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De mutuo acuerdo
Maye Malfter
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4. Greg y John (otra vez)
El ambiente en el pub estaba caldeado, la selección estaba siendo meticulosamente masacrada en la Copa Europea y casi todos los presentes gritaban insultos al unísono.
Sin embargo, en una de las esquinas más alejadas, semi ocultos de los curiosos y totalmente invisibles para los no interesados, estaban Greg y John, el primero relatando los acontecimientos de la noche anterior y el segundo procesando la información a carcajada limpia.
—De verdad no entiendo qué es tan gracioso —comentó Greg, bebiendo un largo trago de su cerveza. El agradable burbujeo reconfortaba su mortificación y el alcohol adormecía esa pequeña parte de su cerebro que todavía se sentía observada.
—Y yo no entiendo por qué no te parece gracioso a ti —replicó John, secándose la comisura de los ojos con el dorso de la mano y tomando también un gran trago de su Guinness—. Esos idiotas nos comandan tener sexo entre nosotros para probar un punto y después no aguantan los celos —explicó como si tal cosa; Greg sintió el impulso de instarle a bajar la voz, pero se contuvo—. Si eso no es motivo suficiente para reír, es que no tienes sentido del humor. —Dicho aquello, John volvió a beber.
Greg tenía que admitir que, puesta así, la situación era tan rara como hilarante. Los Holmes habían jugado con fuego pretendiendo ser ignífugos y al final ambos resultaron inflamables. Sí, se dijo, la verdad era que sí resultaba gracioso.
Bebieron en silencio un rato más, con la mirada puesta en el gran televisor encima de la barra al que todos los presentes prestaban atención. La selección estaba, en efecto, jugando del asco otra vez, pero había cierto aire de alegría en el ambiente, como si nadie hubiese esperado en realidad que el resultado del partido fuese diferente. Greg se perdió entre las imágenes por un instante, hipnotizado por el correr de los fornidos hombres en el campo de juego, lo que hizo que su respingo de sorpresa fuese mucho más grande de lo que lo habría sido estando en cualquier otra situación.
Algo (y por algo, se refería a una mano pequeña y firme) acababa de tomar posesión de su polla y la trabajaba con movimientos que pretendían despertarla de su previo estado de reposo. Greg miró hacia abajo con ojos bien abiertos, descubriendo su bragueta completamente abierta y captando en primera fila cómo la mano fantasma subía y bajaba por su semi erección. ¿En qué jodido momento se había metido John debajo de la mesa?
—¿Qué carajos te crees que estás haciendo? —preguntó Greg entre dientes, mirando alternativamente la mano sobre su polla y su alrededor lleno de gente desconocida.
Un rostro oculto entre sombras asomó por debajo de la mesa, con una distintiva y petulante sonrisa que no hizo sino avivar las llamas de su traidora entrepierna. John le miraba por entre las pestañas, con el gesto de un niño pequeño que está a punto de hacer una gran travesura.
—Nadie nos está viendo, Greg. Relájate —instó, sin detener la tarea que tenía entre manos.
Un calculado giro sobre la punta de su miembro hizo que Greg jadeara de manera involuntaria, mirando de nuevo a todos lados para asegurarse de que nadie los espiaba. En efecto, nadie les prestaba atención.
—John… —dijo por lo bajo.
El alcohol comenzaba a subírsele a la cabeza, mientras que toda su sangre bajaba en dirección sur. Definitivamente el autocontrol no era lo suyo, o al menos no cuando estaba con John.
—¿Te das cuenta de que probablemente nos estén observando? —preguntó, sintiendo su cuerpo acomodarse para dar mejor acceso al hombre entre sus piernas. Estaba demasiado prendido ahora como para resistirse o tan siquiera pensar en negarse. Maldita libido.
—Sí —respondió John con sencillez. Greg le sintió acomodarse mejor entre sus rodillas, como un felino que se prepara para atacar a su presa—. Es por eso que planeo darles un gran espectáculo.
Y sin decir otra cosa, John engulló la erección frente a él como si de eso dependiera el futuro del partido de la Selección Inglesa de Rugby.
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Fin~
Notas finales:
Este fic es por mucho la cosa más porno que he escrito en mi vida. Lo siento. Aunque en verdad no lo siento tanto xD
Maye~
