Otro Capítulo más.

Como siempre nada me pertenece, yo solo ocupo los personajes sin fines de lucro.

Capitulo IV.

Jade.

Vamos en el carro, ella sigue manejando y no sé ni a donde vamos, pero debo admitir que empiezo a ver la luz al final del túnel, no es tan inepta como pensé.

- Genio, ¿A dónde vamos?

- No podemos simplemente seguir haciendo las cosas así, solo hemos tenido suerte.

Lo que dice tiene sentido, pero sinceramente dudo que podamos hacer algo.

- ¿Y qué es lo que planeas?

- Traes tú pasaporte contigo.

- No sé si te diste cuenta, pero casi todas mis cosas volaron en miles de pedazos.

Ella tiene la decencia de parecer avergonzada.

- Lo siento por eso, ¡Pero te aseguro que si hubiera tenido otra opción la habría tomado!

Su rostro está rojo. Lo que no sabe, es que yo no guardó conexión con las cosas, ni con las personas, todo es reemplazable.

- Bueno, creo que eso tiene que ser lo primero que hay que hacer.

- ¿Que?

- Conseguir un pasaporte.

- ¿Y para qué necesitamos salir del país?

De repente pará, estamos en el distrito comercial, toda la calle está llena de boutiques. Ella baja del carro, antes que abra la puerta, ella ya la tiene abierta, y me tiende la mano para salir. Yo la tomo más por inercia que por otra cosa, y me encamina a la Boutique de Chanel.

Sigue sin soltar mi mano, así que puedo sentir la suya, es un poco áspera y tiene algunos callos, pero aún así se siente cálida.

- Escoge un par de vestidos y sígueme la corriente. - Susurra a mi oído y maldigo la falta de sexo que hace que me estremezca al sentir su aliento en contra de mi oreja, no me gusta que me digan que hacer, pero por hoy voy a hacer una excepción.

Entramos, desde que tengo memoria he llamado mucho la atención, así que no me sorprende que las miradas me sigan.

Empiezo a ver la ropa, nunca he sido una fanática de la moda aunque tengo un buen gusto. Una mujer se nos acerca, supongo que para atendernos.

- Señoritas, ¿Puedo preguntar si tienen dinero para pagar?

Siento mi sangre hervir, ¡Quien se cree que es!, Acepto que he tenido mejores días, pero de eso a que me ofenda de esta manera. ¡La voy a matar!

Supongo que mis pensamientos se vieron en mi rostro, pues retrocedió un par de pasos.

- Amor, por favor. - dijo Vega tomando mi brazo impidiendo que avance más, pero su tono suplicante es el que hace que me detenga. - Señorita, hemos tenido un mal día, pero le aseguro que tengo suficiente dinero para pagar.

La "señorita" asiente desesperada y se va. Aún siento la bilis en mi garganta, pero Vega toma nuevamente mi mano, y paseamos por la tienda.

- Necesito ver si un conocido tiene algo de información que nos pueda servir, pero él está en Italia.

- Y si no tiene, solo habremos dado la vuelta en vano.

Ella toma un vestido negro de gala, con escote y la espalda descubierta, lo pone frente mío y casi de inmediato me lo entrega. - Es lo mejor que se me ocurre, si tú tienes otra idea, soy toda oídos.

Yo también veo un vestido, un vestido blanco, con un escote menos pronunciado pero la espalda más descubierta, lo tomo y se lo entrego, ella ni lo ve, solo camina al probador. Yo camino detrás suyo, me meto a una de las cabinas y no hago más ceremonia para cambiarme, no es sorpresa que me quede perfecto, cuando salgo para verlo en los espejos de tamaño completo, la veo, su espalda completamente descubierta, la tela solo cubre hasta el inicio de su pequeño pero perfecto trasero, pero lo bien que le queda el vestido no es lo que llama más mi atención, un tatuaje, a decir verdad un gran tatuaje, la imagen de una Muerte, está plasmada en toda su espalda, soy fanática del arte, y puedo decir que el tatuaje lo es, definido, detallado, lo bien hecho hace que la muerte se vea hermosa, tiene una línea de rosas en los pies, y pese a estar cubriendo toda la espalda no parece exagerado.

Camino detrás suyo aún hipnotizada. Ella sale de los probadores y camina hacia los zapatos, toma un par de tacones altos de color negro, y se los pone. Yo igual tomo unos de color blanco, no muy altos pero aún así hacen su trabajo.

La mujer que nos insulto nos sigue con la mirada, parece igual de impresionada que yo, pero me molesta que se la este comiendo con la mirada, no se que me lleva a hacerlo pero de pronto tengo su cintura agarrada con mi brazo, y su cuerpo contra mio. Ella dijo que le siguiera la corriente y es lo que estoy haciendo. La mujer rápidamente se da la vuelta y sigue su camino como si nada hubiera pasado.

Vega toma un par de vestidos mas y unos zapatos, camina a la caja, las que están atendiendo ven la bola de ropa que esta frente suyo, hasta yo admito que es mucho, empiezan a marcar la ropa, son ocho vestidos contando los que tenemos puestos y diez pares de zapatos.

- Son dieciocho mil euros, por favor. - dice la encargada y no puedo evitar tomar en cuenta que no están envolviendo nuestra ropa.

Antes que pueda decir algo Vega toma mi brazo nuevamente. Vega deja su bolsa en el mostrador, y de ahí saca varios fajos de billetes. Abro los ojos, son bastantes grandes y todos de quinientos euros, empieza a contar el dinero, entrega la cantidad a la encargada y el resto lo guarda.

- No necesitan algo mas señoritas. - Dice la mujer tan rápido que me cuesta un poco de trabajo entenderla.

- No, gracias.

Las mujeres casi se pelean por guardar nuestras cosas, me da gracia y al juzgar por la sonrisa de Vega a ella también.

Salimos de ahí con las bolsas, y subimos al automóvil nuevamente, Vega no tarda mucho en emprender camino nuevamente.

- ¿Para que necesitamos lo vestidos a todo esto?

- Debemos pasar desapercibidas, la mejor forma a mi parecer es fingir ser una pareja de vacaciones, no necesitamos pasaportes para Montecarlo, ¿Te parece ir, y buscar a alguien que nos pueda ayudar a llegar a Italia?

No es un mal plan en realidad.

-Y este conocido tuyo, ¿Crees que tenga información?

-Lo mas probable.

Ya no digo mas, realmente ya no quiero hablar mas con ella, y parece que lo comprende, pues prende el radio y la música es lo único que se escucha, el viaje duro once horas, paramos un par de veces a cargar gasolina y a comer, pero realmente ninguna de las dos dijo nada. Hace mucho tiempo que estoy sola, y aunque no lo quiera parece que Vega me llama la atención, no se si solo me atrae o que, pero no puedo permitir que se acerque demasiado. ¡No Debe Interesarme!