*Redoble de tambores*

Hola a todos! Gracias por el buen recibimiento de esta historia, y sí leo y sí agradezco a todos por sus reviews y comentarios, también a todos los fans de Esperanza en Paris que esperan más cosas con Juliet y Claude…en serio nunca pensé que estos dos fuesen a ser tan famosos, podría ser que un día verlos en un comic se me haga realidad? X3 Pero en fin! Por votaciones del público y PM´s enviados la pareja ganadora para éste capítulo es….Claude y Juliet! Y sin más que decir… COMENZAMOS!

…..

Capítulo 4.

-Claude…Claude despierta.

La dulce voz de Juliet le obligó a abrir los ojos, estaban en su cuarto y la chica estaba sentada sobre él con una de sus camisetas puestas, no tenía nada más, y su cabello suelto le daba un aire sensual.

-Juliet tú…-ella puso su dedo en sus labios para hacerle callar.

-Claude, te tengo una sorpresa.- ella llevó sus manos a la camiseta que le quedaba grande y la subió dejándole ver que debajo tenía puesta una sexy lencería blanca de encaje, sus senos apenas eran cubiertos y la ropa interior poco dejaba a la imaginación, Juliet tenía un cuerpo de infarto sus senos eran redondos y pesados, sus caderas anchas, su cintura y esas hermosas piernas, sintió la boca seca, al querer tocarla ella amplia más su sonrisa y se acerca a su rostro como si le fuese a besar.- Feliz San Valentín…idiota.

Claude despertó de golpe y se levantó de la cama, todo había sido un sueño, miró el reloj, era tarde, el sol ya había comenzado a ocultarse, se levantó y fue que entonces notó la dolorosa erección que tenía en sus pantalones.

-Maldición.- entró al baño para darse una ducha bien fría, entró en la regadera y dejó que el agua lo empapara por completo, pero no se movía, se apoyó en la pared y sus manos se hicieron puños al recordar cómo había decepcionado a su novia.- Maldita sea soy un estúpido. Estuve esperando ese día y al final… ¡Aaaah!- gritó exasperado y después de un rato salió del baño hacia su habitación con sólo una toalla envolviendo su cintura, al llegar a su habitación miró la caja que ella le había lanzado. Miró la chaqueta, algunas cosas de la escuela y el paraguas, suspiró pero su vista se fijó en la ropa interior, un sonrojo se instaló en sus mejillas y recordó su sueño, sus dedos rozaron la suave tela de encaje y de repente la puerta de su habitación se abre y puso su chaqueta sobre la caja y miró a quien se había metido a su cuarto.

-Hijo, ¿pasa algo? Me pareció escuchar...

-¡Mamá! Por favor, estoy desnudo.- dijo señalándose de cuerpo entero.

-Tonterías, tienes una toalla, y para tu información te he visto desnudo muchas veces.

-¡No es lo mismo ver a un niño pequeño que a un adulto!

-Hijo, las madres siempre veremos a nuestros hijos como niños.- Claude lanzó un bufido.

-Pues estoy bien, por favor ¿podrías darme algo de privacidad?

-Ya, ya, por cierto, ¿cómo te fue con Juliet ayer?- aquello fue como poner el dedo en la herida.

-Ah…bueno…pues…bien.

-Es una buena chica, me llamó días antes preguntando por todas tus comidas preferidas, al parecer quería darte la sorpresa.- ¿todas sus comidas preferidas? En verdad era un idiota.

-Todo bien…mamá, por favor, sal.

-Bien, bien, aunque no tienes nada que no haya visto.

-¡Mamá!- la mujer cerró la puerta riendo y él se sentó en la cama avergonzado.- ¿Qué clase de madre tengo?- entonces miró de nuevo la caja, frunció el ceño y se levantó de su cama.- No, no voy a dejar que termine.- comenzó a sacar su ropa y al ponerse su camiseta se tocó el cabello de atrás, estaba un poco largo y recordó que Juliet fue quien se lo hizo notar primero.

Juliet se rió a lo bajo y le acarició el cabello desde atrás.

-¿De qué te ríes?- preguntó él mientras hacía su tarea.

-Lo tienes largo de atrás.

-¿Ah? Oh bueno, es que no he tenido tiempo de ir a que me lo corten.

-Si quieres yo puedo cortártelo un día de estos.

-¿En serio podrías?

-Claro, aunque…no sé si quiero.- sus manos pasaron por su cabeza y de repente él sintió algo tras de él, al tocarse atrás de la cabeza se dio cuenta de una pequeña coleta.

-¡AH! ¡Juliet!- ella se rió y le abrazó por detrás.

-Te queda bien.- Claude tuerce un momento la boca pero después sonríe y se voltea para besarla.

-Te amo.- ella le sonríe con un bonito sonrojo en su rostro.

-Yo también te amo.

Claude sonríe por ese recuerdo, no, no dejaría las cosas así, haría que Juliet le perdonase y haría lo que fuese pero en definitiva no dejaría las cosas así.

Juliet miró su departamento acostada en su sofá muy cansada.

-Tardaré años en desempacar todo, no sabía que tenía tantas cosas.- de repente su celular suena con una tonada pop que bien conocía para quién asigno, mira el mensaje que llegó a su celular y siente deseos de no haberlo hecho.-No puede ser… ¿mañana hay clases?- comenzó a marcar el número de teléfono y una voz alegre le respondió.

-Hola Juliet, ¿ya viste mi mensaje?

-Sí Rose, ya lo vi, ¿acaso encontraron a un profesor sustituto?

-Al parecer sí, ya sabes cómo se puso la directora cuando la maestra fue internada por esa apendicitis.

-Pero mañana es sábado, solo tendríamos una clase de una hora en la mañana y es todo, ¿quiere compensar las clases perdidas? Que empiece el lunes.- dijo con claro fastidio.

-¡Oh pero escuche que el nuevo profesor es tan guapo! ¡Y es un graduado de la Escuela de alta belleza! Espero que nos enseñe nuevos peinados.

-Ya… ¿compraste la cabeza para practicar?

-¡Claro! Aunque prefiero practicar con alguien en persona.

-Por el momento es mejor que primero practiques con la cabeza falsa, ¿Juleka te perdono lo que le hiciste a su cabello?

-Sí, ya lo hizo. Pero al final no salió tan mal.

-Tienes razón, Juleka se ve genial con el cabello corto. Bien, te veré mañana temprano.

-Adiós Juliet.- colgó y Juliet se levantó estirándose perezosa, ella estudiaba en la Academia de belleza con Rose, ambas deseaban abrir su propio negocio y poder destacar algún día en el medio, muchos se impresionaron de la carrera que ella decidió ya que con su cerebro hubiese podido hacer otra cosa, pero al final decidió ir por lo que ella le gustó y nadie pudo hacerla cambiar de opinión. Fue a darse una ducha, necesitaba despejar su mente de lo ocurrido ayer, quería dormir, no había dormido bien y necesitaba un merecido descanso, se puso su pijama, una camiseta naranja grande y un short de color negro, estaba lista para dejarse caer en la cama y caer directo en los brazos de Morfeo pero su celular vuelve a sonar, ¿Dónde había dejado ese aparato? Fue de vuelta a la sala y casi se tropieza con algunas cajas en el suelo.

-¿Hola?

-Hola Juliet, ¿estás ocupada?

-Marinette.- ella sonríe.- No, la verdad es que apenas acabo de desocuparme. Estoy rendida.

-Ya veo. Alya me llamó, mañana saldremos en la noche para intentar pasar un buen rato en donde trabaja Nino, ¿quieres venir?

-Claro, ¿a qué hora?

-A las ocho en punto.

-Bien, te veré en tu casa…-le parece escuchar algo en el fondo, ¿música?- ¿Qué es ese ruido?- escucha la voz de Marinette pero no le entiende, suena como una guitarra y una voz aparte al fondo, una voz desafinada.- ¿Mari?

-Espera un momento.- Juliet se quedó en la línea esperando a su amiga, más ruido se escucha en el fondo y unos ruidos, no podía imaginarse lo que estaba pasando, escucho unos gritos que le helaron la sangre y Marinette volvió al teléfono.- ¿Sigues ahí?- dijo algo enojada y Juliet sintió un escalofrío.

-¡S-sí! Entonces…hasta mañana a las ocho.

-Bien, yo…perdón, pasó algo con un gato.

-Oh…entiendo, bien te dejo descansar.

-Hasta mañana Juliet.- al colgar caminó hacia su habitación, ¿qué habrá hecho Adrien para hacer enojar a Marinette hace un momento? Sintió curiosidad pero de repente se siente mal, recordó lo ocurrido y cómo trato a Claude.

-Adrien lo intenta.- se siente triste y molesta, molesta porque Claude no le había llamado para cancelar ese día y triste porque desde que se fue no había tenido noticias de él, ¡era una masoquista!- Debe estar molesto… ¿pero qué pienso? Yo soy la que debo estar molesta. Yo soy la que poco le debe importar si me llama o…- alguien toca a la puerta, ella avanza con cuidado y se asoma por la mirilla de la puerta para ver quién era, al no ver a nadie abre con cuidado y no ve a nadie, pero en sus pies hay algo, una planta.- Una…peonia.- tomó la planta, volvió al ver por el pasillo pero no vio a nadie, de haberse fijado bien hubiese visto que en una de las esquinas Claude miró escondido cómo tomó la flor y cerró la puerta, él sonrió y se fue. Juliet llevó la planta a su ventana, la luz de la luna la hacía ver más bonita, mira que la maceta tiene un papel pegado y lo toma.

"Siento lo de antes, soy un idiota, perdón". Claude.

Le entraron ganas de llorar, él en definitiva era un idiota, y estaba enamorada de él.

Claude se sabía el horario de su novia, claro, no de una forma tan obsesiva como alguna vez Marinette sabía el de Adrien, oh sí, se enteraron en el instituto, pero lo sabía, y hasta le tenía un poco de envidia porque él podía pasar varias horas interminables entre clases y el máximo de horas que ella pasaba en la academia eran de tres a cuatro horas dos o tres veces a la semana incluyendo sábados. Por eso cuando la vio salir de su clase e ir a otra aula le pareció extraño, fue entonces que notó que Rose se había dado cuenta de su presencia y se acercaba a él.

-Hola Claude.

-Hola Rose, ¿tienen otra clase?

-Sí, nos van a presentar a un maestro sustituto, dice que es muy guapo y talentoso, ¡ya quiero verlo!

-Ah...- Rose se despidió de él y Claude se sentó mirando fijo el salón de clases, esperando ver al famoso maestro, pronto vio a la directora, hablando con un chico, parecía algo afeminado, por lo que podía quedarse tranquilo, pero al verlo sonreír sintió un horrible escalofrío.- ¡Agh! Tiene aires de modelo.- cuando la puerta se abrió escuchó un montón de gritos y silbidos de las chicas, ¿era en serio?

Cuando Juliet alzó la vista vio a un chico apuesto de cabello largo y rubio, de inmediato todas sus compañeras se volvieron locas, ella suspiró y negó con la cabeza.

-Muy buenos días, me llamo Luka Regnault y seré su maestro hasta que su maestra se recupere.- las voces de las chicas bajaron pero eran obvias las intenciones de la mayoría.-Y antes de que alguna pregunte, sí tengo pareja.- las voces pronto murieron y Juliet casi le da un ataque de risa al ver como el humor de las chicas del salón cayó estrepitosamente.

-¡Pfffft!

-Juliet.- le regañó Rose al ver cómo se aguantaba la risa.

-Lo siento es que…no puedo evitarlo.- al final la clase había sido una simple demostración de lo que verían esa semana, al salir la chica se queda estática al ver a Claude hablar con Juleka.

Nunca pensó que esperaría a su novia junto con Juleka, se había sorprendido de ver que su largo cabello oscuro había sido cortado hasta la altura de los hombros, le quedaba muy bien, aún conservaba aquellas luces púrpuras de su cabello y hablaba poco, cosa que en esos momentos agradecía. Cuando Rose llegó para abrazar a su amiga vio a Juliet que le miraba fijamente, parecía incómoda por alguna razón.

-Juliet…- se acercó a ella pero parecía evitarle, ¿acaso seguía enfadada?

-¿Qué quieres Claude?

-Juliet, yo…quería hablar contigo.- ella le miró fijamente y se cruzó de brazos.

-Te escucho.

-Yo…sé que hice mal y soy un completo idiota, lo admito, no ha sido la primera vez que te lastimo, pero debes creerme cuando te digo que no fue mi intención olvidarme así nada más de la fecha, debí haberte llamado, estar atento a mi alrededor, porque no sabes lo mal que me siento al saber que te fallé, a ti que eres lo más importante y… en serio lo siento, Juliet.- estaba en serio arrepentido, la vio desviar la mirada y suspirar cerrando los ojos para después fruncir el ceño, estaba pensando, la conocía muy bien, su ceño se hizo más profundo y después abrió los ojos mirándole otra vez.

-Necesito tiempo a solas.

-¿Qué? Juliet…

-Me lastimó mucho lo que hiciste, digo, lo que no hiciste, por eso por estos días necesito no verte, aclarar lo que tengo aquí dentro. Te lo pido de favor, yo te buscaré, no me busques.- Claude quiere tocarla, abrazarle y decirle que aquello sería una agonía, pero al verla tan a la defensiva supo que si lo hacía podría hacer mal.

-Si eso necesitas está bien.- Claude baja la mirada.- Pero… ¿me darás una respuesta?

-Sí.- le dijo segura y él asintió.

-Bien…entonces, ¿nos vemos?- ella asintió y comenzó a caminar, él sintió un hueco en el estómago, cuando ella pasó de largo y un sutil aroma a frambuesas llegó a su nariz, aguantó las ganas de besarla, y aunque le dolía, tenía que esperar.

Juliet no supo cómo caminó lejos de él, sus pies los sintió como si fueran de plomo, al llegar a su departamento se dejó caer de cara en el sofá, la distancia le haría bien, y esa noche olvidarse un rato de sus problemas podría ayudarle a pensar con claridad.

-Yo…lo siento.- dijo ella apenada ambos estaban en la cama de Claude, todavía vestidos, al menos ella porque él ya no tenía su camiseta, no había nadie en la casa y aquello hubiese sido un momento de entrega total, ambos recostados, él encima de ella, pero…- No me siento aún lista.- fue lo que ella le dijo, tenía miedo, no sabía dejarse llevar, ¿y si se equivocaba? ¿y si no resultaba placentero para él? De repente un beso en su frente la tranquiliza, y al verle a los ojos puede ver una infinita ternura en ellos y una hermosa sonrisa.

-No pasa nada Juliet, es normal tener miedo siendo la primera vez.

-Pero tú no pareces asustado.

-Lo estoy, en serio, estoy nervioso y tiemblo como una hoja, pero estoy contigo, y mi amor por ti opaca mis miedos y dudas.- ella se sonroja tanto que su cara parece un tomate, él se ríe y se levanta ayudando a que ella se siente quedando frente a él.

-Lo siento…

-No lo sientas.- la abraza y acaricia su cabeza.- No importa cuánto pase, yo esperaré, porque solo deseo estar contigo. Así que está bien.- Juliet le correspondió el abrazo y una lágrima solitaria resbaló de su mejilla.

-Gracias…

Cuando Juliet despertó de ese sueño miró alrededor, se abrazó a sí misma, había sentido su calor, su aroma, quiso verle, de repente la necesidad de verle era enorme, pero...

-No, yo…le pedí tiempo, piensa Juliet.- miró el reloj, se levantó y miró por su ventana la pequeña vista que tenía de la ciudad, una de las razones por la que compró el sitio.- Claude…oh vamos, esa noche de copas atrofió mi cerebro, mejor comienzo a ver qué hago para matar el tiempo.- no quería pensar, no ese día, estaba cansada de pensar, intentó leer pero no pudo y al final los video juegos fueron su escape, cuando llegó la hora se arregló para irse a casa de Marinette, se puso una blusa de tirantes blanca y encima otra blusa un poco más grande que dejaba al descubierto sus hombros de colores rosa y amarillo, se puso una falda de color café y unas sandalias de tacón pequeño del mismo color, recogió su cabello en un moño descuidado y un ligero maquillaje en el rostro. Al salir vio algunas nubes grises en el cielo, pero las ignoró, al llegar a la casa de Marinette la saludó, Marinette vestía con un vestido negro de tirantes y una chaqueta de mangas hasta los codos de color rojo, definitivamente los colores de Ladybug, tenía el cabello suelto, zapatillas rojas y un maquillaje ligero que resaltaba sus rasgos y un labial tan rojo como su chaqueta.- Buenas noches Ladybug.

-Buenas noches Queen Bee.- ambas rieron y atrás de Marinette Alya salió, vistiendo una falda negra y una blusa de tirantes naranja.

-Oh, al fin llegas Juliet.

-¿Alya? ¿Llegue tarde?

-No, pero decidí venir temprano para irnos apenas llegaras.- Marinette sonrió y pasó cada uno de sus brazos por los hombros de sus amigas.

-¿Y qué esperamos? Vamos a divertirnos.

-/¡SI!/- respondieron Alya y Juliet a la vez.

Claude suspiró en la barra de aquel antro, no sabía cómo rayos lo habían convencido de venir con Nino y Adrien, pero lo habían hecho, le dijeron que se vistiera para la ocasión, aunque no entendía qué ocasión lo hizo, se puso una camiseta azul sin mangas, una chaqueta blanca y unos jeans oscuros, miró su vaso, apenas lo había tocado, y después miró a Adrien que estaba apoyado de espaldas en la barra con una sonrisa en su rostro, como su costumbre Adrien vestía con lo más nuevo de línea de ropa, una camisa negra, una chaqueta verde oscuro, unos jeans y zapatos oscuros.

-¿Qué estamos esperando? Sin ofender pero me estoy aburriendo.

-¿Qué pasa zorrito? ¿Decaído?

-Mira gato no sé qué tienes pero ahora…- le miró molesto hasta que Nino interfiere entre los dos, éste vestía más informal, una camiseta de tirantes azul, unos pantalones de tela holgados negros, su gorra roja y varias pulseras de colores en sus brazos.

-Chicos, calma, están aquí para divertirse y verme arrasar allá arriba.- dijo señalando la consola del DJ. Adrien sonrió a su amigo.

-Por supuesto Nino, estamos aquí para apoyarte.- había algo en la mirada del Agreste que no pudo identificar.

-Bien, me voy, diviértanse.- cuando Nino les dejó solos Claude y Adrien miraron por donde su amigo se iba, entonces notaron a Alya que se acercó para desearle la mejor de las suertes.

-¿Vino Alya?

-Bien, me voy, te dejo Claude.

-Oye Adrien…- le dejó solo, miró a Nino ir a la consola y comenzar su mezcla mientras Alya le daba ánimos, si Alya estaba allí entonces Marinette había venido también.- Con razón tenía esa sonrisa…entonces, un momento.- si Marinnette y Alya estaban allí entonces Juliet estaría también, dejó la barra rápidamente y comenzó a buscar a Juliet, ignoró a varias chicas que intentaron hablar con él, al principio educado, después la dejaba con la palabra en la boca si insistían, miró por todos lados intentando ubicar a su novia hasta que la ve en la parte de arriba del lugar, estaba sentada en una de las mesas con Marinette, pero también vio algo que no le gusto, dos chicos intentaban hablar con ellas. Vio a Marinette levantarse molesta y dejar la mesa mientras uno de los chicos la siguió, el otro de inmediato se sentó en el lugar de Marinette, Claude subió inmediatamente, un pequeño disturbio comenzó a originarse por donde Marinette se había ido y Juliet se levantó de la mesa, pero el tipo que se quedó con ella le tomó del brazo.

-Tranquila linda, pasemos un buen rato tú y yo.

-Por si aún no les queda claro a ustedes dos no queremos pasar el rato con ustedes.- le dijo Juliet molesta.- Así que desaparezcan.- algo captó la atención de la gente donde se había ido Marinette, ella intentó zafarse de ese molesto tipo e ir con su amiga pero él apretó con más fuerza.

-¿Y tú y tu amiga no entienden que queremos pasar un buen rato con ustedes?

-¡Suéltame! ¡Duele!- ella le pegó en la espinilla y el sujeto le soltó por un segundo, pero aferró su agarre a su hombro.

-Tú pequeña…- una mano le tomó del pecho y lo estampó sobre la mesa que cayó al suelo con fuerza, Juliet voltea y ve a Claude que le había salvado.

-Claude…- el tipo quedó aturdido en el suelo y Claude miró a Juliet, tenía que controlarse o estaba seguro que mataría al desgraciado por ponerle la mano encima, cuando se quiso levantar un fuerte golpe en la cara lo dejó tirado.

-¡Claude, basta!- él la miró, ella se veía asustada, así que sin más dejó al tipo y tomó a Juliet de la cadera poniéndola sobre sus hombros.-¡Claude!

-Nos vamos.

-¡Oye! ¡Bájame!- Claude bajó y vio a Adrien que tenía a Marinette en sus brazos como una princesa, le sonrió y salió de allí con su novia, el cielo nocturno estaba por completo nublado y unas cuantas gotas comenzaron a caer.- ¡Claude! ¡Bájame!

-Lo haré cuando lleguemos a tu departamento.

-A mi depar…- notó cómo la gente les miraba y ella empezó a patalear, sentía tanta vergüenza.

-Bájame ahora mismo.

-No.

-¡Puedo caminar!

-No me importa.-la lluvia comenzó a caer ligera y la cara de Juliet estaba roja, Claude le sujetó las piernas para que dejara de patearle y ella tanto apenada como enojada le gritó.

-¡Suéltame zorro idiota!- le dio un codazo en las costillas que le hizo doblarse y soltarla, las calles comenzaron a vaciarse por la repentina lluvia y ella se sintió mal de inmediato por haberle dado tal golpe.-Claude lo siento yo…- pero cuando vio que se iba a levantar ella retrocedió y comenzó a correr.

-¡Juliet!

-¡No me sigas!

-¡Espe…!- se dolió de la espalda.- Tenía que enseñarle a dar ese golpe…

Juliet dejó de correr cuando casi se resbala por sus sandalias, aquella noche había sido un desastre en letras mayúsculas, había ido a divertirse y dejar de pensar un rato y terminó viendo a su novio que la sacó de allí como un costal de papas.

-¿Es que este día no puede empeorar?- un fuerte relámpago le asusta y la lluvia se intensificó de golpe.- ¡¿En serio?!- le gritó a la nada e intentó resguardarse de la lluvia, pero aquello era inútil, se dio cuenta que era la única que estaba en la calle, otro relámpago la obliga a acelerar el paso, casi resbalando sobre sus propios pies. Al cruzar una calle intentó frenar su carrera cuando vio las luces de un auto, pero resbaló, y antes de caer y tal vez que sus piernas fuesen atropelladas por el vehículo sintió que alguien la abrazó muy fuerte por detrás. El auto pasó y ella se sujetó con fuerza de los brazos de Claude que la tenía bien sujeta.

-¿Estás bien?- apenas le escuchó con el sonido del agua y el sonido de su corazón, ella se volteó a verle a la cara, estaba tan empapado como ella y cansado, parecía como si hubiese corrido la maratón.

-¿Eh?

-¿Estás bien?

-S-sí…-apenas pudo articular palabra y Claude dejó caer la cabeza en su hombro aliviado.

-Gracias al cielo…- ambos se quedaron en aquella posición un rato hasta que él le toma la mano y empiezan a caminar.- Vamos a tu departamento.- ella no dijo nada sino que apretó más su mano. Al llegar al departamento él suspiró y miró a Juliet con una sonrisa.- Ya llegamos.- ella no dijo nada.- Pues…creo que debo irme.- Claude miró su mano, él había aflojado su agarre pero ella no.

-¿No quieres pasar?- preguntó ella y él no dijo nada, estaba sorprendido, lentamente asintió y se podía ver un leve rubor en ambos. Al pasar ella se quitó las odiosas sandalias y el moño de su cabello dejandolo suelto, volteó a ver a Claude que parecía no saber qué hacer. -Espera aquí, voy a buscar algo para ti.- ella fue a su habitación, se quitó la blusa holgada quedando con la de tirantes, de no haberse concentrado en buscar ropa para Claude se hubiese fijado que la tela mojada transparentaba su sostén rosa y su piel. Al regresar con toallas y ropa Juliet se congeló al ver cómo Claude se quitaba la chaqueta y la camiseta en su sala, ¿cómo podía ser que ahora tuviese calor cuando estaba empapada?- ¡Hey!- cuando él volteó una toalla le golpeó la cara y la tomo antes de que cayera.- Toma, es lo más grande que tengo. El baño está en la primera puerta.-le dejó la ropa en las manos.

-Gracias…-se sonrojó al notar la blusa mojada y desvió la vista.- Deberías ir tú primero.

-Ve tú, no quiero que te enfermes y sentirme culpable por eso.- ella comenzó a secarse el cabello con su propia toalla, vio que él se acercó y Juliet fue a su ventana dándole la espalda, sentía su cara roja.- Anda o te vas a enfermar…

-Juliet…- se acercó a ella, no la tocó pero estaba a centímetros de hacerlo.-Juliet…

-Estoy hecha un lío.- confesó bajando la mirada.- En serio me molestó mucho lo que hiciste, 68 mensajes recordándome el día del amor y terminé sola toda una tarde con una canasta de picnic en medio del parque viendo un montón de parejas pasar. Me costó mucho, y no hablo de la comida, sino que estaba… o me sentía lista para estar contigo.- su voz comenzó a sonar rara para ella.- Y ahora no sé…quiero estar enfadada, quiero gritarte, pero…es que no puedo, haces que mi cabeza no trabaje bien. Siempre haces que me confunda.- se dio cuenta que estaba llorando.- No sé qué debo hacer contigo. ¿Gritarte? ¿Besarte? ¿Por qué le haces esto a mi cabeza?- Claude le abraza por detrás, la sintió temblar y la estrechó con fuerza.

-Lo siento…

-No hables.

-Lo siento, perdóname.

-¡Basta!

-Juliet perdón.- ella aprieta los dientes, rápidamente se voltea y lo calla, tuvo que pararse de puntitas pero lo logró, ese beso calmó todo lo que ambos sentían, miedos, dudas, todo se desvaneció en ese momento, Claude la tomó de la cintura, podía oler ese aroma a frambuesas que ella tenía, al separarse ambos se miraron a los ojos completamente sonrojados.

-Claude creo que…-él no la dejó continuar, la besó con una fogosidad que la sorprendió, enterró sus manos en los cabellos de Juliet y las bajó hasta su cadera donde la alzó y ella se sujetó de él abrazando sus caderas con sus piernas.

-¿Dónde está tu cuarto?

-A-Al fondo pero no sé si…- otro beso la calló, la cargó hasta la habitación, abrió la puerta y casi tropieza con una caja en el suelo pero la hizo llegar a la cama a salvo, cuando se separaron ella intentó mirarle, pero el cuarto estaba demasiado oscuro, estiró su mano hacia su buró y encendió la pequeña lámpara que había encima y la tenue luz iluminó un poco, al ver a Claude a los ojos le parecieron más oscuros y profundos, sintió su corazón latir con fuerza.- C-Claude…

-No pienses…

-¿Qué?

-Piensas demasiado, no lo hagas.- acercó su rostro al de ella.- Haz lo que sientes.- susurró a su oído y la sintió temblar. Juliet llevó una de sus manos al rostro de Claude, sus dedos rozaron su rostro con cuidado y él cerró sus ojos un momento hasta que su mano se posa en su mejilla.

-Me es difícil…

-Entonces déjame ayudarte.- ella asintió y ambos se unieron en un nuevo beso, lleno de pasión, lento para no asustarla, las lenguas de ambos se encontraron en aquella dulce danza, las manos de Juliet fueron a la espalda de su novio, su cuerpo era cálido y agradable, al separarse por la necesidad de aire él llevó sus manos al borde de la blusa de tirantes, fue cuando ella se dio cuenta de lo mojada que estaba, le sonrió en señal de que continuara, él retiró la prenda con su ayuda y al verla en ese sostén rosa sintió que los pantalones serían su peor enemigo en ese momento. La sujetó de la nuca con delicadeza y sus labios bajaron a su cuello dejando un pequeño camino de besos, sintió su pulso acelerado y el de él estaba igual, ese aroma que Juliet tenía era demasiado adictivo, dejó una pequeña marca en su clavícula y después bajó al nacimiento de sus senos, su mano libre fue a su espalda, otorgando suaves caricias que la hicieron estremecer mostrando lo sensible que era, él sonrió y al encontrar el broche del sostén lo intentó desabrochar, una, dos, tres veces, suspiró frustrado entre los senos de su novia haciéndole cosquillas. Juliet con cuidado pasó sus manos en los brazos de Claude, él alzó la mirada y ella le dedicó una sonrisa para después llevar sus manos atrás de ella, en un movimiento el sostén colgaba sobre su cuerpo, intentó quitárselo pero Claude no le dejó, sus labios fueron a su cuello y sus manos a los tirantes, con lentitud le quitó el sostén y lo hizo a un lado, bajó sus labios y se detuvo para contemplar aquellos perfectos y redondos senos, miró a Juliet y ella se veía avergonzada, su lengua tocó el rosado pezón y ella gimió temblando, él la miró sorprendido, apenas la había tocado y reaccionó así, sonrió y de nuevo volvió a lamer, ella volvió a gemir, sintió su lengua girar alrededor de la aureola y volver a dar un lengüetazo directo al pezón, era demasiado dulce y suave, su boca le rodeó el seno y comenzó a succionar, ella arqueó la espalda pero su mano fue a la cabeza de Claude para que prosiguiera, cuando terminó con ese siguió con el otro, las reacciones de Juliet le motivaban más pero la trataría con cuidado, tal y como lo merecía, era una delicada flor que trataría con toda la ternura posible. Al terminar él le miró fijamente, la respiración de Juliet era agitada, ninguno de los dos había dicho alguna palabra en todo ese tiempo, se habían comunicado con caricias y miradas, y eso era suficiente por el momento. Ella pasó saliva y movió sus manos al pecho de su novio, era fuerte, después de todo él practicaba muchos deportes, una de sus manos fue de su hombro y con lentitud trazando cada músculo que sentía hasta su espalda mientras la otra estaba al frente sintiendo y viendo las reacciones de Claude que cerró los ojos, un suspiro por parte de él le hizo ver un punto sensible al frente, volvió a pasar sus dedos rozando un costado y sintió que se estremeció, siguió y subió sus manos con lentitud hasta su rostro, un beso rápido y después sus labios fueron al cuello tal y como hizo con ella, Juliet escuchó suspiros de su parte, sus manos se movieron con lentitud pasando de su espalda hacia su torso, un suspiro más fuerte se escuchó cuando ella volvió a acariciar ese punto sensible, la mano de Claude en su rostro le hizo alzar la mirada, ella le miró y él era ahora quien tenía la respiración agitada, sonrió contenta de ver que había provocado eso, de repente se sobresalta al sentir las manos del Claude en su cadera, ella le miró y pudo leer que él necesitaba su permiso para bajar la falda, desvió la mirada un momento apenada pero asintió, de nuevo la hizo mirarlo, necesitaba una confirmación, ella asintió de nuevo. Bajó la falda y la tiró al suelo, lo único que le quedaba de ropa interior era aquella prenda que hacía juego con el sostén, la mano de Claude se posó debajo de sus senos, bajó con suavidad y Juliet tembló por los escalofríos que aquello le provocó, al llegar abajo acercó su mano a su intimidad, su pulgar la rozó por sobre la tela y ella gimió fuerte. Él bajó para estar a la altura de su intimidad, la miró desde esa posición y ella le regresó la mirada temerosa, él estiró su mano para que ella le diese la suya, y así lo hizo, ella la tomó sintiéndose más segura. Claude le sonrió, con su mano libre bajó la última prenda dejándola por completo expuesta a él, su mano fue a su intimidad, apenas la toco ella saltó y gimió apretando su mano, Claude respiró hondo y siguió en su tarea, podía sentir lo húmeda y caliente que estaba, introdujo con cuidado uno de sus dedos y Juliet gimió apretando su mano temblando, con cuidado comenzó a meterlo y sacarlo, tomando un ritmo al escuchar los suspiros y gemidos de Juliet, retiró su mano y ella movió un poco la cadera buscando su atención, Claude sonrió y bajó su rostro, ella se avergonzó y cerró las piernas, pero él apretó su mano para que le viera, ambos se miraron un momento, él se veía muy serio así que ella sola abrió las piernas con el rostro totalmente sonrojado. Su rostro bajó hacia su intimidad, se acercó y comenzó a lamer, ella se retorció y gimió, pero ninguno soltó la mano del otro, Claude con su mano libre la tenía sujeta de la cadera, sentía su miembro crecer al escuchar sus gemidos y comenzaba a dolerle, hundió su boca en la intimidad de Juliet y lamió como si estuviese besándola, pasando su lengua por los labios y adentrándose lo más posible, la estaba volviendo loca. Le sorprendió sentir la mano de Juliet en su cabeza, pero no para alejarlo, sino para que siguiera, tenía un sabor dulce, se separó un poco y su lengua empezó a lamer rozando su pequeño e hinchado botón, ella gritó de placer y no pudo más, sintió una liberación que le hizo sentir que sus entrañas ardían, Claude no abandonó su lugar, él lamió y bebió cada gota que ella había derramado. Cuando se separó para ver a Juliet le hizo sentir más dolor en su erección, su cabello rizado regado por sobre la almohada, su rostro sonrojado, sus labios hinchados entreabiertos y sus ojos grises que se habían oscurecido, ella era perfecta, un ángel, su ángel. Ella se acercó a Claude, le miró a los ojos y su mano fue a su pantalón, él asintió dándole permiso de hacer lo que quisiera, bajó su pantalón y él le ayudó a quitárselo, con el bóxer puesto ella notó su erección, pero no se dejó atemorizar por el momento, pasó un grueso trago de saliva y cuando bajó la última prenda ella miró sorprendida y asustada lo grande que era, pero quería seguir, ella pidió su mano esta vez y él se la dio, sus dedos se entrelazaron un poco, ella sonrió y su mano libre tomó el miembro de Claude, lo escuchó suspirar de inmediato, eso le hizo sentirse más segura, su mano comenzó a moverse de arriba abajo, su pulgar acarició la punta y dejó un beso en ese mismo lugar, él gruño pero no porque no le gustara, ella entendió cuando Claude apretó su mano, Juliet siguió, su mano se movía de arriba abajo y dejaba un beso en lugares distintos, los suspiros de Claude fueron más fuertes combinados con los gruñidos, ella lamió desde arriba y bajó su lengua lentamente por todo el largo para volver a subir, lamió de nuevo la punta pasando su lengua y saboreó el líquido pre-seminal, al final dejó un beso y le dio su espacio mirando sus reacciones, Claude tenía los dientes apretados, había aguantado no correrse en su rostro, lo más difícil hasta el momento, soltaron sus manos y Claude la tomó de los hombros para acostarla en la cama, ambos mirándose sabiendo cuál sería el siguiente paso, o si es que lo cruzarían o no, el acarició su rostro, su cuello y pasó su mano a su brazo, la sentía fría, pero no sabía si era por la buena mojada que se habían dado antes o por el miedo.

-Claude…- al fin volvían a hablar.

-Estás helada…

-¿Te molesta?

-No…- ella rió y acarició su rostro.

-Tú eres muy cálido.- él sonrió un momento y la besó tiernamente.

-¿Eso te molesta?- ella negó con la cabeza, volvió a sonreír pero suspira antes de volver a hablar.- No lo haré si no estás lista, te amo demasiado Juliet, así que no te sientas presionada.- ambos se vieron un por un momento a los ojos, ella quiso llorar, sonrió y tomó su rostro con ambas manos para acercarlo a ella y susurrar a su oído.

-Si no es contigo no deseo hacerlo con nadie más, te amo.- él se sintió el hombre más feliz del mundo, la miró a los ojos y ambos juntaron sus frentes.

-Te amo también mi ángel.-se acomodó entre sus piernas y las flexionó un poco para que ella se apoyase, ambos acercaron su mano y las entrelazaron, sus miembro rozó su intimidad un poco antes de poder empezar a entrar en ella, comenzó con la punta y ella frunció el ceño, poco a poco comenzó a entrar, ella apretó su mano con fuerza y entonces topó con algo, se sintió feliz de saber que tomaría esa parte de ella, él y nadie más podría sentir la gloria que sentía al estar dentro de su amada. Empujó haciendo que ella se quejara, intentó no hacerlo de forma tan brusca, siguió empujando hasta que su velo se rompió. Ella gritó de dolor y lágrimas cayeron de sus ojos, él se acercó alarmado y comenzó a besarle para tranquilizarla, surtió un mínimo de efecto, ella dejó de llorar y su mano libre fue a su hombro para poder sujetarse de él con fuerza.

-¡Ah! Claude…

-¿Quieres que siga?- preguntó inseguro pero ella le sonrió de forma dulce y le beso.

-Sí…- él asintió y fue entrando más, cuando entró por completo ella apretó su mano, una lágrima cayó de sus ojos pero quería que él se moviera, cuando lo hizo ella buscó sus labios para acallar sus quejidos, él así lo hizo, ambos se besaron mientras ese tortuoso y lento vaivén comenzaba a aliviarla, Claude sentía que estaba en el cielo, era cálido y apretado, siguió moviéndose lentamente, besando a su novia cuyas quejas eran amortiguadas por sus labios, pero pronto ella comenzó a sentir algo cruzar por su cuerpo, sintió como su interior comenzó a quemarse y sus gemidos ya no eran de dolor sino de placer, se separó de ese beso y gimió moviendo su cabeza hacia atrás, él la miró anonadado por tanta belleza, sintió como Juliet movió su cadera para más contacto, quería que se moviera más, entendió y aumentó la velocidad de las embestidas, los gemidos de ella eran música para sus oídos y la forma en que decía su nombre era sublime, él también suspiraba en voz baja y sentía su interior derretirle.

-Juliet…te adoro…

-¡Ah!…Claude…- las piernas de ella se enredaron a sus caderas para profundizar las embestidas, Juliet sintió que estaba cerca de la cima de nuevo.- ¡Te amo!… ¡te amo!…ah sí…

-Mi ángel…- la embestidas se volvieron más rápidas y fuertes, gimió con fuerza y ella se tapó pero Claude retiró su mano.- Déjame escucharte, déjame escuchar tu bella voz…mi ángel…- así lo hizo, sus gemidos no pudieron ser acallados, la habitación estaba llena de los sonidos de los amantes que ahogaban el sonido de la lluvia y los relámpagos. El sonido de ambos cuerpos chocar y el sonido de la cama cimbrarse por el fuerte movimiento junto con sus gemidos eran la melodía perfecta, gritó el nombre de Claude varias veces y eso lo motivaba más, sus embestidas se volvieron salvajes y Juliet no aguantó más, apretó su mano con fuerza y llegó al clímax de nuevo, Claude sintió como su interior le exprimía dentro y después de dos embestidas derramó su semilla dentro de ella, Juliet se sintió plena, llena de algo cálido, y no le dejó separarse hasta que sus piernas se volvieron por completo como de gelatina y él se apoyó en ella intentando no caer sobre todo su peso encima de ella.

-C-Claude…-intentó recuperar el aliento

-Juliet…- ella vio preocupación en sus ojos, y entonces sonrió.

-Tranquilo…es un día seguro.

-¿Estás segura?- Juliet esperó un momento para contestar con fluidez.

-Co-comencé a hacer cuentas hace mucho…sí, estoy segura.- él se sintió aliviado, la verdad es que criar a un hijo ahora no estaba en sus planes pero…

-Aún si llegase a pasar, mi amor por ti crecería mi ángel.- ella no entendió lo que dijo.

-¿Qué dices?- él se rió al ver su expresión.

-Nada, que te amo demasiado.- ella sonrió, se sentía exhausta pero feliz, abrazó a Claude y él se movió para caer a un lado de la cama sin separarla de su abrazo.

-Te amo…te amo tanto…

-Yo también te amo Juliet, como no tienes idea.- ella poco a poco comenzó a quedarse dormida, salió de ella y sintió esa sensación de vació, se sentía también cansado, Claude los cubrió a ambos con las frazadas de la cama, se sentía feliz, por eso cuando ella durmió en sus brazos se quedó contemplándola largo rato hasta que no pudo más y durmió.

Durmieron hasta casi el medio día, él fue el primero en despertar o eso creyó él, sonrió de ver a Juliet junto a él y aspiró su dulce aroma, pasó su mano por sus caderas, y escuchó una tenue risa, abre bien los ojos, sonríe, se levanta y se pone sobre de ella.

-Oh, parece ser que alguien se está haciendo la dormida.- Juliet no se movió pero se podía ver una leve sonrisa.- Muy bien, vamos a despertar a esta dormilona.- comenzó a hacerle cosquillas y ella no soportó y rió con fuerza.

-¡Ya basta!- intentó empujarle pero él le abrazó y gruño como si fuera un animal salvaje.- ¡Noooo!

-¡Síííí!- ella dejó de reírse cuando Claude la jaló para ponerla acostada sobre él, aun con la sabana sobre de ellos podía sentir su perfecta anatomía, era increíble cómo encajaban.

-Eres un tramposo.

-¿Yo? Yo no soy quien finge dormir.

-Es que…no quería separarme de ti.- le dijo con un leve sonrojo y él besó su frente.

-Desde hoy no me separaré de ti mi pequeño ángel.- ella le miró con dulzura y se acomoda en su pecho para sonreír ampliamente.

-Eres un zorro astuto.

-Lo sé.

-Pero sabes que todavía no te perdono, ¿verdad?

-¡¿EH?!- ella se ríe y sus manos toman su rostro y se enredan en su cabello.

-¡Es broma! Tranquilo zorrito, aunque…me gustaría poder probar un nuevo tinte de cabello, color rosa pastel.- él frunce el ceño disgustado y mientras ella reía aprovecha para ponerla debajo de él.

-Creo que necesitan que te den una lección.

-¿En serio?

-Sí, para ser un ángel puedes ser muy perversa.- ambos se besan hasta que el sonido del teléfono de Claude les separa, Claude suspira frustrado y se levanta para buscar sus pantalones, estaban en el suelo completamente húmedos, ¿Cómo rayos su celular sobrevivió con tanta agua? Apenas contestó y las voces de sus compañeros de proyecto no se hicieron esperar.

-Bueno.

-¡Hey Le Blanc! No sé qué rayos haces pero necesitamos tu ayuda. El proyecto es para mañana.

-¿Ah? Pensé que dijeron que estarían bien.

-No cuando se ha ido a la porra media ala pediátrica, así que mueve tu trasero y ven acá.- colgaron y Claude bufó, Juliet se cubrió con la frazada de la cama y se acercó abrazándole por detrás.- Lo siento…debo correr.

-No te preocupes. Te entiendo.

-Juliet…

-Te puedo llevar el almuerzo si quieres.- el rostro del castaño se ilumina.

-¿En serio?

-Claro. No te dejaría solo, desesperado y con hambre.

-¡Juliet te adoro!- se voltea para abrazarla.

-Pero va en serio lo del tinte de cabello.

-¡Eh!

-Tranquilo, procuraré que no sea rosa.

-Eres cruel.

-No, soy perversa.- ambos se ríen y se besan, aquel momento prometía muchos más en el futuro, no importando las piedras que estén en el camino, ambos podrán seguir adelante sin soltar sus manos.- Ya para o se te hará tarde.

-Mmmm… ¿no quieres compartir ducha?

-¡¿Eh?!- ella se sonrojó hasta parecer un tomate, sí, Claude la adoraba y no la dejaría ir nunca.

Y espero les haya gustado, intenté hacer el momento lo más dulce posible, no como un acto carnal sino como lo que es, hacer el amor, ésta es una pareja que no pensé que consiguiera tanta popularidad, en serio gracias a todos lo que lo han hecho posible! TwT Bien la próxima pareja es Adrien y Marinette y éste tiene más momentos graciosos, todos conocemos al gato. En fin, gracias por leer, no me maten piedad, nada de tomatazos o piedras, dejen sus reviews que en serio me encanta leerlos, un gustazo! Un abrazo! Y hasta la siguiente!