Jeannine, gracias por no matarme… Por lo menos por ahora xD

Vuelvo a decir: el potterverso pertenece a Joanne Rowling. Además, este fic ha sido creado para el "Amigo Invisible 2015" del foro "Las Cuatro Casas". Corresponde a tu primera petición.


–Vamos bien –dije en voz alta, mientras observaba la ciénaga, que parecía ser bastante profunda–, ningún animal te ha hecho daño, ahora tenemos que intentar que este hinkypunk no me confunda.

Observé el lugar por donde podía cruzar el agua sucia. Tenía dos caminos que podía tomar: uno con piedras y otro con varios troncos largos. Estudié bien ambos caminos: el de piedra parecía seguro, pero si iba por ahí debería saltar para llegar a la otra orilla al final. El de madera no daba la impresión de ser muy fuerte, pero por lo menos cruzaba toda el agua sin interrupciones, montañas o agujeros.

Toma el camino de los troncos… es más seguro, por allí no debes saltar para llegar a tierra. –dijo una vocecita.

"Mal argumento" pensé, pisando con cuidado la primera piedra. No se movió, ni se hundió, ni se balanceó. Fui pisando cada piedra con un pie, y mientras caminaba la primera parte el hinkypunk no habló.

Mala idea. Esa piedra que tienes delante es muy resbaladiza.

Fruncí el ceño, antes de pisar la piedra. Con mucho cuidado, me agaché y pasé la mano por la parte de arribaa, revisando si resbalaba. Al contrario, raspaba mucho. Pisé con algo de confianza la piedra, pero en cuanto mi pie la tocó, se hundió rápidamente.

–Demonios –murmuré. No podía saltar hacia la siguiente piedra porque corría el riesgo de carme en la ciénaga y quizás lastimarme, de modo que tenía que, de alguna forma, cubrir ese espacio que nos separaba.

Miré uno de los troncos que estaba en el camino que el hinkypunk me había recomendado (y que por esa razón había decidido no cruzarlo), y recordé un hechizo que había leído en un libro de encantamientos. ¿Podría hacerlo bien? –Accio –pronuncié, señalando el tronco. Éste no se movió.

¡Accio! –exclamé un poco más fuerte, escuchando la risa del animal– Cállate, hinkypunk.

"Tengo que hacer algo" me dije "no puedo saltar. La siguiente piedra está muy lejos…"

Intenta otra vez tu hechizo– dijo el animal. Inmediatamente eliminé esa opción de mi mente. "No le hagas caso al hinkypunk", recité lo que decían mis apuntes de Defensa. "Tengo que hacer algún otro tipo de hechizo para transportar el tronco… ¿pero cuál?"

Una luz interrumpió mis pensamientos. La luz provenía de un farol que sostenía una criatura a la que no podía distinguir. Poco a poco, pude ver cómo el hinkypunk se hacía más visible. Sí, era el que el profesor Lupin nos había enseñado varias clases atrás.

Era bastante parecido a un gnomo de jardín (como los que Ron me había contado que estaban en la Madriguera), pero sólo por la cara y el tórax, a pesar que, como el resto del cuerpo, estaban hechos de humo. Por debajo de donde debía estar el estómago de la criatura, el humo formaba una sola pata, con la cual el hinkypunk se mantenía apoyado sobre una piedra con total naturalidad, sin tambalearse.

"Vamos por partes" murmuré para mis adentros "primero hay que lograr que la criatura se calle, así deja de marearme tanto con lo que dice, y luego me concentraré en un hechizo que de verdad funcione"

Vamos, intenta nuevamente con ese hechizo aixo o como se llame, tú lo conoces…

–Hechizos que hagan que el hinkypunk cierre la bocota –exclamé, exasperada. Funcionó. El bicho se calló por un momento, pero luego volvió a darme indicaciones inservibles, a las que intenté hacer oídos sordos.

El animal parecía no rendirse– Vamos, brujita, inténtalo.

¡Silencius! –grité, apuntántolo con la varita. El hinkypunk se llevó las manos a la garganta al ver que no podía producir sonido. Con una sonrisa de satisfacción volví a concentrarme en lo que tendría que hacer para terminar de cruzar la ciénaga. Sin las indicaciones del bicho interrumpiendo mis pensamientos, buscar un hechizo para cruzar el resto del camino se me hacía mucho más fácil.

–Ya lo tengo –murmuré, sorprendida de que no se me hubiera ocurrido antes. Apunté al tronco con la varita– ¡Wingardium Leviosa!

Eso resultó más fácil. Moví el tronco del otro camino y lo coloqué justo entre la roca en la cual estaba parada y la siguiente. Con un poquito de nerviosismo lo pisé y noté que no se hundía. Algo más envalentonada terminé de cruzar el tronco y las dos piedras que me quedaban para llegar al otro lado. Al final di un gran salto y aterricé en el césped, a un metro de la verja que separaba el siguiente obstáculo.

– ¡Nos vemos, hinkypunk! ¡Espero que el profesor Lupin pueda dejarte hablar luego! –lo saludé con una mano mientras el animal hacía unas señas raras, y luego crucé la verja que me separaba de la ciénaga.

Ya estaba lista para lo siguiente que viniera.


¡JEANNINE! No sabes lo que me costó este capítulo. Primero había hecho sufrir al pobre bicho llamándolo Henry hasta que le decía a Hermione cómo cruzar, pero luego me pareció una forma muy idiota de pasar un examen de Defensa (más aun siendo la sabelotodo de Hermione) así que finalmente el último día llegó a mi loca mente la forma de escribir el capítulo de una forma decente xD

¡Nos vemos en el siguiente capítulo! (que ese sí, como corresponde, lo escribí hace unos días xD)

Saluditos llenos de facturas y mate,

Vicky.

P.D.: espero que el largo de este capítulo compense lo cortito que fue el anterior xd