04 Cuando esperó
A las cinco de la mañana lo despertó el frío, intentó girarse, pero un peso en su pecho se lo impidió, mostrándole la imagen más hermosa a sus ojos.
El cantante pelirosa se aferraba a él, abrazándolo y completamente desnudo, como muchas veces se lo imaginó e involuntariamente una sonrisa apareció en sus labios.
- Pequeño, haré todo lo posible por conquistarte.
Se movió lentamente para ponerse de pie y cargarlo para llevarlo a la habitación y luego de acostarse a su lado cubrirlo con la sábana, el pequeño volvio a su posición anterior buscando el calor de su pecho.
- Mi Shu-chan, pronto amaneceremos así todos los días.
Le besó la frente y se volvió a dormir abrazándolo fuertemente, la primera parte había salido mejor de lo que esperaba, ahora venia la parte mas difícil y riesgosa, dejarlo ir, para recuperarlo, por contradictorio que suene.
En otra parte y en ese mismo momento un escritor no conciliaba el sueño.
Flashback
Estaba enojado, no sabia si con él mismo o con el pelirosa, de todas formas tenia que canalizar esa ira y temía que si continuaba en el mismo apartamento que el le terminaría hiriendo, así que salió a caminar.
Cuando regresaba vio al par de cantantes entrar en un vehículo y los siguió, hasta ver que entraban en una mansión.
Entonces esperó…
Vio como el mensajero de la pizzería llegaba y hacía una entrega, vio como salía y él seguía esperando a que el par saliera, mas no lo hacían.
Y Esperó…"Esto no puede ser cierto"
Esperó… "Él no me puede estar haciendo esto"
"Es mi imaginación, no llevo horas esperando, solo minutos"
Le escocían los ojos, pero ninguna lágrima cayó.
Eran las tres de la mañana cuando dejó de esperar, pero aún no quería dormir, no sin él a su lado, así que fue al parque donde le conoció.
Una vez ahí sacó una pequeña libreta que casi nunca usaba, pero que aun así era parte de sus posesiones.
Esperó a que mis labios le derritieran,
a que mis brazos le sostuvieran,
a que mis palabras le hicieran estremecer.
Dime amor ¿Ya te has cansado de esperar?
Dime, ¿Has encontrado en otros brazos el amor que buscabas?
Si te pregunto, ¿Qué dolerá más?
¿Qué digas que sí o qué digas que no?
Si dices que sí, mi alma se desgarrará
porque para mi no hay otro como tú.
Si dices que no, te heriré,
pues esperarás palabras que aún no puedo decir.
Así que mejor calla
y vuelve a mis brazos,
ya mañana decidirás si te quedas.
Al fin aquellas lágrimas cayeron, recorriendo sus mejillas hasta llegar al suelo…pero, aún no todo está perdido, aún lo tenía ahí, tenía que hacer algo ahí. Es escritor de novelas romántica, algo se le tiene que ocurrir algo y con este pensamiento volvió a su departamento.
Fin del flashback
______________________________________________________________________
Sintió algo recorrer su rostro y trazar un camino por su espalda, sentía cosquillas, pero no abrió los ojos, solo se aferró de la almohada.
Aún sentía esa sutil caricia y sabía que no estaba en casa de Yuki, él nunca era así, sabía que estaba con Ryuichi, que pasaría ahora, no estaba arrepentido, podrá parecer baka, pero no lo era tanto, desde un principio supo lo que pasaría y lo deseaba.
Eso que quería decir, ¿Ya no quería al escritor?... ¿Qué debería hacer?...dejó de pensar en ese momento cuando sintió una pequeña mordida en un glúteo y luego un beso en la zona donde lo mordieron.
Los besos continuaron a través de su columna, provocándole unos pequeños choques eléctricos. Los besos terminaron en su oreja para luego escuchar en un susurro "Shu, levántate"
Con pesadez abrió sus ojos amatistas para encontrarse con un sonriente Ryuichi y a Kumagoro, para luego recibir un beso en la boca. – Buenos días dormilón.
- Ryu-chan tengo sueño, déjame dormir diez minutos más.
- Si es por mi te dejo dormir todo lo que quieras, así que si después de decirte la hora aun quieres seguir durmiendo me lo dices.
- ¿Qué hora es?
- La una de la tarde nanoda.
Como si fuera un resorte se levantó rápidamente gritando y corriendo al walking closet de ryuichi – ahhhhh!!!!!!! Yuki me va a matar!!!!
Al darse cuenta de las dos cosas que hacía se detuvo en seco. – Gomene
Estaba algo nervioso y no porque estuviera desnudo frente a uno de los hombres más sensuales que conocía (n/a el otro era Yuki) sino que no quería que creyera que lo de la noche anterior era algo que hacía con cualquiera, pero no sabía que hacer, quería quedarse con él, pero también quería tratar de recuperar su relación.
Ryuichi notó la turbación del chico y se acercó a él, tomándolo de la cintura y acercándolo a el, besando sus labios.
- Shu, entiendo lo que te pasa, solo te pido que me dejes conquistarte, déjame demostrarte mi amor de la mejor forma que sé, mimándote, besándote, acariciándote y… haciéndote llegar al cielo (esto último lo dijo en un susurro sensual)…. ¿Me dejarías?
El rostro de Shu estaba de una tonalidad más fuerte que sus cabellos…Que le estaba proponiendo su ídolo...no puede ser, pero él quería, él lo deseaba, los deseaba a ambos, pero era consciente que no se puede querer todo en la vida, pero…
- Dime Shu, ¿Quieres ser mi amante? Dame dos meses de prueba, si no te enamoro me dejas.
- Está bien.
- Te amo, (besándolo) ahora ve, báñate para llevarte a "esa" casa. Deja de estarme tentando con tu hermoso cuerpo
Shu se bañó y comió en casa con Ryuichi, quien luego lo llevó al apartamento y subió con él para evitar cualquier represalia del rubio, pero él no se encontraba, pero de todas formas se despidieron para verse al otro día en el trabajo.
Cuando estuvo solo Shu solo se preguntó
¿Dónde está Yuki?
