- De todas formas... No se por qué quieres quedarte con un... Inútil como este.
Esa fue la gota que colmó el vaso. Sonic se puso al lado del encapuchado con expresión furiosa. Y es que no iba a aceptar que nadie, especialmente este capullo, hiciese llorar al pequeño rubio. Se puso en frente de él, cara a cara y le dedicó una mirada de desprecio la cual le fue devuelta.
- Retira lo que has dicho y discúlpate con Tails ahora mismo.
El moreno soltó un bufido lo cual simplemente enfadó aún más a Sonic.
- No tengo porque retractarme de algo que es cierto. Tal y como es ahora, este niño no es más que chatarra.
- Pft. Al menos él es original. -Repasó de arriba a abajo al moreno. -Sólo eres una copia de mi, ¿verdad? Una mal hecha, al parecer.
El tipo ahora parecía haberse cabreado. Levantó el brazo y le asestó un puñetazo en la cara a Sonic, que cayó de espaldas al suelo. Tails que había permanecido ahí callado, salió de su trance, y se acercó corriendo a su amigo aún más horrorizado.
- ¡Sonic! ¿Estás bien? -El rubio apretó los dientes.
- No me importa que me hayan enviado por este enano, si tengo que matarte lo haré. -El tono monótono del moreno ahora parecía un poco más alterado.
- ¡Cállate de una vez, Shadow! -Se atrevió a gritarle, mientras que ayudaba a Sonic a levantarse. -¿Estás bien...?
- Ugh... -El niño Erizo parecía dispuesto a ir para pegarle una tunda al tal Shadow, pero Tails lo agarró por el brazo.
- Vale ya, Sonic. Por favor, vámonos.
- No importa donde vayáis... -El moreno sacó un aparato parecido a una radio de su bolsillo, y apretó el botón. -Sabremos donde estás.
El dolor empezó a apoderarse de la muñeca de Tails, sólo que ahora era mucho más fuerte. Se soltó del brazo de Sonic, por agarrarse la zona dolorida mientras caía de rodillas. Al moreno se le dibujo una macabra sonrisa en el rostro, mientras el rubio empezaba a gritar.
- ¡Tails! -Sonic empezó a ponerse nervioso, mientras relacionaba todo en su cabeza. Hizo el intento de acercarse a Shadow, pero este habló primero.
- Si te acercas aumentaré la dosis. -Soltó de nuevo con ese tono tranquilo y monótono.
Mierda. Mierda. Mierda. ¿Y ahora que se suponía que debía hacer? Encima los horribles gritos de Tails no le dejaban pensar con claridad. Eso fue... Hasta que encontró una roca afilada en el suelo.
- ¿Qué vas a hacer? ¿Tirarme eso a la cara? -Shadow bufó, mientras se preparaba para llevar el dispositivo al límite.
- No. Voy a hacer algo mejor que eso.
Al principio no entendió porque se arrodilló a la altura de Tails con la roca en mano, pero en cuanto la levantó todo le quedó claro. Este tío estaba como una cabra. Se suponía que debía irse para proteger a los suyos. Entonces... ¿Por qué perdía tiempo en rajar la muñeca de Miles sólo para sacarle el estúpido chip?
Shadow se quedó pensando, hasta que los gritos se callaron, volviéndose unos simples quejidos y lloriqueos.
- Lo siento, de verdad lo siento. -Sonic no dejó de repetir esto, mientras agarraba al rubio en brazos. -Lo siento. Lo siento. Lo siento.
No tuvo tiempo para detenerlos, porque el erizo, después de dedicarle una horrible mirada de odio salió de allí corriendo. Podría haberlos seguido con facilidad... Pero por algún motivo simplemente se quedó ahí, mirando el dispositivo minúsculo cubierto de sangre, y pisoteado. Pensando... ¿Qué tenía Miles para que el equipo de Sonic se preocupase en mantenerlo? Eso sólo le decía que tendrían que esforzarse aún más en ir a por él. Tal vez no era tan inútil como parecía...
- Listo... -Sally acabó de ponerle agua oxigenada a la magulladura que tenía Sonic en la barbilla. El chico simplemente asintió como respuesta, aún con la vista posada en el rubio que dormía tranquilamente en su cama. -Sonic... Deberíamos hablar.
El chico hizo un gesto con la mano que significaba "No me importa lo que tengas que decir, vete". Ella suspiró, y se puso en medio del campo de visión de su líder. Sonic bufó con molestia mirando hacia el rostro de la chica que era una mezcla de preocupación y enfado.
- Ahora.
- Habla entonces. -Fue lo único que dijo él, moviendo su silla para poder volver a comprobar que Tails estaba sano y salvo.
- Todo este tema se te esta yendo de las manos... -Sally se sentó en la cama, al lado del rubio. -Sigo pensando que Tails es un espía de Eggman.
- Tenía un chip en su brazo. Me pidió que le rajase la muñeca para sacarlo. -Soltó Sonic con enfado. -¿Te parece eso sospechoso?
- Pues... Si, la verdad.
El silencio invadió la habitación como hace unos momentos. Todo lo que se podía oír era la tranquila respiración de Tails, y la agitada de Sonic.
- Los demás hemos estado hablando... -Empezó la chica de nuevo. Sin rodeos. -Pensamos que deberíamos entregarlo a Eggman.
- Pensáis mal. ¿Algo más?
La chica soltó un suspiro molesto. Maldito cabezota. Era imposible razonar con este tío.
- ¿Sabes, Sonic? Arriesgue mi vida el día en el que acepte venir contigo a este sitio. Y todo este tiempo he pensado que lo hacía por una causa. -Él se quedó en silencio. -No quiero tirar todo por la borda por culpa de tu último capricho.
- Bien. Puedes marcharte si quieres.
Sally abrió mucho los ojos, como si estuviese a punto de llorar, y sólo fue entonces cuando Sonic le dedicó su mirada. Se veía cansado, agotado más bien. Probablemente no había dormido en toda la noche para ver como estaba el niño que aún dormía.
- ¿Quieres que... me marche?
Sonic se pasó una mano por la frente.
- No, Sally... Ugh. Lo siento, no quería decir eso...
- Bien, Sonic. -La chica se acercó a la puerta. -Tienes que elegir. O él, o nosotros. Tienes tres días.
Y con esto se marchó dando un portazo. El chico soltó un quejido, resbalándose en la silla. ¿Por qué todo era tan difícil de pronto? Sonic volvió sus ojos una vez más al rostro pecoso y tranquilo de Tails. No pudo evitar sonreír al ver que al menos estaba bien. Agarró suavemente la mano vendada del chico y entrelazó sus dedos.
- Yo confío en ti, Tails. Los haré entrar en razón. -Sonrió con un bostezo, empezando a entrarle sueño de nuevo. -Ya verás... Que todo se arregla.
- Señor... Una niña insiste en verle.
Eggman, que le estaba gritando a Shadow se volvió a Cubot con expresión iracunda. El robot se escondió detrás de su compañero Orbot, que fue el que habló esta vez de forma temerosa.
- E-Ella... Dice que sabe como encontrar al Niño... A Miles...
El Doctor suspiró, y con un gesto de cabeza le ordenó al erizo negro que se marchase.
- Que entre.
En cuanto dijo esto, por la puerta cruzó una niña pequeña, de unos diez años, con el pelo de color crema y don largas orejas de conejo saliendo de estas. La pequeña se veía nerviosa, incluso asustada, abrazando un peluche celeste. El hombre le dedicó su mejor sonrisa, y ella pareció tranquilizarse un poco.
- ¡D-Doctor Robotnik! D-Digo... Eh...
- Robotnik está bien. -Ordenó con la mano a sus robots que se fueran. -Dime, pequeña...
- Cream.
- Cream. ¿Tú sabes como encontrar a Miles?
- ¡S-Si! Miles es como mi hermano mayor y quiero rescatarlo de Sonic... Puedo rastrear su olor, es fácil. Lo he hecho otras veces en las mazmorras.
- Claro. Por eso lo estamos buscando. Al parecer Sonic le ha hecho cosas horribles... -El Doctor hizo una mueca exagerada.
- ¡Oh, no!
- Oh, si... -El hombre sonrió. -Pero ahora te tenemos a ti, ¿verdad? Shadow.
Cream abrazó su peluche cuando vio entrar a un niño con el pelo negro y cara de pocos amigos.
- ¿Si, Señor?
- Lleva a la pequeña Cream con su nueva compañera, Rouge. Ella te acompañará para buscar al Zo... Digo, a Miles esta tarde.
- Si, Señor.
La pequeña conejita sonrió ampliamente. ¡Lo había conseguido! ¡Iba a salvar a Miles!
Tails abrió los ojos lentamente. El sol se colaba por la excusa de ventana que tenían en la guarida, por lo que el rubio supuso que debía ser mediodía por lo menos. Se estiró un poco, y notó un agudo dolor en la muñeca izquierda. Examinó el vendaje limpio que llevaba e hizo una mueca de disgusto absoluto. ¿Y esto...? Entonces recordó todo lo que había pasado. Oh dios. ¿En qué momento se había dormido? Su memoria sólo llegaba hasta cuando llegaron a la guarida y... Nada. ¿Se había desmayado en ese momento? Más importante, ¿Cuánto tiempo llevaba dormido? ¿Y dónde estaban todos?
Examinando la habitación se dio cuenta que se trataba de la de Sonic, que es donde había dormido estos últimos días. Se incorporó, y pisó el suelo con los pies descalzos. Estaba frío, por lo que esperó unos minutos para levantarse. Comenzó a caminar hacia la puerta, y fue entonces cuando Amy entró con un botiquín.
- Ah, Tails... Te has despertado. -A la chica se le formó una expresión de horror en el rostro. -Esto es malo...
- ¿Amy? ¿Qué pasa? -El rubio ladeó la cabeza, confuso.
- Escucha, Tails. Tú me caes bien, ¿vale? Por eso... Voy a ayudarte a escapar. -La pelirrosa miró hacia afuera, y luego cerró la puerta.
- ¿A escapar? No entiendo... ¿A escapar de donde?
- ¡De aquí! Ah, claro... Tú no lo sabes, ¿verdad? -La chica empezó a buscar la ropa del rubio. Una camiseta blanca, algunas correas marrones y unos pantalones cortos de color beige. A veces usaba Googles, por lo que ella los sacó también. -¿Recuerdas el accidente?
- Uh... Eso creo...
- Bueno, Sonic se ha enfadado mucho. Ya sabes, por ponernos en peligro y eso...
El rubio notó su corazón dar un vuelto. ¿Sonic se había enfadado...? ¿Con él? No quería que se enfadase... Sonic era el único que lo entendía, y si ahora lo odiaba iba a quedarse solo de nuevo.
- Y-yo... Yo no pretendía...
- Lo se. Pero ha convencido a los demás con que debemos... Ya sabes... -La chica suspiró. -Acabar contigo... Para que no te tenga Eggman como aliado, pero para que tampoco nos molestes.
- ¿Sonic ha dicho eso? -A Tails se le dibujo una expresión de horror en el rostro, mientras se ponía la ropa. -¡Es horrible!
- Lo se... -Amy lo agarró de ambas manos. -Tu única oportunidad es ahora huir de aquí, y buscar ayuda de Eggman. Yo no debería decir esto... Pero es tu única oportunidad de sobrevivir.
- P-Pero yo...
- Se lo que vas a decir. Que seremos enemigos. Pero es la única manera. -La chica soltó un suspiro dramático.
- Iba a decir que quería hablar con Sonic... -Murmuró Tails.
- ¡No! ¡Te matará!
- Tal vez... Sólo estaba enfadado y... -El chico estaba punto de llorar. -A lo mejor lo dijo en caliente y...
- Tails. Me han enviado a ponerte esto. -La pelirrosa abrió su botiquín. Y sacó una jeringuilla con un líquido verde. -Te quieren muerto.
El rubio se sentó en la cama, agarrándose la cabeza. Sonic... Hasta Sonic pensaba que era un estorbo. ¿Acaso no era útil para nadie ni para nada? Vio como las lágrimas caían de su rostro al suelo. Entonces... ¿Por qué lo había rescatado? ¿Se había arrepentido de hacerlo? Todo era tan confuso. Le dolía tanto que Sonic pensase eso de él.
- No llores, Tails... -Amy se sentó a su lado, abrazándolo por los hombros. -Es... Para el bien de todos, ¿sabes?
El chico asintió lentamente.
- Amy... ¿Puedo contarte algo?
- Claro, cielo. Lo que quieras.
- Yo... E-Es que... Había empezado a... A... -El rubio no podía apenas decir algo con sentido por culpa de las lágrimas. -No... Que... Espero que salgáis todos de la ciudad con vida.
- Muchas gracias, Tails. -La chica sonrió. -Vamos, te ayudaré a cruzar la puerta.
"Había empezado a sentir algo por Sonic".
En cuanto Tails cruzó la puerta al exterior, después de agradecer a Amy, Sally y Knuckles salieron de sus escondites.
- ¿En serio...? ¿Esta es la mejor opción? -Suspiró el pelirrojo.
- No hay otra. Si ese niño sigue aquí conseguirá matarnos a todos. -La castaña suspiró, y luego le dedicó una sonrisa a Amy. -Lo has hecho genial.
- ¡Gracias! Yo creo que valgo para actriz.
- ¿Y ahora? -Knuckles se cruzó de brazos. -Estaba cansado, pero no creo que duerma más de tres horas. -Señaló con la cabeza a la puerta de su habitación, donde reposaba Sonic.
- Preparad la nota de huida, y en un par de horas lo avisamos.
- Entendido.
Cream iba olisqueando el bosque, mientras Shadow la seguía por detrás con una pequeña mueca. El chico suspiró con molestia, mientras que ella iba con una sonrisa.
- ¡Está cerca! -Declaró. El moreno rodó los ojos.
- Por aquí es donde escaparon ayer... ¿No crees que estas oliendo un rastro antiguo? -Preguntó, mientras la conejita fruncía el ceño, ofendida.
- ¡No! ¡Definitivamente Miles está cerca!
Oyeron unas pisadas acercarse corriendo, y lo primero que hizo Shadow fue esconderse. Se le olvidó que venía acompañado, y la niña quedó en medio del bosque completamente sola, en espera de lo que venía hacia ellos.
- Oops... -Murmuró.
Eggman lo iba a matar si perdía a esta niña. Salió de su escondite, para agarrarla, pero era muy tarde. Alguien había chocado con Cream cayendo los dos al suelo, y él estaba ahí en medio presenciando la escena. - Ouch... -Soltó una voz conocida.
La niña, esperanzada levantó sus ojos marrones para encontrarse con ese rostro pecoso, cubierto por el pelo dorado que tanto le gustaba. No pudo evitar soltar un grito.
- ¡MILES! -Y con esto se lanzó encima.
- ¡C-Cream! -El niño Zorro que parecía haber estado llorando hizo lo posible por agarrarla.
- Oh, no. Estas herido. -Señaló su muñeca.
- Ah... Haha... No es nada. -Tails sonrió con tristeza, y le dio un par de palmaditas en la cabeza a su amiga.
- Hemos venido a rescatarte de Sonic. ¡Ahora podrás unirte al ejército del Doctor!
El rubio levantó la vista hacia Shadow que permanecía serio, mirándolo directamente.
- ¿Que haces aquí? -Soltó.
- He... He escapado. -Tails se levantó con su amiga en brazos aún, y se dirigió hacia el moreno. -Sonic... Él... Ha intentado matarme.
El erizo negro abrió mucho los ojos. No podía creerlo. ¿Por qué iba a matarlo después de lo que pasó ante sus ojos? ¿Qué le había dado al enemigo de su jefe para acabar con la vida de este niño? ¿Acaso ya no era útil? Eso último no podía juzgarlo él, si no Robotnik.
- Entonces vendrás con nosotros. -No era una pregunta, si no una afirmación. Tails asintió en silencio con rostro serio.
- Ah, pero... -El chico dejó a la conejita en el suelo, y se acercó a Shadow. Después ante la mirada sorprendida de Cream le dio un puñetazo en la barbilla al moreno. No fue suficiente como para tirarlo, pero si para herirlo levemente. El moreno abrió mucho los ojos. -Esto es por lo que le hiciste. -Escupió con asco.
No sabía por qué vengaba a alguien que intentó matarlo... Pero debía hacerlo.
Shadow no se defendió. Por algún motivo sintió que era justo. Y tras esto, los tres caminaron de vuelta a la casa de Robotnik, en espera de lo que sea que le iban a hacer a Tails.
- ¡SONIC! ¡ES HORRIBLE!
El erizo abrió sus ojos verdes con pereza.
- Mmmgh... ¿Qué es lo horrible, Amy? ¿Se te acabó el pintauñas? -Bostezó, pero la chica negó fuertemente con la cabeza.
- Es... Es Tails.
Esas dos palabras fueron suficientes para que Sonic le prestara toda su atención.
- ¿Qué le ha pasado? -La chica se vio nerviosa de pronto. A pesar de estar actuando... No podía evitar sentir lástima por el tono preocupado de Sonic. -¡Habla!
- T-Toma.
Dicho esto le dio una carta que tenía muchas faltas de ortografía, y escrita en una letra irregular con bolígrafo naranja. El erizo sintió como el mundo se le venía encima.
