Sentía un gran cansancio en su cuerpo, no sabía qué día ni que hora era, solo sabía que debido a su buena o mala suerte aún seguía con vida. Lentamente comienza a abrir los ojos, su primer pensamiento fue que aún estaría soñando ya que esperaba encontrarse en algún callejón inmundo y no en una enorme cama con respaldo acolchado y almohadones que parecían estar rellenos de plumas, fácilmente podía decir que era la cama más cómoda en la que había dormido en toda su vida, aunque en realidad cualquier cama sería más cómoda que su vieja colcha.
No entendiendo nada de lo que sucedía con su mirada comienza a recorrer la habitación, nota la gran altura que poseía el techo, del cual colgaba un candelabro lujoso, enormes ventanales se encontraban hacia el lado izquierdo de la cama, estas estaban cubiertas por unas igualmente enormes cortinas blancas, además logra percatarse de la presencia de dos puertas, lo que hacía probable que una de ellas condujera a un baño, todo el conjunto de la habitación además de ser de primera clase parecía ser bastante tradicional, aunque para su gusto también se veía anticuado.
Después de contemplar el lugar recuerda los eventos vividos, en específico el momento en que fue apuñalado. Su mirada se dirige hacia su propio cuerpo y además de percatarse de que le habían extraído su camiseta, al parecer alguien se había encargado de curar su herida, ya que la zona estaba cubierta por vendas, lo que significaba que no estaba soñando.
Posicionando sus manos a cada lado de la cama empieza a levantarse, aún sentía su cuerpo adolorido pero la intriga de saber dónde estaba era más grande, en el momento en que pone un pie fuera de la cama escucha un sonido proveniente de una de las puertas, y de manera repentina esta se abre, dejando al descubierto a la persona que se encontraba dentro. Esta persona, no era nada menos que aquel tipo que le aventó un auto encima.
"¿Que...qué estás haciendo?"
"Acabo de lavarme los dientes"
"No te pregunte eso!" No entendía nada, ya era extraño despertar en un lugar que no conocía, pero encontrar a este tipo aquí es algo que escapaba que toda su lógica.
"Lo que quiero saber es... ¡¿que estoy haciendo yo aquí?! y también ¡¿qué haces tú aquí?!"
Mientras aumentaba su voz su respiración se vuelve agitada y un leve dolor en la zona herida se hace presente, al parecer su expresión pareció demostrar algún tipo de dolor ya que el otro hombre se acerca.
"No te alteres, has descansado bastante pero aún no transcurren ni siquiera 24 hrs desde que cure tu herida"
"!¿Que tú qué?! ahora su confusión era mayor "¡¿será posible que este tipo sea un doctor?!" , mientras más lo miraba menos convencido estaba de aquello, el hombre de pie frente a él parecía una persona seria, pero aún se veía algo joven como para tener la edad necesaria para graduarse como médico, a menos que fuera más viejo de lo que aparentaba.
"¿Eres estudiante de medicina o algo así?
"No"
"¿Entonces solo te dedicas a cerrarle las tripas a la gente como pasatiempo?
"No exageres, tu herida no era tan grave, era bastante superficial por lo que sólo tuve que emplear algunas maniobras básicas para lograr estabilizarte"
"¡¿Maniobras básicas?!" mientras más escuchaba lo que el otro decía más confundido se sentía, además presentía que el discurso del sujeto intentaba desviar la conversación y así no contestar sus preguntas.
"Escucha, te encontré herido a un lado de la carretera, solo hice lo que cualquier persona con algo de criterio hubiera hecho, no podía simplemente marcharme y dejarte allí para que te desangraras"
"¿Y es usted tan generoso que me trajo a esta sosa mansión para cuidarme?"
"Te traje a mi casa porque sospeche que si te llevaba a un hospital no querrías rendirle cuentas a nadie sobre los motivos que te llevaron a involucrarte en un pleito que terminó contigo en ese estado. No se si aún recuerdas pero el día en que apareciste frente a mi auto y te acompañé al centro de urgencias te mantuviste en silencio durante todo el momento, negándote a contestar cualquier pregunta de enfermeras y doctores, no parecías nada cómodo en ese momento, y no creo que solo fuera por el golpe que recibiste de mi auto.
A pesar de solo haberse encontrado una vez, este hombre parecía ser más perceptivo y comprensivo de lo que parecía.
"Además, si me preguntas el porque precisamente soy yo quién está aquí pues...fuiste tú mismo quién me llamó, ¿no?"
"!" "mierda", la verdad es que si recordaba que fue él quién lo había llamado, luego de ser herido se encontraba solo, sin nadie cercano a quién recurrir, fue allí cuando recordó aquel trozo de papel que el otro le había entregado con su número escrito. Sin ninguna esperanza en que contestaran su llamada marcó su número, se encontraba con tan poca fuerza que solo fue capaz de decir unas dos palabras para luego desvanecerse en el suelo.
"Pero...a duras penas fui capaz de pronunciar unas palabras, ¿sabías siquiera que se trataba de mi?"
"Lo sabía"
"Pero…¿como?"
"Creí reconocer tu voz pero si te soy sincero, creo que todo fue cosa de mi intuición"
"¿Tu intuición?"
"No habíamos tenido la oportunidad de hablar demasiado antes por lo que solo recordaba levemente tu voz, pero de alguna manera presentí que se trataba de ti, puedes llamar eso intuición o lo que sea"
No sabía cómo sentirse luego de escuchar eso, esta persona no lo conocía, no sabía nada de el pero aún así aceptó su llamada y fue al lugar que le indicó sin tener idea de lo que sucedía.
"Bien...gracias, supongo...ahora creo que es momento de que me marche"
"Espera, tu herida aún no sana, deberías permanecer aquí y descansar al menos unos días"
"No creo que sea necesario, ya has hecho suficiente, continuaré arregládomelas por mi cuenta"
"Insisto, si la herida se abre dudo que te acerques a un hospital y no creo que sepas los cuidados necesarios como para atenderte por ti mismo"
"No creo que eso sea asunto tuyo"
"Es mi asunto si luego vuelvo a encontrarte tirado y nuevamente tengo que ayudarte, no seas necio y quédate un par de días, luego de ello ya podrás irte y seguir con tu vida"
No quería admitirlo pero lo estaba convenciendo, después de todo quizá no sea tan mala idea permanecer un par de días más en este palacio mientras era atendido, además tampoco es como si tuviera prisa en volver o siquiera hubiera alguien esperando por el.
Sin pensarlo más libera un largo suspiro "Esta bien, solo unos días"
"Solo unos días. Durante este tiempo puedes continuar utilizando mi habitación, yo me cambiaré a la de invitados, así puedes tener tu espacio"
Este último comentario lo sorprendió, no se esperaba que le hubiera cedido su habitación y su cama para descansar.
"Bien, ahora debo cambiarme de ropa porque debo ir a la escuela, pero no estarás solo, le encargué al personal que te atiendan en lo que necesites, estaré de vuelta por la tarde"
"Eh...tu…¿vas a la escuela?
"Si"
"¿Cuantos años tienes?"
"17"
"Yo pensaba que tendrías unos 20 años…" No se esperaba para nada que este sujeto tuviera su misma edad.
"...Pues no" al decir esto su mirada parecía especialmente seria, pareciera que no le agradaba ser confundido con alguien más viejo.
"Oh, solo una cosa más…ya que estarás aquí sería útil conocer tu nombre"
"...Qiu"
"Bien Qiu, nos vemos por la tarde, y por cierto, el mio es He Cheng"
Una semana había transcurrido desde que Qiu se hospedaba en su casa, lo sorprendente de todo el asunto era lo rápido que se había acostumbrado a su presencia, y no solo el, sino incluso su hermano. Los primeros dos días Qiu permanecía todo el tiempo en su habitación descansando, durante la hora del desayuno, almuerzo y cena era una de las criadas quien se encargaba de proporcionarle una bandeja con la comida correspondiente. De alguna manera durante esos días He Tian logró escabullirse en la habitación en la que este se encontraba y no perdió oportunidad de bombardearlo con preguntas. No ocultó su asombro cuando se le acercó emocionado para hablarle sobre el otro chico.
"Hermano! Qiu ge es genial! el tiene una motocicleta y sabe muchas cosas! invítalo a que cene con nosotros en el comedor! por favor!
Por lo que desde ese día ahora el chico los acompañaba al momento de cenar, al principio el otro no parecía muy de acuerdo pero parece que quedó muy satisfecho al notar que la cantidad de comida en la mesa era muy superior a la que tenía en su bandeja.
Ahora era justamente el momento en que se dirigía al comedor principal para la cena, aunque en su caso llegaba con algo de retraso ya que se encontraba terminando algunos proyectos finales para la escuela en la habitación. Al llegar ve a su hermano y Qiu acomodados terminando de comer, He Tian parecía especialmente animado haciendo gestos con las manos mientras conversaba con el otro, solo se detiene cuando lo ve llegar.
"Oh, hermano! ya terminaste tus cosas?"
"Si…"
"Le estaba contando a Qiu ge sobre un parque de diversiones que mostraron por televisión! tiene muchos juegos! podemos ir los tres a verlo!"
"Tal vez en vacaciones" no quería darle demasiadas ilusiones ya que sabía que una vez las vacaciones comenzaran su padre probablemente querría que se encargara de algunos negocios. Sin más optó por cambiar de tema.
"Veo que ya terminaste de comer, ¿porque no mejor vas a tu habitación a jugar y dejas que nuestro Qiu ge descanse?. Al decir esto se da cuenta como el otro chico frunce levemente el ceño.
"Pero aún me falta comer el postre! ¿puedo llevarlo a mi cuarto y comerlo allí?"
"Esta bien, pero intenta no ensuciar tu cama con la comida"
"Ajá" se levanta de su asiento y se retira del mesón mientras llevaba el plato con el postre en sus manos.
Al retirarse su hermano se concentra en su propio plato y empieza a degustar del filete que tenía en frente. Al dar las primeras probadas puede sentir como la persona a su lado lo miraba fijamente.
"¡¿Qué fue eso de Qiu ge?!"
"¿Disculpa?"
"¡Me acabas de llamar de esa manera sin siquiera inmutarte!"
"Mi hermano te llama así todo el tiempo"
"Tu hermano tiene cuatro años"
"¿De manera que solo los niños pueden llamarte así?"
"Solo los que me agradan" se limpia la boca con una servilleta y aleja levemente su platillo ya que había terminado de comer.
"Por cierto, quería hablarte de algo"
"¿Qué sucede?"
"...Creo que ya es momento de que me marche"
"Oh…" No es como si hubiera olvidado que este chico tenía su propia casa y su propia vida, es solo que le sorprendió que repentinamente hablara sobre marcharse en este momento.
"Mi herida está bastante mejor, no veo la necesidad de continuar estorbando aquí"
"No estorbas" lo había dicho sin pensar, la mirada del otro reflejaba algo de asombro debido a su comentario, "Quiero decir...esta casa es grande, no hay problema si necesitas quedarte unos días más, pero puedo entender que quieras retomar con tu vida ahora que te encuentras recuperado"
"Si...la verdad es que debo volver y continuar con mis asuntos, como volver a la escuela...y no es que esté emocionado por retomar las clases pero toda esta semana de absentismo implicará que me encuentre con una pila de deberes escolares esperándome, además solo quedan dos semanas para graduarme, no quiero que mis maestros me molesten y sermoneen antes de que finalmente deje de verles las caras"
"Lo entiendo, cuando quieres partir?"
"Mañana por la tarde"
"Bien, te acompañaré de regreso"
"¿Ah? No!"
"No hagas berrinches, mañana me das las indicaciones y te acompaño en mi auto, así llegarás más pronto y no tendrás que gastar dinero en el transporte"
"...bien", desvía su mirada hacia su plato vacío
A juzgar por su expresión este no parecía del todo convencido con la idea, pero como ya había aceptado no habría marcha atrás, "Bien, mañana por la mañana le contaré a He Tian sobre tu partida, así podrá despedirse de ti, se enfadaría conmigo si no le dijera"
"No tengo problema, pero después de eso nos vamos"
Eran exactamente las 6 p.m cuando decidieron ponerse en marcha. Ya había vuelto de la escuela por lo que tal y como prometió condujo a Qiu hasta su auto para que finalmente partieran del lugar. Antes de ello He Tian pudo despedirse del otro, estaba bastante desanimado al hacerlo, la mayor parte del tiempo su hermano siempre estaba en compañía suya o del personal de la casa, por lo que era fácil que se aburriera.
Ambos subieron al automóvil y partieron al instante. Qiu estuvo los primeros minutos indicando el recorrido que tenía que tomar, al parecer su casa estaba ubicada más lejos de lo que pensaba. Los minutos siguientes transcurrieron en total silencio.
Cuando al parecer ya había transcurrido la mitad del camino finalmente habló, "mi hermano te echará de menos".
"Ese niño es muy agradable, y que conste que me es difícil decir eso sobre un niño. Deberías pasar más tiempo con el, siempre está hablando de ti"
"¿En serio? ¿y qué cosas dice?"
"Pues que le gustaría estar más tiempo contigo pero casi siempre estás ocupado con la escuela o hablando con tu padre por teléfono, y que también quisiera que dejaras de prometer cosas que no cumplirás porque estaba seguro no lo llevarías al parque de diversiones en vacaciones"
"..." Al parecer su hermano le había tomado más confianza de lo que creía, no creyó que incluso mencionara a su padre, "vaya...ahora pensarás que soy un pésimo hermano"
"Yo no he dicho eso" se acomoda en el asiento mientras mira por la ventana "Me imagino que debe ser difícil encargarte de tu hermano tu solo mientras a la vez intentas encargarte de tu propia vida…"
"Pues no negaré que a veces es agotador, sobretodo intentar lidiar con mis asuntos...tu…¿de casualidad tienes hermanos?"
"No los tengo"
"Oh…" comenzaba a preguntarse si este sería un buen momento para preguntarle sobre su familia, ya que nunca hizo mención de ella y el tampoco intentó presionarlo.
"Entonces…¿vives solo con tus padres? ¿les mencionaste dónde estuviste esta semana?
"...No"
"¿Estuviste fuera una semana sin comunicarte con ellos ni enviar alguna señal de vida?"
"No...no podría hacerlo, no vivo con ellos" aún mantenía la mirada fija en la ventana "desde hace unos años que vivo solo.
"Oh…" le dedica una leve mirada para luego volver a enfocarse en el camino. No se imaginaba que viviera solo, aunque le intrigaba conocer más detalles, prefiere no hacer mas preguntas.
"Ya casi llegamos" con solo un vistazo observa que el sector en el cual se encontraban era un barrio compuesto mayormente por casas pequeñas, los enormes edificios eran reemplazados por pequeños apartamentos, además había una gran escasez de alumbrado público, lo que le hacía sospechar que por las noches no sería un sector seguro.
"Bien, es aquí" al escucharlo estaciona el automóvil en frente de lo que parecía un apartamento compuesto por dos pisos, nota que la escalera que conducía hacia el segundo piso se veía muy endeble, y no solo la escalera, la construcción en sí parecía que caería en cualquier momento, "me pregunto si será ésta la razón por la que no quería que lo acompañara"
"Tu cara parece indicar que nunca has estado en un barrio antes"
"¿Te alojas en uno de estos apartamentos?"
"Solo alquilo una habitación, con el dinero que obtengo en mi trabajo solo me alcanza para esto...aunque ya debo tres meses de alquiler…"
"Nunca mencionaste que trabajaras"
"Nunca preguntaste, de ese modo es que puedo sobrevivir"
"Y tu trabajo es…?"
"Repartidor de pizzas, se que no es un trabajo de ensueño pero al menos puedo montar en motocicleta todo el día"
"...Espera...cuando le dijiste a He Tian que tenías una motocicleta….¿te referías a esto?"
"La verdad es que no es mía, mi jefe me la encargó para repartir los pedidos, pero tu hermano tampoco me preguntó por detalles", abre la puerta del auto y procede a salir "Ya está, gracias por el aventón y por permitirme recuperarme en tu casa…" antes de cerrar la puerta del coche le dedica una mirada a los ojos "Y también...por no hacer preguntas sobre ciertas cosas..."
Al escuchar estas palabras de inmediato el también se levanta y abre la puerta para salir, al estar fuera se sorprende a sí mismo por lo que está a punto de decir "espera...antes de marcharme tengo una propuesta para ti"
"¿Propuesta?"
"Si…" no sabía como el otro se tomaría lo que diría, pero sentía que si no lo decía no podría quitarse esta sensación de inquietud que lo embargaba "Esta semana retoma tus clases, luego al llegar el fin de semana vendré a buscarte y sabrás a lo que me refiero"
"¿De qué hablas? ¡deja el suspenso y habla claro!"
"Paciencia, en unos días sabrás de lo que hablo, pero créeme, te conviene" vuelve a entrar al auto y antes de cerrar la puerta le dedica una ligera sonrisa "nos vemos", luego de ello presiona el acelerador y se retira del lugar dejando a Qiu con una expresión bastante divertida, "las reacciones de este chico vales oro" . Era muy consciente de que no era necesario que hiciera todo esto, después de todo ya había hecho suficiente al encargarse de sus cuidados y la atención que le brindó en su casa por una semana, además era muy posible que este chico se rehusara y todo quedaría en nada, pero aún así no perdería nada con intentarlo. Una sensación cercana a la emoción comenzó a crecer en su pecho, sea cual fuera el resultado final, aún se encontraba atento a lo que se vendría en los próximos días.
