Chicas!Hola a todas nuevamente =D bueno, aquí les mando el tercer chap… es aun mas larguito. (me tarde un poquito pero espero les guste) en el próximo se entenderá que onda con la edad de Candy…(digamos que en este se explica parte del motivo)

Los personajes no me pertenecen (sniff sniff… si no hubiera habido no solo boda… también descendencia jejeje y mas y mas continuación)… solo los uso prestados un ratito para dejar salir mis sueños en sus maravillosos rostros y personalidades. (y nuevamente disculpen mis errorcitos).

Que por cierto…continuo pregonando….

QUE VIVAN LOS FIIIIICS! Jeje! XD

CAPITULO III

SIMPLEMENTE UNA DULCE Y TRISTE HISTORIA

Charles en todo el día no pudo apartar de su mente aquella imagen de Candy… principalmente…y menos aun ya que se encontraba precisamente laborando en esa habitación.

Ocasionalmente se descubría mirando y admirando aquellos retratos… sencillamente eran de un estilo magnifico, tal vez algún artista desconocido (llegando a traer a su mente el estilo de Rembrandt en su clásica Ronda de Noche), se miraba y admiraba en ocasiones embelesado aquellas obras, preguntándose muy constantemente… ¿Como alguien tan joven y lleno de vida podría desaparecer de este mundo así… rápido… de seguro sin esperarlo…? Oh, que cruel destino… una enfermedad o tal vez algún accidente… supuso.

Comenzó con la auditoria… poco a poco comenzó a contabilizar articulo por articulo.

Mientras el Día transcurría, esporádicamente preguntaba por la salud el viejo Andley, Respondiendo la enfermera en turno que todo marchaba igual…

Tomaba sus respectivos descansos para asearse o tomar algún tipo de alimento… después continuaba con su trabajo como de costumbre.

Pasando las seis de la tarde, Charles se dirigió rumbo a la habitación del viejo Albert:

-toc,toc,toc…- llamaba de manera suave Charles, para así solicitar el ingreso a la habitación, y lo hacia un tanto quedo para no perturbar al hombre.

La enfermera abrió la puerta y lo invito a ingresar, Albert yacía dormido así que este decidió no permanecer mucho tiempo y preguntar de manera rápida por el estado de salud de este a la enfermera…

-¿Cómo se ha encontrado este día el Señor?-

-muy tranquilo- respondió serenamente la enfermera.

-Bien… por favor, cuando despierte puede informar que casi termino con la auditoria-

-muy bien, yo se lo informare-

Asintió Charles y se disponía a retirarse cuando una voz lo detuvo

-¿Charles?- lo llamaba Albert…

Sorprendido charles ya que pensaba se encontraría dormido…

-¿Señor? pensé aun dormía… usted disculpe, no quería despertarlo…-

-Descuida, estoy bien… ¿has… comenzado a leer el libro que te di?-

-aun no, Señor… estaba realizando la auditoria…-

-por favor… léelo, te lo ruego, podrás continuar con la auditoria más tarde… cuando ya lo hayas terminado y te des cuenta de por qué es tan importante-

-muy bien Señor, así lo hare-

Charles se retiro y se dirigió nuevamente a la biblioteca… de alguna manera sentía que era muy importante para el Señor Andley que él lo leyera así que cumpliría la última voluntad del Viejo.

Ingreso a esta y se acomodo en el viejo sillón tullido, saco el cuadernillo ya que lo cargaba con el siempre por aquello que en algún momento dispusiera de tiempo para leerlo y procedió a abrirlo en la primer pagina;

Toda mi vida ha sido un ir y venir de experiencias buenas y malas así que dedico este libro a ti que has estado conmigo en las situaciones más significativas e inolvidables de mi vida mi querida Candy, así que comenzare con su historia.

tú historia, mi pequeña.

5 de Marzo 1803

Poblado de lellinne

Sentada en una grande roca, podía mirar desde lo lejos su muy querido hogar, ella estaba situada en una colina donde gustaba de ir a disfrutar y pensar… así como mirar a lo lejos lo que para ella era una gran fuente de inspiración… si, ella vislumbraba mucho mas de su antigua casa…

lo que para ojos de otros fuera únicamente una vieja estructura albergada como hogar.

Candy, había vivido toda su vida ahí… ella ahí nació, y creció junto a su padre el cual había quedado viudo en el momento del nacimiento de esta. Fue su consejero así como su mentor y gracias a el desarrollo un exquisito gusto por la lectura y por el cuidado de aunque su pequeño y hermoso pero humilde hogar.

Vivian de los cultivos que realizaban, contaban con su pequeño huerto y una granjita con lo más básico para su sustento… ellos en realidad no necesitaban más.

Tenían como vecinos más cercanos una granja, la cual era manejada por una vieja viuda poseedora de una hacienda y ademas cuidadora de caballos… unos bellos ejemplares y la cual trataba muy bien a Candy… habían formado un lazo muy especial, prácticamente la vio crecer desde bebe y con ella se enseñó a montar, tanto era el cariño de Candy hacia ella, la Señora Penny, que desde muy pequeña Candy se dio a la tarea de modificarle el nombre… gracias a ella por siempre la Señora Penny fue conocida como la Señora Pony… si, era una muy buena mujer que la apreciaba como una hija, contando la Señora con otra hija de la edad de Candy, su nombre: Susan.

Siempre Candy había tenido una vida un poco difícil y a sus escasos catorce años ya contaba con una gran madurez, su padre siempre tuvo una salud delicada, así que la mayoría de las tareas eran realizadas por su querida hija, provocando este hecho que Ella dejara a una muy pronta edad su educación.

-pero… ¿Estas segura que debes dejar tus estudios Candy?-

-Así es Señorita Margaret, debo cuidar a mi papa, y como soy su única hija… debo ayudarlo, su salud últimamente ha sido muy delicada-

-Pues bien, si así lo quieres…-

No había nada en el mundo que lastimara mas a Candy que la falta de conocimiento, sin embargo sabía que si su padre se enterase que dejo los estudios este se sentiría muy culpable y profundamente lastimado.

Las labores del campo no siempre eran muy provechosas y los alimentos no siempre eran del todo abundantes, por tal motivo Candy busco un empleo de medio tiempo en una pequeña tienda del pueblo, cerca de su anterior escuela, lo cual le venía muy bien y así conseguiría un poco mas de dinero para comprar alimentos y su padre no se percataría de que ya no asistía a clases ya que esta seguía saliendo aun temprano por las mañanas.

Cierto día llego muy apurada la Señora Pony a buscar a Candy a la tienda:

-Candy… Candy…. Es tu papa-

-¿Cómo?-

Candy mira el Rostro de la Señora Pony…y sale rápidamente en dirección a su pequeño hogar…

Llego tan rápido como pudo pero su padre yacía finalmente en cama envuelto en un sueño…si, en un sueño pacifico y tranquilo donde nada ni nadie más nunca lo perturbaría.

Dias después guardaron silencio todas las buenas personas que alguna vez conocieron a su padre respecto al paradero de este, ya que en ese tiempo al descubrirse a una dama sin algún caballero a su lado, ya sea padre o hermano toda la herencia le seria despojada ya lo habían hecho (el guardar silencio) anteriormente con la Señora Pony, ahora sucedería algo similar con Candy.

Octubre 1809

Pasaron los meses y los años… Candy una bella mujer de veinte años había quedado en su pequeño hogar bajo el cuidado de la Señora Pony la cual algunas veces la visitaba y viceversa, pero desgraciadamente esto no era muy bien visto por su hija Susan.

Cierto día habían llegado nuevos inquilinos a una de las casonas tomadas mayormente como de descanso, y de las más acaudaladas del centro del pueblo… una pareja de edad ya adulta y su único hijo…Terry.

Día a Día Candy lo veía, llamaba su atención el que se tratase de alguien nuevo, con mucha educación y gallardia… Ya fuera viéndolo montar, o simplemente a lo lejos al pasar…

para Ella lucia como todo un noble aun cuando nunca (en su todavia corta vida) no hubiera conocido alguno… mas que en los textos que alguna vez leyera… pasaban los días y Ella no se habia dado cuenta que Terry no había dejado de notarla tampoco.

Conforme pasaba el tiempo más y más se acrecentaba el interés por parte de Ella.

Un día, Ella de camino a casa, sentía como una sombra la seguía… Cuál fue su sorpresa que al acelerar el paso un jinete corto su paso…

-Hola!-

-Terry!- lo llamaba Ella

-Señorita, usted ¿me conoce?-

Se vio descubierta, era cierto Ella no lo conocía… o al menos aun no habían sido presentados formalmente.

-oh, perdón tiene razón, no lo conozco… dígame ¿Es usted quien me está siguiendo?-

-es posible…- le sonreía de medio lado… Ella encantada…pensando que únicamente ese bello gesto de su tan apuesto rostro era brindado solamente para ella

- mi nombre es Terreuce Grandchester… y el suyo ¿es?..-

-Candace White… pero puede llamarme Candy-

Bajando del corcel y acercándose a ella, tomo su mano colocando un suave beso…

-Mucho gusto… Candy, puedes llamarme Terry… por favor-

Se fueron platicando tranquilamente mientras el caballo les hacia compañía… se habían llevado muy bien y eso lo demostraban conforme pasaban los días…

En ocasiones El la visitaba en la pequeña tienda del pueblo… comprando cualquier cosa, pero en realidad era su rostro el que deseaba ver.

En el pueblo, a ambos se les veía muy felices y no paso mucho tiempo antes de que se rumorara que existiere algún tipo de relación entre ellos, y como negarlo si ambos formaban una muy bella pareja… sin embargo era eso únicamente, solo un rumor ya que en realidad eran simplemente amigos…

Conforme pasaban mas y mas días… y la convivencia se hacia mas continua… Ella más se enamoraba… le parecía un hombre bello tanto por dentro como por fuera… y era portador de esa cautivante sonrisa una maravillosa voz que la encantaba con solo escucharla. Solo un leve roce para ella era motivo de emoción, y que en su interior se desbordara un sinfín de emociones. En verdad El ignoraba todo lo que provocaba en Candy. Una vez sucedió que se encontraban tan cerca en uno de sus paseos que al casi tropezar ella el la sujeto en sus brazos y sus rostros se encontraron a un instante de besarse… El deseo probar esos calidos labios… y Ella aunque fuera por un leve instante se lo hubiera permitido…

Indiscutiblemente estaba prendada de El… y por parte de este, no podía dejar de notar lo encantadora que Ella era… así como muy bella. Siempre las chicas que Terry había conocido tenían algo que no terminaba de gustarle… sin embargo con forme fue tratando a Candy se daba cuenta que era una chica muy especial… tenia buen corazón además de ser hermosa… El pensaba que seguro seria buena compañera para el resto de su vida… le atraía y mucho, así que no dudaba que se pudiera convertir en cualquier momento en un muy profundo amor. Su alegría le inspiraba ternura… el conocer su vida y como ha salido adelante le causo una profunda admiración y no podía negar que era la mujer mas bella que había conocido en ese lugar hasta el momento sin embargo sus padres no se encontraban del todo de acuerdo con algún tipo de relación entre ambos, mas aun respetarían su decisión.

Cierto día, la Señora Pony estaba en la tienda donde laboraba Candy…

-Muy Buen día Candy!-

-Señora Pony, ¿como amaneció? Veo que ahora ha madrugado-

-Si, de hecho he venido por insistencia de Susan, necesitamos algunas telas ya que ella desea elaborarse nuevas prendas-

-y ¿donde está ella?-

-Allá atrás, seleccionando las telas…-

-Excelente!... sabe, acaban de llegar unas hermosas y dicen que son de París, si me permite, voy por unas muestras a la bodega-

-Muchísimas Gracias Candy-

Ella sonrió y se fue en dirección de estas…

No pasaron ni un par de minutos cuando hizo su arribo Terry al Lugar…

-Buen Día!-

-Buen Día-respondían todos.

-Buen Día Señor Grandchester ¿Cómo esta su familia este día?-

-Muy Bien Gracias Señora… Pony ¿cierto?-

-Así es…Me alegro que se encuentren magníficamente Señor Grandchester-

-¿Ha visto a Candy?-

-fue por unas muestras de tela a la bodega para mi hija, no ha de tardar-

-oh, no sabía que tuviera más familia-

-solo una hija, de la misma edad de Candy por cierto-

-me imagino serán muy buenas amigas…-

-no exactamente, mi hija es muy reservada, sin embargo se llevan bien…-

-me alegro… pues bien, voy a esperar a Candy-

-por supuesto-

-Con su permiso- y Terry se retiro del lugar en dirección en dirección donde seguro haría su arribo Candy en unos minutos…

Candy llego con las telas y se encamino donde Susan viendo a Terry…- Terry!- sonrojándose esta.

-como estas, ¿Qué haces aquí?-

-viene a ver como te encontrabas este dia-

-pues bien, muy bien… -

-Haber permíteme ayudarte deben ser muy pesadas-

-un poco, debo mostrárselas a Susan… -

-te acompaño-

Entretenidos en su conversación se acercaban hacia Susan pero no se habían percatado de que esta los había notado ya tenía tiempo… en realidad mucho tiempo… sinceramente la intención de Susan no eran las telas en particular… era ver de cerca a un joven el cual había visto tenía tiempo atrás y que le había llamado la atención, su nombre Terreuce Grandchester.

Poco a poco se acercaban y el corazón de Susan latía mas y mas rápido… ya casi llegaba ahí, con ella, aquel hombre que había visto y se había vuelto de un tiempo a la fecha el dueño de sus pensamientos… no sabía porque… pero Precisaba conocerlo… ya sea para terminar de desencantarse o tristemente terminar perdiendo la cabeza definitivamente por El.

-¿Candy?- decía el Señor Johnson dueño del lugar-por favor ayúdame un momento.

-enseguida-

Y el momento llego… se encontraron tanto Terry como Susan… y...algo en ese instante se sucito… al momento de encontrarse esa mirada de ojos azules, con los castaños de ella… sencillamente sucedió lo que menos esperaban... ambos quedaron prendados uno del otro…

¿Cómo poder imaginar que la persona que creías ideal, en realidad no lo era? … para Terry, Candy era la mujer más bella que había visto, de corazón noble así como de puros sentimientos, y era su mejor amiga aun… más en su mente alguna vez cruzo la idea de compartir algo mas ya que era innegable la atracción que esta le ejercía, pero ¿Cómo se podía explicar lo que sentía en ese momento? Sencillamente la mujer que se encontraba enfrente le pareció lo más hermoso que jamás vería en su vida… de un flechazo se enamoro de una desconocida… no sabía su nombre, no sabía de dónde venía o si alguna vez la volvería a ver, y al pensar sencillamente su corazón no sabría como actuar…

Pasaban los minutos y sencillamente no dejaban de mirarse el uno al otro, lo de más… no existía.

-¿Terry?- sentía lo llamaban a sus espaldas y regreso a su realidad…

-¿si?... oh, Candy… aquí… aquí está tu material- haciendo alusión a las telas y dando a entender donde las colocaba…

Candy tenía una sensación extraña, si bien no eran muchos minutos que se había ausentado, de alguna manera podía sentir algo en el ambiente… un tipo de sensación como tensión en este.

-a… aquí Terry- le indicaba Candy

-Por Supuesto-

Coloco el material y se retiro inmediatamente, no dio tiempo a que Candy los presentara adecuadamente, Susan había quedado impactada ante la seriedad que este le mostraba y Candy… sencillamente no sabía que pensar.

Presuroso Terry dejo el lugar… necesitaba aclarar que era lo que había sucedido en esos momentos, su corazón aun palpitaba mucho, su respiración se agitaba… si era imperativo que abandonara el lugar.

Esa misma tarde terminando Candy sus obligaciones se dirigía a su hogar…como hacia todos los días, sin embargo había algo diferente en este… El… Terry, no la acompañaba… así pasaron uno a uno durante varios días y El seguía sin ir a buscarla… Candy preguntaba por El, pero Terry sencillamente no quería verla hasta aclarar que acontecía en su interior.

Poco a poco el brillo en los ojos de Candy se fue esfumando mas no su sonrisa, la cual siempre intentaba tener para con los demás, así su corazón estuviera muriendo de tristeza.

Ella recordaba los innumerables paseos… todas aquellas veces en que Terry estaba a punto de decirle algo… pero tenía la sensación de que El tenía tal vez temor…

En su imaginación llego Ella a recrear la fantasía que la confesión de Terry era que se encontraba profundamente enamorado de Ella… si, Ella tenía la esperanza de que fuera cierto eso… y así declararle también su amor.

Varias semanas pasaron hasta que esa mañana unos rumores llegaron hasta sus oídos… que Terreuce Grandchester esa noche pediría la mano de una joven de la localidad en matrimonio…

Candy quedo sorprendida… tal vez ese era el motivo por el cual se estaba ocultando… tal vez el temor de declarársele y que Ella se negara… quiso saber más acerca de ese rumor y lo mas que pudo averiguar es que en el atardecer de ese día El, iría a pedir su mano…

-"Hoy!... en el atardecer… ira a mi casa a pedir mi mano"-penso

El brillo de sus ojos… había regresado.

Esa misma tarde, terminando sus labores había regresado a casa.

Dispuso en la modesta mesa la bajilla más hermosa que aún conservaba como recuerdo de sus padres, había conseguido flores naturales que engalanaban el centro de mesa junto con los candiles de largas velas… ella misma se había esforzado mucho en la cena…

Y la hora se llego… aproximadamente eran las seis de la tarde y se encontraba lista para recibir al amor de su vida en la puerta y profesarle cuan feliz era por convertirla en su esposa.

Asi que tomo asiento en uno de los extremos de la mesa y aguardo.

Los minutos pasaban, el viejo reloj marcaba cada minuto haciendo que el avance de estos sonara como un eco…

Aguardaba… y los minutos transcurrían.

Habían pasado casi tres horas, las velas dispuestas en la mesa estaban consumidas casi a la mitad pero su sonrisa aun no desaparecía, ella misma se repetía que pudo suceder algo que lo retrasara… seguían los minutos y seguía pensando una y mil situaciones que hubieran podido causar su demora… poco a poco su hermosa sonrisa se fue tornando en preocupación ¿y cómo no hacerlo? Si el hombre de su vida no llegaba…

-Debo ir a buscarlo… seguramente sucedió algo… no, no puede ser… debe estar bien-

Tomo su pequeño abrigo y su bolso los cuales se localizaba a la entrada y estando a punto de tomar el picaporte de la puerta de salida cuando…

-Toc, toc, toc…-

Ella estaba sorprendida… por fin! Había llegado… Candy abrió la puerta

-Terry… me habías preocupado, pensaba que te había suce…-

-¿Terry? Candy soy yo la Señora Pony…estabas esperando a ¿Terry?-

-¿Señora Pony?... pero…-

La Señora Pony ingreso, cuál fue su sorpresa cuando vio como estaba todo dispuesto en la mesa principal… la comida, las velas… la vajilla.

De pronto la Señora comprendió todo… Candy estaba esperando a Terry, Ella pensó que el rumor de que este iría en pos de la dama con la que se desposaría y Candy pensó que sería esta…

-Oh!.. Candy, pequeña- con una mirada triste veía el lugar y miraba a Candy…

-Pensaste que Terry vendría aquí… a pedir tu mano ¿no es así?-

-No debe tardar… solo se retraso un poco, yo… iba en su búsqueda…-

-oh, pequeña…- y tomo asiento en una de las sillas de la mesa colocando en esta su pequeño bolso y pañuelo.

-debo salir, pero necesita algo- comentaba Candy

-oh, hija… venia ah… ah… ¿ver si te encontrabas bien?- Ella en realidad iba a invitarla a su casa ya que en ese momento se celebraba el cumpleaños de Susan y quería invitarla.

-lo estoy, muchas gracias…-

-Pues yo, me retiro…- salió prontamente del lugar sin percatarse que había dejado su bolso y pañuelo en la mesa necesitaba salir urgentemente del lugar ya que el mirar aquella escena le rompia el corazon.

Candy como iba de Salida, decidió aprovechar para regresar el bolso y pañuelo cuando a lo lejos, en el hogar de la Señora Pony vio una celebración.

-"La fiesta de Susan"- recordó- "debió ir a invitarme la Señora Pony … la pobre, me hubiera dado mucha pena decirle que no!..."-

Estaba a punto de acercarse cuando a lo lejos escucho…

-un brindis por Susan en su maravilloso día… así también por los novios!... ya casi futuros esposos-

Entre risas y fanfarrias Candy no comprendía… pero cuál fue su sorpresa que al irse acercando vio a una hermosísima Susan y a su pretendiente… Terry.

…..Continuara.

Mil gracias por sus Reviews y Alertas…(toy emocionada jiijij… es la primera vez q me pasa algo asi y la verdad q se siente bien bonito) espero no decepcionarlas mucho con la continuación y que les siga interesando la historia gracias a:

Tamborsita,

Lady GV,

Cale,

Claridad,

Magdy,

Themis78,

SerenaSexyLady

Abi

Jenny

Y Galaxylam84 !(thank you! XD )

Para las que me puedan leer y q solo me doy cuenta por la entrada (gracias por llegar hasta este chap =D)

Chicas gracias pos sus porras y dedicado desde mi corazoncito para ustedes!

Saluditos y nos seguiremos leyendo en el próximo… =D (y creo q a este coco… al menos en esta ocasión… si le salió mas agua! jijiijji) XD