Nunca olvido tu cumpleaños.
El sonido de las cigarras a lo lejos era cada vez más sonoro. Era una tarde calurosa de verano, para ser exacto, los últimos días de verano. Las ondas de calor golpeaban el rostro de aquella chica que caminaba tranquilamente de vuelta a casa.
Su rostro mostraba enojo, desesperación, su ceño fruncido y sus contantes susurros hacían que la gente que la veía se apartara de su camino; a pesar de que era pequeña, de no más de diez años, toda la gente a su alrededor la miraba con respeto.
–Esa idiota Honoka –Murmuraba mientras caminaba lentamente–, porque no me aviso que saldría de viaje, seguramente todo fue para escaquearse de su tarea de verano.
Le pequeña niña continuo caminando y susurrando sus preocupaciones hasta que llego a un parque no muy lejos de su casa.
–Cuando la vea, ya vera –Se acercó a uno de los árboles que estaban al centro del parque y se sentó bajo su sombra–, debí de haber parecido una idiota esperando en su puerta hasta que alguien abriera… –Lanzo un profundo suspiro.
La chica llevaba un pequeño bolso en el cual guardaba todos sus objetos de estudio. Desesperada y con molestia comenzó a sacar su cuaderno de la escuela y un lápiz para comenzar a hacer su tarea.
Pasaron varios minutos, la chica miro molesta la hoja en blanco de su cuaderno, mientras que en su mano crujía el lápiz, el cual, estaba a punto de romperse.
No quería admitirlo, pero estaba tan molesta en pensar lo que le había hecho su amiga que tenía su mente completamente en blanco; por más esfuerzos que hacía en concentrarse en adelantar su tarea, más difícil le parecía empezar a hacerla.
–Imposible… –Lanzo un gran suspiro y aparto su libreta de su lado–, todo es culpa de Honoka.
La chica cerró los ojos y dejó caer su cuerpo a pies de aquel árbol. Entre las hojas miro el cielo, las nubes blancas y esponjosas avanzaban apresuradas a la velocidad que la briza veraniega les daba. Cerró los ojos con frustración y se quedó meditando mientras veía el cielo azulado.
Cuando se dio cuenta el cansancio invadió sus ojos. Se había despertado muy temprano para ayudar a su amiga con los deberes, ni siquiera había desayunado a pesar de que su madre le obligo casi a comer algo, pero al final ella se las arregló para huir de su madre y escapar de su casa.
–No puedo regresar así –Pensó mientras el sueño la consumía poco a poco–, seguro mamá está furiosa en estos momentos, pero estoy segura que no tanto como lo estoy yo. –La pequeña chica lanzo otro suspiro y abrió lentamente sus ojos.
Sus ojos ambarinos se abrieron tan grandes por la impresión que sintió en ese momento. No sabía que pensar, tan solo se quedó viendo fijamente a la chica que escudriñaba su cuerpo con sus grandes ojos color miel. Al verla tan cerca de ella hizo que los nervios se le pusieran a flor de piel, quería gritar, y no sabía el porqué, parecía una niña, pero por la forma en que la veía, la chica pensó que era una acosadora, ni siquiera se dio cuenta de cuando llego y se puso a su lado, viéndola fijamente con la mirada.
– ¿Estas muerta? –Pregunto la chica, su voz era tan aguda que causo una cierta desazón en la chica que la miraba asustada.
Los labios de la peli azul temblaban con desesperación, fruncía el ceño desesperada pero no decía nada. Entonces, un tono carmesí ilumino todo su rostro; tener a aquella chica frente a ella la hizo sentir avergonzada.
La otra chica se llevó el dedo índice a la barbilla, como si pensara algo. Lentamente acerco su dedo y pincho la mejilla enrojecida de la peli azul. La chica reacciono con un estruendoso grito mientras rápidamente se ponía de pie y retrocedía contra el árbol que estaba detrás de ella.
–No estas muerta –Hablo la chica casi decepcionada–, yo pensé que había hecho un descubrimiento.
–Pero que cosas dices –Dijo la peli azul con tanto nerviosismo que sus palabras salían entrecortadas–. Claro que no estoy muerta, ¿porque me tocaste hace un rato?, no te enseñaron modales niña.
–Mamá dijo que podía jugar en el parque con lo que me encontrara. –La pequeña niña dio un paso hacia la otra chica nerviosa–, es por eso que te encontré a ti.
–No me interesa lo que tu mamá te haya dicho –La peli azul retrocedió mas a pesar de que el árbol detrás de ella bloqueaba su camino y sus vías de escape; mientras tanto, la chica frente a ella cada vez estaba más cerca–. Aléjate, estas demasiado cerca, ¿Quién eres, una acosadora?
–No soy una acosadora –Afirmo la chica–. Soy Kotori, Minami Kotori, mucho gusto… –La chica se quedó expectante viendo los ojos de la peli azul.
– ¿Pretendes que te diga mi nombre? –La chica puso su rostro contra el árbol completamente asustada– ¡Ya te dije que te alejaras! –La otra chica obedeció al fin. La peli azul lanzo un suspiro aliviado cuando la chica frente a ella se alejó un poco. A pesar de eso Kotori no le quito la vista hasta que vio algo que le llamo la atención.
– ¿Qué es esto? –Kotori se agacho y tomo el cuaderno con el que estudiaba la peli azul– Que interesante, vas en el mismo grado que yo –Dijo animadamente–. U-Umi So-Sonoda. –La peli azul se acercó rápidamente a ella y le arrebato el cuaderno a Kotori.
–Es no es tuyo, es de mala educación tomar las cosas que no te pertenecen.
–Umi-chan. –La chica la señalo con el dedo índice y comenzó a reír.
– ¿Te tratas de burlar de mi cierto? –Kotori comenzó a reír más fuerte– Que le pasa a esta chica. –Dijo en un susurro.
–Umi-chan, vamos a jugar, estoy aburrida y aun no conozco a nadie de aquí.
–Y crees que eso me preocupa –Umi libero un suspiro y se acercó a su mochila para guardar sus cosas–, pídeselo a otra persona, yo estoy muy ocupada haciendo los deberes.
–Ya veo… –Kotori se acercó con una sonrisa burlona en sus labios–, pero no es mi culpa que dejaras tu tarea de verano para el último momento –Umi se puso tan roja que incluso podía alumbrar la obscuridad solo con su rostro, en el momento que Kotori la vio comenzó a reír estruendosamente–. Por eso Umi-chan, vamos a jugar.
–Ya-ya te dije que no. –Umi frunció el ceño y miro molesta a Kotori–. Además, no es mi culpa que dejara los deberes para último momento, todo es culpa de… de otra persona –Umi se llevó su mochila a los hombros y comenzó a apartarse de aquella chica–. Como sea, Adiós, que tengas buen día.
–Pero Umi-chan –Umi comenzó a caminar pero Kotori la siguió de cerca–, eres aburrida, anda vamos a jugar a algo, ya aplazaste tus deberes demasiado, no importara si te atrasas otro día más.
–Ya te dije que no –Umi detuvo su andar bruscamente– ¡No me sigas! –Grito molesta.
–Vamos Umi-chan –Kotori tomo a Umi del brazo–. Por favor, Umi-chan. –Kotori la miro con sus ojos bien abiertos y esperanzados, puso una cara de súplica tan tierna que ni siquiera Umi podría negársele a lo que sea. No sabía por qué, pero le dieron unas ganas tremendas de acariciar su cabeza y complacerle todo a aquella chica, y el resultado de esos pensamientos fue un rubor salvaje aparecer de nuevo en su rostro, tan rojo que fácilmente le podía hacerle competencia a la luz roja de un semáforo.
–E-Esta bien –Murmuro Umi tan bajo que casi era inaudible. Kotori al no escucharla se acercó más a ella mientras que Umi trataba ocultar su vergüenza lo más que podía.
– ¿Que dijiste Umi-chan?, no escuche nada. –Era obvio que si la había escuchado, pero la Kotori había disfrutado mucho ver a Umi ruborizada al ceder ante sus suplica.
– ¡Ya dije que está bien! –Umi alzo la voz– ¿A qué quieres jugar entonces? –Lanzo un suspiro al ver sentir su derrota.
–No lo sé… –Kotori se llevó su dedo índice a la barbilla– ¿A qué quieres jugar Umi-chan?
– ¿No lo sabes? –Dijo Umi con irritación – ¡Entonces porque me estuviste molestando todo el tiempo!
–Creí que si te molestaba hasta que cedieras encontraría alguna cosa que pudiéramos hacer –Kotori lanzo un suspiro de decepción–, pero parece ser que no funciono.
–Me voy. –Dijo apresurada Umi mientras empezaba a caminar en dirección a su casa.
–E-Espera, Umi-chan –Kotori salió corriendo tras ella al ver que Umi se alejaba velozmente–. Caminas muy rápido. Ya sé, que te parece si vienes a mi casa, mamá dijo que prepararía una sorpresa para mi cumpleaños.
– ¿Tu casa? –Umi se puso nuevamente roja– ¿Cumpleaños?
–Así es Umi-chan, mamá dijo que podía invitar a un amigo, pero como acabamos de mudarnos hace unos meses no conozco a nadie. –Dio Kotori decepcionada.
–Ya veo… –Umi se unió sus dedos índices y comenzó a hacer círculos con nerviosismo, estaba completamente avergonzada– ¿Estaría bien entonces si te acompaño?
–Por supuesto Umi-chan, me encantaría que fueras a mi fiesta de cumpleaños.
Kotori tomo a Umi de la mano y, al sentir los dedos de Kotori entrelazarse con los suyos, no pudo evitar ponerse más roja, incluso más que un volcán incandescente y apunto de hacer erupción.
Ambas niñas comenzaron a caminar juntas. Umi no podía ocultar que en su rostro tenía una gran sonrisa dibujada cuando Kotori la miro a los ojos.
…
–Mamá, ya estoy en casa –En todo momento, Kotori había mantenido su mano entrelazada con la de Umi. Lentamente Umi entro a aquel apartamento y vio con curiosidad el interior–. Traje a una amiga.
A lo lejos se escuchó un fuerte sonido metálico chocar contra el suelo seguido de cosas de vidrio romperse.
– ¿Que fue eso? –Dijo asustada Umi mientras se acercaba más a Kotori, la cual solo sonreía sin importarle el sonido anterior.
–No es nada, mamá se pone muy nerviosa cuando traigo a alguien que no conoce.
De pronto, pasos apresurado se escucharon acercarse rápidamente, a lo lejos, una puerta de madera se abrió apresurada y de ella salió unja mujer joven. Umi dio unos pasos hacia el frente y se quedó boquiabierta al ver a aquella mujer. Su cabello platinado relucía bajo los rayos de luz que entraban en la habitación; sus ojos color miel brillaban y trasmitían un sentimiento de tranquilidad absoluta para el corazón de Umi; y en sus labios se dibujaba una sonrisa sincera que le trasmitía seguridad.
Umi no se dio cuenta cuando, pero cuando menos lo pensó ya tenía a la mujer a su misma altura inspeccionándola de pies a cabeza. "Tal vez todo lo que pensé de aquella mujer era falso" pensó Umi al ver las mismas acciones, que a su parecer eran groseras, que había realizado su hija anteriormente.
–Qué bonita chica –La mujer sonrió sin despegarle la vista de encima–, ¿cómo te llamas señorita?
–Umi… –La peli azul tartamudeo con nerviosismo al sentir la pesada mirada de la mujer–, Sonoda, Umi. –Susurro tan bajo que apenas fue audible.
–Umi-chan, ya veo –La mujer lentamente acerco su mano al cabello azulado de Umi–, Te queda perfecto ese nombre Umi-chan.
– ¿Cómo se llama usted? –Dijo Umi con sus mejillas tan rojas que podía hacerle competencia al atuendo de Santa en invierno.
–También eres muy educada como puedo ver –La mujer se acercó a ella y casi le susurró al oído–, Soy Sumi, Minami Sumi; un gusto conocerte Umi-chan.
–Mu-mucho gusto. –Umi dijo con nerviosismo, la mujer al contrario la miro con una sonrisa burlona.
– ¿Porque me miras tanto Umi-chan? –La mujer ensancho su sonrisa– Mi hija será igual de hermosa que yo cuando crezca. –Esta vez Umi si había estallado en vergüenza total, estaba tan roja que parecía marte, el planeta rojo.
–No-no-no… ¡No es por eso! –Grito Umi liberando toda la vergüenza que sentía en ese momento.
–No la molestes mamá, Umi-chan fue muy buena en venir para que tu intentes ahuyentarla. –Dijo Kotori sin darle la cara a su madre, quería ocultar que ella también se había ruborizado un poco.
–Lo siento Umi-chan –Dijo amablemente la mujer–, me alegra mucho que hayas venido hoy –Libero un gran suspiro–. Como somos nuevas en la ciudad, se nos hace muy complicado congeniar con las demás personas.
–Si… –Dijo triste Kotori mientras se acercaba nuevamente a Umi–, una vez intente hablar con alguien, pero se molestó mucho; dijo que mi voz era muy chillona, pero ahora que lo pienso la de ella no era muy diferente, y además se irritaba con facilidad –Kotori se llevó el dedo índice a la barbilla y comenzó a pensar–. También intente hablar con otra chica, pero ella solo decía cosas como, "como sea", "Haz lo que quieras" o "No es que me importe lo que hagas" –Kotori imito todas las voces tratando de parecerse lo más que podía a aquella chica de la que hablaba. Kotori puso una sonrisa inocente, al verla, Umi se contagió y también le sonrió–, realmente era difícil hablar con ella. –Kotori comenzó a reír al igual que Umi, ni siquiera sabía el porqué, pero Umi se estaba divirtiendo mucho junto a esa chica.
–Que les parece si comemos algo –La mujer llamo la atención de ambas chicas dando una palmada con sus manos–, Después tengo preparada una gran sorpresa para ustedes dos.
Kotori tomo nuevamente de la mano a Umi y la guio a el comedor en donde ya había preparada una gran cena. Umi se sintió insegura y apenada por estar ahí, hace solo un par de horas que había conocido a Kotori, Umi se preguntaba si realmente estaba bien que estuviera celebrando su cumpleaños; cuando esos pensamientos se acumularon en su mente, Umi no pudo evitar sentir tristeza por aquella chica.
Kotori estuvo buscando a una amiga todo ese tiempo para celebrar su cumpleaños con alguien; eso era algo que le parecía a Umi tan solitario que sentía ganas de llorar, su corazón incluso dio un vuelco al ver la sonrisa enorme en el rostro de Kotori, la cual aparentaba estar de lo más normal con todo ese asunto.
–-Umi-chan –Umi escucho la voz preocupada de Kotori, cuando levanto la vista se encontró con los brillantes ojos miel frente a ella, tan cercanos que parecían casi un nuevo lugar donde resguardarse– ¿Por qué lloras? –Con gran sorpresa, Umi se llevó sus manos a los ojos y sintió las lágrimas bajar por sus mejillas.
–Lo-lo siento, yo… -
–Estas bien Umi-chan –La madre de Kotori se acercó a ella y le paso un pañuelo blanco que saco de uno de sus bolsillos– ¿Que tienes cielo? ¿Recordaste algo triste?
– ¿Está bien que este aquí? –Dijo repentinamente Umi.
– ¿A qué te refieres Umi-chan? –Kotori la tomo de las manos y se las acerco a su pecho–, claro que está bien, yo te invite después de todo.
–Qui-quiero decir, Kotori, yo soy solo una desconocida, me acabas de conocer hace unas horas, además me dijiste que te cuesta mucho hacer amigas. ¿Está realmente bien esto? ¿Porque lo dices todo con una sonrisa? ¿No te sientes triste?, ¿no te sientes sola?
–Para nada Umi-chan –Ante todo pensamiento de Umi, nunca se esperó la respuesta de Kotori, lo dijo con una sonrisa en sus rostro trasmitiéndole tranquilidad–, nunca me he sentido de esa forma, tengo a mamá siempre a mi lado, estoy segura que tarde o temprano encontrare a una amiga verdadera.
–Entonces, Kotori… –Umi se acecho a ella y paso sus dedos por sus mejillas– ¿Por qué lloras?
–Esto… Yo… –Kotori acerco sus manos a sus ojos– Que extraño, me pregunto porque…
–Hija… –Hablo la madre de Kotori apenada– No pasa nada, llora, se cómo te sientes… –La mujer se acercó a Kotori y la abrazo tiernamente.
Umi vio aquella escena mientras limpiaba sus lágrimas. Lentamente se acercó a ella y llamo su atención tocando su hombro. Kotori, al sentir el tacto de Umi, volteo la vista y miro a Umi con su rostro lleno de lágrimas. Esta ves Kotori se sorprendió al ver la gran sonrisa que tenía Umi en su rostro, aquella sonrisa tenía tanta determinación que Kotori quedo completamente asombrada al verla.
–Kotori… –Umi levanto la vista y miro fijamente a Kotori, encontrándose sus ojos ámbar y miel–, siento lo que dije, siento muchísimo haberte puesto triste el día de tu cumpleaños, pero… –Umi levanto su puño y lo presiono fuertemente contra su pecho–, te prometo que ya no estarás sola a partir de hoy. Kotori… –Umi tomo la mano de Kotori, mientras que su madre la dejaba ir lentamente de sus brazos– ¿Quieres ser mi amiga? –Umi lo dijo con tanta sinceridad en sus palabras que Kotori no pudo evitar correr a su lado y estrecharla fuertemente con sus brazos.
–Sí, Umi-chan, muchas gracias. –Murmuro suavemente Kotori cerca del oído de Umi.
–Feliz cumpleaños Kotori…, fue un gusto para mi haber venido a tu fiesta. –Dijo Umi tratando en todo momento de mirar a los ojos a Kotori.
La madre de Kotori se acercó a ambas y tomo la pequeña mano de Umi, su rostro tenía una sonrisa tan sincera que era indescriptible el sentimiento de tranquilidad que desprendía.
–Entonces, prométeme algo, Umi-chan… –La mujer entrelazo sus dedos con los de Umi–, promete me que cuidaras siempre a mi hija. –Umi se ruborizo tanto que podía iluminar una ciudad entera solo con el calor y tono carmesí de su rostro.
A pesar de la vergüenza, Umi Asintió levemente mientras se volvía a acercar a Kotori.
…
Las cigarras chirriaban a los lejos, algunas en ocasiones se silenciaban brevemente para momentos después comenzar de nuevo su canto. Desde lo lejos, en la ventana del segundo piso de la escuela Otonokizaka; una chica veía esperanzada, y completamente inmersa, a las nubes esponjosas a la lejanía en aquel cielo azul.
–Umi-chan… –La voz de Kotori golpeo en la mente de Umi, la cual estaba completamente inmersa en sus pensamientos–, Umi-chan… –Kotori volvió a hablar con un poco de desesperación al ver Que Umi no le hacía mucho caso– ¡Umi-chan! –Finalmente Umi reacciono al sentir un pequeño golpe proveniente de Kotori en su hombro– ¿En qué piensas, Umi-chan? –Umi volteo incrédula y se encontró con los ojos de aquella chica. Puso una gran sonrisa en sus labios y tomo sorpresivamente a Kotori de las manos.
–En tu cumpleaños… Kotori.
Espero que les haya gustado la historia, para ser sinceros a mi me gusto mucho a pesar de que el KotoxUmi no se me da. Por cierto, las comparaciones del rostro de Umi con cosas rojas, ya se que son repetitivas pero son totalmente a propósito, es decir Umi siempre se avergüenza de todo, y mas si es una niña jajaja me pareció gracioso ponerlo.
Ya se que no es cumpleaños de Kotori (Aunque ya se a cerca en septiembre), pero esta idea la tenia pensada desde abril, y simplemente no sabia como desarrollarla. Surgió un día que una chica (amiga mía) en facebook felicito a su mejor amiga por su cumpleaños, y en el mensaje le puso que "podía olvidar hasta el cumpleaños de sus padres, pero siempre recordaría el cumpleaños de su amiga", se me hizo tan bonito que pensé de inmediato en KotoxUmi
Finalmente estoy aprovechando en actualizar historias ya que voy a estar sin escribir no se cuantos días, así que Hechizo y demás historias tendrán un breve parón, pero si quieren saber mas siganme en Twitter y ahí comenzare a publicar cuando subo la próxima historia ( luisbiso47), (por cierto mañana ultimo capitulo de Hechizo de HonoxUmi)
En Fin Muchas Gracias Gracias Por Leer y Por sus Reviews.
