Hola a todos! Gracias a quienes leen el fic y gracias por sus reviews Jezebeth, TefyHatake, LadyAniMangaXD, EloraP y claimi.Saludos! :D
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Capítulo 4
-¡¿Qué te dijo qué?!- preguntó el rubio desconcertado.
-Que está enamorado de mí… desde la primera vez que me vio…
-¡Entonces lo conoces!
-No recuerdo a la mitad de las personas que hemos ayudado en todos estos años, Dean.
-Maldición.
-Al menos ya descartamos cualquier criatura sobrenatural.
-Mierda, ¿Y qué vas a hacer?
-No lo sé…
-Deberías hablar con él- sugirió el ángel- Si ambos sienten lo mismo pueden emparejarse.
-¡Solo es sexo!- replicó el Winchester mayor- Además, si realmente le interesara Sammy, no jugaría al misterio.
-O quizás tiene miedo- afirmó el moreno- Él dijo que se enamoró de ti desde la primera vez que te vio, Sam pero no tuvo el valor de decírtelo antes, eso demuestra que está asustado de como reaccionarás cuando sepas quien es.
-Mmm, puede ser… ¿Y por qué tendría miedo?
-No lo sé, quizás es la primera vez que se enamora de alguien de la forma en que lo está por ti, o solo es un idiota que no tiene el valor suficiente para decirte a la cara que te quiere.
-Cas…
-Como sea, ese cobarde no se merece a mi Sammy.
-Él ya es un adulto, Dean y debe escoger que es lo que quiere para su vida.
-Pero Cas.
-Es parte de la vida humana, no sé cómo terminará todo esto pero sin importar lo que pase, Sam cuenta contigo para apoyarlo.
-Cas- el rubio sonrió- A veces dice cosas muy profundas, angelito.
-¿Eh?
-Pero no me quedaré tranquilo hasta saber quién es, así que tengo una genial idea para descubrirlo.
-¿Cuál?-preguntó el castaño curioso.
-Esta noche, Cas y yo estaremos haciendo guardia en el impala y veremos a tu chico misterioso cuando llegue.
-Es un buen plan- dijo el castaño con cierto asombro- Estupendo.
-Ignoraré la sorpresa en tu voz, yo también puedo tener buenas ideas, Sammy- sonrió- ¿Te unes, Cas?
-Claro, Dean.
El resto de la tarde, estuvo revisando en su computadora algún posible caso cerca de ahí pero no encontró algo, así que se dedicó a descansar, ya que eran pocos los días que tenían libres. Al anochecer se dirigió al motel de la vez anterior pero cuando estaba a una cuadra de llegar, recibió un mensaje en su teléfono del chico misterioso, avisándole que cambiarían de lugar de encuentro.
-Maldición- caminó calle abajo y marcó un número.
-¿Sammy?
-Cambiamos de lugar, me acaba de avisar, Dean- le dio la dirección.
-Rayos, no tendremos más opción que esperar a que salga.
-Dean.
-¡Disfruta a tu chico, Sammy!
-Idiota.
-Perra.
El castaño guardó el teléfono y apresuró el paso hasta que llegó a la nueva dirección, entrando al cuarto veintitrés y observó la venda encima del velador. Pasaron solo unos segundos hasta que recibió un mensaje y cubrió sus ojos como era costumbre.
-Ya estoy listo, hombre misterioso- escuchó la puerta del baño antes de que los pasos se acercaran.
-Te ves delicioso, Honey.
-Pensé que nos veríamos en el mismo lugar de ayer.
-Al igual que a ti, me gusta la variedad.
Fue despojado de la ropa superior, quedando con el torso descubierto y luego empujado a la cama mientras lo besaban con ferocidad. Correspondió sus acciones de la misma manera pero antes de ceder ante todo el placer que prometía ese bien trabajado cuerpo, lo detuvo por los hombros.
-¿Qué ocurre, Honey?
-Tenemos que hablar.
-Después, ahora quiero follarte.
-Es sobre lo que me dijiste.
-Mmm.
-Te enamoraste de mí.
-Oh, eso- varios besitos fueron depositados en su cuello- Así es, estoy completamente enamorado de ti, cazador.
-Déjame verte.
-¿Por qué? ¿No te gusta el misterio?
-Yo también estoy enamorado de ti, por eso quiero conocerte y—
-Eres todo un romántico, Honey ¿Quieres invitarme a una cita?
-¿Por qué no?
-Más adelante veremos, pequeño.
-Pero—
El mayor no le permitió continuar hablando cuando lo desnudó con prisas y esa lujuriosa boca bajó a tragar su virilidad, provocando que su cuerpo vibrara con tal placentera acción. Rápidamente los gemidos fueron reemplazados por sollozos excitados cuando esos dedos comenzaron a prepararlo con prisa. En varias ocasiones, estuvo a punto de llegar al orgasmo pero su ligue misterioso se lo impidió y después de acomodarse entre sus piernas, lo embistió con fuerza.
-¡Aaaaaahhhh Siiiiiii!
-Qué bonita expresión, Honey.
El desconocido comenzó a embestirlo con fuerza, soltando gruñidos que provocaban aún más al menor. Una mano se deslizó por su abdomen hasta llegar a su hombría para masturbarlo con fuerza. A los pocos minutos, ya no pudo continuar aguantando tantos estímulos placenteros y acabó con un ronco gemido de placer sobre esa mano.
-¡Aaaaahhhh! Mmm…
-Eres tan estrecho… Aaaaahhh Saaammmyy…
Las embestidas se hicieron frenéticas hasta que el menor acabó con un ronco gemido de placer, manchando ambos abdómenes. Su compañero no tardó en seguirlo, corriéndose con un sensual gruñido que hizo jadear al cazador. Sintió esa cálida mano acariciando su cabello con suavidad.
-¿Todo en orden, Honey?
-Perfecto…Mmm…
-Ahora, ¿Quieres hablar o continuamos con la diversión?
-Continuemos- respondió jadeando.
Los dos se perdieron en un espiral de placer que duró hasta la madrugada. Sam quería continuar la conversación de hace un momento pero se sentía demasiado bien después del sexo y luego de acomodarse contra ese cálido cuerpo, se quedó profundamente dormido.
-Mmm…
Se frotó los despacio antes de incorporarse quedando sentado mientras bostezaba. Lo de ayer había sido fantástico, como todas las noches anteriores pero ahora que lo pensaba con claridad, su acompañante había evadido brillantemente su petición de verlo y podría estar molesto por eso pero contaba con la ayuda de su hermano.
-Por fin sabré quien eres.
Se apresuró en vestirse, comprobó que eran las diez y se apresuró en salir del cuarto, observando el impala que se encontraba estacionado a unos metros del cuarto. Fue hacia ellos y entrecerró los ojos al descubrir a su hermano que dormitaba en los asientos traseros mientras el ángel permanecía en el lugar del copiloto y miraba al rubio con cariño.
-Chicos- entró al asiento del conductor.
-Hola Sam.
-Hola, ¿Por qué Dean está durmiendo?- se acomodó para moverlo por el hombro- Despierta, Dean.
-Mmm…- se incorporó bostezando- Sammy… hola, enano…
-Díganmelo.
-¿Qué cosa?
-¿Quién es mi chico misterioso?
-Aaaammm… Mmm…
-Estuvieron toda la noche haciendo guardia, ¿Verdad?
-Por supuesto- respondió su hermano frotándose la nuca con nerviosismo.
-Dean- frunció el ceño- ¿Lo vieron o no?
-Mmm…
-¿Estuviste vigilando o jugando con Cas?
-La segunda- susurró con nerviosismo antes de mover las manos- ¡Pero fue su culpa! Le dije que teníamos que vigilar el cuarto pero comenzó a provocarme.
-En ningún momento dijiste que me detuviera- afirmó el moreno tranquilamente- De hecho, me pedías más.
-¡Cas cállate!
-Tú me dijiste "Sí Sam se divierte, nosotros también"
-Chicos, se supone que iban a vigilar.
-Lo siento, Sammy…- suspiró- Me quedé dormido un par de horas.
-Mmm… ¿Tú viste algo, Cas?
-No, solo a Dean durmiendo- respondió con su habitual sinceridad.
-No debí dejarlos juntos- se quejó resignado.
-Debiste pensar eso antes, Sammy- se quejó el rubio inclinándose en su asiento mientras jugueteaba con el cabello del moreno- Tendremos que pensar en otro plan, dudo mucho que funcione si nos involucra juntos ¿Verdad, angelito?
-Sí, Dean- respondió sonriendo.
-Es mejor que vayamos a desayunar o terminaré empujándolos a la ducha fría por calenturientos.
Durante el desayuno, intentaron planear otra forma de descubrir al hombre misterioso pero después de que la cámara falló, al igual que su petición y vigilar el cuarto, no se le ocurría otra cosa, además de que estaba seguro que el mayor aún no cedería a mostrarse ante él.
-Delicioso- dijo el rubio devorando su tarta.
-Concéntrate, Dean- pidió suspirando.
-Bien- lamió el tenedor pensativo- Tengo una idea, mientras estás con tu chico, Cas puede aparecer en el cuarto y descubrir quién es.
-No me agrada mucho esa idea- respondió el menor algo avergonzado.
-No irá cuando estén follando, sino en el preámbulo.
-Mmm…
-¿Qué opinas, Cas?- el moreno mantenía la vista fija en los labios del rubio- ¿Cas? ¡Hey!
-¿Qué?- preguntó ladeando la cabeza.
-¿Escuchaste lo que dije?
-Mmm.
-Cas, mírame a mí- pidió el castaño con una pequeña sonrisa de diversión- Ya entendí que estás loquito de amor por mi hermano pero ahora concéntrate.
-Sí, lo siento.
-¿Puedes aparecer en el cuarto cuando esté con ese hombre? Es la manera más rápida de descubrir quién es.
-Claro.
-Pero cuidadito con quedarte más tiempo del necesario- amenazó en broma el rubio- Ya sé que eres un voyerista.
-Pero solo contigo, Dean.
Sam dejó a la pareja coqueteando y fue al mostrador para pedir un postre. Esperaba que esta vez sí funcionara el plan y descubrir de una vez por todas quien era el hombre misterioso al cual frecuentaba cada noche. Por la tarde regresaron al cuarto del motel donde se quedaban y abrió ligeramente la boca cuando descubrió un manojo de rosas azules que había sobre su cama.
-No puede ser- sacó la tarjeta que traía.
-¿Otro admirador secreto?- preguntó el rubio sonriendo.
-Son de él.
-¿Y cómo llegaron aquí adentro? Dudo que las dejaran en la recepción.
-Mmm.
-¡Entró al cuarto!- dijo su hermano mirándolo con enfado- ¡Te lo dije, es una de las cosas que cazamos!
-Pero Dean.
-Lo sé, lo sé, descartamos casi…
-¿Dean?
-Hay una cosa que no colocamos en la habitación.
-¿Eh?
-Un círculo de fuego sagrado.
-¿Qué?- Sam abrió los ojos en señal de sorpresa- ¿Crees que mi chico misterioso… es un ángel?
