Capitulo III

Los Exorcistas Del Dragón Rojo

Parte I

— ¡Onii-sama! — Grito con desesperación una tierna niña.

Piel clara, liso cabello rubio y fino rostro que enmarcaba sus azules ojos.

Su vestimenta podría decirse que era un uniforme escolar pero con la diferencia que la pequeña portaba una capa negra y un singular sombrero de brujo.

Su nombre era Le Fay Pendragon.

Segunda hija de la prestigiosa familia Pendragon. Una de las familias humanas más influyentes y fuertes porque era capaz de hacerle frente a diversos seres sobrenaturales.

Sin embargo lo que hacía a esa familia tan prestigiosa era que hace miles de años nació en ella un hombre que se convirtió en leyenda.

El rey Arturo.

El primer y original portador de la [Excálibur]

A pesar de que era un ser humana nació con un poder sagrado comparado con los Ángeles más poderosos y debido a su extraordinaria espada sagrada fue conocido como el humano más fuerte de su época.

Actualmente por los largos pasillos del Vaticano una niña corría con desesperación intentando detener a su hermano mayor.

Al escuchar el grito de su hermana menor el hombre se detuvo.

Se agacho para quedar a la altura de su hermana menor.

— No vayas Onii-sama, no quiero que te vayas — Pidió la niña en llanto — Solo Onii-sama me apoya, no quiero quedarme sola.

— Le Fay, tengo que irme, además no puedes andar gritando aquí en el Vaticano — Le dijo su hermano mayor — Es mi deber ir Le Fay, algún día entenderás mi decisión.

Levantándose.

Retomando su caminata.

Haciendo caso omiso a los gritos de su hermana menor.

Termino adentrándose en los pasillos del Vaticano donde solo el personal autorizado podía acceder.

Dejando a su hermana menor sola.

La pequeña lloraba de dólar ya que su hermano se había ido, la había abandonado.

Le Fay tomo con ambas manos su sombrero para ocultar sus lágrimas y salió corriendo del Vaticano, ya no tenía nada que hacer en ese lugar, después de todo si se quedaba seria echada por los Exorcistas en pocas horas.

En la mano de la pequeña apareció una varita de madera, era la perfecta representación de una varita mágica.

La niña comenzó a recitar una especie de conjuro y un círculo mágico de tele transportación apareció justo debajo de ella.

Desapareciendo de ese lugar rápidamente.

Al cabo de unos segundos reapareció en una desolada aldea.

— ¿Dónde estoy? — Se preguntó con confusión la niña.

Después de pensarlo durante unos segundos se dio cuenta que al estar deprimida por la ida de su hermano mayor calculo mal su hechizo y debido a eso había reaparecido en el lugar equivocado.

Para un mago tener la mente tranquila era lo primordial para que sus hechizos funcionaran al 100%

Pero debido al dolor que sentía lo había olvidado.

Ella era considerada a pesar de su corta edad de 11 años la segunda venida de Morgana Le Fay.

Morgana Le Fay fue considerada la maga más poderosa hace miles de años en la época Británica, según la leyenda fue aprendiz del mago Merlín pero luego de robarle todos su conocimientos y superarlo la maga lo asesino.

O eso dice alguno de los mitos, ya que otro mito narra que Morgana al haber superado a Merlín se fue traicionándolo pero dejándolo vivo.

La verdadera historia era un misterio.

Pero sin importar que tan talentosa fuera apenas solo era una niña de 11 años y necesitaba tiempo para volver a tele transportarse.

Tendría que esperar 5 minutos antes de volver a recitar aquel hechizo.

Cuando estaba por sentarse a esperar unos crujidos hicieron que todo su cuerpo se pusiera alerta.

Volteándose con rapidez.

La aldea que hace unos momentos creyó abandonada estaba habitada por seres que hubiera deseado jamás encontrar.

— Demonios — Murmuro Le Fay.

Efectivamente, justo frente a ella habían aparecido una docena de demonios vagabundos o demonios renegados.

La forma de diferenciarlos de un demonio normal era las mutaciones que obtenían sus cuerpos.

— Mira que tenemos aquí, una princesita — Comento uno de los demonios.

— Vaya, quizás podremos jugar un poco con ella antes de eliminarla — Opino otro.

Los doce demonios comenzaron a rodearla con la intención de no dejar ninguna salida de escape.

Le Fay no era tonta y mucho menos ingenua, sino encontraba alguna salida seria eliminada por esos demonios vagabundos.

Uno de ellos dio un paso al frente e impregno su mano derecha con poder demoniaco.

Estaba concentrando una gran cantidad de poder, no había que ser un genio para darse cuenta a quien iba arrojarle ese poder concentrado.

Sin perder tiempo la segunda hija de la familia Pendragon se puso en guardia.

Elevando su varita de madera.

Calculando la velocidad del ataque que lanzó hace poco menos de un segundo el demonio.

[Viento]

A solo medio metro de hacer impacto con ella una barra traslucida se interpuso.

Le Fay había realizado un rápido hechizo tomando como principal elemento el viento que los rodeaba, aplicándole poder mágico y calculando la velocidad del ataque enemigo pudo crear una barrera traslucida hecha únicamente de viento para defenderse.

El apodo de la segunda venida de Morgana Le Fay no solo era de adorno.

Cuando el ataque impacto con la barrera hecha por la pequeña una gruesa cortina de polvo se levantó y estrello la visión de los demonios.

Utilizando la distracción que ocasiono el ataque Le Fay se escabullo entre ellos y comenzó a correr con el único objetivo de alejarse lo más posible.

— "Tengo que alejarme lo más posible" — Pensó la rubia con desesperación — "Si me quedo… seré eliminada"

Adentrándose en la aldea.

Perdiéndose en las calles de la misma.

Luego de 30 segundos pensó que los había perdido y se detuvo a descansar.

Su respiración era agitada, ella era extraordinaria en la magia pero en el área física era un asco.

— ¡A DONDE PENSABAS IR ENANA! — Exclamo uno de los demonios que había logrado hallar su ubicación.

Le Fay reaccionó de inmediato y tomo distancia del demonio vagabundo.

El demonio vagabundo parecía tener un arma en forma de hacha, al ver como la pequeña maga pensaba huir nuevamente el demonio se lanzó contra ella dispuesto a cortarla con su filosa y pesada arma.

[Viento]

Nuevamente la barrera traslucida dio por segunda vez su aparición.

Al verla el demonio se lanzó hacía ella dispuesto a destruirla de un golpe.

Al tener contacto efectivamente la barrera se rompió y se disolvió en el aire, pero el demonio vagabundo no esperaba lo que vendría a continuación.

[Lanzas]

Un segundo conjuro fue lanzado por parte de la joven Le Fay con las intenciones de defenderse.

El demonio que no vio venir el ataque fue envestido por más de cinco lanzas hechas de viento, cada una se clavó en diferentes partes de su cuerpo.

Sus dos brazos.

Sus dos piernas.

Pecho.

La joven rubia de tan solo 11 años había derrotado por si misma a un demonio vagabundo. En sí, el demonio era más poderoso que ella, pero la pequeña supo utilizar una combinación perfecta de hechizos y el resultado que obtuvo fue su absoluta victoria.

Pero ahora había un inconveniente, desde que el día inicio estuvo practicando magia, luego de eso se tele transporto desde Inglaterra hasta Italia para buscar a su hermano y para completar vuelve a usar la tele transportación y tres hechizos más.

En pocas palabras, acababa de quedar sin poder mágico.

Quedaban 11 demonios vagabundos.

Si la encontraban… podría darse por muerta.

Intentando ponerse de pie.

Cayendo inmediatamente al suelo.

Estaba agotada, ya no le quedaban fuerzas, no podía dar ni un solo paso más.

— ¡LA ENCONTRE JEFE! — Exclamo un demonio — ¡ESTA TIRADA EN EL SUELO!

Inmediatamente llegaron los restantes 11 demonios con hostiles intensiones de eliminarla.

— Hace poco me dejaste en ridículo — Informo el demonio que la había atacado de primero — ¡VOY A MATARTE MOCOSA!

El puño del demonio se impregno nuevamente de poder demoniaco.

Ella no podía defenderse, no posea magia ni energías para intentar huir.

Cerró los ojos esperando el ataque que terminaría con su existencia.

Sin embargo el impacto no llego.

Abrió los ojos y lo primero que puso ver fue la cabeza del demonio que intento asesinarla volar en el aire. Le Fay fijo su vista en la figura que ahora tenía al frente.

Se trataba de un niño igual que ella.

El cabello castaño que poseía estaba un poco más largo ya que llegaba hasta sus hombros.

Solo vestía un pantalón negro, su torso estaba al descubierto, también se dio cuenta que ahora a su lado estaba un colosal piedra sólida.

— Niña, cuida esa roca, si la pierdo mi maestro me hará llevar otra — Aviso el niño de cabello castaño.

El niño de cabello castaño invoco una espada y la sostuvo con su mano.

— [Excálibur Ruler] — Dijo en un susurro la rubia.

Fue capaz con solo verla una sola vez qué clase de espada era.

No puedo ocultar su asombro ya que la [Excalibur Ruler] es considerada la [Excálibur] más fuerte de todas.

— Casi… — Le comento el castaño, tal parece que había escuchado perfectamente el susurro de la pequeña rubia — Presta atención ya que pareces conocer sobre las [Excálibur]

El castaño tomo una pose de batalla.

Su arma se alzaba al frente y el filo relucía intensamente con los fuertes rayos del sol.

Issei comenzo a dar pasos hacía ambos lados y por cada paso que daba se creaba una ilusión tipo espejismo de el mismo, se podrían decir que ahora habían más de 10 clones iguales al castaño.

— Imposible, [Excálibur Ruler] no posee las habilidades de la [Excálibur Nightmare] — Argumento Le Fay — No me digas que…

La sonrisa zorruna que adorno el rostro del castaño la hiso comprender que sucedía.

— ¡Soy el primero usuario en fusionar dos [Excálibur]! — Exclamaron todos los clones del castaño.

Desapareciendo en un flash de velocidad.

Los demonios vagabundos que atacaban a las ilusiones creadas mediante la [Excálibur Nightmare] terminaban cortados por el castaño original.

Tal parece que las ilusiones eran usadas con el simple propósito de que cuando el enemigo las atacara quedara indefenso y así el original lo atacaría directamente.

Una grandiosa estrategia.

Al cabo de unos pocos segundos todos los demonios habían terminado eliminados por las manos del niño de cabello castaño.

Una demostración perfecta de fuerza e inteligencia.

Le Fay estaba anonadada, jamás desde que era una niña había visto una demonstración tan perfecta que fusionara la fuerza e inteligencia, ni siquiera su hermano a la edad del castaño era así de fuerte.

El castaño se dio vuelta y comenzo a caminar hacia ella.

Le Fay estaba nerviosa ya que veía como se acercaba cada vez más.

A poco menos de un segundo de hablar vio como el castaño se lanzaba hacía la colosal roca y la abrazaba con… cariño.

— ¡Eh!... — Dijo en confusión la pequeña rubia.

— ¿Estás bien verdad? — Le pregunto el castaño a la roca — Si te rompes aunque sea un milímetro el maestro me hará traer una nueva desde la ciudad vecina, ya vera ese maestro bueno para nada, cuando sea más fuerte le daré un buen golpe.

— Disculpa, mu-muchas gra-gracias por salvarme — Dijo Le Fay con timidez — Si no hubieras llegado, yo…

El castaño poso su mano en la cabeza de la niña.

— Escucha, las niñas bonitas no lloran, o eso me dijo mi maestro — Comento el castaño — Me llamo Issei… Issei Hyodo, ¿Cómo te llamas?

— Le… Le Fay Pendragon, muchas gracias por salvarme Issei-sama — Dijo nuevamente Le Fay.

El sufijo de respeto sorprendió al castaño pero inmediatamente pensó que de seguro esa niña lo hacía como medio de agradecimiento.

Termino restándole importancia al asunto.

El castaño saco de su pantalón una pequeña semilla marrón y se la ofreció a la rubia.

— ¿Qué es esto? — Pregunto Le Fay tomando la semilla.

— Cómela, es una semilla que compre hace poco, te devolverá las fuerzas enseguida — Respondió el castaño.

La rubia no dudo y trago la semilla obsequiada por el castaño.

No tenía razón de dudar de la persona que la ayudo y le salvo la vida.

Al tragarla sintió como su cuerpo recuperaba rápidamente su fuerza física y su núcleo de energía volvía a estar al 100%

— Increíble — Expreso Le Fay mientras admiraba su instantánea recuperación.

— Clara que lo son, cada una tiene un valor en el mercado negro de 20.000$ — Informo el castaño.

— 20… 20.000$, ¿Por qué me dio algo tan costoso Issei-sama? — Pregunto la rubia exaltada.

— Es obvio, estabas herida y necesitabas ayuda, ¿Por qué no hacerlo? — Respondió el castaño con naturalidad — Es mejor que la comieras tú antes que mi maestro la encontrara y la vendiera por dinero.

Posando la colosal roca en su espalda.

Esa roca posiblemente pesaba 70 veces más que él.

Sin perder tiempo el castaño reanudo su viaje el cual tenía como destino al lugar donde estaba su maestro.

— Ya verás maestro, cuando todo esto acabe te daré un fuerte golpe — Esas eran las murmuraciones del castaño mientras caminaba cargando sobre su espalda una colosal roca.

10 minutos después.

Issei seguía caminando con tranquilidad, ya había salido de aquella aldea y ahora le faltaban unos kilómetros antes de llegar al lugar donde lo espera su maestro.

Aunque Issei pensaba que quizás su maestro se fue hace ya mucho tiempo a un bar buscando mujeres.

— "Ese desgraciado" — Pensó molesto.

Deteniéndose de golpe.

— Sé que me estas siguiendo Le Fay, podrías salir — Pidió el castaño.

De entre unos árboles salió la pequeña maga rubia con una expresión de vergüenza.

— Discúlpeme Issei-sama, es solo que… — Le Fay parecía luchar consigo misma para decir lo que tenía en mente — Lle-Lléveme con usted por favor.

Pidió en suplica la maga.

— ¿Por qué? — El castaño ni siquiera se inmuto por aquella pregunta, en un principio la niña pensó que se molestaría o sorprendería, pero el castaño reacciono con mucha naturalidad.

— Yo se usar magia y soy muy talentosa a pesar de mi edad, le juro que si mis reservas mágicas hubieran estado al 100% derrotar a esos demonios vagabundos hubiera sido muy fácil — Explico la niña — Pudo ayudarlo en lo que desee, por favor acépteme Issei-sama.

El castaño se dio vuelta.

Camino hasta quedar frente a la niña.

— No te pedí que me explicaras tus poderes, créeme que sé que si hubieras estado al 100% vencerlos no hubiera sido problema, tus reservas mágicas son monstruosamente altas — Dijo Issei mirando fijamente los azules ojos de la maga — te pregunte, ¿Por qué quieres venir conmigo?

Le Fay guardo silencio y bajo la cabeza.

Con ambas manos apretó su falda.

Respiro hondo tomando valor.

Levantando de golpe su cabeza para encarar al castaño.

— Mi sueño es superar a Morgana Le Fay, cuando vi como usted fue capaz de fusionar ambas [Excálibur] sentí que debía seguirlo — Le Fay dio un paso al frente — Siento que si me quedo a su lado puedo cumplir mi sueño, por eso se lo pido otra vez… ¡DEJEME IR CON USTED ISSEI-SAMA!

El castaño sonrió enormemente.

— Eso es lo que quería oír Le Fay — Issei felicito a la pequeña maga que parecía estar avergonzada por lo que acababa de decir — Sígueme, crearemos juntos el equipo más fuerte que exista y conquistaremos la cima.

Dándose vuelta nuevamente.

Caminando ahora junto a la pequeña maga al lado.

Ese fue el inicio del grupo que en un futuro crearía caos en todo el mundo.

Parte II

Issei Hyodo caminaba de un lado al otro en la sala de su casa.

No tenía nada que hacer.

Era domingo y su novia volvería en la noche.

Estaba emocionado, después de todo la vería después de una larga semana.

— [Compañero siento una fuerte presencia cerca] — Informo Ddraig con seriedad — [Estate atento]

Justo cuando el dragón rojo termino de infórmale a su portador en el medio de la sala de la casa del castaño unas plumas negras dieron su aparición y al cabo de segundos un hombre aterrizo en uno de los sofás del hogar de la familia Hyodo.

— ¡Tú! — Señalo Issei al recién llegado — ¿Estas en Kuoh?

Sentando en uno de los sofás se encontraba un hombre de aspecto de adulto joven, cabello negro pero con el flequillo color dorado, ojos violetas y vestía un clásico yukata japonés.

— Hola dragón rojo — Hablo el recién llegado — Cuanto tiempo ¿Verdad?

— Azazel — Issei revelo el nombre del recién llegado — Si buscas a mi maestro está perdido desde hace años.

El hombre que había arribado la residencia Hyodo era el líder de los Ángeles Caídos… Azazel.

— Te equivocas Issei, no busco a tu maestro, viene a darte algo — Azazel invoco un cofre de color plateado — Tómalo, después de todo te pertenece.

— Un cofre — Dijo el castaño abriéndolo para revisar su contenido — Ya veo, fue mi maestro quien lo envió contigo.

Después de revisar el cofre Issei lo cerro y lo hiso desaparecer.

Mediante el uso de la magia los usuarios pueden tener un espacio personal que abren mediante su propia magia y además pueden guardar diversos objetos y sacarlos en cualquier momento.

— Quien sabe… tengo algo que decirte Issei, sígueme — Azazel se levantó del sofá y comenzo a salir de la residencia Hyodo.

Issei se dispuso a seguirlo y ambos salieron de la residencia sin decir nada más.

12 minutos después.

— Oye, Azazel… ¿Por qué estamos aquí? — Pregunto el castaño con duda.

— De que hablas Issei, este es el lugar más seguro para compartir información sumamente importante — Respondió el caído.

Entrando en ese establecimiento.

Seguido por el castaño.

Cuando ambos entraron completamente el castaño observo perfectamente de que era ese establecimiento.

Un bar para adultos.

Solo personas de 18 años en adelante podrían entrar, quizás no fue detenido en la puerta ya que venía junto a Azazel, Issei sabía que el caído era fan #1 de esos lugares.

No le extrañaría en lo más mínimo que Azazel terminara siendo el dueño de ese establecimiento.

Pero lo más importante era… a que punto han llegado para que un bar que rosa la línea con un prostíbulo sea el lugar más seguro para conversar y compartir información.

Era absolutamente imposible.

Azazel solo quería ver mujeres desnudas y beber alcohol.

— Bien empecemos dragón rojo — Hablo Azazel sentándose en una mesa V.P.I junto a Issei — La razón por la que te busque a ti en lugar de mandar a uno de los míos.

— Azazel, te respeto como persona ya que posees poder e inteligencia, en tu cabeza guardas mucho conocimiento que para algunos donde me incluyo parecería terrorífico — Dijo Issei seriamente — Aceptare ayudarte sin embargo tú tienes que hacer algo por mí, puedo contar contigo.

Azazel afilo su mirada y sonrió levemente de forma retadora.

— Tal parece que el cachorro por fin saco a relucir sus colmillos, tu maestro estaría orgulloso — Comento Azazel sirviéndose una copa de sake — Por mí no hay problema, si me ayudas con gusto te brindare mis influencias Issei ya que conociéndote… de seguro quieres que busque algo ¿Cierto?

El silencio del castaño sirvió como afirmación a la pregunta hecha por el caído.

— Desde hace poco menos de un año empecé a sentir siesta hostilidad entre mis chicos, la rivalidad siempre había estado pero pude percibir como uno de ellos cambio poco a poco — Explico Azazel — Dentro de poco vendrán a Kuoh con malas intenciones, personalmente no logro entender que pasa por su cabeza pero aun así me preocupa.

— Ya veo, si entendí bien lo que quieres decirme es que personalmente me encargue de tu subordinado ¿Verdad? — El caído asintió — ¿Qué te hace pensar que puedo enfrentar a un Ángel Caído de alto rango, solo tengo 15 años Azazel.

El líder de Grigori movió de un lado al otro su copa, parecía estar meditando algún asunto importante.

— Bueno, siempre se puede chantajear a la persona — Argumento Azazel viendo los ojos miel del chico — Puedo decirles a todos sobre tu relación prohibida… con la heredera Gregory, sabes los demonios es…

Azazel fue interrumpido por la fuerte explosión del aura de joven castaño.

Cuando se dio cuenta la [Boosted Gear] había sido convocada por el castaño y estaba a solo medio centímetro de su rostro, parece que se había metido en terreno peligroso.

— Lo vez, si peleas con esa furia podrás derrotarlo — Azazel tomo el guantelete rojo y lo quito con cuido de su rostro — Jamás caería tan bajo diciéndole a todos que sales con esa princesa demonio, aunque una parte de mí se alegra por ti Issei, por unos momentos pensé que era Gay.

— ¿Por qué pensaste ese tipo de cosas? — Pregunto Issei con exaltación — Jamás di señales de serlo.

— Si las diste, estabas rodeados por bellezas de tu edad y aun así siquiera las tocaste, en lo personal dude de tu hombría — Comento Azazel con burla — Pero parece que me equivoque, tienes pelotas para meterte con la hermana menor de ese tipo, si se enteran que profanaste la pureza de la heredera Gremory date por muerto.

— No he mancillado ninguna pureza, Rías y yo no hemos llegado a ese punto Azazel — Issei aparto su mirada de la del caído — Solo llevamos juntos un mes, yo sería incapaz de tocarla si ella no lo deseara.

— Veremos por cuanto tiempo puedes aguantar — Comento Azazel con diversión — Puedes irte, prometo buscar lo que buscas, no tienes que contarme que es… tengo una vaga cuáles son tus planes Issei.

— Lo rectifico, el conocimiento que posees en esa cabeza tuya es terrorífico — Issei se pudo de pie y se retiró del establecimiento.

Adentrándose en las calles de Kuoh.

— "Solo espero que Rías no descubra donde estuve o me las veré nagras" — Pensó el castaño con temor.

Metiendo sus manos en ambos bolsillos.

Caminando despreocupadamente o eso quería creer, desde que salió del establecimiento sintió una presencia que reconocería donde fuera. Pero él también sabía que esa presencia se dejó sentir con el único propósito de que el la sintiera y fuera en su búsqueda.

La zona donde quedaba el bar está ubicada en los barrios rojos de Kuoh, lo único que tuvo que hacer fue alejarse un poco más y llegar a los lugares más desolados de la ciudad.

Recostándose en una pared con varias grietas.

Había arribado a una zona casi deshabitada de su ciudad, más que todo en ese lugar solo estaban varios ebrios y drogadictos pasajeros.

— Bien, a que debo el honor de tu visita — Pregunto el castaño.

Justo a su lado estaba una persona vestida con una larga gabardina que cubría su cuerpo por completo, una capucha negra tapaba su rostro y no dejaba ver de quien se trataba.

— Tengo que pedirte un favor, necesito que sigas de infiltrada, para esa misión solo puedo confiar en ti — Dijo el castaño — Cuando llegue el momento podrás irte de ahí, pero hasta entonces eres mis ojos y oídos en el Vaticano… nos vemos.

Issei dejo de recostarse de aquella pared y se retiró hacía su hogar, su novia volvería pronto y tenía que esperarla con los brazos abiertos.

La persona que vestía la gabardina se quedó en la misma posición, cuando comenzó a irse se pudieron apreciar unos finos cabellos castaños y una juguetona sonrisa adornar la única parte vista de su rostro.

Parte III

5 días antes de regresar al mundo humano.

Rías Gremory llevaba 2 días en el inframundo. El gobierno les daba una semana a los demonios jóvenes para presentar el examen pero debido a la desesperación de volver a ver a Issei realizo todas las pruebas el primer día.

No estaba nerviosa.

En cada prueba había sacado el 100%

El problema fue que a pesar de haber sacado esa magnífica puntuación no le permitieron regresar al mundo humano por cuestiones de protocolo, tendría que cumplir la semana en el inframundo antes de volver a Kuoh.

Quería regresar.

Ansiaba estar a su lado.

No quería sonar como una pervertida pero el calor que les transmitían sus abrazos la habían hecho adicta, el sentimiento de protección que le brindaba diariamente ahora era como una droga para su cuerpo.

Sin saber que hacer Rías comenzó a deambular por la mansión central de la familia Gremory, como todo clan demoniaco poseían docenas de mansiones pero en esos momentos ella estaba en la mansión central de su clan.

Entro en el despacho privado de su madre.

Ella recordaba que cuando era niña siempre venía a jugar a ese lugar pero siempre era regañada por su padres ya que justo hay guardaban información importante de la familia.

Su madre antes de volverse una Gremory era una Bael.

El clan Bael era también conocido como la familia del rey, uno de los demonios más poderosos del inframundo y además que poseían más edad pertenecía a ese clan.

Pero había una razón por la que el clan Bael era tan respetado, admirado pero sobretodo temido.

El poder de la destrucción.

Es el poder más fuerte de los 72 pilares.

Un poder puro que destruye átomo por átomo sin dejar siquiera las cenizas de lo destruido.

Era terrorífico.

Ella al ser hija de una mujer que pertenecía al clan Bael había heredado el poder de la destrucción al igual que su hermano mayor.

Rías se acercó a una de las gavetas que estaban selladas con poder mágico.

Solo un miembro de sangre de la familia podría abrirla.

Imbuyendo un poco de magia en su mano el sello mágico no la repelió y le permitió abrirla con facilidad.

Ella saco un pergamino de tamaño medio.

Pero cuando lo abrió se dio cuenta que era mucho más largo de lo que aparentaba.

Le sorprendió mucho ver el nombre de su madre en las últimas partes del pergamino, entonces recordó, ese pergamino guardaba los nombres de cada una de las mujeres que poseían el poder de la destrucción.

Ellos no eran el único clan que poseía esa clase de pergamino, en realidad era algo muy común de ver ya que muchos clanes poseían poderes especiales que se heredaban mediante el ADN.

Desde niña le habían enseñado con lujo de detalle la historia de la familia Gremory y la familia Bael, se podría decir que conocía los nombres de todas las usuarias femeninas del poder de la destrucción.

Cuando estaba por guardar el pergamino un leve brillo relució de la otra punta del mismo.

Rías lo abrió por completo y fue capaz de verlo.

En ese pergamino había un nombre que ella jamás había leído, primero pensó que quizás lo había olvidado, pero eso era imposible.

Cuando ella memorizaba algo jamás lo olvidaba, su memoria fotográfica se lo impedía.

Pero entonces porque nunca había oído de ese nombre.

— Lirina Bael… — Rías susurro en voz baja — Jamás he oído de ella.

Estaba tan metida en sus pensamientos que no sintió cuando una segunda persona entro al despacho.

— ¡Rías! — La voz de su madre la saco de sus pensamientos — ¿Qué haces aquí?

La pelirroja enrollo nuevamente el pergamino y lo guardo en la gaveta donde anteriormente reposaba.

— Oka-sama — Dijo Rías mirando a su madre — ¿Quién es Lirina Bael?

Venelana se sorprendió al escuchar ese nombre.

— Lo leíste en el pergamino ¿Cierto? — Rías asintió a la pregunta hecha por su madre — Entonces te estarás preguntando porque jamás se te hablo de esa persona cuando eras pequeña.

— Desde niña tú personalmente me enseñaste todo sobre la familia Bael, cada nombre de cada usuaria del poder de la destrucción — Comento Rías — Pero porque nunca se me hablo de Lirina Bael o la pregunta sería ¿Por qué borraron a Lirina Bael de la historia del clan Bael?

Venelana suspiro.

No podía evadir el tema.

— Lirina Bael fue la primera usuaria del poder de la destrucción, muchos piensas que fue el Lord Bael original quien lo uso pero en realidad fue su hermana menor… Lirina Bael — Comenzó a explicar Venelana — Cuando el inframundo se formó hace ya tiempos incalculables, me refiero a antes de la primera guerra de facciones hubo una mujer que destaco incluso entre los Maou originales, esa mujer desmantelo por sí misma un ejército completo en cuestiones de segundo, ya te imaginaras quien fue ¿Cierto?

— Sí. Pero si ella logro tantos méritos ¿Por qué fue borrada de la historia?

— Sus méritos fueron reconocidos, pero la razón por la que fue eliminada de la historia es… porque traiciono al inframundo antes de que la primera guerra culminara.

Rías estaba impactada.

Había imaginado cientos de teorías posibles pero jamás que la primera usuaria del poder de la destrucción hubiera traicionado al inframundo.

— Traiciono… al inframundo — Repitió Rías atónica.

— Años después una pequeña bebe apareció en la mansión Bael, cuando examinaron su energía se dieron cuenta que era hija de Lirina — Venelana siguió su explicación — El clan Bael se dividió ya que la mitad pedía la muerte inmediata de la bebe pero la segunda mitad se oponía, después de varios días se llegó a la conclusión que la bebe viviría pero Lirina Bael seria borrada de la historia. Rías esto es algo que no muchas personas saben y jamás deberían saber, pero yo diciendo de esa bebe y por lo tanto tú y tu hermano también… no puedes decirle a nadie sobre esta historia entendido.

— S-Sí O-Oka-sama — Respondió Rías.

— Tu hermano llego hace poco, está preguntando por ti, será mejor que bajes querida — Diciendo eso su madre salió del despacho.

— Después de meditarlo unos segundos la pelirroja estaba por seguir a su madre hasta que poso su vista en un joyero.

Acercándose rápidamente a él para verlo mejor.

Topándose con un viejo collar de plata casi oscura pero con una singular joya negra como adorno central.

Sosteniéndolo con sus manos.

Colocando en su cuello.

Su madre jamás utilizaba esas joyas ya que eran muy viejas para su gusto, estaba completamente segura que no le molestaría que la tomara.

Cerrando la puerta del despacho, la novia del Sekiryuutei bajo a encontrar a su hermano con un solo pensamiento en mente.

Después de salir del despacho se topó con un hombre joven que vestía unas hombreras doradas pertenecientes a una armadura de lujo.

Cabello rojo carmesí, ojos zafiros y piel clara. Si tuviera que definirlo ese hombre seria su versión masculina perfecta.

Su hermano mayor Sirzechs Gremory.

Actualmente conocido como el Maou más fuerte Sirzechs Lucifer.

— Onii-sama — Llamo Rías — Necesito pedirte un favor.

— ¡Rías! — Su hermano volteo a verla — Viene a pasar unos días con la familia, ¿Cómo has estado?

— He estado bien, mejor imposible de hecho — La imagen del castaño paso por su mente e hiso que se sonrojara — Pero no quiero hablar de eso, Onii-sama necesito pedirte un gran favor.

— De que se trata, es raro que me pidas algo ya que en realidad jamás lo haces de hecho — Pregunto su hermano — Si esta en mis posibilidades te ayudare.

Rías suspiro fuertemente.

Cerró sus ojos pero inmediatamente los abrió mostrando una mirada de determinación.

— ¡ENTRENAME POR FAVOR! — Pidió la joven heredera del clan Gremory — Quiero que me enseñes a utilizar el poder de la destrucción como lo haces tú, te lo pido por favor Onii-sama.

Sirzechs Lucifer en pocas ocasiones mostraba verdadero asombro, incluso luego que la última guerra civil término jamás pensó volver a sorprenderse como en aquella época.

Pero ahora era diferente.

Su hermana pequeña la cual protegió desde siempre y deseo que jamás se inmiscuyera en el mundo de la guerra le pide personalmente que la entrene, no pudiendo esconder su asombro mostro una expresión de extrañes.

— ¿Por qué me pides eso? Rías tú ya sabes utilizar el poder de la destrucción, Oka-sama personalmente te enseño el estilo que han utilizado todas las usuarias de ese poder — Dijo el Maou — Me extrañas que me pidas eso.

— Ese principalmente es el problema Onii-sama, el estilo que utilizan las mujeres con el poder de la destrucción no va conmigo — Dijo Rías elevando sus manos al frente.

Concentrando una pequeña esfera hecha de poder de la destrucción.

Al cabo de unos segundos la esfera obtuvo correctamente su forma.

— Vez, sabes usar correctamente tu poder — Comento el Maou.

— Tarda mucho, el tiempo que duro para concentrarlo y darle forma es demasiado, si estuviera en una guerra no tendría disponibles eso segundos que ahora poseo — El análisis de su hermana menor lo sorprendió nuevamente — Siempre me esforcé por aprender el estilo que usa Oka-sama, pero desde siempre supe que no iba conmigo, todas las mujeres del clan Bael nacen con el poder de la destrucción más suave y fácil de manejar mientras que los hombres obtienen un poder más pesado y difícil de manejar.

— Lo sé, yo nací con la condición de todos los hombres, después de que te acostumbras puedes usarlo a tu propio modo y eso lo hace más fácil a la hora de luchar.

— Ese es mi punto, Onii-sama es una persona muy inteligente y sé que al igual que yo se dio cuenta que yo también nací con su misma condición, soy mujer pero herede el poder más pesado y difícil de moldear — Rías hiso desaparecer la esfera que había creado — Necesito aprender de la misma forma que tú lo hiciste o jamás cumpliré mis sueños, no quiero quedarme debajo de nadie Onii-sama.

La conversación que ambos mantenían atrajo la atención de su madre.

— ¿Qué está ocurriendo Sirzechs? — Pregunto Venelana a su primogénito.

— Oka-sama, Rías desea aprender el estilo que uso con el poder de la destrucción — Respondió Sirzechs.

— Por favor Onii-sama — Pidió por segunda vez la joven.

— ¡Rías! — El tono autoritario de su madre hiso que volteara a verla — Por eso preguntabas cuando llegaría Sirzechs, antes de andar molestando a tu hermano debiste consultármelo a mí primero.

— No lo hice porque me lo hubieras negado, necesito que Onii-sama me ayude Oka-sama — Sin desviar la merada ella respondió — Onii-sama si lo deseas ponme a prueba o algo por el estilo, pero por favor entréname.

Sirzechs Lucifer lo pensó durante unos momentos antes de sonreír levemente y mirar a su hermana.

— Te propongo algo, si logras demostrarme que posees el poder que necesitas para mi entrenamiento te entrenare con mucho gusto los días que falten antes de que regreses — Dijo el Maou Lucifer.

— Acepto Onii-sama, te demostrare que si lo poseo — Esa fue la respuesta entusiasta de la pelirroja.

5 minutos después.

Sirzechs Lucifer, Rías Gremory y Venelana Gremory se encontraban de pie en el patio trasero del castillo Gremory.

Venelana estaba un poco más atrás de sus dos hijos ya que ella solo sería una espectadora.

— Bien Rías, quiero que expulses todo el poder que puedas, yo veré si tienes el necesario o no… empieza.

Al finalizar su orden Rías Gremory fue inmediatamente rodeaba por una leve capa de aura carmesí.

Poco a poco esa misma aura crecía cada vez más.

Rías inhalaba y exhalaba con un tiempo fijo, estaba recordando los entrenamientos que tubo al lado de Issei antes de venir al inframundo.

Al cabo de casi un minuto el aura desapareció y entro nuevamente en el cuerpo de la pelirroja.

— "Se ha vuelto más fuerte" — Pensó Sirzechs contento — "Pero aun así… no tiene lo necesario para entrenar a mi modo"

El Maou Lucifer dio un paso al frente y hablo.

— Rías lo siento pe…

Sus palabras se vieron interrumpidas por la colosal aura carmesí que salió de golpe del cuerpo de su hermana menor, mientras más pasaban los segundos el aura incrementaba cada vez más.

Hace unos momentos apenas rosaba con el límite que Sirzechs había decidió en su mente pero ahora era diferente, el límite que había pensado el Maou fue superado por la fuerte oleada de energía que saco su hermana menor.

El suelo debajo de los pies de la pelirroja comenzó a ser destruido por su propio poder, el poder de la destrucción consumía átomo por átomo y el suelo comenzó a ser destruido con rapidez.

Era como lo había dicho Rías, ella había heredado el poder más pesado y difícil de manejar en vez del suave y manejable poder que heredaban las mujeres Bael.

Rías era posiblemente la primera irregularidad dentro del todas la usuarias, pero entonces Sirzechs recordó, antes de Rías hubo una mujer con el mismo pesado poder de la destrucción.

La mujer demonio más fuerte de todo el inframundo.

Lirina Bael.

Rías había heredado el poder de Lirina Bael, eso era algo nunca antes visto y si el consejo se enterara de ese hecho se armaría el caos en el inframundo.

Ninguno lo vio debido a que el collar se encontraba debajo de la ropa de Rías pero al momento que salió la segunda oleada de energía la joya negra brillo durante unos segundos en color carmesí.

Lo que Sirzechs no sabía era que su hermana menor estuvo entrenando junto al actual poseedor del dragón rojo.

La [Boosted Gear] tiene una habilidad llamada [Boosted Gear Gift] la cual le permitía a su portador transferirle poder a un segundo o tercero. Pero Issei no utilizo esa habilidad de ese modo.

Cuando entrenaron junto utilizo el [Boosted Gear Gift] no para incrementar el poder de Rías sino para agrandar la resistencia del cuerpo de la pelirroja. El castaño se dio cuenta que Rías poseía un poder muy pesado que su cuerpo era incapaz de soportar, debido a eso nunca había sido capaz de usar más de la cuenta ya que si ella misma rompía su limite su cuerpo seria destruido por su propio poder de la destrucción.

Es decir, ella misma se destruiría desde adentro.

— No sé cómo lo hiciste, pero te felicito Rías — Dijo Sirzechs con orgullo — Ve a prepararte porque en estos 5 días restante te entrenare como nunca antes lo has hecho.

Asintiendo a lo dicho por su hermano.

La pelirroja subió a cambiarse y vestirse con un conjunto que le permitiera mover mejor su cuerpo.

— Sirzechs — La voz de Venelana hiso que el actual Lucifer volteara — Esto es peligroso y lo sabes, si el consejo lo descubre se podría armar una segunda guerra civil en el inframundo.

— Lo sé, pero aun así no puedo negarme — Respondió el pelirrojo — Piénsalo madre, ¿Por qué después de tantos miles de años nace una segunda usuaria con esa particularidad? Yo francamente no puedo entenderlo, pero recuerdo las palabras que dijo el antiguo Lucifer… "Siempre ve más allá de lo que tus ojos te permiten ver"

— Pero aun así…

— No te preocupes, protegeré a Rías, no le pasara nada malo…

Esos fueron los sucesos que vivió la pelirroja antes de regresar al mundo humano.

El primer paso para su evolución estaba por comenzar.

Parte IV

Azazel dejó caer su cuerpo en su lujoso sofá de cuero negro.

Actualmente estaba en Grigori, específicamente en su oficina.

El lujoso piso del lugar estaba repleto de papeles y libros que contenían importante información.

El trato que realizo con Issei Hyodo consistía que si el castaño lograba detener a su subordinado él le entregaría la ubicación del objeto que el chico buscaba con desesperación.

Pero la pregunta seria.

¿Cómo encontraría tal objeto?

Cuando hablo con Issei el caído quiso parecer serio y confiado pero en realidad no tenía idea alguna de por dónde empezar.

Todo era muy complicado incluso para el que era la única persona viva capaz de entender el funcionamiento de los [Sacred Gear] porque ni siquiera los Ángeles entendían el funcionamiento de esas reliquias sagradas.

— Veamos — Azazel poso su vista en una hoja que se encontraba tirada en el suelo — Lo que busca ese chico debe estar en el lugar donde ninguna persona sea capaz de entrar, ese objeto estoy completamente seguro que Dios lo dejo lejos incluso de sus propios hijos.

Para que el Dios bíblico escondiera algo con tanto afán tenía que ser muy peligroso ya que ni siquiera los Ángeles sabían su ubicación. Azazel sabía que los Ángeles desconocían la ubicación ya que lo que buscaba el castaño existía incluso antes de que el callera del cielo y se convirtiera en un Ángel Caído.

— Entonces es más antiguo que los mismos [Sacred Gear] — Dijo Azazel asombrado — Mi teoría es algo ridícula, pero quizás mi viejo se bajó en ese objeto para crear los [Sacred Gear] pero si es así como un humano normal sería capaz de portar tal cosa.

Desde el inicio las facciones utilizaron a los seres humanos para su conveniencia sin importarles nada más. Dios les había otorgado los [Sacred Gear] para que se volvieran independientes de todos… incluso de el mismo.

Pero eso era ridículo, porque darle a un humano un arma que te permite matar un Dios.

¿Por qué un Dios crearía un arma que pueden utilizar en su contra?

— ¿Qué planeabas viejo? — Hablo Azazel al aire — Por más que lo pienso jamás he podido comprender tu mente, a pesar que me alabaste como el Ángel con mayor inteligencia nunca pude igualarte, bueno ya tome una decisión.

Azazel se puso de pie.

Un círculo mágico resplandeció debajo de él.

— Lo siento Semyazza, pero tomare unas vacaciones — Se disculpó Azazel.

De entre las sombras de la oficina salió un hombre joven de la misma edad del caído.

El vicepresidente de Grigori, el Cadre Semyazza.

— Me opondría en otras circunstancias, pero le debemos mucho a ese niño y a su maestro — Respondió el recién llegando — Además, siéndote franco Azazel, también tengo mucha curiosidad.

— Tienes razón, volveré pronto amigo.

El circulo brillo con intensidad y la figura del caído desapareció completamente de la oficina.

Dejando solo al Cadre.

— Issei Hyodo — Murmuro Semyazza — ¿Qué planes hacer muchacho?

Parte V

Issei Hyodo estaba en la cocina de su hogar.

La mesa estaba servida y estaba perfectamente acomoda por un mantel blanco.

Incluso había velas que desprendía una rica esencia de rosas.

¿Por qué el castaño estaba cocinando?

Rías llegaría en cuestión de minutos y Issei quería darle una sorpresa a su amada novia.

El castaño saco de su bolsillo su teléfono celular.

8:00 PM.

En cuestión de segundos su novia llegaría.

Issei se desplazó hacía la sala, al llegar pudo apreciar como un círculo mágico con un emblema que él conocía perfectamente apareció.

Abrió sus brazos y en menos de un segundos una persona se lanzó hacía el abrazándolo con mucha fuerza.

Sin poder resistir callo de espalda al suelo siendo aún abrazado por aquella persona.

No había que ser adivino para descubrir de quien se trataba.

El largo y brillante cabello carmesí la hacía resaltar entre todas la mujeres.

— He vuelto… — Dijo Rías con felicidad.

— Bienvenida… — Respondió el castaño con el mismo tono de voz.

Ninguno quería moverse de esa posición.

Rías quería seguir abrazándolo y Issei compartía ese sentimiento.

— El calor de Issei… lo extrañaba…

— Suenas como una pervertida…

Rías se sonrojo y hundió su rostro en el pecho del chico.

— Cá-Cállate… no digas esas cosas.

— Pero sabes, yo… extrañaba el olor de tu cabello, desprende una esencia de paz y tranquilidad que solo ciento a cuando te tengo cerca.

Al cabo de unos segundos el castaño se levando.

Sin soltar a la pelirroja la cargo hacía la el comedor de la casa.

— Issei… ¿Dónde están Otou-sama y Oka-sama?

— Trabajo, son unas personas muy ocupadas, pero me encomendaron que te recordara cuanto te quieren.

— Yo también los quiero, ahora son mis padres legales después de todo.

Issei bajo con cuidado a Rías y la sentó en una de las sillas del comedor.

La pelirroja se sorprendió al ver tan lujosa cena frente a ella, francamente no la esperaba.

— Issei, ¿Hiciste esta cena? — Pregunto Rías viendo detenidamente cada platillo.

— Si, la cocine para recibirte, espero que sea de tu agrado Hime-sama.

Rías se sonrojo al escuchar ese mote cariñoso.

Tomo con sus manos los cubiertos y con mucho decoro probo un bocado de la cena preparada por su novio.

— Delicioso… — Admitió la pelirroja — ¿Cómo puedes cocinar mejor que yo?

— No te avergüences, siéndote sincero cuando te conocí pensé que no sabrías cocinar — El castaño recordó la comida que le preparaba casi diariamente la pelirroja — Pero me sorprendí cuando probé tu comida, era exquisita, eres una princesa pero aun así rompes todo estereotipo.

Rías saco pecho orgullosa por el alago de su pareja.

— Por supuesto, es el deber de toda esposa cocinar la comida más exquisita, pero aun así me quita el ánimo que cocines mejor que yo — Rías seguía disgustando cada platillo sobre la mesa — Pero ya veras, dentro de unos meses te superare Issei, solo espera.

Issei rio.

Su novia se había impuesto ella misma un autor reto.

— Hablando de superar, no piensas decirme nada — Rías entendió el comentario y volteo su rostro — Tu energía se incrementó en poco tiempo, estuviste entrenando acaso.

— Quien sabe — Respondió la pelirroja — Cuando entrenemos mañana lo descubrirás por ti mismo… Issei, tengo algo que contarte.

— Dime — Dijo el castaño.

— Cuando estabas en la orden de Exorcistas, jamás llegaste a escuchar el nombre de Lirina Bael — EL castaño casi se atraganta al escuchar el nombre que pronunciaron los rojos labios de la pelirroja.

— ¿Cómo conoce a esa mujer? — Pregunto inmediatamente el castaño.

— Entonces si lo sabes, la verdad es que yo… — Rías bajo los cubiertos y los poso sobre la mesa — Soy descendiente directa de Lirina Bael.

— ¡Eh! — Fue la única respuesta de parte del castaño — Tu desciendes de la mujer demonio más fuerte, no quiero sonar como un acosador pero en el Vaticano poseían información de los demonios más resaltantes y tu hermano Sirzechs Lucifer encabeza junto a otro la lista.

— ¿Qué clase de información poseen? — Pregunto Rías.

— En realidad no es nada preocupante. Sus habilidades, familias y árbol genealógicos — Explico el castaño — Recuerdo que tu madre es hija del antiguo Lord Bael y descendía de la familia real, pero también sé que Lirina fue excomulgada de la familia real, entonces como desciendes de ella Rías.

— Oka-sama me platico sobre la repentina aparición de una bebe que luego de un tiempo fue aceptado como miembro del clan, mi madre es descendiente de esa bebe y por lo tanto yo también — Comento la pelirroja — Esa Bebe era hija de Lirina Bael, como fue acepta en la familia real luego de la excomulgación de su madre es un misterio.

Issei tomo un vaso de agua y guardo silencio unos momentos.

Estaba pensando.

Analizando lo dicho por su pareja.

Cuando inicio los entrenamientos con Rías le pareció muy extraño que la pelirroja poseyera un poder más pesado y poco moldeable, al ser un Exorcista conocía perfectamente cómo se presentaba el poder de la destrucción del clan Bael en cada poseedor.

Pero Rías era una mujer y aun así nació con esa particularidad.

Ahora todo tenía sentido, su novia era descendiente directa de Lirina Bael. La mujer más fuerte del inframundo y también la que le causó una gran pérdida antes del final de la primera guerra de facciones.

— Rías, quizás ya te has hecho la idea pero si sale a la luz que posees un poder igual al de Lirina Bael, se armaría el caos — Le comunico el castaño con preocupación, lo menos que quería era que Rías se viera implicada.

— Lo sé, Oka-sama y Onii-sama intentaron disimularlo pero también están muy preocupados, tanto daño causo Lirina Bael para que el inframundo la aborrezca.

— El mal tiene dos puntos de vista. Para los ancianos del inframundo ella fue una traidora porque no los obedeció, pero posiblemente Lirina Bael los traiciono por alguna razón en particular — Issei parecía analizar la situación — Ahora me entero gracias a ti que años después mando a su hija a la mansión Bael para que se criara ahí junto a lo de su clan.

Por más que lo pensara no hallaba respuesta alguna.

— Por cierto, ya que hoy es domingo repetirán mi telenovela, ¿Puedo verla aquí? — Pregunto la pelirroja con dulzura.

— Esa pregunta sobra, vamos al sofá — Respondió el castaño levantándose junto a su novia de las sillas del comedor.

Horas después…

Issei estaba despierto.

El televisor lo había apagado hace unos momentos.

Mientras tanto, recostada en su hombro izquierdo, durmiendo ternura se podía ver el rostro de la heredera Gremory.

El castaño no se cansaba de verlo, no importaban cuantas veces lo hiciera, la belleza que poseía Rías eran tan pura que incluso opacaba al blanco más transparente.

Unos finos cabellos carmesí bajaron en su rostro.

Intentando quitarlos con su mano.

Al sentir el tacto del chico en su rostro, Rías comenzó a despertar lentamente pero no se movió de la posición en la que se encontraba.

— Lo siento, te desperté — Pregunto en voz baja el castaño.

— No importa, Issei jamás me molesta — Respondió la pelirroja pegándose más al chico — Issei, me amas…

— ¿Qué pregunta es esa? — Pregunto nuevamente el castaño.

Rodeando con sus brazos a la joven.

Pegándola a él con dulzura.

Disfrutando del olor de su cabello, el cabello carmesí que tanto amaba.

— Te amo más a que mi propia vida, por ningún motivo dudes de eso.

La pelirroja rio divertida.

— Lo sé, Issei esta locamente enamorado de mí y jamás me dejaría ir.

Ambos se quedaron en esa posición.

Disfrutando del calor del otro.

No querían moverse ya que dañarían aquel cálido y amoroso momento y sin darse cuenta el castaño y la pelirroja cayeron juntos en los brazos de Morfeo.

Parte VI

En medio de la oscura noche.

Viendo el infinito cielo lleno de estrellas estaba una figura sentado en una enorme roca.

Parecía ido viendo aquel cielo estrellado.

Su mirada zafiro mostraba que disfrutaba aquella vista.

Pero en realidad no admiraba el cielo, estaba esperando lo que estaba por suceder.

El cielo parecía partirse en dos, una enorme grieta dio su aparición en medio de aquel cielo.

De ella salió una colosal criatura que con el simple hecho de verla transmitía el sentimiento de absoluta superioridad.

Su piel era roja, un rojo tan intenso que consumiría cualquier otro.

Por cada aleteo de sus alas las montañas que estaban cercas se destruían fácilmente.

La larga cola que poseía rompían las nubes como si fueran papel mojado.

Esa bestia era conocida como el Dragón Del Apocalipsis, El Verdadero Dios Dragón rojo o mejor dicho el Great Red.

El DxD… El Dragón absoluto.

La persona se puso de pie.

Se trataba de un joven.

Cabello platino y mirada color zafiro.

Su vestimenta lo definiría como un chico a la moda. Pantalón negro con una cadena de plata en el bolsillo, franela verde y sobre la misma una chaqueta oscura.

Ese joven elevo su brazo al frente como si intentara capturar a aquella colosal bestia.

De un solo movimiento comprimió su puño.

Su mirada era afilada como si se estuviera enfrentado a algún desafío.

— Muy pronto, muy pronto te venceré — Hablo el joven de cabello platino con determinación — Dentro de poco te quitare el puesto del #1, el rojo no puede estar sobre el blanco… yo seré el #1.

El joven se levantó de la roca donde reposa con anterioridad.

Se puso de pie con intenciones de irse.

— Así que también viniste a verlo… Ophis — Hablo el joven deteniendo su andada — ¿Qué piensas?

Levitando en el aire sin la necesidad de poseer alas estaba una pequeña niña que aparentaba la edad de 12 años.

Su piel era clara y sus ojos color anochecer.

La niña vestía un vestido estilo gótico, pero a los ojos de cualquier persona esa niña luciría adorable.

— En que pienso dices, desde cuando te preocupan los demás… Valí — Respondió la niña llamada Ophis con indiferencia.

— Que cruel, solo era una pregunta sin importancia — Argumento el Albino — Tanto te molesta ver al Dios que te expulso de tu territorio, Diosa Dragona Ophis.

Por más irreal que pareciese esa niña era una Diosa Dragón.

Dragón del Infinito… Ophis Ouroboros.

La pequeña le ignoro y siguió viendo a aquel colosal dragón rojo.

Levanto su mano e imito la forma de una pistola.

Apunto a la cabeza del dragón mientras decía "Bam"

— Te venceré y volveré a la grieta… estúpido Great Red.

El albino sonrió de manera retadora.

El y esa niña poseían el mismo sueño.

Destruir al Dragón Del Apocalipsis.

No por nada él era el Dragón Emperador Blanco y poseedor del [Divine Dividing]

El actual hakuryuu y rival jurado desde hace milenios del Sekiryuutei.

— Muy pronto nos encontraremos y pelearemos para saber quién es el más fuerte, espero que seas fuerte. Mi rival… Issei Hyodo…

Nota del autor: Hola soy Reyevolution, terminamos con el capítulo 3 de mi historia.

Quise hacerlo de 10.000 mil palabras pero el material base de este capítulo no podía alargarlo más.

Ahora, si obtengo más de 15 Reviews publicare el capítulo antes del sábado ya que el siguiente superara incluso las 10.000 palabras.

Hasta la próxima se despide Reyevolution…