HOLA, HOLA! de nuevo yo (si si la misma loka que hace puros fics de IorixLeona y no cambia de tema y hace sufrir a Goenitz pobresito Bhla, Bhla Bhla) SI LA MISMA Y QUE? Pido una disculpa por publicar hasta ahora el Cap.4 no había tenido tiempo en verdad GOMEN! Pero no se preocupen aun falta para que RECUERDAME termine, n.n y los que me desean muerte, favor de dar un clic en el tachecito de la parte superior derecha para evitar que se mueran de la vilis y los que desean acompañarme, sólo me queda decir COOOMENZAMOS!
Capítulo 4: La otra (parte 2) Despedida del pez Koy
Habían pasado tres semanas desde que Mitsuki se había ido con Leona, Konan, Gaidel y Ume estaban siempre a la defensiva cuando se trataba de Minerva, ¿e Iori? La comunicación con su padre era limitada, ya que sólo discutían por culpa de Minerva, así que los tres jóvenes sólo saludan al pelirrojo y hasta ahí.
Leona y Mitsuki, están en casa de Heidern, platican, bromean y salen de casa juntas para pasar tiempo de calidad como madre e hija, pero la mayoría del tiempo se la pasan investigando y planeando ¿qué? No se sabe.
-Mamá- dijo Mitsuki dejando unos paleles sobre la mesa -¿extrañas a papá?- Leona sólo dejo escapar un suspiro y desvió la mirada, para luego salir de la habitación hacia la cocina -supongo que eso fue un si- dijo Mitsuki continuando con lo que hacía.
Con Iori, la Intrusa y el Tercio de Osaka...
Gaidel y Ume salen de casa, para ir a estudiar con sus amigos, ya que los exámenes están por llegar, Iori se ha ido a la oficina porque es el balance general de la empresa que su padre le heredo, Konan está en casa, el peli azulado está en su habitación, recostado en la cama mientras está leyendo un poco, su adicción no son sólo los video juegos, sino también los libros deja su libro en la mesa y voltea a ver el reloj -Es hora de alimentar a Koyomi (por si no se acuerdan es su pez Koy)- dijo el chico de ojos rojos mientras tomaba un pequeño frasco de alimento para peces y se dirigía a una pecera cerca de su mesa de noche, después de lo que había pasado, decidió comprarle una pecera y tenerlo en su habitación, sólo los fines de semana, lo deja de nuevo en el estanque, para sacarlo de nuevo el Lunes. Al terminar de alimentar al pez negro, se dispone a continuar con su lectura, pero, personal no autorizando había entrado a su habitación si llamar a la puerta, la intrusa estaba detrás de él y comenzando a desordenar su cabello, le habló al oído con un tono sensual.
-¿Qué es lo que haces corazón?- Dijo Minerva acariciando el rostro del chico
-alimento a mi mascota, y te pido que dejes de hacer eso- dijo Konan alejándose de aquella mujer
-Oh, eres tímido, con lo que me encantan los hombres así- Minerva se acercaba más y más al chico peli azulado, hasta el punto de dejarlo acorralado en la ventana
-¡oye! Eres la novia de mi padre
¿Y eso que primor? Me gustas más tú que tu padre
-por si no te has dado cuenta, aun soy menor de edad y te puedo demandar por acoso
-¡JA! Lo dudo, tu padre me cree más a mí que a ti y a tus hermanos juntos, así que no te conviene que te pongas así, mejor déjate llevar- en su desesperación, Konan abre la ventana y cae del 3er piso, pero, por su entrenamiento en el ejército, logra sobrevivir a la caída, Minerva se asusta y sale de ahí. Los gemelos e Iori llegaron a casa, Minerva le dijo que no había novedades, Konan le dijo que se calló por la ventana, y que casi se rompe un brazo, pero Iori no le prestó atención, ya que su atención era sólo para Minerva, Gaidel y Ume se preocuparon por Konan y su accidente.
-Pero ¿cómo te caíste?- Dijo Gaidel viendo a su hermano
-¿estás bien? ¿Te rompiste algo?- Preguntó angustiada Ume
-estoy bien, pero, me siento mal porque ya no le importo a papá- dijo Konan con un tono triste en su voz
-¿te tiraste por la ventana? ¡Estás loco o que te pasa Yagami!- Grito Keylan al anotar un gol en práctica de deportes
-¿estar loco? El estar loco es el haberme quedado ahí para que esa loca me violara- dijo el peli azulado al anotar un gol
-¿ya has hablado con tu padre de esto?
-Lo he intentado, desde que Mitsuki se fue, esta tipa no pierde tiempo para intentar seducirme, pero, siempre la ignoro, hasta ayer, que si no me tiro por la ventana estoy seguro de que me traumo para toda mi vida
-¡vaya! En qué lío te has metido amigo- dijo el castaño Kusanagi continuando con la clase de deportes. Al terminar el entrenamiento, Keylan y Konan ven de camino a los vestidores, para después irse a casa.
-Si quieres puedo decirle a mi padre que te quedarás con nosotros un tiempo, al menos a mi papá le agradas- Keylan intenta ayudar a su amigo
-Gracias Kusanagi, pero, si papá no me ve en casa ahí es justamente donde irá a buscarme y la pelea entre nuestro padres será hasta que tu mamá interfiera
-bien dicho, no lo había pensado
-me siento enojado, tiste, pero más decepcionado Keylan
-creo saber el porqué- dijo el castaño poniendo su mano sobre el hombro de su amigo -recuerdo que cuando éramos niños, siempre decías que tu papá era tu héroe, ahora, esa decepción es por todo lo que está pasando, pero más, lo estas englobando en él, porque sientes que él te ha fallado
-¡Wow! Deberías ser Psicólogo, ya que tienes razón
-¿qué te puedo decir? Soy tu terapeuta personal- dijo el castaño riendo, haciendo que el deprimido peli azulado riera también- a propósito ¿dónde está Kyoshi?
-¡Ah! Kyoshi está en el gimnasio, si no me equivoco está en el equipo de baloncesto de la escuela
-hay que ir por ella para irnos
-sí necesito una ducha- dijo Konan estirándose para relajarse
-¡Uff! En verdad lo necesitas, hasta acá siento como emana tu poder- dijo Kusanagi hijo como broma
-¡calla Kusanagi! Que tú en esos aspectos haces que toda la escuela salga corriendo después de que estuviste en la clase de deportes- dijo Yagami hijo bromeando con su amigo, ambos se vieron y se echaron a reír. Al llegar al gimnasio, vieron a la chica de cabello verde agua que estaba practicando entradas, y encestando, por alguna razón, Konan no dejaba de ver a la chica, ya que generalmente, ella usa el cabello suelto, pero esta vez, lo tenía amarrado en dos coletas, llamando por completo la atención del peli azulado, hasta que Keylan habló
-¡oye Hyuuga! Es hora de irnos ¿bienes o te quedas?
-¡Espera Keylan! Antes de irnos, Quiero jugar 21 con Kyoshi- dijo Konan decidido
-¿Qué?- Dijo confundida la chica pero acepto el reto de Yagami
-Así es Hyuuga tú, yo, este balón y media cancha
-de acuerdo, pero debo informarte que nunca he perdido en un 21
-eso me agrada
Keylan era el árbitro, Kyoshi y Konan comenzaron a jugar, el juego era muy reñido ya que ambos eran muy buenos, hasta que llegó el momento de la verdad, ambos iban empatados por 18 puntos, el siguiente era la canasta ganadora, Kyoshi saca, Konan recibe y pasa de nuevo a Hyuuga, esta domina el balón, y trata de hacer la entrada triunfante, pero Konan bloquea con un salto, el balón esta en el aire
Hyuuga y Yagami intentan tomarlo, pero ambos chocan al encontrarse, haciendo que Konan callera encima de Kyoshi, Keylan fue para ayudarlos, pero se detuvo a medio camino al ver con claridad que los labios de ambos estaban juntos, la caída había provocado que al momento de caer sus labios se juntaran en un sorpresivo beso, Kyoshi estaba roja, al igual que Konan, así que el peli azulado se levantó rápidamente pidiéndole una disculpa y ayudando a parar a su amiga de casi toda la vida, Kyoshi dijo que fue un accidente, que no se preocupara, los tres chicos salieron del gimnasio para ir a los vestidores y poder irse a casa, al ya estar con el uniforme normal, los tres se fueron de la institución y al ser el momento de separarse Kyoshi se despidió de sus y se fue a casa, Konan y Keylan continuaron su camino, hasta divisar la casa de Keylan.
-Hasta mañana Kusanagi
-nos vemos Yagami, enciérrate a piedra y lodo, ah y te bañas
-tú también mugroso, nos vemos
Konan se despidió de su amigo y ver el camino para llegar a casa, dejo escapar un suspiro, esperando que la casa estuviera vacia para cuando llegara, y en efecto, no había nadie en casa (a excepción de los criados) llegó a su habitación y se quitó la ropa para tomar una ducha (ya que cada habitación cuenta con un baño). Pasaron 45 minutos. Konan salió del baño con una toalla blanca rodeando su cintura y otra que estaba sobre su hombros, la cual frotaba en su cabello mojado para secarlo, se paro frente a Koyomi para saludarlo, y al ver el reflejo de la pecera se dio cuenta de que Minerva estaba detrás de él.
-¡Qué haces aquí!- Dijo Konan asustado, porque estaba semidesnudo
-esperaba a que salieras de bañarte lindo, para poder "platicar" contigo- dijo Minerva cerrando la puerta y colocando el seguro de esta, Konan sabía para que estaba aquella tipa, así que intentó llamar a su padre desde el teléfono de su habitación, pero, Minerva cortó la línea telefónica, y su celular no tenía carga, ahora, ya no podía hacer nada, Minerva lo acorralo de nuevo, pero esta vez en la pared.
- ahora si no escaparás de mí- dijo la mujer mientras intentaba quitarle la toalla que llevaba en la cintura, Konan hacía lo posible para que ella no lo desnudara, estaba desesperado y asustado, cerrando los ojos para lo peor y cuando esperaba que pasara, ya no sintió nada, lentamente abrió los ojos y vio a Minerva inmovil, como si la hubiesen congelado, en eso aprovechó para liberarse, cambiarse y salir de ahí corriendo, llegando hasta las puertas de la casa de la familia Kusanagi, llamó a la puerta desesperadamente, esta fue abierta por Yuki, que al ver lo pálido que estaba lo dejó pasar.
-¡Konan! ¿Qué te pasó? Estas muy pálido
-Sra. Kusanagi ¿puedo usar su teléfono? Por favor
-claro Konan- en ese momento llegan Kyo y Keylan, los cuales al ver a Konan así se preocuparon.
-Muchacho ¿qué fue lo que te paso? Estas muy pálido, parece que viste un fantasma- dijo Kyo haciendo que Konan se sentará en el sofá
-No me digas, fue Minerva ¿o me equivoco?- Dijo Keylan con seriedad y cólera en su voz, Konan sólo asintió con la cabeza, Yuki llegó con el teléfono y se lo dio a Konan
-iré a prepararte un té para que te calmes, no sea que te enfermes- dijo Yuki yendose a la cocina, a Konan le temblaban las manos, a tal grado que no podía marcar el número que deseaba, Kyo le dijo que él lo haría, Konan se lo agradeció y le dictó el número.
-Está llamando, toma- dijo Kyo dándole el teléfono a Konan
-gracias Sr. Kusanagi- Konan toma el teléfono y se lo pone al oído, la llamada era para Leona, la cual estaba en la cocina preparando la cena mientras Mitsuki hacía su tarea, el teléfono suena, pero Mitsuki no lo escucha, hasta que Leona dice.
-Mitsuki, contestale el teléfono a Konan por favor- Leona no dejaba de hacer lo que hacía
-está bien pero ¿cómo sabes que es mi hermano?
-Tú sólo contesta, Konan nos necesita, en especial a mi- dijo Leona cortando varios vegetales, Mitsuki fue al teléfono y contestó.
-¿Hola?
-¡Mitsuki! Soy yo Konan
-¿Konan? "Pero... ¿Cómo lo supo?" Konan ¿estás llorando?
-Por favor pasame a mamá, te lo suplico
-está bien, pero cálmate, no sé como lo haces, pero adivinaste mamá- Mitsuki le da el teléfono a Leona
-¿dime, Konan?
-Mamá, ya no lo soporto, estoy desesperado ¡ayúdame por favor mamá!- Dijo el peli azulado con la voz entre cortada a punto de llorar
-¿esa tipa te hiso algo?
-Lo intentó, pero, se paralizó frente a mi ¿qué fue eso?
-No te preocupes, estas desarrollando tus poderes de hielo, sólo le congelaste la sangre
-¿cómo tu cuando congelas a papá para que no pelee con el Sr. Kusanagi?
-Así es, pero si no la descongelas, puedes matarla
-¿qué debo hacer?
-Sólo cálmate, así se descongelará sola
-¿qué hago mamá? Si regreso esa tipa hará lo imposible hasta que logre su cometido, y esta vez... En verdad tengo mucho miedo, no sólo por mí, sino por los enanos
-hmmm... Por lo pronto, quédate en dónde estás ahora, por cierto ¿en dónde estás? No me digas que en casa de los Kusanagi
-¿ah?... Así es ¿cómo lo supiste?
-Soy tu madre, te conozco a la perfección, bien, por el momento quédate ahí, hasta que tu padre se acuerde de ti, si llega con lujo de violencia para matar a Kyo, no se lo permitas, y vete con él, platícale esto a Kyo y Yuki, ellos sabrán que hacer por el momento, hijo, debo irme, no olvides que te amo y que siempre estaré para ti
-yo también te amo mamá, y te necesito, por favor regresa- dijo Konan con tono suplicante
-aun no es el momento, dejame preparar todo para terminar con esto de una vez, sólo sé paciente, cuida de tus hermanos por favor y cuidate tu- Leona colgó el teléfono y una lágrima corrió por su mejilla, del enojo golpeo la pared que estaba frente a ella, Mitsuki abrazó a su mamá para consolarle. Konan habló con Kyo y Yuki de lo que le había pasado, ambos ampliaron su vista ante tal cosa, Keylan estaba molesto y golpeo en la mesa.
-¿A caso tu padre es imbécil o qué? ¿Cómo es posible que no se dé cuenta de lo que está pasando en su casa?
-Key, hijo, cálmate, es obvio que Yagami no reacciona, ya que técnicamente esta embrujado por esa mujer, tranquilo Konan, puedes quedarte el tiempo que desees, no nos molesta- dijo Kyo tocando el hombro del chico peli azulado
-así es Konan, eres el mejor amigo de Keylan desde que son niños te conocemos desde siempre y ya te has quedado con nosotros en otras ocasiones- dijo Yuki con amabilidad y dándole la taza con té a Konan
En ese momento llega Yukari y le da su oso de peluche a Konan.
-No engas miedo Onan, mi osito e cuidara de esa buja fea- Yukari lo abraza -ya no triste Onan, ya no- todos se conmueven por la ternura y las buenas intenciones de aquella pequeña, Konan también abraza a Yukari.
-Gracias Yukari, Gracias Sr. Y Sra. Kusanagi, pero sobre todo, Gracias Keylan
-para eso somos los amigos ¿no?- Paso el tiempo, y al ser las 11:45 pm llamarón a la puerta, Kyo abrió e Iori entra tomandolo del cuello y azotandolo contra la pared.
-¿Dónde está Konan, Kusanagi? ¡Responde! ¿Dónde está mi hijo?
-¿Ahora si es tu hijo? ¿Supiste que se tiró por la ventana por qué la golfa que tienes en tu casa lo estaba acosando?- Dijo Kyo viendo desafiante a Iori
-¿qué dijiste gusano?
-¡Papá! ¡Suéltalo! Ellos no me han hecho daño, estoy bien- Iori suelta a Kyo al ver a Konan bien, Konan se dirige hacía dónde está Kyo y lo ayuda a levantarse.
-¿Está bien Sr. Kusanagi?
-Sí, estoy bien, no te preocupes, ya es tarde, será mejor que te vayas con tu papá
-sí, muchas gracias por su hospitalidad- Konan se despide de Kyo y sale con Iori de la casa para subir al auto, el transcurso fue tranquilo y callado hasta que Iori preguntó.
-Explícame eso de que te aventaste por la ventana
-¿ahora si te importa? Te lo dije ayer pero me ignoraste por Minerva
-eso no es verdad
-¡Claro que lo es! Y no deseo hablar contigo- Konan se voltea para no ver a Iori ni dirigirle la palabra. Al llegar a casa Minerva los esperaba, al ver a Konan se puso como loca, y le dijo a Iori llorando que Konan había intentado violarla, Iori vio a Konan, Konan lo negó y le dijo que ella era la que había intentado violarlo a él.
-Eso no es verdad, él es un niño, y yo... Y yo...- Minerva se pone a llorar
-por favor ¿No vas a creerle eso verdad?- Dijo Konan viendo a su padre, pero, Iori golpeo a Konan, haciendo que el peli azulado de ojos rojos callera al piso, Minerva logró que se tragara dicho cuento, Konan estaba en Shock, ya que era la primera vez que su padre, su héroe lo golpeaba, Konan se levantó del piso, se limpió la sangre de la boca y subió a su habitación, Iori reacciono tarde de lo que había hecho, así que subió para hablar con su hijo, pero lo vio con una maleta en la cual estaba guardando varias cosas.
-¿Qué estás haciendo?
-¿No es bastante obvio? ¡Me largo de aquí! Pude comprobar con mis propios ojos que ya no te importamos en lo absoluto, sólo espero que a mis hermanos menores no les pase nada- dijo Konan terminando de empacar y tomando a Koyomi para salir de la casa
-son las 12:58 am ¿a dónde piensas ir? Decía Iori al ir tras Konan
-a dónde sea, pero no me quedaré aquí mientras ella este en esta casa
-¿por qué eres egoísta? ¿Por qué no deseas que sea feliz?
-¿Feliz? ¡Eras feliz cuando mamá estaba con nosotros!
-¡Yo no estoy casado entiéndelo!
-Está bien- Konan se detiene frente a la puerta -debes elegir ¿Ella o nosotros?- Konan hablaba en serio, Iori no sabía que decir se mantuvo en silencio, hasta que habló
-no puedes ponerme a elegir, pero, si cruzas esa puerta, te olvidas de esta casa ¿Entendiste?
-¡Perfecto!- Konan toma su maleta y su pecera -que seas feliz mientras puedas con esa piruja, porque para mí ya no tengo un héroe, ni a alguien a quien admirar, ya no tengo padre- al finalizar su frase Konan tomó sus cosas, y salió de la casa, Iori sólo golpeo la pared -Primero Mitsuki, ahora tu, sólo falta que los mellizos también me dejen ¿por qué mis hijos me dejan? No lo puedo entender- dijo Iori para sí mismo, después de tanto meditar no logro responder a su pregunta.
En cuanto a Konan, él caminaba solo por las calles de la cuidad, hasta detenerse en una casa, llamó a la puerta y se limitó a esperar para que la puerta fuera abierta, Mitsuki despierta y baja para abrir.
-¿Quién puede ser a estas horas?- Dijo la pelirroja molesta
-Es tu hermano- dijo Leona en la cocina, ella preparaba algo
-¿mamá? Pero, es la 01:05 am ¿qué haces de pie y cocinando?
-Supuse que tu hermano tendría hambre, así que le preparo Ramen
-¿cómo lo haces? ¿No sé supone que cuando destruyeron a Orochi desapareció tu sexto sentido?
-Así es, desapareció por completo, pero, por ser de linaje divino (o sea tátara nieta de Hoshi) estoy desarrollando mi Séptimo sentido
-oh, ya veo, abriré la puerta
Mitsuki abre la puerta y ve a Konan con Koyomi en la mano (obvio que en la pecera)
-¿tienen acilo para un chico y su pez?
-Claro adelante, mamá te preparo Ramen
-¿Ramen? ¡Qué delicia!- Exclamo Konan al ver la mesa puesta
-sabes mamá te equivocaste- dijo Mitsuki tomando a Koyomi y dejándolo en la mesa de la sala
-¿por qué lo dices hija?- Preguntó confusa Leona al servirle el Ramen a Konan
-no dijiste cual de mis hermanos era, porque tengo dos- la pelirroja le sonrió a Leona
-es verdad, lo que pasa es que quería que te sorprendieras Mitsuki- dijo Leona sonriendo de igual forma
-¿Eh? No entiendo nada- dijo Konan con medio bocado en la boca
-es una larga historia, pero eso te lo contaré después, y te tengo que poner al día de todo lo que hacemos mamá y yo-
Terminó el mes de Febrero para darle paso a Marzo, y la Boda de Iori y Minerva ¿qué será de los mellizos ahora que están solos?
