Sorprendidos

Estaba de camino a mi sala común, luego de uno de esos días que se te hacen verdaderamente agotadores, había tenido Practicas de Quidditch esta mañana, luego había ido a mis clases de pociones, luego DCAO , luego Aritmancia, Transformaciones y al final cuidado de las criaturas mágicas, en la que hagrid el guardabosques me había obligado a subirme a un Hipogrifo!, Luego de eso me había dirigido a la biblioteca a estudiar, había estado hay como 1 hora y media buscando cosas para un trabajo y luego de salir la profesora McGonagall me había llamado para decirme que quería que organice la fiesta de Halloween, a mí me gustaba hacer ese tipo de cosas así que acepte, me dijo que luego me diría quien sería mi ayudante, y ahora me estaba dirigiendo a la sala común de Gryffindor a descansar, estaba caminando y me choque con alguien.

PUN!

Esa persona se encontraba enzima mío, y aun en la oscuridad podía ver sus ojos grises brillar como los de un pequeño gato, él no se molestó en levantarse y yo no pensaba molestarlo diciéndole que se levantase.

A sí que sin pensarlo mucho lo bese, así como sin nada, el me correspondió muy enérgicamente, estuvimos así por unos minutos tirados en el piso besándonos efusivamente, el empezó a deslizar su mano que se encontraba en mi cintura hacia dentro de mi blusa, sacando esta que se encontraba dentro de mi falda hacia fuera, yo no puse la más mínima oposición, seguí besándolo con las mismas ganas sin pensar que estábamos en medio de un pasillo y aunque ya era tarde podría pasar alguien, sequia besándome, tocándome el vientre como si esa fuera lo más deseado, una de mis manos se deslizaron desde su cabellos a los bordes de su camisa que se encontraba fuera del pantalón ya desde antes y empecé a tocar su hermosa espalda y en eso.

-Señorita Weasley! – Escuche decir a la conocida voz de la directora

Sin pensarlo dos veces lo empuje hacia un lado me levante lo mas rápido posible y acomode como pude mi camisa, pero no fue acto que borrar lo desordenados de mis cabellos y el inmenso rubor que tenía en las mejillas, que parecía que me dirigiera a un concurso de belleza, sin contar el resto de mi aspecto claro.

Él estaba en un lado del suelo y sonreía, muy despreocupadamente se paró y mira a la directora como sin nada, tenía esa sonrisa típica de niño travieso, se había cruzado de brazos pero con una de sus manos se agarraba la barbilla y yo tenía la cabeza agachada no podía pronunciar palabras me encontraba real mente avergonzada!

-Este… yo… - dije tartamudeando

-Tendrá detención señorita Weasley!, y usted también señor Malfoy – Parecía realmente enojada y no era para menos había encontrado a dos alumnos comiéndose en medio de un pasillo por así decirlo – Y la buscaba para informarle que el Joven Malfoy la ayudara a organizar la fiesta de Halloween.

Y sin más se fue caminando, no sé de dónde había yo sacado el valor pero tenía una pequeña sonrisa en mis labios, claro con el rostro aun agachado, y el idiota de Scorpius Malfoy seguía teniendo esa grandiosa sonrisa con mucha autosuficiencia.

Se agacho y recogió del piso mi laso rojo (Si han leído mi otro fic ya sabrán quien me dio el lazo) se había acercado detrás mío y me había sujetado en un moño el cabello como lo traía al principio y me dirigió una última sonrisa y se fue.