Hola! Antes que nada quería daros las gracias. El fic ha tenido muy buena acogida entre las lectoras y eso me pone muy contenta ^^ Ahí tenéis otro Bella POV. Espero que lo disfruteis.

Ya activé los reviews anónimos. Gracias también a tods ls que me leen.

Dedicado especialmente para: Denisse-Pattinson-Cullen, Andromeda-170, , Dahe-Li, gLaDyZ KaUliTz CuLlEn, No3m1 Hal3 de Rathb0n3, Cathya Bloodkisse y NessieStrawberry.


SEGUNDA OPORTUNIDAD


CAPITULO 3: El incidente (Bella POV)

- Acuérdate de que después tenemos la doble cita con el amigo de Jazz.

Gemí. Mi amiga achacaba mis cambios de humor y mi estrés a no tener pareja. Olvidé por completo que hoy me presentarían a un chico que era amigo íntimo de su novio.

- Alice, sabes que no puedo tener pareja. Me distraería de muchas cosas y no podría ocultar mis dos vidas.

- Bah, Bells. Déjate de rollos. – el teléfono de su mesita comenzó a sonar- Ahora vuelvo, jefa.

Cerró la puerta tras de sí y yo volví la vista a los papeles que tenía sobre la mesa. Era un dossier con algo así como la compra de un edificio. Dicho edificio se remodelaría para construir otra boutique de una prestigiosa marca francesa. Deduje que mi cometido era firmar la autorización. Jacob Black, el director adjunto era el que se encargaba de casi todo. Le agradecía que así fuera. No podía más con la presión.

El interfono sonó.

- Señorita Dwyer, el señor Black la busca. ¿Le dejo pasar?

- Sí, Alice. Gracias.

Jacob llamó antes de entrar. Asomó su cabeza y finalmente entró. Sonriendo, como siempre.

- Hola, Marie.

Me estrechó en un cálido abrazo.

- Hola, Jake. Siéntate.

Se abrió su chaqueta y se sentó. Fijó la vista en la carpeta abierta sobre la mesa.

- Oh. Ya veo que lo has ojeado.

- Sí, algo he mirado. ¿Para eso es la reunión?

Asintió.

- Pero tengo algo mejor para ti. La firma de un contrato de patrocinio con la marca Reebok.

Me costó un minuto asimilarlo. Habíamos estado detrás de ellos durante año y medio sin conseguirlo.

- ¿Cómo has…

No me dejó terminar.

- Digamos que conozco a su directora general. – se miró las uñas- Llevo casi un mes saliendo con ella.

Me levanté y le di un golpecito en el hombro.

- ¡Picarón! ¿Sales con Renesmee Evans?

Volvió a asentir.

- Pero es secreto, ¿eh? Solo lo sabes tú que eres mi mejor amiga.

Hice el gesto de sellar mis labios y arrojar la llave. Se rió.

- Estarás dentro de – miró su reloj- una hora y media en Brooklyn para la firma. Tu coche está abajo esperando.

- ¿Qué?

- No pierdas el tiempo y hale, vete ya.

Me empujó fuera del despacho mientras me tendía mi maletín, mi chaqueta y mi bolso.

- Será Jason Mack el que te lleve. Paul ha tenido que salir por una urgencia.

Alice me sonreía desde su mesita.

- ¡Señorita Dwyer! ¡Acuérdese de su cita a las seis!

Me guiñó un ojo antes de que las puertas del ascensor se cerraran.

Un ya casi jubilado Jason me saludó cortésmente mientras me abría la puerta del coche.

X-x-x

El trayecto nos llevó más tiempo de la cuenta. Había mucho atasco. Resoplé impacientemente y llamé a la secretaría general de la Reebok.

- Buenas tardes – eran casi las dos de la tarde- Habla Marie Dwyer, de Dwyer & Co. Lo lamento muchísimo, pero estoy en pleno atasco y me demoraré bastante tiempo en llegar.

- No se preocupe, señorita Dwyer. La señora Evans ha pospuesto la reunión hasta las cinco de la tarde.

- ¡Oh! De acuerdo, gracias.

A las tres y media llegamos a Brooklyn. Jason me dejó en un restaurante italiano. Esperaba que no me reconocieran.

- Hola. Mesa para uno, por favor.

El chico de la puerta me reconoció, pero se hizo el tonto. Se lo agradecí internamente.

Pedí ravioli de setas. Mi móvil sonó.

- Hola, Alice. Dime.

- Ya terminó la junta. Ha durado más de lo esperado. Al parecer el dueño del edificio se ha negado.

- Ajá. Me lo suponía. Ahora George se encargará de subir el precio, supongo.

- Supones bien. ¿Ya terminó tu reunión?

El chico me dejó los raviolis en la mesa. Cogí uno y me lo llevé a la boca mientras le ponía al día del atasco.

- Como no estés a las ocho aquí, Isabella Marie Swan, me encargaré de que sufras yendo de compras durante el resto de tu vida.

- ¡Qué miedo, duende! – me reí- Claro que estaré allí, tonta.

- Eso espero. Bueno, que aproveches. Chao.

- Hasta luego, Ali.

Terminé de comer a las cuatro y Jason me dejó en el edificio donde sería la reunión. Al poco tiempo de estar esperando en la sala de espera, una cabellera ondulada de color marrón, algo más claro que el mío, llegó. Vestía muy elegante. Supuse que sería Renesmee.

Habló algo con su secretaria y se volvió hacia mí.

- Usted debe ser la señorita Evans. – le tendí una mano que estrechó con ganas.

- Por favor, tutéame, Marie. Sé que eres la mejor amiga de mi Jake.

Sus mejillas adquirieron un tono rosado bastante gracioso.

Tras una amena conversación y tras firmar los papeles (que duró casi hora y media mientras los abogados de su compañía revisaban que todo estaba en orden), miré mi reloj y se me vino el mundo encima.

Genial, Bella, pensé. Faltaba apenas una hora y media para la cita.

Por más que corriera no llegaría a tiempo. Llamé a Alice para advertirla.

Por desgracia, pillamos atasco de nuevo. Hora punta.

- Jason, ahí hay una carretera secundaria que nos acortará algo de camino. ¿Podría cogerla?

Supuso por mi cara que estaba impaciente por algo y giró el volante. A los pocos minutos aceleraba con ganas en una carretera vacía. Apenas fui consciente de que un camión venía en sentido contrario.

- ¡Agárrese señorita Dwyer! – bramó Jason.

No me dio tiempo a reaccionar. Noté un fuerte impacto y me sentí como si saliera despedida del coche.

Todo se volvió oscuro…