Los árboles se secan en invierno sus hojas caen y solo quedan pequeñas ramas como el fiel recuerdo de los anteriores días, todo se ve rodeado por un aire tétrico no muy duradero pues aquellas hojas se tornan verdes ante la primavera pero aun así abundan algunas excepciones en las que solo se seca, se pudre y no brota más.
Sawamura Eijun se había secado y parecía que esto no iba a cambiar el solía brillar como aquellas hojas verdes en primavera pero de aquello no quedaba nada, no más que simples rastros que se fueron apagando como la ya desencajada mirada que se ocultaba tras su largo flequillo, el mirar directamente sus ojos se había convertido en un suplicio pues en ellos se podía ver todo el daño que en el habían causado con simples actos a primera vista inocentes pero con un final inesperadamente trágico.
¿Quién se consideraba culpable de tal desastre? ¿Quién había causado que Sawamura se secara como uno de aquellos árboles en invierno? Los culpables eran muchos pero encabezando aquella cruel lista se encontraba cierto catcher, el causante de esto era Miyuki, él había herido a Sawamura a tal grado que la primavera se ocultó y el invierno brincando estaciones con la agilidad de un gato salvaje se instaló en todo Seido.
-Flashback -
-Sawamura lo siento, realmente lo intente pero sigo sin verte de este modo-menciono el de lentes algo incómodo, terminando oficialmente con la corta relación que mantuvo con Eijun. -Enserio lo intente.
El menor aun así sonrió pues el simple hecho de que Miyuki haya aceptado salir con él, que intentara quererlo había sido suficiente para alegrar a su corazón
-Lo entiendo Miyuki-senpai no se puede forzar a amar a alguien, después de todo el que decide es el corazón.-el pitcher sonrió pero cualquiera que lo conociera podía notar que esa sonrisa era falsa pues detrás de ella las lágrimas se esforzaban por no salir.
Miyuki antes de alejarse acaricio la cabeza del menor en un fallido intento de dar ánimos, dejando a un Sawamura completamente destrozado.
-Fin Flash back-
Pero aquello no sería suficiente para acabar con Eijun después de todo él era fuerte y sabría superarlo y volvería a surgir como las hojas en aquella primavera.
Pero las cosas no sucedieron así, Sawamura se enteró de algo que quizá no debió saber, pues le habían mentido Miyuki nunca podría amarlo porque él ya amaba a alguien más, su corazón había sido atrapado por alguien, alguien que el conocía muy bien y Miyuki realmente no lo había intentado, le había mentido y eso era algo que todos sabían, todos excepto el, entonces lo que habían tenido, lo que había vivido era una farsa.
La realidad lo había golpeado tan duro que fue suficiente para secarlo. Y cuando algo se seca no importan los intentos ni las lágrimas desperdiciadas pues simplemente no surgirá de nuevo se pudrirá y será cortado como una plaga será olvidado como los arboles secándose en el invierno sin posibilidad de volver a surgir en primavera.
