Capitulo 4: Entrenamiento violento.
Tragaron grueso, aquello se había vuelto completamente violento y salvaje. Naruto, Sai, Yamato, la pequeña Sakura y la mayor miraban con una gotita estilo anime lo que desde hace unos minutos era mas que un simple entrenamiento.
Aquel entrenamiento donde el primero en salir de aquel campo había sido Yamato el cual recibió un chidori nagashi sacándolo del combate, el segundo se trataba de Sai quien trago grueso al ver el puño de Sakura a pocos milímetros de su rostro, lo último que recordó fue despertar junto a las otras dos feítas.
Y por último el Hatake que al ver como sus alumnos se habían encendido en aquella batalla, por mas que quiso hacerlo no podía separarlos. Quiso intervenir al observar como el Uchiha abrazaba por atrás a la pelirosa inmovilizándola pero mas no contaba con que la Haruno impulsara su cabeza hacia atrás al momento en que el azabache había desaparecido y dándole a él mandándolo volando hasta los demás.
—Ahora solo quedamos nosotros, Uchiha—dijo Sakura llenando de Chakra sus puños.
—Eso parece, molestia—respondió el Uchiha sonriendo ladino.
—Me estorbas—comento la Haruno.
—Y tú a mí—contesto el azabache con incredulidad.
Los presentes miraban iracundos aquella pelea de palabras, la mayor de las Haruno sonreía ladina al ver como aquellos dos trataban de herir el orgullo del otro de cualquier forma mas ninguno lo lograba. Yamato sonrió nerviosamente, si no paraban ahora no lo harían después.
—Creo que ya fue mucho entrenamiento—hablo el pelicafe.
—Yamato tiene raz…—Kakashi fue interrumpido.
—!Ya basta Sakura! —exclamo Naruto que quería impedir la hazaña de la Haruno.
Todos llevaron su mirada a la zona de batalla, observando como Sakura golpeo con fuerza el piso del campo, mientras que Sasuke salió de aquella nube de humo para nuevamente adentrarse y atacarla con el chidori, el Uchiha sonrió al ver una silueta y rozar torso derecho con el chidori.
—¡Te tengo! —escucho el Uchiha, tras de él y al mirar la silueta de enfrente pudo ver que era solo un jutsu de sustitución.
Sasuke intercepto el movimiento de la Haruno en un santiamén, tomándola de la mano más la pelirosa golpeo con fuerza el estomago del azabache, quien ante el golpe escupió sangre pero este la empujo hasta el tronco de un árbol cercano pasando la mano de Sakura por encima de su cabeza. Ambos se miraron con desprecio, resentimiento y en silencio respiraron muy rápido, tragaron saliva.
—Aleja tu feo rostro de mi, Uchiha—susurro la Haruno.
—Antes no decías eso, Haruno—contesto el azabache sonriendo ladino.—Tsk, pero vaya que golpeas fuerte—susurro Sasuke sin dejar de verla, él ocultaba el dolor de una costilla o varias quebradas.
—Eso y mas te mereces—respondió la ojijade.—Ya no me importas mas Sasuke, ahora podre saldar cuentas contigo—dijo sonriendo ladina.—Mientras sea nuestro "entrenamiento" nadie puede decirme ni reclamar nada—dijo Sakura con arrogancia.
—(No lo ha nombrad….)—los pensamientos del Uchiha fueron abruptamente cortados.
—Y no tendré que escuchar los regaños de Naruto—susurro la Haruno-
—¡Naruto!, ¡Naruto!, ¡Naruto!... —exclamo el Uchiha apretando mas su agarre. —¿Que no sabes otra cosa que decir?—cuestiono frunciendo el seño.
—Que tiene que diga N-a-r-u-t-o—deletreo la pelirosa.
—Recuerdo que hace poco a un mencionabas mi nombre enloquecida por mí—le dijo cerca del oído. —Te recuerdo que él ya tiene a la Hyuga—replico Sasuke con un gruñido.
—No seas idiota Uchiha. —hablo la Haruno. —Naruto es mi mejor amigo—le contesto volviendo a centrar chakra en sus puños.
El Uchiha sonreía ladino, como le gustaba molestarla pero el mas que nadie sabía que aquello ya se había alargado y sobre todo subido de nivel. Tenía que parar aquello y su último recurso era ganar. La Haruno lo llamo sonriéndole para asi cambiar sus facciones y golpearlo pero no conto que saliera volando junto con él.
—¡Teme!, ¡Sakuraaaa!—grito Naruto enloquecido por haberla visto salir volando junto con Sasuke.
—Párenlos, por favor—pedía con los ojos bañados en lágrimas la menor.
—Chibi—llamo la del futuro. —Deben arreglarse entre ellos, si alguno de nosotros nos metemos, podríamos salir muertos—susurro lo último.
La menor miro al Hatake el cual le sonrió bajo la máscara revolviéndole levemente el cabello. Llevo de nuevo su mirada al campo de batalla, observando cómo ambos se volvían a posicionar en pie.
—Sakura parece no querer detenerse—susurro Sai mirando todo el campo destruido.
—Y a Sasuke-kun parece divertirle—hablo la pelirosa menor con preocupación.
—¡Ponte serio Uchiha!—escucharon el grito atemorizante de la Haruno que estaba peleando.
Tragaron grueso al verla abrir el sello Yin y con ello usar el sello fuerza de un centenar. La mirada de la menor se centro en aquella peli rosa que ante aquella situación, miraba fijo y con un odio profundo al Uchiha.
—Mierda, Sasuke—susurro el Uzumaki con el seño fruncido.
—¿¡Se piensan matar o que!? —cuestiono la Haruno del futuro frunciendo el seño.
La menor se tensó al observar como el rostro de su yo del presente adquiría algunas marcas moradas que salían del extraño sello que tenía en la frente y el Uchiha alzaba una de sus manos creando un enorme dragón de rayo.
—¡El entrenamiento termino!—exclamo Kakashi rogando que aquellos dos le hicieran caso.
Pero como lo suponía no le prestaron atención, observo con horror como el Uchiha esbozaba una sonrisa ladina al momento de bajar la mano y exclamar un "Kirin", logrando que aquel dragón de rayo se dirigiera a la Haruno.
—¡Paren!—grito la menor de las pelirosa llegando justamente en medio de ambos.
—¡Sakura-chan!—exclamo el rubio.
Aquel estallido en el suelo, reluciendo con una enorme luminar dejo estáticos a todos los presentes. La explosión e impacto que había creado el Kirin al caer a unos metros de la Haruno menor los había dejado en un estado de shock.
—Ustedes dos si que son unas molestias—la nube de humo se disperso dejando ver a Sasuke con la menor de las Haruno en sus brazos y la del presente recargada espalda a espalda al Uchiha.
Se dejo caer al suelo con cansancio, sintiendo a los pocos segundos como la pelirosa que estaba a sus espaldas de igual forma caía. Observo a la menor que tenía en sus brazos, sonriendo levemente y posarla con sumo cuidado sobre el suelo.
—¿Sakura-chibi esta bien?—cuestiono el Uzumaki llegando hasta ellos.
—Si, no te preocupes Naruto-kun—susurro la menor de las Haruno.
—No debiste meterte en medio pequeña….—hablo el Hatake hincándose frente a ella.—Si Sasuke no hubiera alcanzado a sacarte de ahí antes de que el Kirin tocara suelo, lo hubiéramos lamentado—susurro acariciándole la mejilla.
—Lo siento—susurro la pelirosa menor. —Quería que pararan—dijo llevando su mirada al Uchiha.
—Disculpa, no debimos pelear de esa manera—hablo la Haruno del presente sentándose junto al Uchiha.
—Hmp—emitió el azabache asintiendo con levedad.
—Entonces no lo hagan—contesto la mayor. —Traten de llevarse lo mejor que puedan…..—las miradas de ambos se clavaron en ella. —Háganlo por Sakura-chibi—dijo alzándose de hombros.
Los ojos de la menor brillaron con sutileza, mostrando lo fascinada que había quedado ante lo dicho por su yo mayor. Miro con una sonrisa suplicante a los dos chicos del presente logrando que ambos rodaran los ojos y bufara.
—Bien—contestaron ambos.
—Tratare—susurro la Haruno.
—Ahora, Sakura-chan cura por favor al Teme—pidio el Uzumaki. —Nos vendría mal ir a los baños—susurro sonriendo.
—No suena mal—hablo Kakashi.
—Me apunto—alzó la mano la mayor de las pelirosas.
—No tengo nada mejor que hacer—susurro Yamato.
—Bien—asintió Sai.
—Yo también voy—se alisto la menor.
El Uchiha y la Haruno del presente los miraron con un tic en la ceja, observando lo listos que estaban para ir a aquellos baños públicos. Suspiraron resignados sabían que los arrastrarían hasta ese lugar.
—Comenzare a curarte—hablo la Haruno. —Quítate la camisa—ordeno rodando los ojos al observar de reojo como su yo mayor sonreía y clavaba su mirada en el Uchiha y su yo menor tragaba grueso, se sonrojaba completamente y tapaba con urgencia sus ojos con ambas palmas.
El Uchiha no dijo, quitándose aquella prenda, se dejo hacer por la pelirosa, sintiendo cada vez mejor su estado. Cerró los ojos al sentir el cálido chakra de la Haruno. Volvió en si al sentir que había terminado.
—Listo—inquirió la pelirosa.
—Gracias—susurro el Uchiha.
Minutos después, suspiro resignada y con un leve sonrojo en sus mejillas, su yo menor se encontraba abrazada a su brazo, mientras ocultaba su rostro completamente sonrojado agachando la mirada. La mayor de las Haruno sonría burlona ante la actitud de sus otras yo.
—Vamos, nadie sabía que esto pasaría—hablo la pelirosa mayor.—¿Cómo íbamos a saber que era el dia de baños mixtos?—cuestiono alzándose de hombros.
—A mi no me molesta—contesto Kakashi con los ojos cerrados sin tomarle importancia.
—A mi menos—la sonrisa pervertida de Naruto le traía mala leche a la menor.
—Es incomodo—susurro Yamato desviando la mirada sonrojado.
—La feíta no es plana—murmuro Sai con una sonrisa.
—Hmp—emitió el Uchiha el cual mantenía los ojos cerrados tratando de disimular el pequeño sonrojo que aparcaba sus mejillas.
La mayor de las pelirosas rodo los ojos, poniéndose de pie ante la mirada incrédula de Kakashi, Sai, Naruto y Yamato. Sasuke al oir como aquellos cuatro tragaban duro abrió los ojos y se maldijo al instante desviando la mirada.
—¡Siéntate!—exclamaron las otras dos pelirosas al tenerla frente a ellas.
Ante el impulso de la caída, el agua había salpicando, indicándole al Uchiha que aquella pelirosa ya estaba de nueva cuenta dentro del agua. Volvió a dirigir su mirada al frente. Sonriendo ladino al ver como la pequeña y la Sakura del presente regañaban a la mayor.
—A lo que iba—susurro la mayor. —Es obvio que no soy plana, nosotras…. Bueno ella—señalo a la Haruno del presente. —A esta edad solía llevar vendaje—dijo posicionándose detrás de la pelirosa del presente. —Mira—indico tomando con sus manos ambos pechos de la pelirosa y apretujarlos, logrando que la Haruno del presente se sonrojara hasta la raíz del cabello y se liberara con brusquedad de las manos de su yo mayor.
—Esto es realmente incomodo—susurro la menor con un sonrojo y con el agua llegándole casi hasta el cuello tratando de esconderse.
Esta vez el Uchiha no pudo disimular el sonrojo, siendo demasiado evidente al igual que Naruto, Kakashi, Sai y Yamato. Desvió la mirada tomando una bocada de aire, la molestia seria mas atrevida dentro de unos tres años.
—(Y tu novia)—le retumbo aquel recuerdo, aquella información que la mayor había dado en la oficina de la hokage. —Hmp—sonrió ladino.
—No vuelvas a hacer eso—susurro tétricamente la Haruno del presente.
—¿Hacer que?—cuestiono la mayor. —Ah….. Esto—volvió a repetir la acción pasada.
—Lo digo de nuevo…..—la Haruno menor fue interrumpida.
—Esto es incomodo—hablo el Uzumaki sonrojado a más no poder.
Yamato y Sai asintieron dándole la razón a aquellos dos, observando como la mayor de las pelirosas y la del presente peleaban entre ellas. La menor suspiro resignada llevaba un solo dia en aquel loco tiempo y ya se había acostumbrado a los locos arranques de sus otras yo.
—Después del entrenamiento me duele todo el cuerpo—cambio de tema el Uzumaki.
—(Un cuarto de baño, estoy encerrado con mis alumnos y compañero en uno, quien lo diría…..)—pensó el Hatake suspirando.
—Kakashi-sensei—llamo la menor.
—¿Qué pasa?—cuestiono el Hatake.
—¿Podría pedirle un favor?—pregunto la ojijade menor sonriendo, el Hatake asintió. —Podría quitarse la máscara—pidio con un puchero.
El Hatake lo medito un poco, no solo tenia la mirada suplicante de la menor si no también la de su alumna del presente y la del futuro. Suspiro resignado aquellas tres siempre lograban lo que querían.
—Por que no—contesto el Hatake alzándose de hombros y quitase poco a poco la máscara.
Todo fue como en cámara lenta, los siete ninjas restantes se sorprendieron al saber que había aceptado. Segundos después quedaron impresionados, con la boca hecho una perfecta "O" y los ojos bien abiertos por ver su rostro. El rostro de Kakashi Hatake… ¡Sin ninguna máscara encima!.
—¿Qué pasa?—preguntó el peli plata al ver que nadie decía nada.—¿Les comieron la lengua los ratones?—pregunto el Hatake divertidamente.
Era tan bien parecido que era imposible que una chica no fijara en él. Tal vez por eso mismo la usaba. Sasuke tenía los ojos abiertos desmesuradamente. Naruto, Sai y Yamato mantenían la boca abierta y las tres pelirosas sonreían embobadas y con un gran sonrojo adornando sus mejillas.
—Asi, si me casaría—hablo la Haruno mayor. —Pero no—negó alzándose de hombros. —Tengo un hombre que espera por mí en casa—dijo con una enorme sonrisa.
—Hmp—emitió el Uchiha orgulloso.
—Pero yo no tengo a nadie esperándome asi que, ¿por que no?—la Haruno del presente dejo atónitos a todos.
Y la sonrisa ladina del Uchiha se había ido por el caño. Levantándose al instante y hacer que dos de las pelirosas se taparan los ojos sonrojadas. "Ya es tarde, lo mejor será ir a casa" fue lo dicho por el azabache. Todos habían salido del lugar. Antes de entrar a los vestidores Sai había jalado la toalla de la pelirosa del presente logrando que estará se sonrojara y escapara dentro del vestidor de mujeres.
—Ese Sai—susurro la Haruno adolescente tétricamente. —Esta me la cobrare caro, Sai—dijo mirando como en el recibidor estaban todos menos el susodicho y el Uchiha.
Con una enorme sonrisa maquiavélica en su rostro se escabullo en cunclillas al vestidor de los chicos. Pudo ver a un pelinegro con el cabello mojado, ahí estaba, Sai se las pagaría cara, ajustándose el pantalón ninja. Sonrio divertida, caminando con tranquilidad escondiendo su chakra.
—¡La venganza es dulce!—exclamo la pelirosa al bajarle el pantalón dejándolo en un bóxer negro con azul.
—Pero que mierd…..—volteo y se sorprendió.
Bien….. Quizás la suerte no estaba con ella, aquel sujeto no era Sai, era Sasuke, se trataba del Uchiha el cual la miraba sorprendido, lo miro a los ojos para después bajar su mirada a las piernas descubiertas del azabache y sonrojarse, colocándose de pie al instante.
—¿Sakura?—cuestiono el Uchiha sin dejar de mirarla.
—Lo siento, pensé que eras…..—cayó al instante.
Por la puerta del vestidor entro Sai el cual alzó una ceja en alto al ver la situación de sus dos compañeros, observo a la Haruno la cual lo miraba sonrojada y pasó su mirada al Uchiha observando cómo este lo miraba estupefacto y con los pantalones abajo.
—No es lo que crees—se apresuro a aclarar la Haruno.
—Yo estaré afuera, vigilare—comento el pelinegro. —Sigan con lo que estaban asiendo—termino de decir Sai saliendo de ahí.
—Idiota—susurro el Uchiha con una venita en la sien, subiéndose por fin el pantalón.
