La siguiente historia es una traducción del fanfic Another de la autora DemonHeart42, todo el crédito le pertenece única y exclusivamente a ella, yo sólo pedí su autorización para traducirlo al español.
Hiro Mashima es el dueño de Fairy Tail. Todo esto es por mero entretenimiento, tanto mío como de ustedes. Espero les guste.
POV: Point Of View (Punto de Vista)
Cursiva son pensamientos
Capítulo 4
P. O. V. Lucy
Miro en mi mano el horario que el abuelo me dio esta mañana mientras camino a través de los pasillos llenos de gente en busca de mi clase. Unos pocos estudiantes chocan conmigo por lo que hago una mueca por el dolor de mis heridas y empiezo a cuestionarme acerca de por qué decidí venir a la escuela tan pronto. Es decir, mis heridas no han sanado por completo y me lastiman cada vez que me muevo, pero la escuela es mucho más importante y no puedo descuidar mis calificaciones, al menos eso es lo que me sigo diciendo.
– Hey Lu, – escucho que alguien me llama y giro para encontrar a Levy agitando la mano mientras da saltitos tratando de mirar por encima de las cabezas de todo el mundo a su alrededor. La saludo con la mano para mostrar que llamó mi atención y se precipita rápidamente hacia mí con un brazo envuelto alrededor de una pila de libros que probablemente acaba de sacar de la biblioteca – no pensé que vendrías a la escuela hoy – dice sin de aliento, dándome un pequeño abrazo suave que yo devuelvo.
– Ya me conoces, ningún daño evitará que deje de estudiar. – Digo con poco entusiasmo y ella sonríe mientras asiente y me gira los ojos – Oye, ¿crees que me puedas ayudar a encontrar mi clase?, estoy un poco perdida. – Le entrego mi horario mientras frotó la parte posterior de mi cabeza con timidez. Esta es en realidad la primera vez que veo esta escuela y aunque existe un mapa en línea, nunca me tomé el tiempo para revisarlo. Ahora estoy pagando por ello.
– Claro – dice ella tomando el papel que le ofrecí y, tras examinarlo, me mira con una sonrisa – Tienes tutoría* conmigo y otras tres clases, incluyendo el almuerzo. – me regresa mi horario y le sonrió, agradecida de que por lo menos conozco a alguien en mi primera clase. – ¿Quieres ir a clase ahora? – pregunta acomodando su bolso en el hombro y pasando los libros a su mano libre.
– Sí, vamos. – La sigo caminando en dirección al pasillo por donde previamente yo venía. Mentalmente me abofeteo a mí misma, pues ya había pasado por este pasillo como un millón de veces y ni una vez fui capaz de encontrar la estúpida clase por mi cuenta.
Mientras caminamos por el pasillo noto un grupo de chicos cerca, parecen estar riendo de algo divertido. Entre el grupo de adolescentes vislumbro a Gray recargado en la pared con su pie apoyado contra ella, parece haber perdido su camisa en algún lugar cercano. Platica con un hombre alto y musculoso, con aspecto de tomar esteroides, con el pelo blanco en punta y una cicatriz que pasa justo debajo del ojo derecho por encima del pómulo y termina cerca de la oreja. Junto a él hay otro sujeto, un poco menos musculoso que el anterior, con el pelo negro y muy largo peinado hacia atrás. Está completamente cubierto de perforaciones donde quiera que veo y sus duros ojos rojos podrían asustar incluso a la muerte misma. Separo la vista de él e inmediatamente noto una cabellera rosada y me encuentro con la dura mirada de Natsu sobre mí mientras caminamos cerca del grupo.
Los chicos parecen darse cuenta de nuestra presencia y todos voltean a mirarnos al pasar junto a ellos. Rápidamente aparto la mirada sintiéndome descubierta de alguna manera. Mantengo mis ojos al frente para no tropezar con nadie y todo el tiempo siento sus miradas sobre nosotros, haciendo que mis orejas ardan de vergüenza. No vuelvo la mirada hasta que empiezo a doblar una esquina y me encuentro a los cuatro muchachos con mirada fulminante en mi dirección y al instante agacho la cabeza, sintiendo un escalofrío recorrer de arriba abajo mi espina dorsal.
Dioses, ¿qué está mal con estas personas?
La campana suena y finalmente llegamos a la clase correcta. Me quedo de pie en la parte delantera de la clase junto a mi maestro, Gildarts Clive, observando a los demás estudiantes ingresar al aula en fila. Miro a todos los estudiantes que entran y veo a Erza, Lisanna, Gray, los dos chicos de antes, Yukino y Natsu, todos caminan a tomar sus asientos. Miro a Yukino, pero ella mantiene su cabeza agachada para evitar mi mirada y luego encuentro unos ojos color ámbar oscuro que me miran. Natsu me da una pequeña sonrisa desde el fondo del aula, cerca de las ventanas y agacho la cabeza sintiendo mis mejillas arder.
Que idiota. Primero me fulmina con la mirada en los pasillos, como si fuera una especie de criminal, y ahora él sonríe como si fuéramos los mejores amigos. En serio, ¿qué está mal con este tipo?
Vuelvo la mirada hacia el señor Clive, su cabello es de color naranja, lacio y le llega justo debajo del cuello. Es de un tono mucho más oscuro que el de Loke y también lleva la barba sin afeitar, dándole una apariencia casi perezosa. Sus ojos negros escanean la habitación mientras escribe algo en un pedazo de papel hasta que suena el último timbre, se pone de pie y se dirige a la clase.
– Bien clase, tomen asiento. – Grita por encima del ruido de toda la clase. – Como todos saben, – comienza una vez que el ambiente se tranquiliza – tenemos una nueva estudiante. Su nombre es Lucy Heartfilia y ella asistirá a esta clase de ahora en adelante. Quiero que todos ustedes la hagan sentir bienvenida – golpea sus manos sobre el escritorio y dirige la vista a, en apariencia, la mayoría de los varones de la clase antes de decir – y en ninguna ocasión debe caer víctima de cualquiera de sus pobres excusas de bromas, ¿entendido? – la habitación da el aspecto de haberse silenciado por completo y un aura oscura parece estar emanando del profesor, haciéndome temblar de miedo. Todo el mundo, incluso las chicas, asiente con rapidez y él sonríe satisfecho. – Bien entonces, ahora que eso ha sido aclarado, puedes tomar asiento detrás de la señorita Mcgarden – me dice y rápidamente me dirijo a mi asiento, notando al instante que es el asiento Justo. Frente. A. ¡NATSU!
Al sentarme, me aseguro de desviar los ojos de él mientras me deslizo en mi asiento. Toda la mañana siento su mirada pesada en la espalda. Trato de prestar atención al señor Clive, que continúa con su lección de geometría, hablando de la información básica acerca de las formas, pero todo el tiempo puedo sentir la mirada persistente de Natsu en mí; me hace sentir inquieta e incómoda. En un momento durante la lección, me giro para encontrar a Natsu mirándome directamente, confirmando mis sospechas. Esquivo su mirada rápidamente y antes de darme cuenta suena la campana del almuerzo y suspiro de alivio. Sentía que iba a explotar si tenía que permanecer sentada e inmóvil durante una hora más.
Hurgo en mi bolsa y Levy se gira en su asiento con su bolsa de comida en la mano, lista para irse – ¿Dónde quieres comer el almuerzo Lu? – Pregunta al tiempo que escucho el asiento detrás de mí moverse y me vuelvo para ver a Natsu ponerse de pie y dirigirse hacia la puerta con las manos metidas profundamente en los bolsillos de los pantalones. Parece un poco molesto y de alguna manera tengo la sensación que es por mí – ¿Lucy? –
– Oh, no sé, ¿dónde sueles comer tu almuerzo? – le pregunto agitando la mano delante de mi cara, un poco avergonzada de que me atrapara bobeando.
Levy mira hacia la puerta un poco escéptica, pero rápidamente pone una sonrisa brillante y dice: – Bueno, por lo general como afuera con los chicos. Dime, ¿quieres ir? – pregunta ya pie.
– En este calor, – digo prácticamente sin expresión – está hirviendo como el infierno afuera. – Levy se ríe mientras me toma del brazo y tira de mí, sólo me queda seguirla, un poco de mala gana.
Nos dirigimos afuera, hacia una mesa de picnic que se encuentra bajo la sombra de un gran árbol de magnolias*, veo que algunas personas ya se han sentado. Está casi todo el mundo que fue a visitarme en el hospital, a excepción de Yukino y Natsu; están sentados comiendo y charlando entre sí. A medida que nos acercamos observó a una chica con el pelo azul aciano, piel pálida y penetrantes ojos azul marino. Rápidamente la reconocí como Juvia, la chica que había estado hablando con Natsu el día que fui dada de alta del hospital.
– Hola a todos– saludó Levy sentándose en el asiento vacío junto a Erza, frente a Lisanna, y colocando su bolsa de comida sobre la mesa mientras todos nos saludan.
Tomo asiento algo tímida entre Levy y Erza, me siento un poco intimidada al estar rodeada de tanta gente. La verdad es que no tenía tantos amigos en Crocus, lo que hacía un poco solitaria. Tuve a Loke cuando era pequeña, pero luego se mudó, hace unos años me encontré con Levy en una librería cuando ella estaba de visita en la gran capital. Pasamos unos días juntas paseando alrededor de Crocus, conmigo haciéndola de su guía, lo que me mantuvo ocupada mientras mi padre estaba fuera en Ciudad Oak con algún negocio comercial como de costumbre. Coincidentemente Levy vivía en Magnolia y después de que regresó a su casa nos mantuvimos en contacto, así que nos convertimos en grandes amigas.
Miro a Gray que está sentado frente a mí comiendo la mitad de su sándwich de mortadela. A su derecha está Juvia, quien me frunce el ceño antes de mirar hacia otro lado dándole un enorme mordisco a su manzana. A la izquierda de Gray esta Lisanna sumida en una profunda conversación con Levy, acerca de los próximos exámenes antes de las vacaciones de verano.
– ¿No trajiste nada para comer Lucy? – Erza pregunta mirando hacia mis manos vacías, las cuales tengo metidas entre las rodillas mientras estoy ahí sentada, sintiéndome un poco fuera de lugar.
– ¿No te hizo tu abuelo algo para comer? – Levy cuestiona al tiempo que cubre su comida, evitando de que Gray la robe.
Rascando mi mejilla buena, asiento tímidamente con la cabeza, – Sí lo hizo, sólo que se me olvidó en la mesa de la cocina esta mañana, – digo agachando la cabeza – pero no tengo hambre, así que está bien. – y para contradecirme, mi estómago gruñe tan fuerte que todo el mundo me mira sorprendido. Me agarro el estómago un poco avergonzada y todos se ríen, haciendo a mis mejillas arder.
Que embarazoso.
P.O.V. Natsu
Mientras devoro mí comida, noto al grupo de estudiantes en el árbol de magnolias reír. Algunos de ellos ofrecen a su miembro más reciente algo de comida, a lo que ella gentilmente niega antes de aceptar un trozo del sándwich de mortadela de la princesa de hielo. La rubia consigue una mirada desagradable por parte de Juvia, pero no parece darse cuenta pues se dedica a comer viendo a los demás con atención.
– ¿No es esa la chica nueva? – Gajeel pregunta, inclinándose sobre el borde del techo y mirando hacia abajo al grupo de amigos conversar. Asiento con la cabeza tomando un sorbo de mi agua mientras miro hacia el profundo cielo azul un poco aburrido – ¿Crees que sea uno de ellos? –
Dejando a un lado mi botella de agua y limpiándome la boca miro a Gajeel y luego hacia el grupo que continúan riéndose, viendo a la rubia sonreír. Sonrío al levantarme del banco en que estaba sentado para juntar todas mis cosas y posteriormente dirigirme hacia la puerta. – No, ella es sólo alguien normal –
– ¿Estás seguro? – Él insiste mientras yo abro la puerta que conduce a las escaleras del techo, me detengo un momento ante su declaración y miro en su dirección.
– Totalmente – y con eso cierro la puerta detrás de mí sin decir nada más.
P. O. V. Lucy
– Vives en Fairy Hills, ¿verdad? – Erza pregunta mientras guardo los libros en mi casillero. Los estudiantes caminan hacia la entrada de la escuela ya que las clases han terminado por el día de hoy. Asiento con la cabeza, mirándola con curiosidad – ¿Te importa si camino contigo?, eso nos dará la oportunidad de llegar a conocernos más, a menos que alguien venga a recogerte. –
Sonrío, colgando mi bolso sobre el brazo – Claro, apesta caminar solo. – Contesto y empezamos a caminar hacia la casa. Al dejar el gran edificio giro mi vista hacia la belleza de pelo rojo y le digo – No sabía que vivías en Fairy Hills. – Se vuelve a mirarme sorprendida antes de asentir – ¿Cuánto tiempo llevas viviendo ahí? –
Ella lo piensa un poco antes de responder. – He vivido ahí desde que el director Makarov abrió los dormitorios, junto con algunos otros estudiantes aquí en Magnolia. – La veo que observa el cielo con una mirada lejana en sus grandes ojos marrones. – Mi vida fue un desastre cuando era más joven. Fui secuestrada de pequeña, junto con muchos otros niños y tratada como esclava durante unos tres años. Fui salvada por un hombre que se hacía llamar Abuelo Rob y quedé bajo su cuidado. Me trajo a Magnolia y me presentó a Makarov, quien se encargó de mí después de que Rob falleciera ese mismo año. He estado aquí desde entonces. –
– Eso es terrible – digo casi sin palabras – ¿Eso quiere decir que eras parte del grupo de niños que fueron secuestrados y llevados a una isla llamada la Torre del Cielo? – le pregunto y ella asiente. Miro hacia abajo, sintiendo dolor en mi corazón y un triste recuerdo viene a mi mente. – Mi primo Jellal estuvo entre el grupo de niños que fueron secuestrados, – murmuro – salió ileso de la isla, salvo unas pocas memorias desagradables y ese horrible tatuaje que ahora marca su rostro de forma permanente, recordándole su horrible pasado. –
– Lo sé, conocí a Jellal dentro de la Torre del Cielo. Él fue una de las pocas personas que hicieron de ese lugar algo soportable para vivir en los años que estuve encerrada, – dice tocando su ojo izquierdo – Yo apenas escape de la isla sin perder mi ojo derecho, por suerte Rob fue rápido para llegar a un hospital y mi ojo se salvó. –
Desde allí caminamos el resto del camino hacia su casa en silencio y todo el tiempo me pregunté si todos los demás dentro de Fairy Hills habían tenido un pasado tan horrible como el de Erza. Yo sé que la mayoría de los miembros de mi familia han tenido pasados terribles también, así que cada vez que escucho sus desgarradoras historias, necesito de toda mi fuerza de voluntad para no llorar. Incluso ahora que he encontrado a otra víctima de la Torre del Cielo, no puedo hacer otra cosa más que mantener mis emociones bajo control.
Hace algunos años, en torno a las ciudades del norte de Fiore, un culto oscuro se dio a la tarea de secuestrar niños y quemar casas a su paso. Accidentalmente Jellal había sido secuestrado entre los diversos grupos de niños y desapareció por más de cuatro años hasta que fue encontrado con todos los demás en una isla cercana a la famosa playa de Akane.
– Después de ser rescatado, a Jellal le llevó un tiempo readaptarse a llevar una vida normal otra vez. Recuerdo claramente la noche en que fue rescatado, su familia le trajo a mi casa en Crocus. Cuando lo vi yo estaba escondida detrás de mi madre, demasiado nerviosa para acercarme a los nuevos huéspedes de la casa, pues en realidad yo nunca había conocido a algunos de los miembros de la familia de mi madre; – continuo la conversación, colocando mis manos detrás de mi espalda, recordando todo claramente ante la mirada de Erza – en ese tiempo Jellal no mostraba emoción alguna y no sonreía por ninguna razón. Se quedaba con la vista fija en el espacio con una mirada lejana en sus ojos y había momentos en los que le oía murmurar en sus sueños. Él no quería hablar con nadie e incluso ignoraba a su hermana pequeña cuando quería jugar con él. Hubo un momento en que Jellal se volvió loco y trató de cortarse el tatuaje de la cara con un cuchillo que sacó de la cocina, – Erza escucha todo atentamente – corría por la casa agitando el cuchillo y tratando de mantener a todos lejos de él, gritando con toda la fuerza de sus pulmones cuanto odiaba el tatuaje. Su madre le advirtió que si trataba de eliminar el tatuaje de esa manera iba a perder su ojo también. Se congeló justo cuando estaba a punto de tocarse la cara con la punta del cuchillo y se puso a llorar. –
– ¿Empezó a llorar? – pregunta ella sorprendida y yo asiento.
– Siguió gritando que no era justo que él mantuviera su ojo mientras ella había perdido el suyo. Le preguntamos quién, pero él sólo empezó a gritar aún más y continuó agitando el cuchillo alrededor. No fue hasta que Wendy salió herida al tratar de detenerlo que él salió de su ensimismamiento y desde entonces ha hecho todo lo posible por superar todo sobre la isla y los horrores que tuvo que pasar. Hay momentos en los que todavía se queda con la mirada perdida en profunda concentración, pero él sonríe más a menudo. –
– ¿Alguna vez ha mencionado de quien estaba hablando? – Cuestiona y yo niego con la cabeza – Bueno, aquí es donde nuestros caminos se separan – me dice y cuando miro hacia arriba noto que estamos de pie justo en frente de los dormitorios – Nos vemos mañana en la escuela. – Se despide y se dirige hacia la entrada del edificio. No es hasta entonces que noto una envoltura de gasa alrededor de su tobillo y cómo cojea un poco cada vez que ejerce presión sobre ese pie.
Pensando, repentinamente me acuerdo de algo y la llamo. – Solía decir algo sobre cabello escarlata. – Se detiene sobre sus pasos y regresa su mirada hacia mí – Fuiste tú, ¿no es así? – Ella sonríe tristemente antes de desaparecer tras la puerta cerrada y me quedo allí sabiendo muy bien que ella es la chica que Jellal había mencionado.
Me dirijo a casa cuando escucho una puerta abrirse detrás de mí y me encuentro con Natsu saliendo del edificio con dirección a la calle. Me pilla mirándole y me saluda con una sonrisa antes de que un coche negro brillante se detenga frente a él y su sonrisa desaparece. Rápidamente entra en al coche y se van con la misma rapidez, dejándome estupefacta y muerta de curiosidad.
¿Qué pasa con ese chico?
– Hola princesa, ¿has salido ya de la escuela? – Me vuelvo y encuentro a Loke caminando hacia mí con una amplia sonrisa en su rostro. Asiento con la cabeza justo cuando llega a mí – Dime, ¿por qué no vamos por un helado? Es el clima perfecto para ello ¿no te parece?, y que mejor forma de ponernos al día. – Me invita, llevándome hacia el camino principal que conduce a la ciudad sin darme la oportunidad de responder.
Fairy Hills está cerca de una colina rodeada de una gran extensión de bosque que ofrece mucha sombra al caminar. Está a kilómetro y medio de distancia de la escuela y en las afueras de la ciudad, así que toma algo de tiempo llegar al centro caminando o en bicicleta.
Permito que Loke que me lleve por el camino hacia un coche plateado aparcado justo afuera de las puertas de la propiedad. Abre el lado del pasajero y subo, siento como los asientos de cuero me queman un poco los brazos y piernas. Abrocho el cinturón de seguridad al tiempo que Loke sube al asiento del conductor y enciende rápidamente el coche y el aire acondicionado. Conduce por la carretera hacia la ciudad y veo el paisaje de fuera pasar y como los árboles se convierten en edificios y los caminos de tierra se convierten en calles cementadas.
– Entonces, ¿te está gustando Magnolia hasta ahora? – me pregunta el pelinaranja mientras se estaciona frente al parque.
Baja y rodea el coche para abrirme la puerta. – Está bien, aunque no he tenido una buena primera impresión. – Le tomo la mano, permitiéndole ayudarme a salir del coche.
Se ríe cogiendo mi brazo bajo el suyo y me conduce hacia el puesto de helados. – Apuesto a que no, así que ¿qué tal la escuela? – alcanzamos el negocio y ordena dos conos, uno de vainilla y el otro de fresa, entregándome este último antes de conducirnos hacia un banco.
– Estuvo bien para un primer día. También pude conocer mejor algunos compañeros de clase. – murmuro comiendo mi helado y observo en la distancia algunos niños jugar con la pelota mientras ríen y se persiguen unos a los otros con alegría. Sonrío al recordar cuanto me gustaba jugar a la pelota con Loke cuando niños. Siempre perdía y me tropezaba y hacía daño cada vez.
– ¿Qué, no hiciste amigos? – él bromea frotando la parte superior de mi cabeza, haciéndome sonrojar y niego con la cabeza sin dejar de comer mi helado que, por el calor, se derrite rápidamente y se escurre por mi mano, dejando un rastro pegajoso de líquido rosa por mi brazo. Continuo comiendo el helado mientras Loke envuelve su brazo alrededor de mis hombros y me apoyo en él; la sensación de comodidad al estar con él es calmante.
Sintiendo un par de ojos sobre mí, miro hacia la colina desde donde estoy sentada y veo a Natsu apoyado en el capó del coche en que se había ido anteriormente. Parece estar mirando en nuestra dirección, sus habituales ojos ámbar parecen de un negro ardiente desde donde yo lo veo e incluso por un momento me parece peligroso. Algo así como uno de esos matones que te encuentras en la noche, listo para sacarte todo tu dinero.
– No – le contesto al fin, terminando mi cono y limpiándome las manos con la servilleta del helado para luego mirar hacia atrás y encontrar que Natsu sigue mirando hacia nosotros, – Al menos no todavía. –
* En inglés el término es Homeroom, que hace referencia a la clase dónde se toma lista, se dan anuncios, etc; es como el grupo principal antes de que se dispersen en sus distintas clases. Esto es muy común en varios países, y aquí en México es lo que comúnmente llamamos tutoría, ya que el profesor es el responsable de los asuntos académicos de cada estudiante, su tutor.
* El texto original dice que es un árbol de Sakuras, pero decidí cambiarlo porque me parece muy repetitivo que siempre sea ese tipo de árboles los que usen, entiendo que en Japón son comunes, pero es Magnolia, así que pensé que si se llama así la ciudad, pues debería ser porque ese es el árbol emblemático, personalmente me encantan las magnolias, los cerezos también, pero quise variar un poco.
Mil gracias por sus opiniones, una disculpa si no contesto personalmente, pero siempre ando a las carreras, por eso publico tan tarde. Me motivan a continuar. Y la autora original también los agradece.
Para quien mencionó el gore, la historia no es TAN gore como el anime, así que espero no te decepcione, pero sí, sigue la idea de misterio.
Por otro lado, la curiosidad de Lucy seguirá creciendo cada día más y más pues no puede evitar querer hacer preguntas, ya que irá descubriendo pequeños detalles que no cuadran, así que les sugiero que prestén atención, me gustaría escuchar sus teorías, eso siempre es divertido.
Saludos y cuídense.
