Mientras tanto, en una hermosa habitación, de colores cremas y adornada con varios jarrones llenos con distintas clases de flores; cierta joven de hermoso y largo cabello celeste, se miraba al espejo fijamente mientras cepillaba su largo cabello.

Fue en ese momento cuando varias imágenes recorrieron su cabeza en segundos, pero hubo una especial, que la dejo intranquila.

Por un instante, tuvo la sensación de haber estado ahi, se veia a si misma dentro de un auto, tratando de huir de algo, podia sentir el miedo en ese momento, el paisaje era completamente distinto a Céfiro, un escalofrio recorrio su cuerpo.

-¿Que fue eso? - se pregunto mientras se abrazaba a si misma

En otra parte de Céfiro, cierto espadachin mágico miraba fjamente el cielo estrellado de su hermoso planeta, y de pronto, la imagen de cierta pelirroja apareció regalandole una bella sonrisa.

-Lucy...- Susurró al aire -Aún recuerdo, la primera vez que la vi- dijo para si mismo mientras miraba el enigmatico cielo- parecia que se trataba de una niña, pero ya no era una niña, sino una mujer, una mujer muy hermosa, de la que me fui enamorando poco a poco sin darme cuenta.- se decia a si mismo, mientras imagenes de ella aparecian en su memoria- Y ahora ya no puedo sacarmela de la cabeza, de mis pensamientos, de todos mis pensamientos- dijo para si mismo- Me pregunto . ¿Que estara haciendo? ¿Sera feliz?...-

En ese momento, sus pensamientos fueron interrumpidos por la llegada de una hermosa joven al jardín, ella se acercó a la fuente y miró su rostro turbio por el agua en movimiento, se sentó y miró los árboles, las flores, todo era calma y tranquilidad.

Miraba fijamente a aquella joven, ella respiraba profundamente y bajó un poco el rostro, se llevó la mano al pecho y sacó de entre sus ropas un pequeño dije.

-¿Que haces despierta a mitad de la noche? - dijo una gruesa voz, que hizo saltar a la joven

-Joven Latis ¿es usted?- dijo ella sorprendida mientras el azabache asentía

-¿No puedes dormir?-

-Creo que ...fueron muchas emociones para un solo dia- dijo tranquilizandose poco a poco para no quedar mal - ¿Y usted, tampoco puede dormir?-

-Admiro la noche- dijo el- hace tiempo que no veia un cielo lleno de estrellas como este-

-Es verdad- dijo ella mientra observaba el firmamento- Es muy hermoso-

-Dime Marina- pregunto cortesmente el joven- ¿Te gusta vivir en Céfiro?-

-Por supuesto que si- contesto ella sin titubear- Es un lugar maravilloso- dijo sonrojandose

-Y si alguna vez, tuvieras que viajar a otro mundo diferente a este, sin previo aviso ¿lo aceptarias? - cuestiono el azabache, creando cierta confusión en la joven

-No..no entiendo su pregunta joven Latis- respondio con un dejo de duda

-Entiendo, lamento si te confundí- dijo el seriamente- Veras, Gurú Clef me comentó acerca de tu condición y bueno...al principio me sorprendio verte aqui de nuevo-

-¿ Acaso, usted me conoce Joven Latis?- dijo sorprendida

-Te conoci hace algunos años - dijo mientras caminaban lentamente a los alrededores del jardín- en ese entonces eras un jovencita algo malhumorada y quejumbrosa- dijo amablemente- pero muy hábil con la espada, después de todo, eres una guerrera mágica-

-Ya lo habia escuchado anteriormente de Clef- dijo ella - Pero también le pedi, no contarme nada al respecto, deseo recordar mi pasado por mi propia cuenta-

- En ese caso- dijo severa y seriamente-Lo mejor será que, te tomes tu tiempo para pensar y reflexionar- dime Marina ¿No deseas recordar tu vida?, ¿ familia?,- dijo francamente-

-Yo..-dijo ella levemente- Yo..poco a poco...recuerdo fragmentos de cosas- le confesó al espadachin, de alguna manera, tenia el presentimiento de ser una persona confiable- hace un momento, recorde un evento en el que yo estaba presente, y veces anteriores, mientras duermo, escucho voces, varias de ellas, pero no logro recordar sus rostros, no se que quieren decirme- volvio su rostro confundido hacia el joven azabache.

-Creo que eso es una buena señal- dijo colocando su mano en el hombro de la chica en señal de apoyo- sabia que no te darias por vencida, siempre fuiste muy decida- dijo firmemente-Entonces, deja de huir! Abre bien los ojos!- dijo decidido- si lo deseas, yo puedo escucharte-

-¿Qué?- dijo ella confundida-

-Pienso que hay algo en tu pasado que no deseas recordar-dijo el mientras retomaban la caminata- o tal vez, no deseas aceptar que sucedió, por ese motivo, huyes de él-

Ella, lo escuchaba atentamente, de alguna forma, parecia tener la razón.

-Tal vez...esos recuerdos, son tan dolorosos, que no deseas que te lastimen más-ambos se sentaron a orillas de la fuente- es por eso que los escondes en una parte oscura de ti, llamada "memoria perdida"- dijo tajantemente

- Yo...yo..no entiendo..- dijo aún más confundida

-En tu vida...-dijo serio mientras la veia fijamente- tal vez.. hubo un momento, en el que sentiste tanto dolor que de alguna forma, deseabas morir-dijo de tajo, observando el miedo en los ojos de la chica ante él- debes sacarlo de alguna forma, no debes temerle- dijo mientras tomaba a la joven por los hombros- Por que el camino para recuperar tus recuerdos, iniciará a partir de ahi- se levanto de su sitio y volvió a mirarla- haz un intento por recordar, no lo olvides Marina-

Latis volvio hacia el corredor que conducia al castillo, dejando a una más que confundida Marina.

Marina se perdio en sus pensamientos, se había esforzado mucho en recordar algo, aunque fuera pequeño, había orado con todo su corazón, y por otro lado, estaba Clef, no podía vivir sin él y sin verlo; era necesaria su compañía, sin importar todo lo que hubiera pasado lo amaba, debía proteger sus sentimientos con todo su corazón.

Mientras tanto, una sombra pasó por los pasadizos del castillo, evitando cualquier contacto con las personas. Lentamente, entró a su estudio y cerró la puerta tras de él. El jóven de cabellos lilas pasó una mano por sus cabellos, y su mirada se dirigió hacia el escritorio lleno de papeles por revisar. Pero en lugar de irse a sentar, fue hacia el balcón. Clef... el mago más poderoso de Céfiro, y probablemente de muchos otros mundos, le invadia la impotencia, su poder no le servía para aliviar la angustia de su corazón. Por un momento, observó el campo de Céfiro, brillante, alegre y hermoso... tan contrario a como se sentía. Y en ese momento la vió, estaba ahí hablando con su mejor amigo y confidente, en medio del jardín, su rostro lucia confusión y miedo. Era necesario hablar con ella.

Marina por otro lado, estaba muy feliz de vivir en Céfiro, pero ahora estaba atormentada por otros pensamientos: ¿A que se referia Latis con dejar este mundo? ¿De que forma habia perdido sus recuerdosl? Muchas dudas recorrían la mente de Marina; mientras su cuerpo estaba muy quieto, sus ojos cerrados, y su cabello entregado al viento.

Un escalofrío recorrió su espalda. Pensó que era mejor regresar al castillo. Al darse vuelta lo vió a él

-Clef..- Susurro ella levemente

-¿Que sucede?- dijo preocupado sin hacerle notar su propia angustia- ¿No puedes dormir? ¿Te duele algo? - dijo mientras pasaba el dorso de su mano sobre su mejilla- Comienza hacer frio, te acompañare a tu habitación-

Durante el camino hacia su habitación, Marina no habia pronunciado una palabra, solo, tomaba fuertemente la mano del mago; él la miraba de reojo y pudo notar esa angustia y tristeza en su rostro. El entro detras de ella a su habitación, deseaba saber que estaba pensando, que la tenia de esa forma.

- Marina, por favor dime que te sucede- dijo el suplicante mientras rodeaba su cintura por la espalda- te he notado muy triste.-

-Clef..- dijo ella levemente- ¿ De donde vengo? Yo no pertenezco a este mundo ¿cierto?-

Marina giró, encarándolo bruscamente con la mirada; una mirada cargada de confusión y miedo. Repentinamente, Marina comenzó llorar.

-Me parece que - dijo mientras la envolvia protectoramente en sus brazos- ha llegado el momento de que hablemos del pasado-

Guru Clef narró todas y cada una de sus experiencias desde el momento en el que ella llego a Cefiro, las batallas que libró a lado de las otras dos guerreras, la resolución de la princesa y su segunda vuelta para restaurar el sistema del pilar.

-Durante años intentamos que ustedes regresaran a nuestro mundo- dijo clef, quien se encontraba recostado junto a ella , mientras escuchaba atentamente al mago- Pero todo fue en vano-

Clef acariciaba suavemente el largo cabello de Marina, mientras aspiraba el aroma de sus cabellos. Marina posaba en su pecho, tranquilamente, y Clef deseo poder quedarse así para siempre, pronto amaneceria, cuando sintió que una lágrima cayó en su torso, y un leve sollozo escapó de los labios de Marina.

- "Marina..."-

- "Lo siento, no quería preocuparte...- dijo ella- Ahora entiendo todo, siempre estara esa posibilidad de regresar a mi mundo ¿cierto?-

- Si..-dijo lastimosamente el mago, levantando el rostro de ella.. Él le sonrió y limpió las lágrimas de sus mejillas, y le sonrió dulcemente.

- Clef...-

- Dime-

-De ahora en adelante aprovecharé al máximo el tiempo a tu lado, mientras recupero la memoria... -dijo ella tiernamente mientras acariaba su rostro- Pues quiero que sepas... que yo..-

Antes de continuar hablando ella reposó su cabeza en el pecho de mago mientras con su mano llamaba a la de Clef, este entendió aquel mensaje y posteriormente sujeto fuertemente a Marina

Ella estaba temerosa de seguir conversando pero no había marcha atrás así que tras un leve suspiro y de sentirse segura tomada de la mano de su querido mago prosiguió.

-Yo... me quedaré contigo... aunque haya recuperado todos mis recuerdos...

-Pero...-dijo extrañado y volteó a verla.- ¿Y tu mundo? ¿Tu familia? ¿Tu vida en mundo místico?

-Si...lo se... yo siempre permaneceré a tu lado sin importarme nada mas...-dijo decidida- si recupero mis recuerdos, dudo mucho que afecte a mis sentimientos, yo seguiré amándote a pesar de todo...- dijo sonrojada- Ademas creo que, puedo ser de mucha utilidad una vez que pueda recordar-

-Marina...

Clef la abrazo desesperadamente, acercándola a su pecho, En un acto como si quisiera protegerla de algo ¿pero de que?. Ella lo abrazo de igual manera cerrando los ojos, sintiendo palpitar el corazón del hombre al que ama, mientras por la ventana podía observar como el alba empezaba a salir. - Marina.. te amo".- susurro antes de quedarse dormido.

Mientras tanto, en Cizeta...

Caldina se levantaba pesadamente de la cama, habian pasado unos meses desde que habia recibido la noticia de la llegada de su primer hijo, se sentía emocionada, pero ultimamente sus cambios de humor se hacian presentes.

No, no definitivamente no iría. El vestido le quedaba mal, pequeño, se sentía mal, tenía asco y quería quedarse a dormir, si, era la organizadora de la bienvenida para Ascot pero se las arreglarían sin ella, ¿o no?. Se quitó el vestido con deseos de ocultar lo gorda que se estaba poniendo, se puso su bata y se recostó en la cama. Quería llorar, de verdad eso del embarazo estaba más y más complicado, nunca se imagino que se sentiría así.

¿te sientes mal? – le preguntó Rafaga, mientras le acariciaba el brazo

-Molestias normales – respondió sin darle importancia

-Avisare que vamos a faltar – dijo sin poner queja alguna.

-Pero por supuesto que no!– dijo preocupada. – después de todo soy la organizadora y…-dijo con ternura- es mi pequeño hermano.

Ascot había llegado a Cizeta sin problema alguno, la tripulación terminaba de desembarcar toda la mercancia solicitada por el sultán, Borkan, prometido de Tatra revisaba junto a Ascot el cargamento del Talius, mientras sus asistentes realizaban el conteo.

-Vaya esta anocheciendo- dijo el joven del turbante

-Casi terminamos- dijo Ascot amablemente- solo falta descargar la ultima fila de bizucas-

-Demonos prisa- dijo Borkan- no quiero que mi prometida se moleste por no llegar a la cena.

Mientras tanto en el palacio de Cizeta, las 2 princesas terminaban de arreglarse para la ocasión

-Tata, te ves espectacular- dijo caldina- definitivamente Ascot caera rendido ante ti-

-Es cierto hermana!- dijo tata feliz- debes tratarlo mucho mejor que la última vez, sin gritos ¿entendiste?-

-si si si, ya entendi- dijoTata mientras terminaba de pintar sus labios

-No debe preocuparse por eso princesa- dijo caldina sospechosa- tengo en mis manos la cura para la timidez de mi pequeño hermano-

-¿Que eso Caldina?- dijo Tata

- Es un pequeño estimulante- dijo Tatra alegre- no causara ningún daño, algunas veces lo utilizo en Borkan-

-Hermana! -dijo Tata sorprendida- No pense que tu...

- Algunas veces los hombres son taaan distraidos, que necesitan de un poco de ayuda- finalizo su hermana con un guiño.

-Ahora vamos!-dijo caldina feliz- recibamos a mi pequeño Ascot.

Ascot habia llegado al gran comedor del castillo, vestía como todo buen diplomatico extranjero, casi podia pasar por hijo de un acaudalado jeque.

-Ascot!-dijo Caldina euforica al verlo cruzar por la entrada- Que alegria verte! - dijo abrazandolo fuertemente-Te extrañe mucho!-

-Cal..dii-trataba de decir el joven sofocado- me ahogo-

- Ohh!- dijo complice- lo siento Ascot-

-No te preocupes!- dijo el amablemente- Yo tambien te extrañe Caldina-

-Y a nosotras ¿no piensas saludarnos?- dijo Tata furiosa- Que falta de respeto!

-Princesa Tata, Princesa Tatra- dijo inclinandose en señal de reverencia-Es un gran honor para mi estar aqui en Cizeta nuevamente- dijo mientras se incorporaba- Me siento completamente halagado de ser invitado a compartir su mesa y asi mismo, darles gracias por su hospitalidad-

-No tienes nada que agradecer- dijo Tatra alegremente- no es asi hermana-

En ese momento, el sultán hacia su pavorosa entrada del brazo de su esposa, quien saludaba a todos animadamente.

-!Pero...que sorpresa Ascot!-saludo el sultán al joven, mientras el hacia un reverencia-¡Quien te viera y quien te ve! Si que haz cambiado mucho- bromeo un poco con él- Es increible! Podria pasar por un Jeque!-

-Me siento honrado con sus palabras, su majestad- le respondió sonriendo

- Si en este momento pidieras la mano de mi hija Tata en matrimonio- dijo alegremente- no pondria objeción alguna! Jajaja- dijo el sultan, ocasionando el sonrojo en Ascot, como en Tata- No lo crees querida-

La cena transcurrio con tranquilidad, el banquete era abundante y todos hablaban de temas triviales, hasta el final de la cena, donde el sultán, solicitó un brindis en honor a la proxima unión de su primogénita, la princesa Tatra, con el hijo de Al Galá, un jeque de la ragión occidental.

Fue en ese momento, que el plan concebido por caldina y las dos princesas entraba en acción. Sutilmente,.caldina vertió una pequeña cantidad de ese poderoso tónico dentro de la copa de Ascot.

-Me es muy grato felicitar a mi preciosa hija y a su prometido, los cuales, dentro de poco contraeran nupcias y desearles toda la felicidad del universo- dijo el sultán alzando su copa al aire- Por la felicidad de Cizeta! Asi sea!-

El castaño bebio hasta la ultima gota de licor de la copa cristalina

-Esto sabe bien-Dijo el castaño al levantar su copa y pedir la llenaran nuevamente

-Hola Ascot- dijo Seductoramente la menor de las princesas- ¿me permites servirte otra copa?

-Princesa..Tata?-dijo confundido, despues de cuatro copas su visión comenzaba a nublarse

Ella le sirvio otra copa más y sirvio una más para ella

-Por el bienestar de Cizeta!- dijo ella al darle la copa- brindemos!-

Ascot solo tomó un pequeño sorbo, no se sentia muy bien, comenzaba todo a dar vueltas, parpadeo un par de veces, pero, ya no se encontraba en el comedor, pudo reconocerla, estaba en la habitación que se le habia asignado, ¿Como llego ahí?, volvio a parpadear, se sentia acalorado, mientras el sudor comenzaba a notarse en su frente.

-¿Que sucedio?- se pregunto- ¿Como llegue aqui?-

-Me pediste que te acompañara hace un momento- dijo una femina y seductora voz en su oido

-¿Quien eres?- preguntó confundido

Así, la joven comenzó a besarle el cuello, bajando hasta comenzar a desabotonar los botones de la túnica, dejando al descubierto su pecho y lo llenó de besos también, esto hizo estremecer al joven.

Llegó al pantalón y lo quito con la misma delicadeza que la túnica no quería dejar ni un pedazo de su cuerpo sin probar, así que acarició sus muslos, su entre pierna y esto hizo que Ascot gimiera fuertemente y terminó dejándolo en ropa interior, justo como ella.

Ascot no pudo más y la colocó debajo de él, beso salvajemente sus labios al tiempo que masajeaba sus pechos, se deshizo del molesto sujetador y bajo la mano hasta deshacerse de la pequeña prenda íntima que quedaba. Tata frotaba su pelvis contra la de Ascot hasta provocar un gruñido por parte de su amante.

- Marina...Te amo, se mía– dijo Ascot besando el cuello de Tata

-¿Que has dicho?- dijo Tata incorporandose, saliendo de entre los brazos del joven

-Marina...-dijo el joven antes de quedarse dormido

La joven se vistió con apuro, tomó sus pertenencias y salio sigilosamente de la habitación del chico, una vez es su habitación, se dejo caer al suelo cerrando la puerta tras de si, y lloro hasta quedarse dormida.

Mientras tanto en Céfiro

Un joven de largo cabello verde, cicatriz en forma de cruz en la mejilla izquierda, ojos oro y vestimenta sencilla, entraba al palacio con una enorme bolsa a cuestas.

-Vaya.. ¿Ahi alguien aqui?- llamó en voz alta mientra entraba al palacio -Tal parece que ese viejo cascarrabias no se a dado cuenta-

-Yo no estaria tan seguro París- dijo un alto azabache de ojos amatista

-Latis! -saludó con estusiasmo al joven- Que gusto me de verte! ¿Cuando regresaste?- dijo mientras caminaban por los pasillos del palacio

-Regrese hace 2 noches- dijo - Y ¿Que tál tu viaje?-

-Al principio fue díficil, pero despues, me dejo mucho aprendizaje- dijo con entusiasmo- Ahora si, me siento completamente preparado para lo que sigue-

-Me da gusto por ti, hermano- dijo mientras daba palmaditas en la espalda del rey

-Por cierto- pregunto el peliverde- ¿Donde se ha metido ese viejo amargado?, es bastante raro, no lo eh escuchado llamarme a su despacho-

-Clef se encuentra ocupado- dijo de tajo-

-¿Ocurrio algo grave durante mi ausencia?- cuestiono con algo de preocupación

-No se de que forma quieras tomarlo- dijo seriamente- ...Ella regreso a Céfiro-

-Presea... -dijo con pesadez el joven mientras entraba en su alcoba y dejaba su enorme bolsa en el suelo- siento pena por el- dijo mientras se sentaba en uno de los finos sillones de su alcoba- comienzo a pensar que a esa mujer esta enferma! Mira que no dejarlo solo ni a sol ni sombra, no se en que diablos estaba pensando cuando le propuso matrimonio-

-No se trata de ella- dijo latiz mientras tomaba asiento frente al joven rey y le entregaba una copa de vino- De alguna manera, aun desconocida..Marina esta en céfiro-