Naruto no me pertenece.
.
.
.
.
.
.
.
.
Capítulo 4. Recordando la inocencia.
.
.
.
.
.
.
Esto es bastante bizarro…digo ahora tengo como compañero de viaje a Gaara del desierto o Kazekage relevado de sus funciones. ¿En qué momento sucedió esto? A veces me recordaba un poco a Sasuke lo que era una mierda, luego de que prácticamente me obligó a llevarlo conmigo a mí viaje por la cuestión de honor por Naruto (maldito bastardo, espero que estés follando como conejo ya que si vuelvo a la aldea olvídate de tu amiguito) Me encontraba pegada a un constipado emocional que me reprende a cada rato por mi vocabulario ¿Esto podría ser peor? No, no creó.
Ahora nos encontrábamos en un pueblo a cinco días de Ame, así que ya cansada de toda la situación opte por parar en el pueblo por algo de comer, dormir y necesito con urgencia tomar alcohol para olvidar esto tan extraño. Pero tengo que avisar a mi compañero de viaje, dígase nada, no hablaba y si lo hacía era solo completamente lo necesario, su cara ¡Kami Sai tiene más facetas que este hombre! No podía leer absolutamente nada de él lo que me tenía molesta y frustrada ¡era de palo o qué!
-Gaara vamos a pasar dos días en el pueblo-dije mirando a la distancia un pueblo bastante alegre.
-No íbamos a Ame, y ahora quieres quedarte en el pueblo-comentó mirando también hacia el pueblo.
-Sí, vamos a Ame pero este viaje no es ¡una maldita misión! Así que podemos llegar tarde o temprano como nos dé la maldita gana ¿entiendes?-gruñí frustrada y molesta con Gaara.
-Vocabulario Sakura, y era solo un comentario no era para que te enojaras-dijo tranquilo mirándome con enojo disimulado.
-Me importa una mierda mi vocabulario, me tienes harta-grité lo que hace días me estaba molestando-si no quieres escucharlo lárgate y listo, me evitas que mi hígado se deseche del coraje ¡cara de palo!-exclamé infantilmente mientras sacaba mi lengua.
Él bastardo cara de palo alzo su inexistente ceja hacia a mí con molestia y diversión por mi acto infantil lo que hizo que mis mejillas se sonrojaran del coraje. Y antes de que su cara de niño bonito quedará estampada en un árbol decidí apresurar el paso y dejarlo tras de mí. Las puertas del pueblo me dieron la bienvenida al pintoresco lugar más mi enfado era tanto que no puse cuidado en mí camino y sentí que algo chocó en mis piernas para luego sentir la ausencia de lo que me tocó.
-Pero que rayos…-mi oración fue cortada al ver en el suelo a una niña de cabellos castaños, ojos ámbar y figura menuda, sobándose el trasero en el suelo.
-¡Oh Kami lo siento tanto!-exclamé apresurándome a levantarla lo cual lo logré sin mucha dificultad-¿Te duele algo? Soy una idiota por no poner atención al caminar-pregunté preocupada por la niña.
-Estoy bien no se preocupe-habló una vocecilla infantil con inocencia.
-Déjame compensarlo ¿quieres un helado?-pregunté más tranquila de que la niña estuviera bien.
-Me encantaría-sonrió la niña con alegría mirando como resplandecían sus ojos ámbar.
-Muy bien pues andando peque-dije feliz iba a tomar su mano cuando una sombra nos cubrió a las dos, no necesite saber quién era ya que la cara de la niña era de temor con curiosidad y esa reacción la conozco muy bien.
-¿Qué quieres Gaara?-pregunté cansada volteándome hacia la sombra que era el pelirrojo.
-¿A dónde irás?-preguntó mirándome sin poner atención a la niña en mi espalda.
-A comer helados con la peque-dije aburrida de su comportamiento.
-¿La peque?-preguntó con una nota de confusión en su voz.
-Si mira que linda es-hablé señalando a la niña que lo miraba con miedo y curiosidad.
-Hmp, vamos-caminó delante de nosotras buscando un parque o un lugar para comer helados.
-Vamos peque-dije tomando su mano y guiándola por el camino. La niña no opuso resistencia por lo que caminaba viendo la espalda de Gaara ahora con curiosidad.
-¿Cómo te llamas?-pregunté curiosa.
-Me llamo Kaori y ¿usted?-preguntó la niña mirando con admiración los cabellos y ojos de Sakura.
-Me llamo Sakura y ese pelirrojo amargado es Gaara-hablé sonriendo burlonamente al ver como la espalda de Gaara se tensaba pero continuamos caminando.
Unos minutos después vimos un hermoso parque que casualmente tenía una tienda de helados al frente por lo que fuimos a pedir helados, el de Kaori era un helado de fresa, el de Gaara de vainilla y el mío de chocolate. Caminamos adentrándonos al parque para ver unas bancas que daban a un hermoso lago pequeño, por lo que nos sentamos y miramos el paisaje en silencio por cinco minutos mientras degustábamos nuestros helados.
-Y bien Kaori-chan ¿qué hacías antes de que chocará contigo?-pregunté curiosa. La niña se puso primero sonrojada, era ver a Hinata cuando le hablaba Naruto para pasar a una cara de tristeza profunda.
Gaara y yo nos miramos con confusión por la reacción de la pequeña niña que hasta hace un rato era completamente feliz. Kaori-chan se sumió en recuerdos tristes solo por ver su cara y ¡Kami! Me sentía como una perra por hacer recordar a Kaori algo que le dolía.
-Lo siento-susurre consternada por la reacción de la niña. Gaara me miró sorprendido… ¿cómo lo supe? Fácil creó que me estoy volviendo consciente de sus reacciones aunque siga con su cara de palo.
-No es tu culpa Sakura-chan-dijo suavemente Kaori, mirándome con tristeza.
-Si quieres ¿podrías hablarme de tu problema? Tal vez pueda hacer algo para solucionarlo-comenté con preocupación.
-No te metas en problemas que no podrás salir-habló Gaara mirándome reflexivamente.
-Me importa un ca…-fui interrumpida por las manos del pelirrojo en mi boca, ¡ese maldito me calla, ya verás! Y llega un momento en que la furia nubla tu juicio y haces cosas de las que luego te arrepientes o te avergüenzas. Creó que voy en el segundo grupo ya que le mordí la mano tal cual animal enojado, lo que llevó a que dos pares de ojos me mirarán con dos emociones diferentes en su cara, la niña me veía sorprendida y Gaara era con cara de ¿enserio? Y con diversión.
-No deberías de morder a tu novio por mí-dijo la niña reprobatoriamente.
-¡¿Qué?!-exclamé tremendamente sonrojada viendo a Kaori como si fuera un extraterrestre que acababa de descubrir.
-Si pobre Gaara-san, no merece que lo muerdas-habló sonriendo al mencionado que nunca le devolvió el gesto, más la miraba con curiosidad ¡Por los calzones de Naruto en que momento me volví tan buena en ver emociones en constipados emocionales!
-No…no…no, Kaori, cariño, él y yo no somos novios, solo compañeros de viaje ¿comprendes?-dije en un intento desesperado en que viera que estaba en un error.
-Si claro-sonrió traviesa. ¡No me cree! ¿Qué hago? No puede involucrarme sentimentalmente con este idiota.
-No...No...No somos nada-repetí con ahínco mientras mi cara se transformaba en una de horror puro.
Pero antes de que estallara todo en una discusión de mi vida sentimental, Gaara intervino con el tema que fue olvidado.
-¿Nos dirás que te sucede?-preguntó a la niña desviando efectivamente el tema.
A Kaori se le llenaron sus ojitos de lágrimas y con semblante triste nos habló.
-Hiroshi es un niño muy lindo y popular en la escuela, y yo…bueno…yo-dijo balbuceando la niña.
-Te gusta mucho Hiroshi ¿verdad?-hablé mirándola con nostalgia por un segundo en lugar de ver a una pequeña castaña con ojos ámbar, vi a una pequeña pelirosa de ojos jade llorando y suspirando por Sasuke. Mis ojos se abrieron con miedo y asombro, parpadee un par de veces y volví a la realidad ¿Qué rayos acaba de suceder?
-Sí, me gusta pero él no me ve-lloró la niña mientras yo frotaba su espalda con ternura.
Debía admitir que Gaara era muy educado ya que en lugar de bufar con molestia o hacer malos ojos por el dolor de la niña, solo se quedó escuchando sollozar a la pequeña como un apoyo silencioso. Más me miró con confusión al ver mis ojos empapados de nostalgia y tristeza.
Por lo que desvié mi mirada de sus ojos aguamarina que me cuestionaban, no podía…no podía recordar mi pasado, un dolor de un amor infantil. Me enfoque en la niña que lloraba, y creó que me propuse a intentar que la niña alcance mi sueño frustrado de un amor inocente.
-Y… ¿no sabes si a él le gusta otra niña?-pregunté pensando qué podía hacer, Gaara empezó a verme con sospecha.
-Él es muy gentil con todas las niñas así que no sé si le gusta alguna ¿por qué?-preguntó Kaori inocentemente.
-Muy bien…es hora de que dejes de llorar y conquistes el corazón de Hiroshi-kun-animé a Kaori viendo como sus ojos se abrían con sorpresa y por parte de Gaara solo negaba con la cabeza por mi idea.
-¿En serio?-me miró emocionada con un brillo alegre e ingenuo y que me corten la lengua sino logró que Kaori-chan y Hiroshi vivan su amor infantil.
-Sí, haremos la operación corazón de Hiroshi, primero me mostrarás quién es Hiroshi y le preguntaré si le gusta alguna niña y bueno si le gusta alguna le demostraremos que tú eres la mejor opción, y sí no le gusta ninguna niña haremos que te note-brinqué de emoción lanzando mi helado que cayó en suelo.
La risa de Kaori fue la recompensa de mi torpeza y por increíble que parezca una sonrisa de diversión en Gaara.
-Andando iremos a dejar a Kaori a su casa y luego nosotros volveremos a la posada, chica Cupido-dijo divertido Gaara-Mañana empezaran sus andanzas-terminó de decir tomando la mano de Kaori con cuidado.
Y ahí lo vi, realmente Gaara no era como Sasuke en absoluto, sí, tal vez él no era una ternurita, y sí, era un desafió para los psicólogos y psicoanalistas poder discernir las emociones que el pelirrojo sentía pero viéndolo como con delicadeza cuidaba a Kaori era algo que Sasuke nunca hizo y no sé si hará. Mi lado femenino o instintivo clasifico a Gaara como un futuro buen padre, y aquí es dónde el gran dilema de la mujer es discutido con diferentes puntos de vista, por más chica poco demostrativa en términos de afecto o una chica que diga que no está buscando amor o una relación a largo plazo.
Si vemos a un hombre tener ciertos comportamientos parece que una lista de requerimientos biológicos sale a la luz y marcas con un check lo que te gusta de ver en un hombre. Por ejemplo el tratamiento con los niños te asegura que es un buen padre, lo que es inevitable ver ya que como animales que somos la parte primitiva de nuestro cerebro nos dice que él podrá cuidar de nuestras crías de manera eficiente lo que conduce que la tasa de mortalidad en el reino animal sea baja. Y por la parte masculina es por dos factores importantes que se comportan de manera esplendida con los niños, uno lo hacen como una táctica de seducción ya que ven que las hembras que ven comportamientos paternales se inclinaran más a reproducirse con ellos que aquellos que no lo hacen, y la otra razón por lo que la parte masculina se comporta tan paternalista es por términos de descendencia ya que al cuidar mejor a sus cachorros aseguran que estos crezcan y continúen con su línea genética, por lo cual es casi instintivo cuidar de los menores aunque no sean de ellos, pero sólo se aplica en ciertos casos.
¡Kami en que momento pensé en todo esto! O mejor dicho ¿por qué pienso en Gaara como buen padre? Siento como mi cerebro se sobre carga de preguntas y pronto cortocircuito vendrá a mi cabeza para apagar la avalancha de pensamientos que no quiero darles mucha vuelta, porque me aterra el resultado del análisis. Por lo que mejor me encamine con ellos hasta ver una casa bastante hogareña y modesta dónde una mujer de cabellos castaños y ojos ámbar se encontraba en la puerta con cara de preocupación.
-Señora disculpe que traigamos a Kaori tan tarde la lleve por un helado-dije mientras que Kaori se soltaba de Gaara e iba corriendo a abrazar a su madre.
-Mami, Mami conocí a Sakura-chan y a su novio Gaara fueron muy lindos conmigo, me compraron un helado de fresa-dijo con rapidez apretando a su madre.
-No somos nada-suspiré con derrota.
-Que bueno, gracias por cuidar a Kaori-sonrió la mujer tomando a Kaori en brazos.
-Nos vemos mañana Sakura-chan, Gaara-kun-habló Kaori ondeando su mano con fuerza mirándonos desde la espalda de su madre. Ondee mi mano con entusiasmo y Gaara solo asintió con su cabeza hasta que la puerta se cerró.
Luego caminamos hasta la posada en silencio y pensé que lo que quedaba del camino continuaríamos de esta manera, más Gaara hoy andaba muy hablador por lo que me miró con una mezcla extraña de emociones.
-¿Por qué ayudas a esa niña?-preguntó Gaara.
-Ella me recuerda a mí a esa edad-comenté melancólica.
Al ver mi estado de ánimo Gaara no habló más en todo el camino a la posada, llegamos y cada uno se fue a su habitación, el cansancio del viaje hizo mella en mí por lo que rápidamente me dormí. Soñando con una niña de cabellos rosas y un niño azabache, recuerdos de un amor casi olvidado o que revoluciono a algo más fuerte y destructivo.
Los rayos del sol me despertaron con pereza fui al baño para prepararme para el día que me espera, mientras el agua fría recorría mi piel era inevitable pensar en mi sueño. Kaori desato en mi inconsciente el amor infantil que tuve por Sasuke, recuerdo que al ser tan tímida cuando era niña lo observaba en la lejanía soñando que algún día me notará ¡tonta Sakura!
Preferí dejar de lado mis pensamientos y enfocarme en hacer que Kaori tuviera una oportunidad con el niño por lo que salí del cuarto sin molestarme en decirle a Gaara que iba a salir, más grande fue mi sorpresa al verlo fuera de la posada.
-¿A dónde ibas?-preguntó serio Gaara.
-Kyaaaaa-grité del susto-¡Maldita sea casi me da un paro cardíaco!-tomándome el pecho con las manos haciendo más dramático el efecto-Iba al parque para ver si veo al niño del que Kaori le gusta-comenté encaminándome al parque con Gaara junto a mí.
-Antes de empezar a meterte en líos lo mejor es que desayunes, al igual no creó que tan temprano este el niño en el parque-dijo tomando la mano y jalándome a un puesto.
-¡Oye más cuidado!-gruñí con molestia inflando mis mejillas infantilmente.
Entramos a un local bastante agradable y esperamos a que nos atendieran, pronto una señora mayor vino con una sonrisa amable a tomar los pedidos.
-Hola jóvenes ¿qué se les ofrece?-preguntó con un lapicero y una libreta para pedidos, escanee con rapidez el menú para ver que quería de desayuno.
-Mmmm quiero un desayuno occidental*-dije mirando la carta.
-¿Y usted joven?-preguntó la señora amable a Gaara.
-Quiero un desayuno tradicional*-habló Gaara devolviendo la carta a la señora.
-En un momento estarán-se fue la señora a dejar el pedido.
Poco rato después los pedidos fueron entregados y sin más devore la comida, y no me juzguen ayer por cansancio sólo desayune y me comí el helado. No sé si cara de palo comió en la noche por mí parte eso fue lo que comí el día de ayer, así que ver mi desayuno abrió mi apetito. Creó que éramos Gaara y yo dos caras de una moneda mientras que literalmente adsorbía mi comida, él era más fino por decirlo así me era entre divertido y vergonzoso ver que Gaara tenía más modales que yo y es que hay una sencilla razón. Gaara es un Kazekage mientras que yo me críe con Naruto ¿Falta explicarme más? No lo creó, algunas costumbres se pegan y Naruto me heredo algunas costumbres.
Luego de desayunar venía la parte más extraña de mi vida, y no…no es que apareciera un fantasma y bailará la macarena frente a mí, sino que siempre estuve acostumbrada a pagar la comida. Sí los chicos del equipo siete son muy poco caballeros por lo que cuando íbamos a comer la cuenta siempre la pagaba yo si no estaba Yamato- taicho, en ese caso lo hacíamos entre los dos…me refiero a pagar la cuenta ¡he pillines!
Por lo que me levanté y fui a la caja para pagar, estaba sacando el dinero cuando una mano grande y pálida detuvo mi acción. Gaara me miró y negó con la cabeza.
-Yo pagó-dijo con firmeza mirándome con esos ojos aguamarina, de cerca era muy lindo ¡Kami controla mis hormonas! Me sonroje al tenerlo tan cerca ¿eso era normal?
-No…no, yo pagó-susurré con una mezcla de nerviosismo y incredulidad en mi sistema ¿desde cuándo me pongo nerviosa? ¿Qué mierda me está pasando?
-Lo haré yo no te preocupes Sakura-habló sacando el dinero, mientras yo me encontraba boquiabierta.
-Deje que su novio pagué, es muy lindo detalle-dijo la señora mirándonos con aspecto soñador.
-¡¿Qué?!... no somos nada-dije negando con vehemencia.
-Si claro-sonrió la señora, ¿por qué nadie me cree?
Salimos del lugar y nos encaminamos al parque, varios niños se encontraban jugando en los columpios o correteando por ahí.
-Bien, ¿quién es Hiroshi?-preguntó Gaara mirando a los niños.
-No tengo la menor idea-comenté tranquila, Gaara me miró molesto-¿Me vas a ayudar?-pregunté curiosa.
-Sí te lo preguntó es porque te voy a ayudar, aunque no quiero verme envuelto en tus juegos-comentó molesto al ver que yo estaba muy tranquila.
-¡Hey! Estamos ayudando a una niña, no es un juego-dije haciendo un puchero molesto-Sabes tengo el presentimiento que el niño vendrá a nosotros-sonreí.
Gaara solo me miró con una expresión de "Estás loca", debería de empezar a escribir un libro de expresiones faciales. Nos sentamos en una banca del parque esperando que Hiroshi apareciera unos quince minutos después escuchamos un gritó de uno de los niños.
-¡Hiroshi!-exclamó el niño alegre agitando sus brazos a una dirección. Gaara y yo miramos a un niño de cabellos negros con ojos marrón que se encaminaba hacia al niño que gritó.
-¡Ese es Hiroshi!-exclamé feliz de encontrarlo, Gaara me miró con cara de "enserio no me di cuenta"
Me levanté y caminé hacia el niño, al verme para con curiosidad viendo mis ojos y cabello. Algo de lo que ya estaba acostumbrada.
-Hola Hiroshi, mi nombre es Sakura y alguien nos habló de ti-dije sonriendo para no parecer una roba chicos ya que sabía que sería extraño que una desconocida te hable.
-¿Quién te habló de mí?-preguntó con sospecha Hiroshi.
-Bueno, ¿conoces a Kaori-chan?-pregunté interesada por su respuesta. De inmediato el niño se sonrojo hasta la punta del cabello y mi mente sólo gritaba ¡Kawaii!
-Sí…sí-habló tartamudeando Hiroshi.
-Me gustaría hablar contigo, ¿tienes tiempo?-pregunté dulcemente deseaba abrazar al niño tan tierno que era, no necesite mucho para saber que el nombre de Kaori provocó que se sonrojará ¡Hiroshi le gustaba Kaori! Estaba que gritaba de alegría.
-Bueno-dijo con duda el niño. Nos encaminamos hacia el banco en dónde Gaara se encontraba esperándome.
Hiroshi miró a Gaara más con curiosidad que miedo por lo que viendo su reacción le pedí que se siente en medio de los dos, lo que el niño obedeció.
-Hiroshi quiero preguntarte algo antes de continuar-dije seriamente.
-Claro-habló Hiroshi viendo mi expresión de seria por lo que el niño también se puso serio. Mi mente solo gritaba a grandes rasgos ¡Kawaii!
-¿Te gusta Kaori-chan?-pregunté viendo como Hiroshi se ponía más rojo que un tomate y Gaara me miró sorprendido.
-Vaya Sakura que sutil eres-comentó sarcástico Gaara.
-Es mejor ser directo respecto a algunas cosas-hablé seria al recordar mi infancia, por lo que Gaara no comentó nada más.
-Si me gusta ¿por qué lo preguntas?-preguntó Hiroshi redirigiendo la conversación.
-Tú también le gustas a Kaori-chan-comenté con naturalidad, viendo a Hiroshi volver a un rojo encendido su cara.
-¿En serio?-preguntó ilusionado-siempre la he visto de lejos porque cuando me acercaba a ella se ponía roja y salía corriendo, pensé que me odiaba, Kaori-chan nunca se me acercó-terminó de contarnos Hiroshi.
-Bueno es al revés ya que Kaori se alejaba de ti porque sentía vergüenza y timidez Hiroshi-kun ella te quiere, ahora te toca a ti hacer algo-dije alentándolo.
-Voy a decirle que me gusta-habló en niño sonriendo con entusiasmo.
-Así se habla Hiroshi-kun, y mira no tienes que buscarla ahí viene-dije viendo como Kaori se acercaba a nosotros sonrojada, provocando que Hiroshi se sonrojara también. ¡Voy a abrazar a los dos hasta que pase mi ñoñez femenina!
-Hola Kaori-chan-dijo el niño sonrojado pero determinado a decirle sus sentimientos.
-Hola-susurró más roja que nunca Kaori. Pero antes de que Hiroshi dijera algo, la niña tomó valor y se declaro.
-Yo…bueno….yo….tu me gustas mucho Hiroshi-kun-murmuro Kaori siendo escuchada por Hiroshi, Gaara y yo.
-Tú también me gustas Kaori-chan-sonrió Hiroshi al ver que Kaori levantaba su mirada, ya que todo ese tiempo observaba el suelo, mirándolo a los ojos sorprendida.
-Kyaaaaaa-grité sin poder evitarlo, tomé a Kaori y Hiroshi y los abrace frotando mis mejillas con las de ellos-son tan lindos juntos ¡me los quiero llevar a casa!-exclamé entusiasmada con dos niños sonriendo sonrojados.
-Sakura no puedes llevártelos, te acusarán de secuestro-dijo Gaara viendo la escena con diversión.
-Amargado-saqué mi lengua infantilmente, soltando a los niños en el proceso.
-Gracias Sakura-chan-dijo Kaori sonriendo feliz. Para luego ver como tímidamente se alejaban de nosotros tomados de las manos.
Un suspiró entre feliz y doloroso salió de mis labios y volvía tomar asiento junto a Gaara.
-¿Nunca te enamoraste cuando eras niño?-pregunté distraída. No esperaba que respondiera, más mi sorpresa fue que hablará de su infancia.
-No, si recuerdas tuve al Shukaku en mí por lo que no fui muy popular entre las niñas, aparte que nadie había llamado mi atención cuando era niño ¿y tú? –me preguntó Gaara, en parte me sentía una estúpida por preguntar pero fue algo involuntario. Si él fue sincero conmigo seré sincera con él.
-Si te dijera que desde muy niña he amado a Sasuke ¿me creerías?-dije triste, Gaara abrió sus ojos sorprendido más no lo dejé qué pensará en mi respuesta por lo que me levante.
-Andando Gaara es hora de irnos a Ame-comenté caminando hacia la posada para poder continuar mi viaje, unos segundos después Gaara me alcanzó y juntos nos encaminamos a la posada.
Ver a Kaori y Hiroshi fue revivir mi amor de infancia, ese deseo que surgía en tocar su mano, en una sonrisa. La inocencia de un amor puro sin malicia o morbosidad, lo añoraba, extrañaba sentirme emocionada y enamorada inocentemente, ver un futuro en los ojos del otro y pensar que él era el hombre de tu vida. Dolía pensar que Sasuke se llevó de mí eso, mis ilusiones de un amor puro los hizo añicos y convirtió en dolor uno que sigo enfrentado ¿podré volver a amar como lo hice hace tanto tiempo?
No lo sé, pero mi viaje ha hecho darme cuenta de que el amor es algo que me rodea y me es imposible escapar de ello.
EN KONOHA DÍAS DESPÚES
-Kakashi-sensei ha llegado algo de Sakura-chan o Gaara-preguntó Naruto ya que Gaara le prometió a Naruto cartas sobre los avances de Sakura.
Ino, Sai y Hinata se enteraron del compañero de viaje que le puso Naruto por lo que en parte curiosidad y parte preocupación iban a ver las notas o cartas de Sakura, por lo que se volvió una tradición ir cada quince días al despacho del Hokage y leer las notas de Sakura. Pero hoy habría una nueva tradición ya que Gaara había enviado su primera carta.
-Sí, Naruto pero hay dos pergaminos-comentó Kakashi entregando las cartas a Narutos mientras todos los demás (dígase Ino, Hinata, Sai) buscaban un lugar cómodo.
Naruto abrió la primera que era una nota de Sakura, antes de tomar una bocanada de aire y leerla en voz alta para los oyentes (incluyendo a Kakashi ahora)
Nota Sakura.
Hola
Espero que todo esté bien allá en Konoha, me encuentro camino a Ame junto con Gaara (Naruto si vuelvo, despídete de tu amiguito ¡Cómo pudiste hacerme esto!) No es que Gaara me caiga mal o algo, pero por ¡Kami! Es un constipado emocional (no necesito a otro más)
Pasa quejándose de mi vocabulario (¡Maldita sea Naruto juró que te arrancare tu aparato reproductor y se lo daré a comer a los perros!)Aparte de su falta de emoción total (por no decir nula)
Pero aparte de eso estoy bien, solo espero que lo que queda de mi viaje sobrevivamos a todo esto.
Sin más que decir se despide
Sakura.
Terminó de leer un azul y preocupado Naruto mientras los demás se reían a su costa, solo Hinata lo hacía más disimuladamente.
-Naruto cuando la frentona regrese prepárate-comentó maliciosa Ino.
-Aunque no es mucho lo que te van a quitar pene pequeño-se burlo Sai.
-Oye ¡rarito!-exclamó enojado Naruto.
-Bueno…bueno continúa con la otra carta Naruto-habló divertido Kakashi.
Naruto hizo un puchero pero abrió la otra carta y comenzó a leer.
Hola Naruto.
Como lo dijiste empecé el viaje con Sakura, aunque debo decir que nunca pensé que ella era así. Cada vez que se enfada, que es muy a menudo saca a relucir un vocabulario muy fluido (por no decir vulgar) es infantil, enojona, mal hablada entre otras cualidades que nunca les había puesto atención.
Pero lo que me preocupa son sus estados de depresión, cuando piensa que nadie la ve su mirada se vuelve opaca, sin luz, ¿le sucedió algo? Por extraño que parezca no me gusta verla así.
Hace poco paramos en un pueblo a unos cuantos kilómetros de Ame, conocimos a una niña a la cual Sakura se comprometió a ayudar pero en el proceso de juntar a niña con el niño que le gustaba, su mente se encontraba muy espaciada. Vi muy frecuentemente una mirada de dolor profundo con melancolía.
Puedo decir con seguridad que lo que le pasó le ha hecho una herida muy profunda, más ella no quiere que nadie se entere aunque es muy obvio para mí. Ella no se merece lo que le hicieron, porque sí, ella podrá ser muy impulsiva, infantil, gruñona entre otras cosas pero también es gentil, cooperativa, amorosa, cuidadosa con sus pacientes y comprensiva. Seguiré investigando que fue lo que le pasó, pero mientras tengo que cuidarla ya que he observado que no come mucho, tiende a distraerse con facilidad.
Te continuare enviando cartas.
Se despide
Sabaku no Gaara.
El despacho cayó en silencio luego de la carta, ellos sabían que aunque Sakura nunca les dijo la razón de su ida, salir de la aldea tenía un nombre, Sasuke. Pero lo que nunca supieron era el verdadero impacto emocional que tuvo en la chica, además de que Gaara en su carta se mostró muy receptivo con Sakura.
-¡Oh Kami!-exclamó Ino con asombró, todas las personas en la habitación voltearon a verla con curiosidad tiñendo sus ojos.
-¿Qué?-preguntó Naruto.
-Gaara se siente atraído por Sakura-comentó la rubia dejando a más de uno en shock por la revelación.
-¿Por qué lo dices?-preguntó Sai.
-No se dan cuenta como describe a Sakura, si realmente no tuviera una atención especial hacia Sakura, no conocería muchos aspectos de su personalidad. Y Gaara conoce mejor a Sakura en estás pocas semana que todos los pacientes y colegas de Sakura-terminó chillando de emoción Ino.
-Tienes razón-apoyó Kakashi- es mejor esperar y ver qué sucederá con esos dos-dijo Kakashi pensativo
Todos pensaban lo mismo "tal vez… solo tal vez Gaara podría regresarle el brillo al cerezo."
