ser zarandeada ella logro responder, librándose de esa manera de los zarandeo de Cross quien empezaba a lagrimear.

—¡Pero qué mal hijo tengo! ¡Ocultarme que tiene una quizás relación con alguien!—comenzó a decir Cross haciendo una escena dramática en pleno pasillo siendo mirado por todos los presentes cercanos con una gota de sus cabezas…

—No creo que sean pareja… Quizás ella es alguien que lo entiende como lo era Yuuki—dije Yori segura de sus palabras, pero en el momento que ella miro por el rabillo del ojo lo que se mostraba del otro lado del cristal comenzó a dudar… Y podía jurar haber visto Zero sonreír en un momento mientras la chica reía, lo cual nunca había pasado, ni cuando estaba Yuuki "Sera que acaso… ¿Zero ya se olvidó de Yuuki?"


Por otra parte en la habitación de Yuuki

—Yuuki-sama, Kaname-sama está por venir —informo Aidou entrando en la habitación de la chica, la cual se encontraba sentada con las sabanas cubriéndole todo dejando solo su rostro más o menos visible.

—¿Eh? Ah… si, gracias. —dije la castaña algo desanimada lo que confundió al rubio "¿No debería de estar saltando y dirigiéndose a la sala para esperarlo como siempre?"pensó este acercándose un poco más a la vampiresa.

—¿Qué le ocurre? —indago el oji-celeste mirando con preocupación a la castaña quien dio un brinquito al escuchar esa pregunta y había bajado la cabeza aumentando se esa manera la preocupación del rubio…

—No es nada – respondió Yuuki con voz casi quebrada y negando con la cabeza, pero esto no convencido para nada al rubio y la miro por un momento esperando que le dijera la verdad, lo que sería improbable…

Lo que sucedía con la castaña era que había soñado con su futuro encuentro con Zero, el cual ansiaba mucho… Pero aquel sueño la descolo un poco, en el sueño, Zero la apuntaba con Bloody Rose mientras la mirada con desprecio y ella al mismo tiempo le decía que no la matara, que la Zero solo la miro con decepción, bajando su arma y dándose media vuelta, soltando unas últimas palabras: Tú ya no eres Yuuki… asquerosa chupa sangre.

Yuuki ya estaba por llorar al recordar aquel sueño, recordar la mirada que Zero le dirigía en ese tortuoso sueno que tuvo, además de eso, ella no comprendía como eso le dolía tanto, como era que el tan solo pensar que Zero fuera tan frío con ella le hacía querer llorar "Zero… que estarás haciendo… ¿Será que aun piensas matarme como dijiste…?"mordiéndose el labio para que Aidou no supiera que ella estaba por llorar se volvió a recostar sobre la cama y se envolvió mucho más con las sabanas a vista del rubio.

—Aidou-san dile a Kaname-nii-san cuando llegue que quiero estar sola si es que viniera para mi recamara —pidió Yuuki con ojos llorosos y haciendo lo posible que no se le escuchara la voz demasiado quebrada de lo que estaba.

Aidou la miro decepcionado de que no le dijera por estaba así, pero él no tenía derecho a objetar ordenes por lo que solo suspiro diciendo un simple 'Sí.' y salió de la habitación con dirección a la cocina por algo de tomar, pero en su mente se preguntaba qué era lo que le había puesto de esa manera a la castaña si se supone ella ya debería de estar feliz por estar con Kaname, "Era esto lo que querías ¿no? ¿Qué te hace poner de esa manera si deberías de estar feliz?" pensó mirando la puerta por encima de su hombro.

Dentro de la habitación, Yuuki había empezado a sollozar y llorar en silencio. Las lágrimas eran de dolor, tristeza, nostalgia…. No podía evitar extrañar a ese peli-plata y le dolía el corazónpor eso, se supone que ella tendría que estar feliz por estar con Kaname, pero ahora estaba ahí, llorando. Y todo por una razón e interrogativa "Zero ¿enserio me mataras o solo te iras de mi vida? " pensó la joven vampiresa mientras acallaba sus sollozos con su mano— No quiero… no quiero —se repetía mientras negaba con la cabeza y hundía su rostro en la almohada, mojándola con sus lágrimas "No quiero… Zero"


Apartamento de Zero / 3:30 pm.

—Zero. Oye Zero… ¿estás en casa?—preguntó Yagari tocando con avidez la puerta del cazador, pero en ningún momento recibió respuesta. Suspirando llevo la mano al pomo de esta pensando que quizás estaba abierta, al girarla resulto que así era, extrañado por aquello decidió entrar. Definitivamente Zero debía estar en casa si su puerta estaba abierta ¿verdad?

Yagari ingreso con cautela al lugar, mirando para todos lados. Con pasos firmes llego hasta la sala del apartamento y no vio a nadie— ¡Zero! —llamo un poco más alto pero aun así no escucho respuesta, solo un pequeño pero fino rudito de un cuarto que estaba semi abierto al cual decidió acercarse.

—Zer… —no pudo terminar de formar ni siquiera una palabra, al entrar en la habitación no se encontró con su alumno, sino que vio a un bebé jugar tranquilamente en una cuna, lo que lo dejo un niño de piel blanca, cabellos plata y ojos muy llamativos de color purpura, para Yagari era como ver a Zero de bebé en ese momento, pero eso era más que imposible.

Aoi ya había escuchado que alguien había entrado a casa y cuando entro en su habitación, lo miro con curiosidad y dándole una sonrisa al intruso de su diversión paro de jugar— Howa —intento decir mientras agitaba su mano en forma de saludo, la mano donde justamente tenía una réplica exacta de Bloody Rose, pero este era una repica exacta de la original que Shina había creado con magia. Yagari parpadeo confundido cuando el niño le saludo y más aún al ver el "arma" caer de su manita al colchón de la cuna. "¿Estaré alucinando?" se aventuró a pensar acercándose un poco más a la cuna.

—No me digas que te volviste un bebé —ya estaba empezando a decir incoherencia por lo confundido que se encontraba, pero en ese momento el ruido de la puerta y de alguien hablar lo había hecho que mirara para atrás.

—¡Aoi~! ¡Mamá y papá ya están aquí~!—decía Shina con una sonrisa al recordar su logro de hacer que el bebé le llamara "mamá" Pero en el momento que estuvo dentro del cuarto del niño, ella se quedó petrificada al ver a otra persona…

—H-hola —dijo Shina con asombro "¿cómo no sentí su presencia?, Zero tampoco lo sintió…" pensó y hablando de él, justo en ese momento ingreso a la habitación mirando a Shina reír nerviosamente, lo cual lo confundió, pero al dirigir su mirada a la cuna de su hijo se encontró que también estaba Yagari en la habitación mirándolo con cara incrédula…

—Zero quien e… —Yagari no pudo nuevamente terminar de formar una pregunta, ya que el niño que estaba detrás de él había dicho un fuerte y alegre "¡Papi!" lo que hizo que mirara con seriedad a los jóvenes en busca de respuesta para aquello.

—Yagari-sensei… etto…Ham, bueno…—por primera vez la azabache tenía la mente en blanco para decir algo, por lo cual dirigió su mirada al vampiro que no se había movido ni un milímetro o incluso ni siquiera había respirado…

—Zero me debes una explicación —dijo con seriedad Yagari, ¿Qué pasaba aquí? ¿Por qué había un niño que era el vivo retrato de Zero en una cuna? Preguntas como esas rondaron la mente del mayor a lo que Zero solo suspiro cansado dirigiendo su mirada primero a Shina y luego a Ao quien lo miraba feliz e ignoraba los problemas en lo que estaba metido su padre.

—Yagari-sensei el niño es mi hijo… —había comenzado a decir el peli-plata con serenidad notable, pero antes de siquiera proseguir con lo que iba a decir se escuchó la voz grabe de su maestro interrumpiéndolo.

—¡¿Pero en que preciso instante ocurrió esto?!—Preguntó Yagari furioso exaltando un poco al bebé quien lo miro con cierto miedo— Zero, además me doy cuenta que el niño no es humano, ¿porqué no dijiste nada?—regaño el mayor al joven vampiro de manera seria, lo cual al bebé lo ponía más triste de ver cómo le regañaban a su padre y estaba a punto de llorar.

—Pero si tan solo… —decía Zero de lo más tranquilo intentando explicar las cosas a su maestro, pero nuevamente se había visto interrumpido por el mismo que había recordado ciertas palabras que escucho cuando ambos jóvenes habían llegado.

—No me digas que… ¿Ella es la madre? – preguntó dirigiendo su mirada a Shina, quien se ruborizo ligeramente a esa acusación, pero lo disimulo muy bien para que no se notara.
—Y si lo fuera qué, además ¿A que se debe tu visita? – preguntó Zero suspirando resignado, no había necesidad de decirle sobre lo de Ao. Si dijese que viene del futuro de lo más seguro es que no se lo creerían y además sí es su hijo, así que ¿por qué no dejar hasta ahí la explicación?

—Ya tendré este asunto para después, aunque ya se me hacía raro que charlaras "amistosamente" con ella… Nunca creí que este niño estaba de por medio – dijo negando con la cabeza aun sin creerse aquello, mientras que Shina subía a un tono más alto de rojo ante eso por lo que tuvo que acercarse a Ao para que no vieran su rostro rojo…

—Zero tienes una tarea sencilla, debes matar a una pandilla de vampiros de nivel E —le dijo entregándole unos papeles y mirando de reojo al niño que estaba aun en la cuna— Si que se parece mucho a ti. —dijo mirando como el pequeño niño apuntaba con su versión casi-juguete de Bloody Rose a un vampiro de juguete que estaba en un esquina de la cuna a lo cual Zero no pudo evitar sonreír…


Apartamento de Zero / 8 pm.

—Que problema, ahora Yagari-sensei pensara que se yo de mí —dijo Shina ocultando su rostro entre sus manos para luego negar con la cabeza y agarrar las tazas de café que había preparado— Aunque tarde o temprano se enterarían… Nee, Zero —le llamo viéndolo salir de la habitación de Ao y entrándole una taza de las que traía consigo.

—¿Qué ocurre Shina? —preguntó el peli-plata tomando el café que le paso su amiga, si es que eso se podía decir, ya que ella era la segunda después de Yuuki en quien Zero tenía confianza, solo que con Shina se sentía como si sus vidas fueran de lo más parecidas en el pasado que era una confianza mucho mas distinta a la que tenia con Yuuki en el pasado…

—Es que… —la chica empezaba a jugueteaba con sus cabellos, nerviosa por lo que quería preguntar, pero aun así mantenía la firmeza en sus palabras— Sobre el tema de que tu maestro me considera madre de Aoi… —se obligo a ella misma callar un momento, no es que le desagradara que la consideraran a ella madre del pequeño peli-plata...

—Lo que los demás pienses, me tiene sin cuidado. Además, ¿no dijiste que serias su madre en el tiempo que este aquí? —dijo Zero respondiendo a la intriga de la chica, sin que ella hiciera la pregunta. Y dando un sordo a su café se volvió a entrar al cuarto de su hijo seguido de Shina…

—Enserio… no importa si piensan que yo… Digo… él es tu hijo y yo estaré cuidando de él… Pensaran que somos pareja y más aun viendo al bebé… ¿eso no te molestara? Que piensen que tú y yo y Aoi… —la azabache ya no sabía cómo explicarlo, ni siquiera sabía si lo que decía se entendía por lo cual dando un suspiro decidió callarse un momento para calmar aquel nerviosismo que no supo como apareció…

—No importa lo que digan, de todas maneras no sería mentira. Ya que en cierta forma sí somos sus padres por el momento —dicho esto por el peli-plata logro calmar la mente de Shina haciendo que ella sonriera dejando la taza de café sobre una mesita.

—¿Sabes Zero? Aoi sí se parece muchísimo a ti. – dijo mientras se acercaba a la cuna donde el peli-plata dormía tranquilo con Bloody Rose en mano. Una sonrisa apareció en el rostro de ella, el pequeño se veía muy tierno cuando dormía y era muy agradable aquella sensación de calidez que se sentía al verlo dormido…

—Sí lo sé. Por cierto, cuídalo esta noche vale. Yo tengo que ir a matar a esos repulsivos vampiros —dijo Zero con una sonrisa dejando su taza de café ya vacía junto a la de Shina, se acerco un poco a la cuna y vio a su hijo dormido lo cual le hizo sonreír también.

—Está bien, suerte. —dijo Shina aceptando lo que le pedía aquel peli-plata, ¡pero claro que lo haría! Por ella cuidaría siempre de ese pequeño. Y dándole una última sonría al vampiro lo vio salir de la habitación con rumbo a cumplir su misión.

—Ao… ¿tú que dices? Logre ver a tu padre en la visión pero me pregunto ¿quién es tu madre? —dijo mientras se recostaba en una cama que ella hizo aparecer junto a la cuna de Ao y suspirando confundida—…Puede que sea…


Bueno que les pareció el capítulo...

Haré lo posible para subir más capis. Si es posible diariamente o si no día por medio, pero de lo que no esperaran mucho para un próximo capítulo eso ténganlo por seguro, eso si ya saben sin comentario no hay conti...

Que les pareció el capi, quiero Reviews si quieren conti...

Aoi: Azul

Shina: Virtud/Bien

Eso significado el nombre del hijo de Zero y de Shina.

Y una pregunta les haré...

¿Quién creen que es mejor para estar con Zero?

Lasrespuestas piénsenla y me responden cuando salga el capítulo cinco o seis, para que vean bien quien es mejor de merecer ese puesto.

Sin más (me voy a cenar) me despido hasta mañana o pasado mañana...

La desafiadora de los cielos y dimensiones...

Sora Taka