~Final~
Ha pasado un año y poco más del accidente, no he sido capaz de moverme de mi cuarto, de mi esquina personal con este cuaderno raído en la mano, ni siquiera es mío, pertenece a Stefan, siempre está pendiente de mi. Ha sido mi gran apoyo. El accidente fue horrible, pero también fue la llave para abrirme los ojos, aún recuerdo con dolor y desesperación esos últimos segundos en los que creí que me moría, Silas le arrebató a Damon la vida, pero todo tenía un truco, el Otro Lado intervino, solo hubo un daño colateral: Damon. Notaba el calor del velo, como un alma blanca cogía a Silas del cuello, era su amada, lo había conseguido,pero de la peor de las formas, Silas no murió esa noche, pero si se momificó, fue un momento duro y trágico,pero yo no era capaz de ver más allá del cuerpo sin vida de Damon. Quetsiah, pues era ella la causante de todo, me miró o por lo menos eso es lo que sentía, con torpeza me arrastré hasta ella, rogándole con todo mi ser que me ayudara
"Por favor...le amo..."
"No puedo hacerlo...es por tu culpa que él nunca se vaya a reunir conmigo"
"No me puedes hacer esto, le amo, le he perdido"
"Tu eres la causante, solo era esta noche, tenías que estar protegida con Damon, pero fuistes egoísta", esas palabras fueron demasiado para mi corazón, las lágrimas me cegaron y a gritar a los brujos, a todos, sabía perfectamente que me estaban observando, y hoy en día me siento mal por mi comportamiento tan lamentable, pero en ese momento solo estaba ciega de amor. Quetsiah me negó la oportunidad de amar, pero fue aún más cruel, lo supe en cuanto pude fijarme en Damon, no se estaba desintegrando, todo estaba perfecto, desconcertada miré por todos lados, no estaba el corazón, apoyé mi oído en su pecho esperanzada, pero tampoco estaba ahí, miré a Quetsiah, pues estaba esperando una explicación, "Ese va a ser tu castigo, Silas quería arrebatarte a tu amor esta es la mejor forma", un corazón apareció entre las manos de la bruja "Aún sigue vivo, solo necesita esto, pero no lo tendrás, no ahora"
Y fue en ese preciso momento en el que me sumí en una total oscuridad, solo reaccioné cuando Katherine apareció para decirme el paradero de Stefan, en ningún momento me echó en cara nada, no se si fue porque tuvo miedo o porque en realidad no era quien para juzgarme, fuese como fuese, tuve un pequeño apoyo, y tras rescatar a Stefan aún hermano. Stefan fue mi gran apoyo, pero todo cambió unos días antes.
Me encontraba sentada en mi esquina, Stefan no estaba en casa, había ido a investigar con Katherine, no fui capaz de ir con ellos, tenía miedo de escuchar que no había forma de salvarle, apretó con los puños el vestido que llevo puesto, el mismo de esa noche en que le confesé mis sentimientos sin vínculo de por medio.
"Te echo de menos...", me atrevo a romper el silencio, mi voz suena ronca y me sorprendo a mi misma intentando acercarme con cuidado, "tengo la culpa de todo esto...no he sido una buena humana, ni tampoco una buena vampira, soy patética", intento reir, pero solo sale de mi un sonido hueco, estoy al lado de su cama, varias lágrimas vuelven a surcar líneas en mi rostro, "Te mereces alguien mejor", intento secarme esas lágrimas, pero cada vez me resulta más imposible por lo que dejó que hagan su camino, mientras me estirazo para tocar su mejilla, "te amo Damon, y he sido una cobarde, no puedes escucharme, pero me gustaría poder decirlo en voz alta, Quetsiah me ha hecho mucho daño, pero tu no te mereces mi mismo sufrimiento, tendrías que elegir por ti mismo, te mereces ser libre, pero ya he aprendido, y si tuviera una oportunidad te dejaría elegir por ti mismo, aunque eso signifique alejarme de ti", las palabras me salen solas, como si fueran estado esperando a que me dignara acercarme, "Estas muy guapo, demasiado sexy e irresistible, cualquier persona se enamoraría perdidamente de ti, y a ninguna le importaría decirlo en voz alta, pero a mi si, a mi siempre me ha importado el que dirán, pero ahora no, ahora he aprendido que eres lo mejor que me ha pasado en mi vida, y si una vez me arrepentí, esa Elena ya ha dejado de existir, nunca me arrepentiré de amarte, de haberte elegido, pues es contigo con quien quiero pasar el resto de mi existencia, ¡si pudiera te entregaría mi corazón ahora mismo con tal de que pudieras vivir tu vida! ¡Lo haría ahora si fuera necesario!", hundí mi rostro en su pecho, "pero no es lo que tu querrías, tu morirías por mi si me pasara algo, así que voy a hacer lo que tu querrías que hiciera: ¡vivir por los dos, voy a hacerlo, te voy a dejar ir, y que la zorra de Quetsiah se de cuenta que nada nos separa! ¡Porque el amor es el veneno y la cura más poderosa!", por fin lo he entendido, Damon no querría verme así, voy a vivir por los dos, le voy a dejar libre aunque con eso pierda una parte de mi, entre lágrimas murmuró palabras de alivio y de amor, lugares que visitaré, personas que tal vez conoceré, empiezo a contarle un viaje que aún no he pensando, pero que en realidad comencé en el mismo día en que vi a ese pequeño cuervo, o el día en que un misterioso muchacho me dijo lo que sería mi vida. No se cuanto tiempo fue el que tuve en esa posición, pero ahora me sentía mucho más ligera y segura, gasté muchas lágrimas seguramente no serían suficientes pero para mi eran un bálsamo. Lo que nunca pensé es lo que pasó momentos después, mientras sollozaba cada vez con menos fuerza, mientras me dejaba dominar por mis miedos, mientras caía en los brazos de morfeo, una mano acarició mi mejilla con ternura, no quise moverme, era un sueño, estaba segura de ello, sentí como el peso de la cama cambiaba, como algo debajo de mi me movía, me abrazaba, miré esperanzada hacia arriba, hacia él, las lágrimas no me dejaban razonar, pero no me importaba, ahí le tenía justo en frente mía.
"Tienes un estado lamentablemente hermoso", su voz sonó apenas como un susurro, pero a mi me retumbó en los oídos, era Damon, sus ojos celestes me adoraban, me devoraban, "No vuelvas a autodestruirte por mi", las lágrimas se mezclaron con mi risa, y le abracé, le estrujé contra mi, podía oir sus quejas y su suave risa, pero no me importaba, no era capaz de liberarle ahora que le había recuperado, "vas a matarme Elena"
"Lo siento...te quiero...", no se cuantas fueron las veces que le repetí esas dos palabras, pero para mi no eran suficientes, porque aún seguían quemándome en la garganta, Damon solo me observaba con su típica sonrisa de medio lado, que para mi ya estaba más que registrada en mi disco duro, le abracé, esta vez con ternura, le acaricié todo el cuerpo, pues aún me resultaba irreal, "Te amo Damon"
"Te amo Elena", me besó, fue un beso dulce y casto; pero yo quería más, le atraje hacia mi, y profundizamos el beso. Nos amamos durante toda la noche...
La castaña suelta el diario al notar unos brazos rodeándola puede sentir el aliento de su vampiro en su cuello, una sonrisa picarona se dibujó en su rostro al divisar lo que estaba haciendo su Elena, sin que ella se diese cuenta, recogió el diario y leyó sus últimas palabras.
-Mmm, "nos amamos durante toda la noche", que yo sepa eso no ha pasado...-la chica lanzó un bufido e intentó recuperar su diario en balde, pues el vampiro la tenía acorralada contra la pared y sus piernas-Pero podríamos hacer realidad esas palabras...-ronroneó en su oreja, Elena se estremeció ante su contacto, pero negó con la cabeza, estaba enfadada-¿no vas a hacerme ese regalo?-protestó con tono de niño chico que acaba de perder un regalo en navidad, pero con ese ápice de felino al ataque-Ni por esto...-le lamió el cuello con suavidad, e hincó levemente un colmillo en él, Elena gimió, el chico prosiguió con su castigo, y empezó a mordisquear con cuidado cada parte de su cuerpo. Un recorrido que volvió loca a Elena, intentó librarse. Pero apartarse no había sido su mejor opción, pues tuvo mejores vistas de ese vampiro que tanto había anhelado: estaba casi desnudo solo vestía unos boxers negros que no dejaban ocultar su erección.
-¡No lo toques!-le regañó, el chico ronroneó, y se acercó a velocidad vampírica, estaban solos a unos cm, Elena no podía razonar, sentía su aliento sobre su boca, la erección del chico la rozaba insinuante, solo podía observar ese cuerpo de un dios griego y los labios hinchados y seductores de su vampiro, el cual acariciaba con las yemas de los dedos sus mejillas sonrosadas.
-¿Mmm?
-Damon...-no era capaz de seguir hablando, todo su ser se lo impedía y su cuerpo le suplicaba el roce del de Damon, y sin previo aviso saltó sobre él, devorando sus labios, introduciendo su lengua en su boca, acompasando los latidos de su corazón, y realizando un camino de caricias en los cuerpos de ambos con sus manos, todo a su paso empezaba a entorpecerles, la ropa de la chica, los muebles: todo. Damon empujó a Elena contra la pared, la chica se quejó pero eran vampiros, el chico bajó su boca desde los labios hinchados de la chica, al cuello, a los pezones excitados, a la barriga, hincando levemente sus colmillos, y a la caída de esta, el chico rió, y volvió a empezar quemando a su paso la piel de la vampira, Elena adoró cada milímetro de su cuerpo y de nuevo se hundieron en un beso,ambas cayeron en la cama desde ahí todo se volvió nublado, pues solo podían mirar los ojos de su pareja. Damon se introdució en ella, despacio, las embestidas cada vez fueron más rápidas y más profundas, y juntos, perdiéndose en los ojos del otro llegaron al clímax.
Y solo se oyó unos simples "te amo"
Fin
