Capitulo 4: Un trato peligroso

-Ryoga... gracias. - Agradeció Akane, aunque supo que él no la había escuchado. - Tendré que intentarlo...


-Gracias por comprar lo que te pedí, Ryoga.

-No hay de qué, pero si me disculpas me tengo que ir, le prometí a nuestra madre estar temprano en casa, ¿Seguro que no quieres venir?

-Si, además tengo cosas que hacer. Dale mis saludos a mamá.

-A tu nombre. Nos vemos -Dicho esto se fue.

Ranma empezó a sacar los alimentos de las bolsas de compras, algunas en el refrigerador y otras en las alacena (O como se diga). Una vez que terminó de guardar lo que por el momento no usaría, se dispuso a hacer la cena, esta vez tenía que tener cuidado, ya que él se había acostumbrado a preparar comida para dos personas, y aunque ya no está esa segunda persona, sin querer seguía haciéndolo.

Al no tener ganas de algo muy elaborado, simplemente haría fideos. Puso el agua a calentar y procuró poner sólo la ración de una persona.


-"No estaría mal, ¿verdad?, después de todo Kuno hizo eso... con esa chica... estaría mal si yo hago lo mismo?, ¿pero no seriamos amantes?,¡AHH! ¿Qué hago?, no quiero dejarlo, pero tampoco quiero que sea "El otro", no puedo hacerle eso" - Pensaba Akane mientras caminaba, hasta que recordó las palabras de Ryoga.

¿De verdad a Ranma le había dolido tanto su ruptura?, ¿Quería volver?, ¿De verdad... aun sabiendo que ella estaba casada, iba a estar con ella?... no lo sabía... pero quería averiguarlo...

Llegó a al departamento en el que Ranma se quedaba, de seguro temporalmente, con el ascensor llegó hasta el piso 10 y fue a la puerta con el número 18... hizo un movimiento lento hacía el tiemble, pero en medio camino se arrepintió, repitió la operación unas 3 veces pero en ninguna llegó a tocar el timbre, de alguna forma tenía miedo, no sabia por dónde empezar, qué pasaría.

Bajo la mano y se dispuso a irse, no podía hacerlo.

Sea destino, casualidad, coincidencia o sea lo que sea, pasó. La puerta del departamento de Ranma se abrió y Ranma salió. Ryoga se había olvidado de comprarle la salsa así que él saldría por ella.

Las miradas se cruzaron, tierra con mar, el mundo desapareció por esos minutos, sólo estaban ellos dos, él sorprendido y pensando que seguía soñando y ella al igual sorprendida, no se esperaba que él saliera de su departamento.

Ranma abrió la boca un poco, quería preguntarle qué hacia en su puerta y porqué, no lo entendía. Pero las palabras no salieron de allí, esa pregunta murió en su boca antes de poder hacerla sonora, ya que unos brazos lo rodearon, abrazandolo. Quedó en shock por la acción de Akane, pero no dudo en corresponder a su abrazo, esa escena se parecía a la vez en la que ella le confesó que estaba enamorada de él. Sin hablarse, ambos sabían lo que sentían.

Ranma empezó a caminar de espaldas, sin dejar de abrazarla, y se adentro con ella a su departamento y después cerró la puerta.


Una hora después, se puede ver a Ranma en la cocina, parecía feliz, terminaba de prepara la comida, como la anterior término por quemarse, decidió hacer una cena sencilla, pero esta vez para dos.

Sus ojos aún no se habían abierto, y de seguro no querían hacerlo. Akane estaba teniendo un buen sueño, del que no quería despertar. Estaba recostada en la cama en la que Ranma dormía.

Ranma salió un momento de la cocina y fue a ver a la chica, se veía tan hermosa y angelical mientras dormía, y más con esa dulce sonrisa. No podía creer que ella está ahí, junto con el en su departamento. Cuando Akane llegó y ambos entraron, siguieron abrazados por un rato, luego hablaron sobre... la situación en la que estaban.

FLASHBACK

- Akane, ¿Segura que quieres hacer esto?, a mi no me importaría, pero... no quiero que te sientas mal.

-Ranma... sabes, yo... bueno, no sé si sea capaz de hacer lo mismo que Kuno me hizo a mi con tan sólo unas pocas horas pero... si estoy segura de que quiero estar contigo y no con él.

-Entonces por qué no te divorcias?

-Tendremos que esperar a eso, por lo menos hasta que las cuentas de mi familia estén saldadas.

-Esta bien.- Suspiro pesadamente.-Pero... hay algo más.

-¿Qué cosa?

-Verás Akane, a mi no me importaría hacer esto y lo sabes, pero... ten en cuenta que si lo hacemos, ya no te podré dejar ir, así que escuchar, si aceptas no podrás hacer nada con Kuno, ni con otro, quiero que nos veamos, por lo menos algo seguido, y por sobre todo... quiero que cuando estemos juntos parezca que jamás rompimos... demás esta decir que no quiero que menciones a Kuno... estoy dispuesto a esperarte, pero tu también has tu parte.

-Yo... Ranma, sabes a lo que te arriesgas, ¿Verdad?

-Si, y estoy dispuesto, así que... ¿Aceptas?

-...Está bien.

-Eso es lo que quería escuchar.- Dijo sonriendole y la abrazó para luego besarla.

FIN DEL FLASHBACK

Después de eso, se quedaron dándose mimos por un rato, hasta que Akane se durmió, Ranma la llevó en brazos hasta su cama y tubo que hacer uso de todo su auto control para no hacerle nada inapropiado, como en aquél sueño, aunque tenía la esperanza de que ese momento llegara.

Estaba feliz, aunque sabía que estaba mal, quería estar con Akane aunque sea de esta manera, planeaba que, en todo el tiempo que eso dure, volvería a enamorar a Akane de él y haría que se separará de Kuno, así serían felices otra vez.

Lo complicado sería hacer que ella se fue soltando, la conocía de sobra, y sabía cómo era, así que trataría de tener paciencia.

Volvió a la cocina a continuar con la cena.


Akane se despertó al sentir un rico aroma, se sentó en la cama, frotó sus ojos y se levantó, descalza, no alcanzó a ponerse algo ya que esta hipnotizada por ese aroma, entro a la cocina y lo vio a él, dándole los últimos retoques a su cena. Sigilosamente fue a él y, en un descuido, con los palillos tomó un poco de comida y la probó.

-¡Oye!

-Mmmm... esta muy rico, se nota que no perdiste tu don para la cocina.

-Ya ves... para que veas que en algo te puedo ganar.- Dijo muy orgulloso de si mismo.

-Ja, pero sigues siendo igual de engreído.

-Si, pero engreído y todo me quieres.

Sin esperar la respuesta, la tomó de la cintura y la besó, ella no tardó en corresponderle, algo que agradeció mucho.

De repente, se escucho un móvil sonar, aunque Ranma lo escuchó trato de ignorarlo y rogar que Akane no lo haya oído, ya que era el suyo.

La llevó hasta la pared, y la fue recostando ahí, trataba que ella se olvidara de lo demás y que solo se concentrara en él. Cuando se percató de que ese sonido paró, la dejo de besar pero no se abrazar. Posó su frente con la de ella y la miró a los ojos.

-¿Quieres probar tu cena?

-Me encantaría.


-Esa niña, ya verá cuando llegué, de seguro esta con ese idiota, pero hoy de mi no se salva.- Gruño Kuno y empezó a imaginarse a su esposa con ese chico pelinegro, no sabia su nombre pero no le importaba. Recordó las botellas de alcohol que su "Amiga" le había traído y en menos de 7 minutos se terminó 2 de las 5 botellas que tenía consigo.

-No festejamos nuestra noche de bodas, pero bueno mejor tarde que nunca. Hoy no se va a escapar.


-¡Estaba delicioso!, gracias Ranma.- Agradeció Akane con una sonrisa.

-De nada.- Respondió tomando su mano.

Akane se levantó, dispuesta a lavar lo usado. Pero Ranma intentó quitarle los platos, logrando que se cayeran al piso y se rompieran. Akane trató de remediar lo que hizo, pero él también se lo impidió, con miedo a que se cortara, poniendo de excusa que ya lo haría él. Levantaron las miradas y se vieron por un momento, ¿Por qué la vida, el destino o lo que fuera los separaba?, ¿Por qué no podían ser felices?, ¿Por qué siempre había algo o alguien en medio?. Sabían lo que querían, pero si querían conseguirlo tendrían que esperar. Por lo menos hasta que logren que Akane pudiera divorciarse. Ranma besó la frente de su chica y fue bajando lentamente hasta que terminó por besarla en sus labios. Se puso de pie junto con ella y la levantó en brazos. Sin dejar que sus labios se separen, la llevó a la habitación y la recostó en su cama, se vio obligado a separarse un poco de ella, para mirarla, antes de hacer lo que quería, tenía que preguntar si ella también lo quería.

-Akane, ¿Segura que quieres que lo haga?, ¿Que sea el primero?.- Sin esperar su respuesta, advirtió.- Porque si lo hacemos, ya no habrá marcha atrás, y no podré permitir que otro se te acerque y mucho menos... que te alejes de mi lado. Serás mi mujer y sólo mía.

Akane se sintió bien al escuchar sus palabras.- Ranma, tal vez estaré siendo infiel a mi promesa de matrimonio, pero me soy fiel a mi misma y quiero hacerlo,pero ¿Lo juras?, ¿Sabes lo que haces?

-Lo juro, y sé lo que hago, ya verás que al final será como queremos. Lo prometo.

Sin más palabras, volvieron a besarse.

Ranma empezó a bajar poco a poco, hasta que llegó a su cuello, sin esperar empezó a besarlo con todo el amor que le tenía a esa mujer. Sus manos se posaron en su propia camisa, en un rápido movimiento logró sacarsela, quedando con el torso desnudo. Después de unos cuantos besos hizo lo mismo con ella, dejándola en sostén. Por encima de este, empezó a acariciar uno de sus pechos, del lado del corazón, sintiendo como este empezaba a palpitar cada vez más. Pasó su mano por debajo de ella, hasta tocar el cierre del sostén, como pudo lo desabrochó y ella, en un acto reflejo, puso sus manos en el sostén para que no cayera. Él le susurró al oído que se lo quitara y ella, con toda la vergüenza del mundo lo hizo. No pasaron más de dos segundos que Ranma metió en su boca uno de sus pecho y con su mano daba un suave masaje al otro que se encontraba en la espera de ser amamantado. Ella sólo pudo abrazarlo, no podía creer lo que estaba pasando, aunque para ser sinceros ella siempre había soñado con hacer esto con él, entregarle su virginidad y que jamás se separarán, mas sin embargo, no esperaba que llegarán a esa situación y de esa forma, pero bueno... esta feliz de que sea Ranma quien iba a tomarla como mujer, sería su mujer. La ropa que quedaba fue desapareciendo con forme pasaban los minutos, ambos estaban en la cama cubiertos con la sábana para que también formará parte de su encuentro, estaban listos. Al igual que en su sueño, Ranma se adentro poco a poco en ella, hasta sentir que algo dentro de ella se rompía, instantáneamente la miró y esos ojos chocolates que lo volvían loco, derramaba lágrimas de dolor, y su preocupación aumento cuando se separó de un poco de ella al sentir algo y vio que estaba sangrando.

-¿Qué..pasa?, ¿porqué te detienes?.- Preguntó Akane respirando entrecortadamente.

-Es que... no sabía que sangrarias...yo...

-Shh.- Susurró Akane, tratando de calmarlo.- Ranma, todas las mujeres... sangran bueno... cuando tienen su primera vez.

-¿Pero pasará siempre?- Preguntó el inexperto hombre.

-No...sólo la primera vez.- Dijo avergonzada.

Sus palabras, de alguna forma lo calmaron y le dieron ánimos para volver a hacerlo. Con un poco más de delicadeza entró otra vez en ella, logró que cruzará sus piernas en su cadera, haciendo más cercano el encuentro. Akane jamás había sentido un dolor tan agudo, profundo, pero de alguna manera muy placentero, lo abrazó al sentirlo por completo dentro suyo. Ranma decidió esperar un poco hasta que ella se acostumbrará a sentirlo dentro, cuando la sintió calmarse, empezó con un movimiento de adentro a afuera, escuchando como su ahora mujer gemía por él, se sentía el hombre más poderoso del mundo al saber que le causaba tal placer a Akane. Así como pasaba el tiempo, el ritmo y la fuerza de las embestidas fue aumentando, sin embargo Ranma trataba de no dejarse llevar demaciado, ya que no quería hacerle más daño a Akane. En un último movimiento todo ese placer contenido se desató dentro de ella. Cuando se calmaron se miraron una última vez y se besaron. Ranma salió de ella y se recostó a su lado, pasó su brazo por debajo de ella y la abrazó, ella no se negó y se recostó en el cálido pecho de su, ahora amante. Después del acto, no pasó mucho tiempo para que cayeran dormidos, completamente exhaustos.