Si estás ahí, ayúdame Superman \:0/
Hola de nuevo y gracias por esperar este fic (si alguien lo esperaba, sino; pues al menos lo lee Superman xD) Espero lo disfruten o al menos que desperdicien parte de su día xD entonces será misión cumplida =U=Y Bueno, acá esta.
…
Era la segunda vez que alzaba hacia arriba sus rojas pupilas, la luz atravesaba el follaje y de ahí a sus ojos nuevamente, pero el vivo y brillante destello en su mirada juguetona no se debía al astro, y era más bien un sentimiento de impaciencia entremezclado con memorias no tan pasadas de cierto peli azul; sonreía por pocos segundos se corregía mentalmente dejaba de hacerlo y volvía a sonreír; y quizá seguiría de la misma forma si no se hubiese percatado que el sol seguía su curso y nadie aparecía por el camino.
- Ya se ha tardado demasiado –se apoyó con fuerza contra el tronco del árbol un poco más molesto- quizá debí ser más directo… No, sería demasiado
Karma no era del tipo paciente, de no ser por el pulpo aún seguiría sin poder tener a raya su impulsividad, sin embargo llevaba esperando veintitrés minutos; los había contado; y eso ya era demasiado; al fin y al cabo ese "nos vemos después" no resultaba tan vago, los eventos previos no cambiaban el hecho de que uno, había clases y dos, esa era la única ruta para llegar a su exiliada institución.
- Acaso ella –y recordó la única vez que fue a casa de Nagisa, esos ojos de medusa sobre él y todo lo que hacía como si fuera realmente la criatura mitológica que convertía en piedra a quien miraba, ¿qué tanta presión ejercía sobre el peliazul? Nunca se había respondido eso—quizá deba ir… ¡No! Que estoy pensando…
Movió la cabeza negando cualquier idea, mientras su cuerpo disociado de su voluntad se movía en dirección a la casa de Nagisa, un horrible presentimiento de que algo no andaba bien obligaba a sus piernas a correr más rápido, y ciertamente las cosas no andaban bien, andaban peor.
…..
- ¡¿Esto es una broma!? – le había cerrado la puerta en las narices, al mismísimo Asano Gakushu y era lo más prudente, no había forma de explicar al presidente del consejo estudiantil que un estudiante de la clase E era además un pervertido travesti- ¡Por qué está aquí el!
Su cuerpo se deslizo por la puerta y termino sentado en el piso, tumbado por el shock emocional de apenas después del desayuno, sus ojos estaban totalmente en blanco y lo único que le reconfortaba era que por una u otra razón ya no escuchaba el sonido de la puerta; incluso el sentido del tiempo se perdió por completo; en cuanto sus sentidos volvieron en sí, se percató; definitivamente, no había ningún tipo de ruido.
- Tal vez se haya ido –balbuceo aun inmóvil como si sus cuerdas vocales fueran lo único que funcionaran en su cuerpo- Koro-sensei siempre ha dicho que un asesino debe tener una segunda arma, no debería perder la calma tan fácilmente…
Y haciendo parcialmente caso a su no tan convencido discurso se incorporó como una muñeca rota; y vaya que parecía una, no quería revivir lo de hacía unos minutos, pero tampoco quería quedarse con la duda, así que abrió muy lentamente la puerta.
- Ya te tranquilizaste Nagisa-kun
- Ah, si –dijo apenas asomando la cabeza; ¿tranquilizarse? Esa palabra había perdido su significado en esa situación- ¿esperaste todo este tiempo?
- No es nada, pensaba esperar hasta que salieras –contesto sin inmutarse- parece que te sorprendí y no tenía intención de asustarte así que pensé que sería mejor si te dejaba calmarte
- Que considerado… -más bien perturbador, pensó- ¿y si no salía?
- Tendría que perder una clase, ¿Por qué haces preguntas tan obvias?
- Jaja, lo siento –respondió nervioso, dándose cuenta que no iba a ningún lado su conversación- Asano-kun.
- ¿si?
- Lamento ser tan directo pero, ¿a qué viniste?
- Tenía que verte
- Tú, ¿qué? –algo le reconocía, la capacidad de mantener la calma en toda situación, era de esperarse del hijo del presidente- este no es un buen…
- No pienso esperar más –hacia el último momento su cuerpo se abalanzó contra la puerta impidiendo que volviera a cerrarla; la inercia también hizo su parte y su cuerpo atrapo contra el piso al aspirante a asesino; momentos como ese eran en los que Nagisa maldecía su delgada complextura
- ¿Asano-kun?... –balbuceo, con un atisbo de molestia, tratando de moverse; pero era inútil, una indirecta como esa la ignoraría cualquiera y más si se trataba de Asano
- He querido hablar contigo todo este tiempo –dijo como si deletreará cada frase, muy lentamente; con su aliento demasiado cerca del otro- aunque nunca pensé que se diera de esta forma…
Y esa era la escena que tenía frente suyo Karma; allí la razón por la que nunca apareció por el sendero; que era ese sentimiento tan corrosivo que le quemaba por dentro; era la primera vez que lo sentía y lo detestaba.
- Niño rico… -el aludido volteó en su dirección incorporándose aletargado; molestando aún más al pelirrojo; estaba en su límite, no espero siquiera a que se incorporará para sujetarlo del cuello y golpearlo, finalmente su cuerpo y su voluntad se habían puesto de acuerdo; objetivo; matar a Asano Gakushu- ¡Qué demonios le estás haciendo a Nagisa!
- Karma-kun! ¡No es lo que parece! –pero nunca lo es- Asano-kun solo…. –y se detuvo quedando helado por la mirada del pelirrojo
- Nagisa eres demasiado considerado –pronunció devolviéndole el golpe; como un recordatorio de porque el mejor estudiante, era el mejor en todo- no tienes por qué darle explicaciones
- Tsk –aquello ultimo solo encendía el fuego que llevaba dentro; ¿qué era eso de llamarlo por su primer nombre? Fanfarroneando como si tuvieran ese tipo de relación, apretó sus puños con la inútil tarea de tratar de calmarse, si Asano quería demostrar quién era el número uno; entonces aceptaba el reto, una simple pelea no cambiaría nada- Asano, las clases van comenzar, un estudiante modelo como tú no debería faltar
- Hablaremos después Nagisa
Dio vuelta agitando con desgano su mano; no volteo a ver los encendidos rojos de Akabane que le apuñalaban por la espalda, ni a escuchar sus filosas palabras de despedida; ignorando por completo el caos que había dejado; aunque bajo sus expectativas absolutamente todo; había salido a pedir de boca.
- Karma-kun…
- Nagisa, te gustan los chicos –soltó estando aún de espaldas al peli azul-
- ¿Q-Qué? –articulo apenas, no encontraba un rastro de sarcasmo en sus palabras, definitivamente no era broma, estaba yendo muy lejos pero hablaba enserio- De que estás hablando…
- Porque no veo forma de que alguien como tú no haya podido contra él –volteo mirando fijamente a Nagisa, buscando el mínimo indicio de una respuesta- a no ser que tu hayas querido
- ¡No es así como paso! –trato de defenderse, y no sabía porque, por alguna razón quería justificarse; ¿y por qué? Cierto, quería aclarar las cosas, no, era algo más- ¡Lo estás malinterpretando!
Arqueo una ceja cruzándose de brazos esculcando detenidamente al más bajo; rodeándole en silencio – creo que debemos establecer los términos de nuestro pequeño secretito –se acercó al peli azul invadiendo su espacio, añadiendo una vez más a la lista de veces que pasaba.
- De que hablas… -su cuerpo apenas volvía en sí y otra vez se inmovilizada, salía de un shock y entraba en otro, ya casi superaba el hecho de verse como una chica frente a otro ser humano y ahora eso; no podía evitar sonrojarse al sentir el tibio aliento de Karma sobre su hombro; ¿Por qué le susurraba al oído? ¿Por qué su pulso se aceleraba cada vez que se acercaba demasiado? ¿por qué de repente le hacía tantas preguntas?
¿y por qué el no se las hacía? Que acaso se había concentrado tanto en el asesinato como para no pensar en ese tipo de cosas; para ser honesto nunca pensaba ese tipo de cosas, estar en la clase E no significaba simplemente ser un paria entre los estudiantes, sino que también era una sentencia que evitaba a toda costa una vida normal; además de Kayano no se relacionaba mucho con las chicas, tampoco se molestaba en intentarlo y casi siempre pasaba el tiempo con Karma o Sugino; ¿Qué si le gustaban los chicos? Probablemente…
- De esto –acerco con premura sus labios fundiéndose en un apasionado beso con Nagisa, robando el derecho a decidir, impetuoso como siempre profundizo el contacto sin esperar respuesta, separándose solo cuando su aliento se acabó
Nagisa respiraba agitado, tocaba su labio inferior con una mano mientras aturdido sus claras pupilas se perdían en el horizonte.
Karma no le apartaba la mirada, no quería la más mínima expresión; metido en una duda maldita si debía tocarlo o no; eso era lo que su cuerpo quería; pero; ¿Qué quería Nagisa? Las azules orbes miraron hacia arriba esperando encontrarse con otra mirada.
- Como…! –antes de que pronunciará "pudiste" Karma detuvo el brazo de su compañero, estaba convencido que esa bofetada no iba en serio, la fuerza que había puesto era casi nula tanto que ni se esforzó en detener el golpe.
Sostenía el brazo delgado y desnudo del más pequeño; ese simple contacto despertaba todos sus sentidos; era cierto, al menos para él, no había nada en Nagisa que no le atrajera. El olor de su cabello, el color de sus ojos, su perfume natural lo suave de su piel, su voz al pronunciar su nombre todos y cada uno de esos detalles le perturbaban desde hacía mucho; se había convencido que era todo por el femenino delineamiento de sus facciones, que su desviada atracción seria correcta si tan solo fuera una chica; pero ahora más que nunca esperaba que solo fuera él.
Maldición, dijo para sus adentros; la pregunta no era si a Nagisa le atraían los hombres, la pregunta era si al le atraía Nagisa; apretó con más fuerza el brazo del peliazul, escuchándose un quejido por parte del otro.
- Era… mi primer beso… -balbuceo inundado de emociones, Nagisa era un asesino nato, pero era Nagisa al final, estaba confundido, molesto y confundido otra vez- hay un límite para tus bromas!
- Yo no bromeaba –bajo lentamente el brazo de Nagisa para después liberarlo del agarre- Iba en serio
Estaba quietecito sólo sus pupilas se dilataban al escuchar cada palabra, ya no sabía que contestar, si hubiera algo que contestar.
- Nagisa, puedes odiarme todo lo que quieras, pero esto es algo que he tratado de decirte desde hace mucho; si no puedes manejarlo lo entiendo, así que al menos escucha lo que quiero decirte, si no hacía eso, es probable que… –respiro profundamente, pensando en aquello como un asesinato; y en la siguiente frase como un disparo certero- te violaría
- ¿eh? –¡reacciona Nagisa!, si escuchaste lo que creíste escuchar- ¡¿Ehh!?
Suspiro aliviado, como liberándose de una pesada carga, sólo el pelirrojo se entendía- al fin pude decírtelo –ese aura de calma no figuraba para nada con la enardecida carita del peliazul, sus mejillas ardían en rojo, y para Karma parecía ser un día en el parque; están las personas a las que les hace falta tacto y después está Karma
- ¡¿Cómo puedes decirlo tan calmadamente?! –estaba gritando, si, así era, adiós autocontrol, nos vemos en otra ocasión- ¡Eres lo peor!
- Te dije que no me importa si no lo entiendes –se detuvo solo un segundo mientras rodeaba juguetón a Nagisa- y tal vez solo sea la edad; pero como lo veo ahora, no hay nada que no me guste de Nagisa-kun
- Eso… yo… -apretó los puños cerrando los ojos con fuerza, odiaba esa parte del pelirrojo, sólo lo confundía más, envidiaba su capacidad de decir siempre lo que quería sin temor a nada
- No te pido que aceptes mis sentimientos, pero hagamos un trato justo; nuestro secreto es nuestro secreto –rodeo por la espalda al más bajo, aprovechándose de la inmovilidad esporádica que le había dado desde el comienzo del día, sujetando entre sus brazos su cuerpo- deja al menos que juegue contigo, de vez en cuando, quiero ayudarte, pero si te vuelvo a ver y no puedo tocarte –acerco nuevamente sus labios al oído del otro, como si fuese a susurrarle un secreto de aquellos de la CIA, su tono cambio con la última frase, no se oía como un cazador en busca de una presa, curiosamente su voz era; seductora- creo que enloquecería
Abrió la boca pero no salía nada sintió entonces un pequeño mordisco en su cuello; y sonrió.
- No aceptarías un no ¿o sí?
- ¿Esa es tu respuesta?
- No, creo que mi respuesta sería que está mal –los brazos que lo rodeaban estaban a punto de desenvolver su agarre, detenidos en el último momento- estaría mal que Karma-kun enloqueciera
Musito una pequeña risilla, su mirada cambio por completo volviéndose a su habitual carmesí con sus intenciones afiladas y la predisposición del peliazul su mano descendió hasta acariciar por encima de su ropa el miembro del más bajo; un respingo en su espina activo sus reflejos y Nagisa trato de alejarse, logrando sólo ser aprisionado con más fuerza.
- Q-que haces… -dijo dubitativo, sintiendo como la temperatura en todo su cuerpo subía; el rubor en sus mejillas se hacía más intenso; y agradecía que su rostro no fuera visible para el pelirrojo
- Te doy una pequeña clase de anatomía -reflexiono un poco, ¿tal vez iba muy rápido?, y hasta donde le dejaría llegar, esa era una pregunta más interesante- no dijiste que podía tocarte
- ¿j-justo ahora?
- No veo porque esperar más –metió su izquierda por dentro del vestido de una pieza, acariciando su suave piel- esta cosa esta estorbando, ¿no te importa si te lo quito?
Nunca pensó que haría algo como aferrarse a unas ropas que detestaba y aun así lo estaba haciendo.
- Karma… detente
- Ja, esperaba que dijeras eso; pero, no puedo olvidar tan fácilmente que ese bastardo estaba sobre ti –Nagisa repitió esa frase en su mente, ¿se refería a Asano? Acaso…
- ¿Estabas celoso?
- No me provoques –volvió a morderle el cuello; en parte por el placer de oír un gemido y en parte por una pulsión egoísta de marcar su territorio- Nagisa
- Mnn… -musito, sin poder armar un discurso coherente; todas esas sensaciones eran nuevas en su cuerpo, como si hubiese estado en una burbuja todo ese tiempo, esas "cosas pervertidas" de los que todos hablaban le estaban pasando todas al mismo tiempo sin salida de escape; y no era solo su cuerpo el que reaccionaba sintió como algo presionaba en su espalda baja- ¡ah…!
Volteo bruscamente a Nagisa deleitándose con ese rostro ruborizado; no podía ser más lindo, pero su inocencia no le convencía; necesitaba que le siguiera el juego, por el momento tendré que ser su maestro, ya aprenderá; esas ideas turbaban su mente y despertaban su lívido, el mismo Karma impulsivo de siempre; como esos autos de carreras a los que si les da luz verdad yo no puedes detenerlos. Sujeto fuertemente sus brazos, eran tan delgados que parecía que fueran a romperse, se escuchó otro quejido pero el pelirrojo lo ignoró, arrincono al más bajo contra la pared, y cuando su cuerpo ya no tuvo escapatoria comenzó a besarlo; el pequeño se quedaba sin aire rápidamente aunque eso sólo despertaba el deseo en Karma, sus ojos teñidos del mismo color de la pasión recorrían ferozmente a su presa; devorar con la mirada era sólo una sutileza para lo que hacía Karma.
Libero de su agarre al peliazul; que para ser un asesino, no se defendía en lo absoluto; acaricio sus mejillas, está vez se acercó despacio, como pidiendo permiso; el pequeño no le despegaba la mirada, sus orbes completamente abiertas parecían seguirle.
- No quiero obligarte –aunque sus acciones y sus palabras se contradecían , en el momento de volver a besarlo se detuvo
- También… ¡hago esto porque quiero! –reclamo apenas, sorprendiendo al pelirrojo al devolverle el beso
Nagisa se estremeció al volver a sentir los dedos de Karma tocándolo por encima de la ropa; era cierto, no se había opuesto a que lo tocara, pero ¿qué iba a suceder a partir de esa libertad que tan a la ligera le había dado?
Pasaban de las diez; ¿no se suponía que debían estar en clase?
No, a veces; y solo a veces, hay cosas más importantes que una clase de asesinato.
…
Ósea, khe?) adfasdfads esito seria :DD como se habran dado cuenta no me va, escribir lemon, no es lo mío.
Limones, quien quiere limones :DDD
El avance está yendo demasiado lento para mi gusto, y la trama; y no la "trama" se está quedando de lado, ahora sí que me pongo las pilas y avanzo el fic! Además que ya casi acaba el semestre 7u7 más que todo es por eso xDDD
Gracias por sus sensuales reviews =W= y por sobre todo por interesarse en el pairing; y es que son tan asdfasdfadsfajelkñjqwhiluefkhaewsmfhaeb son un amoshh, otra cosita es que no quisiera alterar sus personalidades; no me gustaría que Nagisa quedará más pasivo de lo que ya lo presente así que iré mejorando eso; en el manga ya tuvieron su primera pelea *Q* 3 y Nagisa es todo un badass ^w^ a su estilo; pero badass; y Karma es mucho más sádico. Como sea, con eso en mente trabajaré para que no me quede wtf?! xD
Otra vez gracias por seguir la historia, que tengan un fanderdifico día vecinirijillos (escribir eso es como trabalenguas 7.7 xD)
