Todos los personajes pertenecen a J. K. Rowling, a excepción de algunos que inventé yo.
Después de todo, todo podía pasar.
CAPITULO 4: Después de la calma, la tormenta.
Un moreno se despierta al día siguiente, un domingo, después de haber tenido la mejor noche de su vida. Miró a su alrededor, sus amigos seguían durmiendo. Todavía tenía el colgante en su mano, y el libro en la otra. Le había escrito toda la noche esperando una respuesta que nunca había llegado. Esa chica que había conocido en la fiesta de disfraces lo tenía como loco. La quería encontrar, la iba a encontrar. Recordaba todavía sus palabras, su voz, como hablaba de él y de sus cualidades. Así que "más partible que la varita de Michael", pensó sonriendo James.
- ¿Y? ¿Pudiste?
- No, ya probé todos los hechizos que conozco, y no puedo sacarte ese mechón rubio.
- ¿Qué pasa? ¿Por qué gritan tanto? – dijo Lucy mirando con cara de sueño a sus amigas. – - Lily... ¿Por qué esa cara?
- Emily hizo algo mal en el hechizo y no puede hacer que este mechoncito rubio vuelva a su color normal.
- Ai Lillyan es sólo un mechoncito. Lo puedes tapar con el otro pelo y una hebilla. Te presto la mía si quieres.
- No. Me pondré el sombrero de Emy.
- ¡Lo rompes y mueres!
- ¿Pueden dejar de gritar? ¿Qué hora es?- Preguntó Alice, levantándose.
- Deben ser como las nueve o diez. Puedes seguir durmiendo y desayunar después con nosotras, todavía no tenemos hambre.
- No, ya me desperté. – contestó fastidiada la morocha.
Una hora después, las chicas estaban todas sentadas en sus camas, tomando un café mientras hablaban. La lluvia golpeaba con fuerza en la ventana.
- ¿Cómo les fue anoche?- dijo Lily mientras tomaba un sorbo de café.
- No me animeeeeeeeeeeeeeeeeeeee! – Dijo Emily –aparte se dio cuenta quién era, justo cuando le iba a decir que era hermoso... en fin.
- No descubrí a James- dijo Lucy con cara triste. Lucy gustaba de James desde hacía ya más de 2 años. Pero nunca se puso celosa de que él esté enamorado de Lily ni nada de eso, sino que al contrario, Lucy amaba molestar a Lily diciéndole que hacían una hermosa pareja.
- Ni yo a Remus – contestó Alice también deprimida.
- Igual Remus tiene novia, lo vi ayer con una chica que estaba vestida de elfo- dijo riéndose Lily.
- Para mí que era Peter Pettigrew y no te diste cuenta... ¿Y a vos Lillyan? ¿Como te fue anoche? – Le dijo Lucy con cara de picardía – Te vi con el mosquetero afuera.
- Am...- la pelirroja se puso toda roja, y recordó toda la noche que había pasado, realmente quería saber quién era. – Si... estuve con el mosquetero...
- ¿Y?
- Y es perfecto...
- ¿Y?
- Si chicas. Lo besé y fue la noche más hermosa de mi vida.
Todas la miraron asombrada. Lily no era el tipo de chicas que besaban a alguien sin que sepa quién era, pero en ese tipo de fiestas todo podía cambiar.
- Lo besaste y todavía no sabes quién es. Ni él sabe quién eres... ¿Estás segura de que eres Lillyan Evans y no Cenicienta? Ahora entiendo por qué el apodo – dijo un poco decepcionada Lucy. – Hey! ¿El colgante?
- Se lo di a él... ¿No se enojan verdad?
- Ai Lily! ¿Cómo nos vamos a enojar? de esa forma lo reconocerás. ¡Qué tiernos! – dijo una emocionada Emily.
- Chicas... un momento. ¿Qué haces si la persona del colgante resulta ser James?- preguntó preocupada Lucy.
- Todo está controlado no te preocupes. Estoy segura que no es él. Me di cuenta por su forma de hablar, su ternura, y su forma de ser. Además estuve hablando con el mosquetero DE James, no creo que tenga tanto ego como para preguntarme que pienso de él mismo.
- O, él sabe quién sos y quiso saber qué pensabas de él.
- Espero que no, me muero si besé a James Potter. Igual, tranquilas, estoy segura que no es él.
- Pero, ¿Qué le dijiste? De seguro todas cosas malas…
- Si… algo así.
- ¿Cómo algo así? ¿Existen pensamientos buenos de ti hacia James? – Dijo sorprendida Lucy – Esto empieza así Lillian, pero dentro de una semana ya estarás hablando de él sin parar, y quién te dice en un mes lo vas a querer ¡en tu cama! Yo sé de qué te hablo.
- Qué asco ¡Ni lo digas!
- ¿Se imaginan chicas? – Dijo pensando Alice – Lily enamorada de James… sería TAN raro…
- E imposible
- Si, totalmente imposible, es más, elimínalo de tu cabeza. – contestó furiosa la colorada. En verdad sería extraño… pero, como ella dijo, totalmente imposible; y mejor que sea así.
En ese instante algo se le vino a la cabeza a Lily, el libro. Si, sabía que de algo se estaba olvidando, le iba a escribir.
Se levantó de la cama y abrió el cajón de la mesita de luz, buscó y allí en el fondo estaba, ese cuadernito celeste del cual ya se había hecho una buena amiga, aunque ni siquiera lo había usado. Lo abrió y unas palabras estaban en la hoja blanca, escritas con una tinta azul:
"Princesa"
"Ya te extraño, quiero verte"
- ¿Y esto? – preguntaron las chicas a la vez.
- Me lo dio él anoche, supongo que es para que sigamos hablando, tengo que ver como funciona.
- Si él te dio esto anoche, entonces tenemos un GRAN problema… - dijo Lucy con la peor cara de preocupación.
- ¿Por qué, qué tiene?
- James tenía uno igual, lo usaba para molestar todo el día a Sirius en las vacaciones. Igual no se preocupen chicas, - agregó al ver como Lily ya se agarraba la cabeza desesperada, y las otras chicas la miraban sin poder creer lo que escuchaban – hay miles de estos, se venden en todos lados. Además vos misma me dijiste que estabas SEGURA de que no era él, ¿o no?
Pero la pelirroja no podía contestar, el simple hecho de que James sea una posibilidad la aterraba.
- Moriré si besé a James Potter.
- Si, yo también. Pero no creo que sea posible.
- Bueno cambiando de tema, ¿Alguna quiere una magdalena? Porque yo si, y pretendo ir a buscar una a las cocinas. – dijo Alice.
- ¡Yo quiero! – gritaron las tres chicas a la vez. Y riéndose, se olvidaron totalmente del tema de James.
Este capítulo me hace acordar a ahora que hace frio jajaja. Bueno, yo quiero una magdalena, por eso digo. Dejen reviews asi subo más :) se los dejo acá por ahora.
Gracias, por leer en serio.
