Oh...capitulo IV ya?
…mmm...pronto llegara lo mejor...
Pd: Nunca están demás sus comentarios...
(Capitulo 4) ¿QUE PASA?
Andrew la notaba cada vez más lejana, y extraña. Esta no era su princesa.
Quizás sean los nervios...
La boda estaba muy cerca ya. Apenas si quedaban 2 meses y medio.
Todo estaba listo, solo quedaba casarse y ya.
Quería casarse lo más rápido posible, pero ella tenia miedo, y él, Andrew, la comprendía.
Busco el momento en que ella había comenzado a estar de manera extraña, pero no pudo acertar.
No es que no fuese cariñosa, sino incluso era lo más afectuosa posible, tal vez mas que antes, pero Andrew no la sentía cerca de sí...no sentía aquella verdadera cercanía.
Unas manos, luego, le cubrieron los ojos. Era Serénity.
-¡Hola amor!...; Le beso calurosamente en los labios.
El respondió, sorprendido, ya que no estaba acostumbrado a estos saludos.
-...Serénity...
Su mirada resplandecía con un nuevo brillo, algo que el nunca pareció ver o recordar.
Serénity le sonreía tal como siempre, pero incluso la forma en que reía había cambiado.
-¡Hey Andrew!... ¿por qué me miras así?...; ella le miro haciéndole pucheros.
-...Nada amor...
Creía firmemente que ella vendría.
Darién lo pensaba así, desde hace una semana.
Sabia por el portero que nadie había preguntado por él, en toda la semana. Que ella, a quien esperaba no había venido.
Pero Chiba aun tenía esperanza de que ella viniera.
"¿Cómo podía estar pensando eso?...Serena no vendría a verlo jamás...él había sido culpable de todo...no tenia derecho a seguir pensando que...bueno no quería pensar mas...
El, que siempre fue tan maduro, ahora parecía un pequeño niño abandonado, buscando lo que perdió.
Era domingo, cerca de las diez de la mañana y no trabajaba.
Despertó, aun pensando en el sueño de la noche anterior. Su recuerdo no le abandonaba, ni siquiera para dormir.
Se miro en el espejo del baño, aun recién duchado, lucia un poco demacrado ¿hace cuanto que no se afeitaba?
Los pequeños vellos oscuros se asomaban, bajo sus finos labios. Se observo a sí mismo, parecía mayor, bueno después de todo había pasado tanto tiempo. El casi tenia 30 años.
Después de meditarlo, procedió a tomar la afeitadora.
No sabía que diablos estaba haciendo allí.
Observo desde afuera la residencia de Serena Tsukino. Era cerca del mediodía.
Abrió con suma destreza la puerta de seguridad. Iba a seguir avanzando, hasta que oyó de pronto una voz, acompañada de unas risas.
...Serena...
Se mantuvo escondido, observando la escena.
Serénity, bajo con delicadeza las escaleras, mientras Andrew le seguía, cerrando la puerta de la casa.
-...Por favor amor, cierra bien la puerta...; un dejo de voz soñolienta, era la de Serena.
-Claro princesa.
El, luego la tomo entre sus brazos, besándole en los labios. Mientras ella reía.
Darién observaba indiferente, pero a la vez tan alejado de sí mismo.
...parecía tan feliz al lado de Andrew... ¿cómo pudo creer que ella aun lo amaba?
-¿Andrew?...; Serénity, observaba con recelo el portón de seguridad.
-¿Mmm?; le miro directo a los ojos.
-...Al entrar por casualidad ¿abras olvidado cerrar el portón?
Motoki contemplo el gran portón de seguridad negro, abierto hasta atrás.
-No...Lo cerré bastante bien, incluso le puse la clave de seguridad.
Serénity observo a su alrededor, con desconfianza. Unas casi invisibles pisadas, le guiaba hacia la parte trasera de su jardín.
-..Ha de ser el anciano Adachi...dijo que vendría hoy a ver el jardín...; Serénity, tenia la certeza de que era Darién Chiba.
Andrew, lanzo una rápida mirada a su alrededor.
-..Pues dile, que a la próxima vez tenga mas cuidado
-Claro.
Luego de esto, ambos se subieron al automóvil de Andrew. Alejándose rápidamente de allí.
Prendió el stereo, único sonido que le acompañaba esa noche. Así bebía una copa, solo, con aquél recuerdo.
"Ella se había convertido en la persona más hermosa que él hubiera visto en su vida, ya casi no quedaba mucho de aquella adolescente ,que se le tiraba a los brazos, haciéndole cosquillas...
...estaba convertida en una mujer en todos los sentidos...
Al verla, se había quedado sin habla...ya no llevaba sus odangos, aquellos que se le veían tan hermosos solo a ella ,ahora llevaba el cabello rubio suelto, el cual le llegaba hasta los pies...parecía flotar sobre sí misma...tal como antes...
….mas y mas recuerdos...Maldita sea…deja ya de pensar Darién Chiba..."
Observo unos momentos la ciudad desde su balcón.
La luna se alzaba con intensidad sobre la noche, haciéndola mas alumbrada que de costumbre.
Sonrió de pronto a un pensamiento.
Pero luego, su mente se vio envuelta, en una de las imágenes de la tarde.
Recordó con pesar, el beso de Andrew a su princesa.
Nunca había sido celoso, y se sentía orgulloso de eso. Pero en aquellos momentos, al verla junto a el, sintió ese nuevo sentimiento, que pareció devorarlo por dentro.
Sabía que ella ya no le pertenecía, pero aun así, le dolía profundamente. Tal como una de sus rosas que se le enterraba en el corazón.
Busco un poco más de vino. Si seguía así se convertiría en un alcohólico. Un patético hombre emborrachado de una mujer.
Yacía soñoliento, sobre el gran sillón de cuero negro, pensando.
Mañana seria otro día, trabajaría hasta tarde... y luego volvería a su hogar, y a la maldita y solitaria rutina.
El timbre.
Despertó sobresaltado, se paro rápido del sillón.
¿A esta hora? Observo su reloj, apenas si eran las ocho de la noche. No había dormido nada
Con pesadez se dirigió a la puerta, ni ganas tenia de observar por el rabillo del ojo.
Abrió lento la puerta.
No pudo ni reaccionar cuando la vio.
Desde allí, Serénity lo observaba, al igual que él, paralizada por completo.
Un nuevo silencio inundo el departamento.
