En el Baño
Desnudos los dos, no hubo necesidad de que hubiera un juego de caricias que les quitara la ropa (aunque a decir verdad Wyatt lo hubiera querido con todas sus fuerzas). Wyatt caminaba frente a él pavoneando su cuerpo musculoso y bronceado, al tiempo que apretaba con fuerza la muñeca de Chris para que no se escapara, y lo arrastraba contra su voluntad al baño. Chris, por su parte, quiso luchar todo lo que pudo para escapar de ahí, pero su hermano mayor era mucho más fuerte.
"Wyatt, déjame, no quiero bañarme contigo. No es normal que los hermanos hagan esto. Por favor piensa mejor las cosas."
"Chrissy, los novios deben tener momentos de intimidad. Que mejor que estar a solas en el baño. Será divertido."
"Lo dudo mucho", gruño Chris, y dejó que lo arrastraran hasta el baño.
Cuando entraron en aquella habitación, por que a diferencia de otros cuartos este sí parecía tener piso, paredes y techo, Chris se percató que había una regadera por un lado, y una tina por el otro. No sabía en cuál de las dos iba a acabar. Por suerte no tardó mucho en descubrirlo: Wyatt entró a la regadera, hizo girar las llaves del agua y en seguida cayó por su pecho desnudo una cascada de agua caliente. Entonces le tendió la mano a su querubín.
"Ven, mi amor, el agua está justamente como te gusta."
"Creo que no tengo ganas de bañarme, cuando acabes mejor yo…"
"Christopher, sabes muy bien que no me gusta cuando me desobedeces. Cuando me haces enojar me dan ganas de caerte a golpes, pero luego me acuerdo de cuanto te amo y entonces me siento mal por la sangre que tienes en la cara o el cuerpo. No me pongas esa cara ¿No te curo siempre que te lastimo?"
"Sí, siempre", respondió Chris.
"Entonces no tienes nada que de quejarte. Sabes que me amas tanto como yo a ti, así que no te hagas el tonto. Ven a mi lado bajo el agua."
"Prefiero morir", Chris le mostró los dientes a su hermano.
Wyatt salió de la ducha, se acercó a su hermano y le dio un golpe en la boca del estómago, aumentado por su poder de telekinesis. Chris se dobló de dolor, lo que aprovechó Wyatt para arrastrarlo hasta la regadera, donde curó su herida. Fue entonces que el joven brujo de se dio cuenta que su hermano había usado la violencia una vez más para salirse con la suya. Se estaba bañando con el brujo más poderoso del mundo.
Wyatt lo empujó contra la pared, y empezó a devorarlo a besos como el que se habían dado aquella mañana. Al menos eso era algo que a Chris no le molestaba, siempre y cuando no pensara en que la lengua con la que batallaba se trataba de su propio hermano. De todas maneras todo estuvo bien por un rato. Wyatt tomó la pastilla de jabón y se la dio a su querubín con la orden de que le enjabonara en el pecho como un buen novio.
Chris sólo miró la pastilla de jabón en su mano.
"Haz lo que te pedí, por que si no me obedeces, te juro que yo..."
"No hay por que enojarse, lo voy a hacer", respondió Chris.
El joven brujo empezó a tallar hasta que se hizo espuma.
"Ahora usa tus manos para expandir todo el jabón sobre mi cuerpo. Te va a encantar manosearme. No pongas esa cara de asco, yo te permito que hagas con mi cuerpo lo que tantos demonios desean y sólo tú tienes permiso de hacer."
"Pues que lo hagan ellos", gritó Chris.
"Nada de eso, tú eres el hombre que amo. Tú me acariciaras con suavidad si no quieres que te castigue esta noche."
A regañadientes, y tratando de evitar el castigo a toda costa, Chris empezó a acariciar el cuerpo de su hermano mayor expandiendo toda la espuma por su piel. Wyatt, por su parte tomó el jabón en sus manos y se mantuvo ocupado enjabonando el cuerpo de su amante. Al final, Wyatt atrajo a su hermano debajo del agua y lo besó con pasión mientras el agua los terminaba de limpiar. Entonces Chris se separó de su captor musculoso y le soltó una cachetada.
"No puedes apropiarte de mi boca cuando te plazca. Soy tu hermano y no voy a tolerar que me uses así."
"¡Te voy a usar cuando yo quiera, Christopher! Tú boca es mía, todo tu cuerpo es mío. ¿Es que nunca lo vas a entender? Ahora mira como me has puesto con tus caricias. ¿Porqué no te hincas frente a mí y me das una de tus famosas mamadas?"
"¿Sabes cuanto asco me da hacer esto cada vez que tienes una erección por mi?"
Wyatt sonrió pícaramente.
"Si supieras cuanto me excitan tus ojos, tu cuerpo y tu trasero me entenderías. Ahora, arrodíllate y obedece."
El joven brujo no tuvo otra opción que hacerle caso a su hermano y meterse su pene mágico a la boca para mamarlo con asco. Pocos minutos tragaba su recompensa. Wyatt lo levantó, y lo colocó contra la pared para besarlo, por más que Chris intentó empujarlo lejos.
"Me excitas tanto, mi querubín travieso, que podría penetrarte aquí mismo mil veces, pero no tenemos tiempo. Hay trabajo que hacer y tù me acompañarás para hacerlo. Si te portas bien te iré regresando tus poderes poco a poco. Aunque te los daría todos en este momento si aceptas casarte conmigo."
"¡Nunca!", gritó Chris lo más fuerte que pudo.
"Ya cambiarás de opinión cuando te des cuenta de cuanto me amas. ¿No es así, Chrissy? Anda dilo una vez más que de tus labios se oye delicioso."
"Te amo, Wy", le dijo Chris preocupado de que una mentira repetida mil veces podría convertirse en verdad. ¿O no era mentira?
Wyatt sonrió ante estas palabras y arrastró a su hermano de regreso a su cuarto donde lo vistió con una túnica de terciopelo negro igual a la que usaría Wyatt.
"Te ves hermoso, querubín", le susurró Wyatt al oído.
"Ojalá no fuera así, me preocupas las reacciones que pueda tener en tu cuerpo."
"¿No temes más bien a las reacciones que yo provoco en tu cuerpo?", preguntó Wyatt cubriendo su cuello de besos.
Chris lo pensó por varios segundos antes de responder, y al final sólo salió un 'no' tajante de su boca y no pudo decir más. Wyatt sabía que su plan estaba funcionando.
