DISCLAIMER: Naruto y todos sus personajes son de Masashi Kishimoto, Dios sabe que sería de ellos si me pertenecieran.
Sasuke estaba en la cocina sentado en el comedor de los empleados del servicio, bebía un te buscando un poco de paz. Maldita la hora en la que decidió ser bueno con su esposa, ahora esta, ya no era más la sumisa desesperada por amor, no, Sakura había dejado salir esa arpía que siempre llevo dentro y junto con el huracán de hormonas en su séptimo mes de embarazo, era una migraña constante para el Uchiha. Primero había sido la culpa por verla soportando las nauseas que le provocaba el tratamiento para retener al bebé, las dos amenazas de aborto en las que la llevo en brazos a urgencias y casi la vio morir, después los excéntricos antojos que comenzaban con querer desayunar comidas súper elaboradas que mantenían ocupadas a las dos muchachas del servicio para que al final la señora Uchiha no probara más de dos bocados o también esas ganas que le entraban a las 3 am de una hamburguesa hawaiana con un jugo de kiwi. Y por supuesto no era de extrañarse que en esos 3 meses haya tenido que liquidar a la mitad del personal y contratar nuevos empleados.
Jugaba con la cuchara en la taza de té a medio beber. Por un momento la imagen de una mini Sakura le paso por la mente, una pequeña hiperactiva de pelo rosa corriendo por toda la casa, una caprichosa niña asistiendo a un colegio diferente cada año por qué no logra hacer amigos, una adolescente rebelde y muy consentida que lo llevaría a la banca rota para que al final se embarazara de un adolescente drogadicto desempleado del que juraría estar enamorada. Dejo ir un suspiro recordando que su hijo seria varón y quizá con un poco de suerte se parecería a él, al menos físicamente. No es que los genes de la pelirrosa no fueran buenos, pero siendo realistas ¿A cuántas bromas no se prestaría un chico con un extravagante cabello rosa chicle? Casi sentía ganas de reír imaginando las bromas que cierto rubio le diría en primera instancia. Porque si, aun pensaba en Naruto, más de lo que le gustaría.
"¡Ahí estas!" señalo la embarazada bajo el umbral de la cocina.
"Si…" Sasuke vio irse de golpe la paz.
"Hace media hora que le pedí a la empleada que preparara mi baño y sigo esperando"
"¿Hablas de la que mandaste a comprar almohadas para tu vientre o de la que enviaste a recoger tus abrigos de la tintorería?"
"Da igual, cuanta ineficiencia… - bufo la pelirrosa - ¿Y tú? ¿Qué haces en casa?"
"Aquí vivo Sakura" Contesto como si fuera lo más obvio.
"Me refiero a que ¿Por qué no estas en tu oficina?"
"Me tome el día"
"Qué raro, ya que últimamente pareces más feliz de estar encerrado en tu oficina o en tu despacho que de ver a esta vaca caminando a tu alrededor"
Y empezó a sollozar, aquí era donde a él le tocaba decirle No Sakura, no estas gorda, te ves hermosapero a Sasuke no le apetecía jugar al marido comprensivo y enamorado, por Dios que trataba de quererla un poco, al menos por que le daría un hijo – que aunque nunca le pidió, si lo tenía ilusionado –, pero la chica no le ponía las cosas fáciles ni para fingirle cariño. Ahí estaba desbordando hormonas con cada una de sus falsas lágrimas. Se acercó a él y lo abrazo por un costado, el vientre prominente de su esposa le rosaba el brazo y Sasuke reprimía como siempre, las ganas de acariciarlo. Sakura tomo la mano donde Sasuke debería llevar la alianza y la poso sobre su vientre, justo donde botaba su ombligo. Sasuke se tenso.
"A nuestro bebé no le gusta que estemos peleados…- sonrió de una manera estudiada – y a mí tampoco, Sasuke-kun"
"Me quede en casa porque hoy viene Tsunade a darles el chequeo mensual"
"Oh… lo había olvidado – Sakura movió la mano de Sasuke sobre su vientre – he pensado en el nombre para el bebé y pensé que te gustaría que se llame como tu padre"
Sasuke la miro muy extrañado, apenas el mes pasado habían discutido por que Sakura quería un extravagante nombre americano para el bebé.
"¿Fugaku? ¿Quieres que lo llamemos como mi padre?"
A veces tenia esos pequeños detalles que lo hacían sentir culpable de no poder quererla como ella deseaba.
"Pero…"
É inmediatamente después, ella misma hacia desaparecer la culpa.
"Sabía que había un pero…" Sasuke retiro su mano.
"Si, el bebé llevara el nombre de tu padre pero el próximo llevara el nombre del mío"
"¿Qué?"
"Si, el nombre de mi padre o el de mi madre en caso de que sea niña"
"Claro que entendí lo de los nombres, me refiero a lo otro… lo de tener el próximo…"
"Si, obviamente no dejare que Fugaku crezca solo, no es bueno ser un solitario hijo único"
"Sakura yo no quiero otro hijo"
La chica puso cara de indignada.
"Bueno, eso es obvio de tu parte…"
Se cruzo de brazos, claramente apuntando al hecho de sus fallidos intentos de acostarse con él, sin resultado alguno. Sasuke alegaba el miedo a hacerle daño al bebé, pero la chica no era tonta, sabía que el incesante coqueteo sin resultados no era porque le faltara atractivo, ni por el bebé, que aun embarazada ella sabia como la miraban los hombres, pero el único con el que dormía era exactamente el que no quería acostarse con ella.
"Parece que no importa cuando me esfuerce… sigo perdiendo ante el fantasma de esa amante"
Antes habían aclarado que Sasuke había dejado a su amante, aquella por la que le había pedido el divorcio a la pelirrosa. Pero horas después había regresado a la casa ahogado de borracho y despertándola a mitad de la noche con sus gritos.
FLASHBACK
"Sakura… ¡Sakura!" Sus gritos ebrios despertaron a la chica que bajo en bata al recibidor.
"¿Qué te pasa? ¿Por qué gritas así?"
"Ups… - su risa etílica era algo gutural y macabro – lo siento, no quería despertarte ¿O si quería?"
"¿Sasuke estuviste tomando?"
Su olor a whiskey la estaba mareando aun a medio metro de distancia.
"Solo un poco… festejaba"
Sakura se acercó y le arrebato la botella que estaba descorchando a un lado del mini bar.
"¡Oh vamos! no seas aguafiestas"
"Claramente ya te diste una buena fiesta en algún bar, así que por ahora basta y vete a la cama"
"¿A la tuya o a la mía? – su risa estaba incontrolable, la pelirrosa no se inmuto – si pretendes que me vaya a la tuya, tendrás que dejarme esa botella"
"Si ¿Verdad? por que claramente necesitas estar cayéndote de borracho para hacerle el amor a tu esposa – ahora estaba gritando – solo cuando te peleas con tu puta puedes considerarme una mujer en vez de otro mueble en tu casa"
"Es porque eres un mueble menos feo cuando veo borroso"
Sakura le dio una bofetada. Había sido en una de dos situaciones como esa en la que ella quedo embarazada, en la que Sasuke claramente alterado por una discusión con Naruto se emborracho en el primer bar que le quedaba de camino y llegaba a la mansión casi arrastrándose e irreconocible por la borrachera monumental, gran error. Termino en cama de Sakura y la tipa, ni lenta ni perezosa, había aprovechado la inconsciencia de su esposo.
"¿Qué tan desesperada deberías estar para meterte conmigo estando ebrio? Podría haber estado en un coma etílico y tú ni lo abrías notado querida ¿Verdad? – Sakura podía sentir el corazón latiendo en su cerebro – creo que eso es violación, o necrofilia, pero apuesto a que lo disfrutaste… irte a la cama con tu esposo ahogado de borracho ¿No estas orgullosa?"
Segunda bofetada, Sasuke si la sintió y se llevo la mano al rostro, fue cuando Sakura pudo ver más claro y al encender la luz le vio el rostro hinchado, tenía varios golpes, la ropa desacomodada y el labio partido, un corte en la ceja le estaba volviendo a sangrar.
"¡Oh por Dios!"
"Si, me veo del asco, lo sé" Sonrió llevándose la botella de licor a la boca.
La chica se quedo en su lugar, dudando sobre ir o no por el botiquín.
"Ya no es más mi problema"
"Oh, sí que lo es Sakura"
"Te recuerdo que en unas horas tendremos aquí a Karin con los papeles del divorcio"
"Se cancelan los planes de divorcio"
Sakura avanzó con precaución, podría ser una de sus usuales bromas crueles, ella ya no sabía que esperar de ese hombre que claramente no la quería ni un poco.
"¿Fue tu amante? – Sasuke la miro - ¿Ella… te hiso eso?"
"Sip, claramente no le agrado saber que embaracé a la mujer con la que le jure nunca haber dormido"
Sakura se dejo caer en el banquillo que crujió bajo su no tan discreto aumento de peso.
"Ya decía yo que te estabas poniendo gorda…"
La chica reprimía su ira que quería estallar en llanto, no quería hacer una novela de eso y Sasuke se sentó a su lado, dispuesto a humillarla lo suficiente como para que sintiera la mitad del dolor que él estaba cargando por lo de Naruto.
"Si, parecía una estafa la millonada que te pago en ese gimnasio disque exclusivo y que aun así te estés poniendo como cerda, porque puede que sea el embarazo pero aun así te ves muy gorda para ¿Qué serán…? ¿Dos o tres meses de embarazo?"
"10 semanas"
"Me imagine que lo sabrías… si no me fallan las cuentas, acerté a la primera ¿No Sakura?"
Esa noche la discusión giro en torno a humillaciones hacia la chica que acepto todo con lagrimas calladas y asentimientos de cabeza, Sasuke se descargo al por mayor y aunque le dejo claro que no la amaría nunca, también le aclaro que ya podía dejar de preocuparse por la amante y que si tenía suerte, la trataría con un poco de tacto por que le daría un hijo.
FLASHBACK END
"Estas pensando en ella ¿Verdad?"
Ahí estallo la bomba y lo dejo salir.
"Naruto… su nombre es Naruto"
"¿Qué?"
"¿Estas sorda?" Dio un largo sorbo a su taza de té y deseo que fuera licor.
"Naruto… ese es nombre de hombre…es…"
Los ojos jade de Sakura estaban casi desorbitados.
"Exactamente, ese fantasma con el que nunca podrás competir, esa misma persona a la que siempre le pertenecí, esa misma a la que amo como nunca te amare a ti… esa persona que estúpidamente deje por ti ¡Corrección! por mi hijo… esa persona es un hombre"
Sakura no reaccionaba, Sasuke no podía estar hablando en serio. No podía.
"Y se llama Naruto… ¿de verdad eres tan estúpida? Creí que podrías asumirlo después de ver la golpiza que me dio mi amante…"
Digamos que le había pasado por la mente que eran golpes muy fuertes como para haberle machacado el rostro, una simple mujer, esperaba ver arañazos al menos, pero ella misma se había sentido muchas veces con la fuerza suficiente como para despedazarlo con sus propias manos antes y en ese momento las estaba sintiendo de nuevo. Un movimiento la desestabilizo, se aferro a la barra de la cocina y Sasuke mantenía la distancia esperando una jugada sucia de parte de la pelirrosa.
"Sasuke, no me siento bien…"
O chantaje.
"No, es obvio que no"
"Sasuke, en serio…"
Su rostro se contrajo en una mueca de dolor. Pero Sasuke no se acercaba.
Del otro lado de la ciudad, Naruto cumplía con sus entregas de diario, mientras renegaba contra el armatoste cromado que estaba fallando mucho últimamente, tenía menos de 3 meses con esa motocicleta y aunque era de segunda mano, nunca lo había dejado tirado y el que lo hiciera en esos días en los que tenia miles de entregas de urgencia y una amenaza de despido, no lo ayudaba para nada.
Dos cuadras después, llego al pequeño hospital privado y entro a recepción con una caja en el hombro.
"Buenas tardes" Saludo la recepcionista.
Naruto dejo la caja en el escritorio y saludo sonriente.
"Aquí tengo una entrega para Shizune…" Miro a la mujer en el escritorio y ella a él.
"Naruto…" La mujer se puso de pie como para mirarlo mejor, se le acercó y estrujo su rostro como tratando de encontrar las facciones con las que ella lo recordaba.
"Eso es mi rostro, no plastilina"
"Pero… no… ¡tu estas muerto!"
"¡Claro que no!"
"Pero…tu madre… Kushina, ella le dijo a Tsunade que tu…"
"¿Qué?"
Escucho como frenaron unos tacones, en el pasillo detrás de él. Ambos giraron para ver el rostro pálido de Tsunade, la mujer estrujaba con fuerzas los papeles que llevaba mientras miraba al chico tratando de procesar que él estuviera ahí de pie, frente a ella, en la vida real.
"Abuela ¿Quieres explicarme porque Shizune dice que estoy muerto?"
Definitivamente era Naruto, era real. Tras reponerse del shock la mujer se acercó a Naruto y le dio un golpe en la cabeza con el folder.
"¡Ah! ¿Qué te pasa anciana?"
"Reprograma todas mis citas Shizune, estaré ocupada en mi despacho… sígueme Naruto"
Habían pasado 8 años desde la última vez que se habían visto, puesto que la abuela se había ido a EUA para estudiar pediatría y especializarse en ginecología. Hacia 5 años que regreso y había empezado los preparativos para montar ese hospital privado.
"Tu madre me dijo que estabas muerto"
Naruto se quedo serio.
"Hace 5 años cuando regrese, ella y tu padre me dijeron que habías muerto Naruto"
"Para ellos sí que lo estoy…" Bajo el rostro.
Naruto había renunciado a su familia cuando confesó estar enamorado de un chico y estar dispuesto a hacer una vida con él, con o sin el apoyo de su familia. Esa había sido la noche en que su madre insistió que llevara a Ino a cenar a la casa, precisamente un día antes de que Naruto decidiera terminar con ella. Sabía que podía lidiar con una simple cena, terminar con la chica al día siguiente y confesarle a su familia lo de su relación con calma. Pero nada salió conforme al plan, su madre había decidido que desposara a Ino y Naruto no pudo posponer su propio plan. Recordaba la decepción en el rostro de su padre, el llanto de su madre que después se torno en ira y aun tenia grabado en la retina el odio y el asco en la mirada de Kushina cuando lo echo de la casa, lo empujo y lo saco a empujones hasta tirarlo en la acera, sin dejarlo tomar ni un abrigo, sin darle oportunidad para nada. Escucho hasta allá el sollozo ahogado de Ino, a Minato consolándola en voz baja y a su madre gritándole…
"Estas muerto para nosotros Naruto… mama lo dijo, pero no pensé que fuera a llevarlo a tal nivel de realismo" Naruto trataba de sonreír.
"¿Quieres explicarme que fue lo que paso?"
"Mis padres me echaron de la casa, abuela"
"¿Qué fue eso tan grave que paso como para que tu propia madre te hiciera pasar por muerto? ¡Me mostro una hurna con tus cenizas!"
El pecho de Naruto estaba estrujándole el corazón.
"Me enamore…"
"Eso no es gracioso Naruto, dime ¿Qué fue lo que hiciste?"
Shizune interrumpió abruptamente en el consultorio de Tsunade.
"Tsunade llego una paciente a urgencias"
"Naruto, quédate aquí"
La mujer salió rápidamente de ahí, camino a urgencias, Shizune le entrego el expediente.
"Es la señora Uchiha, ha tenido desprendimiento, ha roto la fuente y está en labor de parto"
"Pero aun le faltan dos meses"
Entraron a la habitación donde estaba Sakura, sudando y con una expresión demacrada, el maquillaje corrido y su marido en medio de un shock.
"Como no reaccione señor Uchiha, le pondré la epidural a usted"
Sakura aferraba la mano de Sasuke, que casi no tenía color.
"¡No puede nacer! ¡Aun no!"
Tsunade revisaba bajo la manta, el trabajo de parto estaba casi a la mitad e indudablemente ese niño vendría al mundo con o sin la aprobación de su mama, los signos de la pelirrosa estaban en un rango peligroso, a jalones pudieron liberar a su esposo.
"¡No, no! ¡Sasuke no me dejes sola!"
Sasuke aun no salía del shock, una de las enfermeras lo saco mientras atendían a la parturienta.
En el consultorio, Naruto esperaba en silencio, podía escuchar la perturbación en los pasillos del pequeño hospital y sentía algo de impaciencia, su celular vibro.
"¿Dónde estas?" La voz de Kiba sonaba furiosa.
"Me he desviado un poco…"
"Han llamado tres veces, estas con media hora de atraso ¿Sabes que llevas papeles de un paciente en espera de trasplante?"
"Ya voy"
"¡Por Dios Naruto! Alguien podría morir por tu culpa"
"Ya voy, no me ladres Inuzuka" colgó y salió del consultorio.
Salió a toda prisa esperando que su motocicleta no quisiera hacerse mucho del rogar y se encontró con un deportivo rojo mal estacionado sobre la acera, había gotas de sangre que iban de camino hacia la entrada del hospital. La perturbación se instalo en el inmediatamente al conectar el auto con una persona que él conocía bien, pero podría ser una coincidencia, Sasuke no era el único con un deportivo rojo en esa ciudad ¿Verdad? El coche ni siquiera estaba cerrado, se acercó y antes de poner su mano en la puerta su celular vibro de nuevo.
Dejo ir a buzón la llamada y subió a su moto, que sorprendentemente, no tenia inconveniente en hacerlo cumplir con su horario de trabajo. Una ultima mirada al auto y se dijo a si mismo:
"Sasuke esta bien"
