''Una despedida jamás será fácil, pero no hacerlo se siente peor''
No sé cuánto tiempo había estado ahí, cuando menos lo espero, comencé a llorar. Es bastante raro en mí, o sea, nunca lloro-soy un gay rudo, por favor.
El recuerdo de mi familia me atormentaba, sinceramente antes nunca había tenido ese tipo de recuerdos y mucho menos terminar llorando.
Pero se sentía tan real, tan perfecto. Podría jurar que vi a mi madre sentada bajo la gran sombra de aquel árbol, jugueteando con el cabello ennegrecido de Mikasa mientras me sonreía. Mi madre, hace mucho no sueño con ella, en realidad, hace mucho que no recuerdo que es mi madre.
Para que entiendan un poco, Kenny no es tan cretino, tan solo aún está dolido por la pérdida de mi madre, aquello destruyó a la familia.
∫•●•∫
El día tan solo hacía que el momento fuese peor.
La fuerte brisa del viento hacía que el cabello del azabache se meciera levemente, el frío se calaba por sus ropajes y las nubes amenazaban una gran lluvia. Mas eso no le importaba al joven Levi, estaba serio y dolido, muy dolido.
Luego de notar que su madre ya no estaba tan bien, se prometió a si mismo cuidarla y protegerla hasta que la muerte se la quitase de sus manos y a sus 15 años la cumplió. Estuvo con ella hasta su último suspiro, la última vez que su amada madre respiró.
A pesar de ser una persona sumamente fría y reservada, a millas se notaba su angustia, angustia por no poder hacer nada pero no había caso, ya había pasado y lamentablemente debía de aceptar el fallecimiento de su madre.
Mirando cabizbajo, ni notó que su padre, Kenny, daría un discurso de despedida demostrando su lástima.
No fue hasta que Kenny comenzó a hablar en el profundo silencio para que Levi notara su presencia. Lo miró varios segundos, analizó sus palabras para luego mirarlo con odio, rencor y remordimiento. Kenny no tenía la culpa, nadie la tenía, pero Levi se sintió traicionado y engañado al notar que su padre, esposo de Larissa, su fiel amante, nunca estuvo con ella cuando enfermó, nunca.
Esperó hasta que todo volviera al silencio, unos cuantos quejidos, sollozos y vocecillas hablando discretamente.
Se retiró del lugar sin nada que decir, vio a su padre a los ojos, estos, llorosos y destrozados. Notó la mirada de su hermana, de tan solo 12 años, se le notaba la tristeza y el dolor.
Miró por última vez a su madre, el ataúd de un color marrón oscuro perfecto, con bordes más oscuros y unas almohadillas carmesí. Ahí descansaba su madre, ahí descansaría por siempre.
Miró el entierro con el corazón en la mano, sentía que se le saldrían los ojos de tanto llorar. Las lágrimas escurrieron lentamente por su cara, como recorriéndola al ver como el ataúd de su madre bajaba en aquel hoyo de al menos 3 metros de profundidad.
Así estaba su familia, enterrada a 3 metros de profundidad, junto a sus recuerdos y a su felicidad. Enterrada porque hacía ya tiempo todo estaba muerto.
-Adiós, mamá. Adiós, familia.
∫•●•∫
La extraño, la extraño más que nada en este mundo. Daría lo que fuera por volver a verla, por hacer que sanara pero ya no hay tiempo. Ya se fue.
Vuelvo a llorar como antes, ya me duelen los ojos. Deben estar rojos e hinchados.
No iba a perder más tiempo, volví a caminar sin rumbo. Esta vez intentando reconocer el lugar.
Caminé supongo horas, ya estaba cansado pero reconocía un poco el lugar.
Seguí mi rumbo espontaneo y llegué a la casa de un buen amigo, Farlan*.
Él estuvo presente en el fallecimiento de mi madre, me ayudo bastante junto a Hanji e Isabel**, otra antigua amiga.
Sin más que hacer, toqué la puerta esperando ser recibido. Tenía frío, sueño y hambre. Necesitaba ayuda.
-¡Levi!
Un gran abrazo de su parte me recibió, estaba igual que siempre.
-Levi, tanto tiempo. Pasa, ponte cómodo.
La casa seguía igual, casi intacta como si en 8 años no se hubiese ocupado.
-Oh, Farlan. Demasiado tiempo, amigo. Demasiado.
-Me alegra verte, hace unas horas hablé con Isabel, va a venir en unas horas más para que te quedes.
-Oh, bueno. ¿Quién más viene?
-Creo que su hermano menor, dijo algo de una fiesta y que él estaba un poco mal y por eso lo traería, para que se despeje, supongo.
Hablamos casi 2 horas. Luego me dejó dormir, bañarme y me prestó algo de ropa limpia.
Comimos un poco de pie de limón mientras hablábamos de todo lo que nos había sucedido.
El reloj marcaba las 14:45, unas voces se escuchaban fuera de casa para luego escuchar unos golpeteos en la puerta.
Abrí y…
-Levi.
-Mocoso.
Hola! Bueno, ya tenía listo este capítulo listo hace unos días y quise subir dos (por la demora y navidad) seguidos nun
Este es uno de los capítulos que más que nada habla de la vida de Levi, es necesario para que entiendan un poco la historia xD
*Farlan: En el spin off de Levi, Farlan es uno de sus amigos, casi hermanos, cuando Levi solía robar antes de unirse a la Legión de Reconocimiento. En la historia será algo muy importante para Levi, algo como Erwin pero con la diferencia que Farlan tiene más historia con Levi.
**Isabel: Al igual que Farlan, salió en el spin off. En la historia, es la hermana mayor de Eren. Siempre he creído que se parecen bastante y tenía ganas de hacerla hermana del mocoso. No saldrá tanto como Farlan pero ayudara a Eren a tener una relación con el Enanín 7u7
Y por último, me gustaría que pudieran leer este capítulo escuchando una canción en particular, pues, en ella me inspiré y queda totalmente a la perfección con el pasado de Levi y la muerte de su madre. Se llama The Parting Glass, una canción conocida principalmente por The Walking Dead y por Assassin's Creed IV: The Black Flag. De igual forma, me encantaría que puedan leerlo con esa canción. (Si es que pueden busquen la traducción, es mucho mejor).
Ahora sí, pronto subiré más seguido *u*
Cuídense y nos leemos pronto.
Adiós!
