Hola, lamento tardar tanto en actualizar, dije que no tardaria pero dios la facultad como ocupa tiempo. En fin antes que nada quiero darles las gracias a las personas que me agregaron a favoritos y que me envian sus reviews, aunque no lo crean me causan mucha emocion y me dan ganas para seguir escribiendo y publicando. Bien, pues aqui les dejo otro capitulo que espero y les guste como los anteriores.

Saludos y besos.


Me despierto por el intenso dolor de cuello que tengo, abro los ojos dándome cuenta de que no estoy en mi habitación, al parecer dormí en el estudio sentado sobre la silla. Joder creo que me he torcido el cuello, trato de enderezarme la posición en la que estoy es algo rara e incómoda, pero al intentarlo me lastimo más. Duele. Decido terminar con la tortura girando rápido el cuello hacia el otro lado, truena y no puedo evitar quejarme y sobar esa parte adolorida. Checo el reloj que tengo en frente, ¡Demonios, ya es medio día! ¿Cómo he podido dormir tanto? Escucho que alguien toca la puerta y me levanto para abrirla.

- Buenos días Draco -es mi nana que me sonrie desde el otro lado de la puerta, trae consigo una bandeja de comida.

- Buenos días nana -me hago a un lado para que pase- nana sabes que no tienes porque traerme la comida –no se cuentas veces se lo he dicho, resulta irritante algunas veces y aun así se lo agradezco.

- No es nada, sabes que me gusta consentirte –creo que piensa que aun tengo diez. Niego con la cabeza pero me doy cuenta que en la bandeja trae dos platos de desayuno y dos vasos.

- ¿No has desayunado ya? –esta mujer no entiende- Nana, ya lo habíamos hablado la otra vez, te he dicho que no me esperes y quedaste en no volver a hacerlo -no me gusta regañarla pero siempre se toma tantas molestias, ella me da una pequeña sonrisa y después se gira para bajar de la charola el plato.

- Este otro plato no es para mí -me contesta concentrada en servir el jugo en uno de los vasos.

- Amm… entonces ¿por qué los dos platos?- se gira y me mira con una sonrisa.

- ¡Oh! el otro plato es para Hermione -¿Qué, Granger? ¿Y eso como por qué?

- ¿No ha bajado ya?

- No, aun no. Sigue dormida -vaya que perezosa, jodida Granger.

- ¿Es por eso le subirás el desayuno? -nana voltea a mirarme, ya ha terminado de dejar lo que necesito sobre el escritorio -¿Qué, acaso piensa que este es un hotel con servicio a la habitación?

- La pobrecilla necesita reposo, no dejare que baje en sus condiciones -¡que molesto!

- ¿Qué condiciones nana? Ella está perfectamente bien, solo porque ayer te ocupaste de ella ¿piensa que puede abusar de tu hospitalidad? ¿no querrá también que la cargue por si acaso necesita ir al baño? digo no vaya a ser que muera en el intento por pararse de la cama –ella me mira con el ceño fruncido le ha molestado mi actitud, pero a mí me molesta mas la suya. ¿Qué se cree esa Granger? Mi nana no es su sirvienta.

- ¡Draco! ¿Que a caso no viste ayer en el estado en que llego? pobre niña –genial le tiene lastima, lo cual me enoja.

- No tiene nada, ayer estaba débil, cansada, eso es todo estoy seguro que la comida y el dormir todo el día le ha dado las energías suficientes para bajar con sus propias piernitas, no tienes porque ir a llevarle la comida como si fueras su sirvienta –pero ella no lo entiende, así que sigue defendiéndola.

- Ayer fue un día muy difícil para ella, tienes que entenderla sufrió mucho -ruedo los ojos pero me detengo porque me ha mirado seria -además ese desalmado quería robarle su virtud, estuvo a punto de morir, no había comido por dos semanas ¡imagínate cuanta energía tiene que recuperar!, tenía muchas heridas y una costilla rota –si bueno la muy estúpida no sabe defenderse, no es culpa mía- así que deja de comportarte mal con ella y ten un poco de compasión, no sé ¿cómo pudiste ayer ser tan duro y brusco con ella?

- No lo fui -me mira mal, diciéndome con la mirada si lo hiciste- le salve de ser violada y ejecutada, la traje a pasar la noche aquí, le di comida, ropa, tú la curaste y por si fuera poco la tuve que llevar en brazos hasta la cama ¿qué más quiere? Discúlpame nana pero que yo sepa no soy uno de sus estúpidos amiguitos como para que me abrace y llore hasta que se quede dormida.

- No era necesario eso pero por favor Draco, ¡le dijiste que apestaba!

- Solo le dije la verdad -de hecho e increíblemente no era así, pero no me importa la maldita se había burlado de mi cuando nana había dicho que nunca he dejado de llamarle de esa forma, así que no se lo iba a dejar pasar.

- Cuando la cargaste tiraste muy brusco de ella, nada cuidadoso a pesar de que tenía un montón de moretones y su costilla rota –ha puesto las manos en las caderas, esta regañándome. Increíble.

- No sabía que estaba rota su costilla además no es para tanto, he tenido lesiones peores -eso sí es verdad no me había percatado de su costilla, solo le vi una contusión en la frente y el moretón en la mejilla, pero de todos modos no es como si se fuera a morir la desgraciada. Además no soy un elfo domestico como para llevarla encima de mi lomo.

- Y todavía ella te da las gracias, a pesar de tu comportamiento tan inapropiado y tú la ignoras- esto es demasiado. Me está regañando, solo porque no fui un niño bueno con Granger. Bufo.

- No me hagas ese ruido jovencito –me dice apuntándome con el dedo -escúchame, quiero que vayas y te disculpes con ella en cuanto tengas la oportunidad -¡¿Qué?! No, esto sí que es demasiado.

- Nana, yo n…

- Dije que iras y te disculparas ¿entendido? -¡no puedo creerlo! Me obligara a hacerlo, como si fuera un mocoso al cual puede regañar y enseñarle cómo comportarse, ¿que no ve que desde hace años deje de comer dulces y mocos? ¿Ni siquiera se ha dado cuenta que estoy más alto que ella? Veo como recoge la charola y se dirige a la puerta, lista para salir. Bien, pues ahora se dará cuenta.

- Escucha nana, no sé si te habrás dado cuenta pero hace tiempo que deje de usar el pañal. Por lo tanto no creo que pue…- pero antes de que pueda seguir hablando ella gira.

- ¿Entendido? –me mira fijamente, yo me cruzo de brazos.

- Definitivamente no deja…-alza las cejas, su mirada comienza a intimidarme, está esperando mi respuesta. Soy un idiota. Creo que no hay más que hacer.

Bufo- si, nana -digo entre dientes, forzado y resignado, su cara cambia drásticamente esboza una sonrisa, sabe que me ha ganado.

- Muy bien -dice antes de salir y cerrar la puerta.

¡DIABLOS!

...

¿Por qué esta cama tiene tantas fundas y almohadas? Ya he puesto una sabana que cubre todo el colchón, después otra encima que cae hasta el suelo, luego una más gruesa igual de larga y por ultimo una más corta que tuve que centrar para que no se viera dispareja. En este momento estoy acomodando las almohadas, las sacudo y esponjo antes de colocarlas por orden, primero van las dos más grandes, después tres medianas y al final otras tres más pequeñas. Camino y me paro en frente de la cama y sonrió satisfecha, ha quedado impecable casi como una obra de arte.

- ¡Pero Hermione! ¿Qué haces fuera de la cama? –giro mi cara hacia la entrada, la señora Torrens ha entrado lleva en sus manos una charola, parece sorprendida de verme levantada.

- Bueno yo no me había dado cuenta que era tan tarde, así que me levante para bajar y desayunar algo.

- ¡Oh! No, no, tu no iras a ninguna parte jovencita -pasa y deja la charola sobre la mesita que esta a lado de la cama, gira y dice- vamos, vamos regresa a la cama -mientras aplaude con las manos.

- ¿Qué? pero ¿Por qué? Ya es muy tarde.

- Eso no importa, necesitas guardar mas reposo que solo una noche.

- Pero señora Torrens ya me encuentro bien.

- No ningún bien -comienza a des tenderla ¿qué? pero si me tarde mucho en hacerla se veía tan linda, cuando termina me apunta la cama con el dedo- vamos metete entre las cobijas

- De acuerdo -accedo solo porque se está preocupado por mi y no quiero dar problemas. Cuando ya estoy sentada, se acerca y me acomoda las almohadas de mi espalda y me cubre las piernas con las cobijas, después pone la charola sobre ellas- buen provecho –dice con una sonrisa.

- Gracias –le regreso la sonrisa, tomo el tenedor y doy el primer bocado- está muy bueno –digo dándole el visto bueno.

- Me alegro que te guste -tomo un sorbo del jugo- dime como te sentiste ¿descansaste bien?

- Sí, estoy mucho mejor como le había dicho. La verdad no creo que sea necesario que este en cama ni que se moleste en traerme la comida –menciono apenada.

- ¡Oh! Tonterías, no es ninguna molestia. Lo hago con mucho gusto.

- Gracias, es usted muy amable –tomo otro bocado y mastico.

- No es nada, bueno yo me retiro. Por favor después de que termines descansa un poco más.

- Claro –le contesto con una sonrisa, quisiera pararme de aquí pero algo me dice que la señora Torrens sería muy insistente con eso, además después de todo lo necesito, cuánto tiempo no he estado vagando por ahí sin un techo y comida, asustada sin poder descansar bien. Le tomare la palabra, me merezco este descanso.

- Muy bien, volveré en la tarde para traerte más comida –dice antes de salir y cerrar la puerta.

Mientras sigo comiendo decido dejar fluir mis pensamientos, ayer después de ser atendida me quede dormida en cuanto me dejaron sola por lo que no pude analizar todas las cosas que pasaron antes y después de llegar aquí. Lo cierto es que todo ha sido una sorpresa, es difícil aun creer que Malfoy fuera quien me salvara de tan espantoso destino, no sé cómo me encontró ¿como es que sabía que estaba ahí? porque es claro que estaba al tanto de mi paradero y lo más importante ¿por qué fue y por qué me salvo? él dijo que estaba pagando una deuda pero ¿a quien? necesito hablar con él y preguntarle que pasa. Ayer no quiso soltar casi ninguna palabra solo me gritaba y decía cosas despiadadas, su comportamiento era extraño pude notar que aun me odia y que estaba siendo forzado a hacer esto por mi y aun así había una parte de él que me pareció distinto. El trato con su nana por ejemplo, la forma que ella lo recibió y como él aceptó su afecto, incluso la beso en la coronilla, también cuando le pidió cargarme vi que no quería hacerlo y sin embargo lo hizo porque ella se lo pidió, debo suponer que le tiene respeto y tal vez cariño también. Es más, ahora que lo recuerdo cuando le dije que no quería entrar a esa casa, el entendió perfectamente por qué y pude ver que se sintió incomodo casi con vergüenza, después me tranquilizo diciendo que era otra casa que no me pasaría nada malo, no me lo dijo tan delicada pero al menos no fue brusco y se mostro comprensible. Todo esto es muy extraño, me pregunto ¿que pasara conmigo, ahora que ya me ha salvado?

…..

Termino de abotonar mi camisa, acomodo bien el cuello mirando mi reflejo en el espejo, asegurándome que quede perfecto. Paro y entonces mi vista sube hasta mi cara, mis ojos alineados perfectamente, estos ojos son tan iguales a los suyos. Cuando estaba en la escuela las chicas siempre decían que eran hermosos, siempre les suponía un atractivo, recuerdo que después de besarlas me miraban fijamente con una mirada tonta y soñadora, lo cual era demasiado molesto. Incluso algunos chicos decían que eran asombrosos, intimidantes, les resultaban extraordinarios su color. Pero yo pensaba lo opuesto, siempre los vi como un reflejo de mi padre, una marca que me indicaba quien era, de donde provenía. Mis ojos me hacen recordar, quien era él y eso es algo que aborrezco, porque jamás había querido parecerme a él aunque al final termine siendo su copia exacta, nunca tuve el valor para enfrentármele, para decirle lo que quería, lo que pensaba y exigirle que se hiciera a un lado. Patético. Hay veces como esta en la que me pierdo en su reflejo tratando de encontrar algo, alguna diferencia que me indique que nuestros ojos no son iguales y por lo tanto que soy distinto a él, pero no he encontrado nada más que un profundo vacio.

Salgo de mi transe cuando escucho un sonido en la ventana, camino hacia allá y la abro, es la lechuza de Nott ¿Por qué me envía una carta? Ya debería de estar aquí, eso fue lo que cojo la carta del pico del animal, el se queda parado en la ventana esperando a que la lea y recoja mi respuesta, tal como lo entrenaron. La abro y comienzo a leer.

Buenos días Draco,

Recibí tu carta me alegra saber que todo haya salido conforme al plan,

estaba preocupado de que algo hubiera fallado y que Hermione terminara

herida y en serios problemas.

¿Preocupado por ella? ¿Ella en problemas? ¿Qué hay de mí? Fui yo quien fue a exponerse para rescatarla, propenso a que saliera grave herido por algún mortífago o peor ser capturado por ellos. Yo sí que pude resultar en graves problemas por sus estupideces y él se preocupa por ella. Idiota, ¿Qué más se podía esperar?

Ayer hice todo lo posible por que las cosas salieran bien, pero algo

ocurrió debido a eso. Así que ahora te pediré otro favor.

Genial ¿y ahora que querrá? Este estúpido debe de dejar de pedirme favores lo único que hace es complicarme la vida.

Necesito que mantengas a Hermione en tu casa, hasta nuevo aviso.

Hay complicaciones, tengo que explicártelo así que en dos días iré a

tu casa para que podamos hablar.

Justo cuando pensé que podría ser peor. Ahora tengo que mantenerla aquí, demonios pensé que hoy me desharía de ella y a que se refiere con nuevo aviso, espero que no sea más tiempo que esos dos días porque no pienso ver todos los días aquella babosa. Jodido Nott. Más le vale que sea algo de vida o muerte si no quiere que le rompa la cara.

Y por favor aun no le hables a Hermione sobre mí. Lamento darte

tantas molestias pero es necesario. Hasta el día acordado.

T.N.

Posdata: ¿podrías escribir más de una palabra en tus cartas?

¿Cómo rayos se supone que le guarde su estúpido secretito de Granger? Como si no la conociera, en cuanto me vea me someterá a un interrogatorio y no me dejara hasta que le de todas las respuestas que busca y le pasen por su estúpida cabecita. Suspiro pesadamente. Sera mejor que hable con ella ahora antes de que lo piense mejor y me llene de irritación antes de tiempo. Tomo del escritorio un pedazo de papel y una pluma, escribo en el mi asombrosa respuesta, claro con las peticiones que me ha pedido Nott, dijo mas de una palabra ¿cierto? Se la doy a la lechuza y ella sale volando. Me dirijo hacia la puerta y la abro, salgo cerrando la puerta detrás de mí, camino por el pasillo hasta llegar a la puerta del cuarto donde deje a Granger ayer. Suspiro antes de entrar, estoy esperando encontrarla echada en la cama rascándose el ombligo, pero lo que encuentro es la cama vacía y perfectamente tendida. Observo toda la habitación, no hay rastro de ella, ¿Dónde se habrá metido? ¿Ya habrá bajado? No creo que nana la haya dejado bajar conociéndola y mucho menos la haya dejado salir de la cama, con lo preocupada que andaba por ella en la mañana imposible que Granger se haya podido despegar de esas sabanas. Me adentro en la habitación y entonces noto que sobre la cama hay una bata para dormir, esta bata se la he visto a mi nana ¿Qué está haciendo aquí? Me pregunto mientras la cojo, entonces escucho como la puerta a mi espalda se abre. Giro por inercia y de inmediato me arrepiento. Granger acaba de salir del baño, con el cabello suelto y mojado, solo una toalla alrededor de su cuerpo cubre perfectamente bien sus partes más intimas. Ella abre los ojos ampliamente en cuanto me ve.

- ¡AH! Malfoy ¿Qué estás haciendo aquí? –me grita y se aprieta mas la bata con sus brazos.

- Vine a hablar contigo, hay algo que tengo que explicarte –le digo sin inmutarme mirándola directamente a los ojos, evitando ver su cuerpo semidesnudo.

- Y para eso tenias que entrar así tan repentinamente y sin avisar, debiste tocar la puerta –al parecer le ha molestado mi intromisión.

- Esta es mi casa Granger no tengo porque pedir permiso para poder entrar a alguna de sus habitaciones -¿Qué se cree?

- No te discuto eso Malfoy, pero resulta que yo estoy aquí y me has encontrado en este estado tan inapropiado ¿Qué hubiera pasado si hubiera olvidado la toalla también sobre la cama?

- Probablemente hubiera salido vomitando y con un serio problema de trauma por tal imagen que ni un obliviate borraría –le contesto con burla y ella estrecha los ojos hacia mí- vamos Granger ni que tuvieras un cuerpo digno de ver –entonces me permito recorrer con mi vista despectivamente su cuerpo- lo ves, nada, más que un costal de huesos.

- Sí, bueno eso es lo que pasa cuando dejas de comer por un año –me reprocha.

- Mira Granger no me interesan tus problemas, así que vístete ya para que te explique la situación y pueda salir de aquí.

- Lo hubiera hecho ya, si no fuera porque tienes la bata en tus manos –me dice señalándome, entonces me doy cuenta que aun no he soltado la bata de mi nana, ahora entiendo que se la ha prestado.

- Toma, vístete rápido –se la arrojo a la cara, se la quita y me echa una de sus miradas irritadas antes de girarse y regresar al baño. En menos de un minuto ya ha salido, se para en frente de mí y se cruza de brazos.

- ¿Y bien? ¿Qué es? –idiota, me trata como si yo fuera quien ha ido a molestarla, cuando el que obviamente está siendo molestado soy yo que tengo que aguantar todo esto, sin ninguna necesidad.

- Primero antes que nada Granger quiero aclararte una cosa, te daré la información y tú me escucharas sin ninguna interrupción, después de terminar seguirás callada te aguantaras las ganas de preguntar y saldré por la puerta con la menos cantidad de irritación que se pueda ¿comprendes?

- ¿Qué? ¿y esperas que me quede tan tranquila, así como así?

- No me interesa si te quedas tranquila o no, si no callada.

- Mira Malfoy, no estoy para tus estúpidos jueguecitos. Solo habla de una vez –sigue siendo tan desesperada como siempre.

- Entonces escucha con atención, que no lo repetiré dos veces –me mira fijamente- en dos días alguien vendrá a recogerte, esa per….

- ¿Qué, como que recogerme? ¿Quién es esa persona, a caso es un mortífago Malfoy? ¿Después de todo si piensas entregarme con ellos? Lo sabía, me has mentido, que más se…

- ¡Granger cállate! –grito cortando su palabrerío estérico- dije que te quedaras callada y no replicaras –indignadamente se calla y rueda los ojos.

- Como decía, esa persona fue quien me pidió rescatarte.

- ¿Qui…

- ¡No te diré quien es! Porque esa persona me pidió que no te lo dijera, cuando esa persona venga se presentara a ti debidamente y te llevara con él, sin ninguna queja de tu parte –le digo advirtiéndole con la mirada.

- Espera ¿Cómo que no me dirás quien es? ¿crees que así de simple aceptare que me lleve esa persona?

- Si, así lo creo –está desconcertada- Bien, ya te di el mensaje ahora me largo de aquí –me giro para ir directo a la puerta, pero su mano toma mi brazo deteniendo.

- Malfoy espera, no pue…-giro y la miro amenazadora mente.

- No, me toques Granger –digo en pausas para que le quede claro y quito su mano de un manotazo, retrocede pero aun mirándome fijamente.

- Tienes que darme mas respuestas, más información, esto no es suficiente –la muy idiota esta exigiéndome, solo ella podría hacer algo tan estúpido.

- Te dije como iban a ser las cosas desde el principio Granger, solo haz lo que te dije y espera a que se llegue el día –veo antes de volver a caminar su mirada fulminante, al parecer ha entendido que no diré nada más. Pero inesperadamente antes de salir recuerdo algo, doy un grito irritado y giro. Granger me observa como si fuera un bicho raro, no puedo creer que vaya a hacer esto- yo…ayer fui…mi nana dijo que…-ella tiene esa mirada extraña, de seguro parezco un estúpido- tenias una costilla rota.

- Oh amm… si..yo…estoy mejor –no me interesa Granger, quiero decir pero eso no cumpliría con mi objetivo.

- Que bien, sabes yo… fui algo brusco cuando te cargue, no sabía que estabas tan lastimada –mi voz suena casi forzada, puedo ver que está muy sorprendida pero sabe lo que trato de decir.

- Sí, bueno…no importa, tú no lo sabías –ha esbozado una pequeña sonrisa, ha sido una sonrisa muy dudosa se siente incómoda, no eres la única –de todos modos, me trajiste hasta aquí. Gracias –Merlín, me siento la persona más idiota en todo el mundo. Suficiente me voy.

- Si, como sea –digo antes de salir y azotar la puerta. Idiota. Idiota. Idiota. ¿Por qué le hice caso a mi nana? Eso fue humillante, pedir disculpas y a ¡Granger! Al menos no lo dije directamente, nunca me escucharan decir esas dos palabras.

…..

¿De acuerdo? ¿Qué rayos ha sido eso? Estoy pasmada, parada exactamente en el lugar donde me quede antes de que Malfoy cerrara la puerta. No puedo creerlo ¿eso fue una disculpa? Por sus palabras podría decirse que sí, pero por su tono no tanto. Como sea, volvió a decir cuando le di las gracias al parecer no le gusta recibirlas, pues bien ya no las volveré a decir. Me tiro en la cama y tapo mis ojos con las manos, porque han empezado a salirme lagrimas, la incertidumbre a empezado a inundarme el pensamiento, no se cual será mi futuro ahora tenía la leve esperanza de quedarme aquí, no me agrada la idea de vivir en casa de Malfoy pero esta la señora Torrens, es muy amable y agradable. Pero al parecer seré enviada a otro lugar, con otra persona que no conozco ni sé nada de ella aunque al parecer esa persona si sabe de mí, tengo miedo ¿que irá a pasarme?

…..

Estoy concentrado escribiendo en mi diario, cuando un pedazo de papel cae interrumpiendo, entonces miro a mi lechuza Tock posarse sobre su tronco. Cojo el papel, es de Malfoy.

Recibido. Idiota.

No puedo evitar reír, bueno al menos hiso lo que le pedí. Esto quiere decir que está de acuerdo conmigo- Bien –digo en un suspiro. No te preocupes Hermione todo estará bien, pronto estaremos juntos. Por fin después de tanto tiempo podre verte, abrazarte, tocarte y tal vez besarte. Es un alivio saber que te encontrare de nuevo.


¿Que tal, he? En verdad espero que les haya gustado. Por favor dejen sus opiniones, acepto cualquier critica. Gracias por leer. Hasta la proxima actualizacion.