Flame of Zero

Tsuna: pensamiento

Tsuna: técnicas

Diclaimer: KHR y Familiar of Zero no me pertenecen, desgraciadamente -_-

Capitulo 03:

Unos silenciosos pasillos no eran una característica muy común en la academia de magia del continente de Tristain, especialmente en las mañanas donde decenas de jóvenes estudiantes salían de sus habitaciones en dirección a sus respectivas clases, sin embargo este era el caso en la rama femenina de los dormitorios y por una muy peculiar razón.

Tsuna no se sentía muy cómodo en aquellos momentos, especialmente su espalda, pero no le sorprendía demasiado ya que dormir en una silla no es la manera mas cómoda de pasar la noche especialmente si es de madera – aun así debo de agradecerle a la señorita Siesta por dejarme usarla para descansar – estirando sus brazos para sacarse un poco del entumecimiento de estos escuchando unos ligera risa, lo cual no le sorprendió ya que sabia desde hace mucho que estaba siendo observado, después de todo uno no pasa siendo el jefe un la famiglia mas poderosa sin por lo menos aprender cuando te observan – es mejor que hable con ellas, no quiero ser descortés – abriendo sus ojos finalmente y ver como dos jóvenes lo observaban – buenos días – sonriendo amablemente, viendo a los pocos segundo un poco confundido como la mas alta de las dos ponía una mano en su mejilla acariciándola.

-Vaya La Zero realmente se tomo muchas molestias en encontrarte- examinando muy de cerca las facciones del joven – y por tu apariencia debo suponer que no saliste nada barato, ¿no es verdad cariño? – Viendo un poco confundida como el joven no parecía estar nervioso por la cercanía de ella, decidiendo acercarse un poco mas estando a solo unos centímetros de sus labios – dime, ¿que tan caros son tus servicios? – dejando escapar un pequeño sonido de sorpresa a los pocos segundos al sentir como dos manos la sujetaban de su cintura firmemente y la levantaban con cuidado.

El Ex-líder Vongola había observado a la pelirroja con curiosidad en todas sus acciones al igual con un poco de confusión de las preguntas, pero cuando su intuición le advirtió que su pequeña volátil ama se estaba acercando a la puerta del pasillo decidio que lo mejor seria hablar con ella lo antes posible – hay algunas preguntas que quiero hacerle – pensó, poniendo sus manos en la cintura de la pelirroja y levantándola sin mucho esfuerzo, para a los segundos depositarla al lado de su pequeña amiga que se le encontraba observarlo, sonriéndole a ambas y dirigiéndose a la puerta de la habitación.

-Tabitha- obteniendo la atención de la pequeña - no he perdido mi toque ¿verdad? – Viendo como su amiga solo la miraba por unos segundos para luego volver su vista al libro que siempre lleva consigo, volviendo su vista al joven de cabello castaño nuevamente – has picado mi curiosidad mr. Familiar, no hay muchos hombres que me hayan ignorado como tu lo acabas de hacer – sonriendo para si misma al empezar a pensar que cosas podría hacer para causar muchas interesantes reacciones del castaño, dándose media vuelta seguida de cerca por Tabitha.

Ya estando a pocos pasos de la puerta el joven vio como esta se habría y como la pequeña Valliere salía por ella, notando con un poco de preocupación como en el rostro de ella se notaba claramente una mirada de preocupación - ¿señorita Valliere? – Atrayendo la atención de esta para ver como el rostro de la joven se transformaba en pocos segundos de preocupación a alivio para luego pasar a furia haciendo detener sus pasos bruscamente – umm.

-¿! Donde estuviste toda la noche?!- sacando su varita rápidamente y apuntándole al joven el cual rápidamente levanto sus manos con intención de calmarla - ¿! Y bien?!

-Señorita Valliere por favor cálmese- tratando de sonar lo mas calmado posible, ya que interiormente ahora que sabia que se encontraba en un mundo de magia y que su pequeña ama manejaba una realmente explosiva en pocas palabras lo mejor era calmarla, no quería terminar en una pared nuevamente después de todo – solo estaba preocupado por usted, cuando salió de la habitación fui tras de usted, después de todo no quería que nada malo le pasara y – mirando con un poco de pena a un lado – cuando trate de regresar perdí mi rumbo haciendo que me perdiera y pues….. – deteniéndose en media frase al ver por el rabillo de su ojo como la joven ya no se encontraba apuntándole con la varita sino que se encontraba mirando el suelo con su rostro ligeramente enrojecido - ¿se encuentra bien señorita Valliere? – acercándose finalmente a la pelirosada y poniendo una mano en su hombro, viendo curioso como esta levantaba su rostro rápidamente y lo miraba con los ojos bien abiertos.

-¡cla cla claro que estoy bien!- dando un paso atrás haciendo que la mano de su familiar dejara su hombro y dándose media vuelta empezando a caminar a paso acelerado hacia las escaleras - ¡sigueme!

Obedeciendo a la pequeña el castaño no pudo hacer mas que seguirla confundido por los actos de esta.


Louise se encontraba sola en el gran comedor del enorme castillo ya que no sabia que pensar de su familiar, aparentemente no le tenia miedo a los magos a pesar de haber recibido ya una de sus expresiones, lo que es peor aun luego de aquello que hasta ella aceptaba no fue la mejor forma de actuar el familiar se había mostrado mas preocupado por ella que de estar molesto por el ataque, recordando su expresión y como había tocado su hombro el señal de preocupación además de sus palabras, sacudiendo su cabeza fuertemente – no sé que pensar, porque no invoque un dragón o un animal, ¿Por qué un plebeyo? ¿Por qué un humano como yo? – era lo que pasaba por su cabeza en estos instantes, suspirando y levantándose de la silla para salir del comedor, después de todo era el momento en que todos los invocadores iban a usar para conocer a sus familiares mejor.


Tsuna no se encontraba en una situación muy ortodoxa por lo que podía deducir de la expresión de los alumnos a su alrededor, aparentemente no era común – joven – mirando a los ojos del rubio seriamente - ¿estas seguro de lo que me estas pidiendo?

Guiche de Gramont solo miro al plebeyo arrogantemente – es hora de que alguien te enseñe que un plebeyo no puede deambular por las sagradas paredes de la academia de magia Tristain, y mas aun cuando has ensuciado los nombres de estas dos damas – refiriéndose a dos alumnas que se encontraban mirando la escena – espero que no corras de tu destino como el plebeyo que eres – dirigiéndose a un campo bien abierto a unos metros de donde se encontraban sin darle oportunidad de rechazar.

El joven vongola solo puedo suspirar en resignación al ver como el arrogante joven se dirigía a donde seria el duelo, empezando a caminar al lugar cuando fue detenido por un abrazo - ¿Siesta?

Siesta no se pregunto como el castaño sabia que era ella eso no importaba – por favor no lo hagas Tsuna – aumentando la fuerza de su abrazo un poco – por favor, no por mi.

-¿no por ti dices Siesta?- soltándose del agarre de la joven suavemente – tú eres unas de las personas más puras que he conocido en es te poco tiempo aquí, así que no vuelvas a pensar de esa manera – dándole una pequeña sonrisa para continuar su camino, no viendo como la sirvienta no se movía de su lugar con una mano en el pecho.

Guiche vio el pequeño acto entre los plebeyos sonriendo para sus adentros por lo ridículo que se vieron sin embargo prefirió no decir nada al respecto, después de todo el supuesto familiar a irse y es mejor que se vaya con un buen recuerdo – a veces me sorprende mi generosidad hacia la clase mas baja – sacando un rosa la cual era su varita especial apuntando al plebeyo – estas…

-¡familiar detente en este instante!- acercándose a su familiar y cogiéndole de la mano tratando de llevárselo del lugar, no que el familiar se estuviera moviendo o que hubiera quitado la vista del rubio.

-Zero no te entrometas que esta en mi derecho castigar a este plebeyo- sintiéndose molesto por la interrupción y posible cancelación de su momento de venganza.

-Los duelos están prohibidos y lo sabes Guiche- mirando seriamente al rubio, pero mirando a su familiar al sentir como este se soltaba de su mano.

-Louise- usando por primera vez el nombre de su ama- no te preocupes por mí, prometo que no me va a pasar nada – volviéndose a la pequeña y mirándola directamente a sus ojos seriamente sin la usual sonrisa – ve con Siesta.

Era un orden. Louise y todos los demás estudiantes lo sabían, pero nadie dijo nada al ver como la joven conocida como Zero obedecía y se ponía al lado de la sirvienta, después de todo el modo en que el plebeyo dio la orden, la postura, la mirada no dejaba que nadie se opusiera.

-Comencemos Guiche de Gramont- poniéndose en una conocida posición de combate para el, no la que usualmente usa pero una que alguien muy querido para él le enseño ya hace mucho.

Guiche sintió como si salía de un transe con las palabras del familiar, para ver como este empezaba a dar pequeños saltos con cada pie a la vez que ponía sus dos enfrente de él, sintiendo una extraña presión haciéndole tragar saliva, algo no estaba bien pero no sabia que, tratando de calmarse, lo siguiente paso muy rápido.

Los alumnos vieron como Guiche creaba uno de sus característicos golems, ordenándole mentalmente que atacara y acabara de un golpe al familiar de La Zero, para ver luego algo que no pensaron posible.

El familia dio un ultimo salto para luego avanzar rápidamente de un solo movimiento hacia el golem retrayendo el brazo y golpeando al golem, que se volvió una figura borrosa hasta finalmente detenerse en una de las paredes del castillo donde quedo incrustado, con una clara y perturbadora abolladura en la armadura de su pecho del tamaño exacto de un puño humano.

Todos los espectadores volvieron su mirada al familiar, incluyendo el oponente.

-Extremo- diciendo con una media sonrisa.


Nota: espero que les guste el capitulo, y bueno después de mucho tiempo pude actualizar dado porque estoy de vacaciones.